Nunca se había saltado una clase, al menos no lo había hecho sin una escusa de peso. Era una condición en el trato con sus padres, mantener sus buenas notas y su buen comportamiento en clase ayudaba a que su madre no la obligase a dejar de pelear. No podía permitir que la aparición de Clarke en su vida hiciese que ese trato se viniese abajo. Pero era solo una clase más, ¿qué podía pasar por saltarse una sola clase?

Además tener a esa preciosa rubia delante de ella, mirándola con esa increíble sonrisa esperando por una sencilla respuesta. ¿Esa no era la mejor escusa del mundo?

- ¿Y bien?- Clarke acarició su mano con uno de sus dedos sonriendo.

- ¿De verdad me estas pidiendo que me salte una clase?- tiró de su mano volviendo a pegarla a su cuerpo.

- No lo haría, pero tienes una estúpida norma de no besarse en el instituto – le dio un pequeño beso mientras rodeaba su cuello con sus brazos- y como ahora me apetece besarte mucho así que no me has dado otra opción, tengo que buscar otro sitio.

- ¿Tienes planeado besarme durante todo el día o solo unas clases? – sonrió abrazándola por la cintura.

- Depende de ti – jugó rozando sus labios y alejándose de nuevo sin llegar a besarla.

- Clarke, tengo una regla sobre no besarse en el instituto porque no quiero no centrarme, no puedo bajar mi nota media.

- Solo un par de horas no va a pasar nada.

- Clarke, no conoces a mis padres con eso.

- Te conozco a ti, solo esta vez por favor.

Lexa puso los ojos en blanco, era difícil negarle algo pero no podía hacerlo, no debía. Clarke empezó a hacer pucheros mientras la miraba, Lexa no podía resistirse a eso. Estaba demasiado adorable de esa forma, acarició su mejilla mientras seguía mirándola. Estaba claro que ya iban a llegar tarde, qué más daba simplemente no llegar. Eran solo un par de horas, y les tocaban asignaturas bastantes fáciles que llevaba casi rozando el sobresaliente.

- Está bien, lo has conseguido. ¿dónde quieres ir?

- Bueno digamos que…- se mordió el labio mientras la miraba y se aleja un poco de la morena cruzándose de brazos.

- ¿Qué no tienes idea de dónde ir? – la interrumpió entendiendo lo que pasaba por la mente de la rubia antes de que terminase la frase.

Clarke asintió mirándola, llevaba demasiado poco tiempo viviendo allí y no sabía muy bien donde llevarla. Tenía un sitio en mente pero creía que era demasiado precipitado llevarla allí, además de que probablemente Lexa entendiese otra intención si le mencionaba que su mejor amigo Wells tenía un apartamento muy cerca del instituto. Prefería esperar.

Lexa se sentó de nuevo en el banco donde la esperaba al principio, paso su mano por su pelo. Estaba dudando sobre si enseñarle o no su lugar secreto a Clarke. Solo conocían ese sitio las personas más importantes para ella, Anya y Costia. La rubia se sentó a su lado, colocando su mano en la rodilla de Lexa.

- ¿Quieres que vayamos a clase? Es tarde pero seguro que aún podemos entrar no importa.

- No, no importa – la miro de reojo- solo estoy meditando si llevarte o no a un sitio.

- ¿Qué sitio? ¿Tienes un lugar secreto o algo así? – la agarro de la cara obligándola a mirarla.

- Bueno algo así, tampoco es un secreto que solo conozca yo, hay personas que también...- no sabía muy bien como terminar esa frase

- Costia supongo, no creo que aparezca si es eso lo que te preocupa – dijo en tono enfadado. Casi le apetecía más irse a clase que hablar de ella.

Clarke se levanto del banco, cruzándose de brazos y dándole la espalda. Necesitaba calmarse, quizás Lexa no estaba refiriéndose a ella.

Estaba claro que hablar de Costia no era lo mejor que podía hacer con ella. Tenía que decirle algo, tenía que decirle que no era solo ella quien lo sabía. Suponía que Clarke pensaba que era un sitio donde Costia y ella se escondían del mundo, pero nunca había tenido un sitio así con ella que no fuese la habitación de alguna de las dos. Era su refugio. Únicamente había estado allí ella, aunque ambas conocían el lugar nunca habían estado allí juntas. Simplemente una vez cuando había desaparecido en una hora libre y necesitaba pensar, tanto Anya como Costia habían llenado su móvil de mensajes y había terminado explicándoles que estaba allí. Pero por suerte para ella, siempre habían respetado que necesitase estar sola.

- Clarke, no es solo Costia- hizo una pausa esperando que Clarke se volviese a mirarla pero la rubia seguía dándole la espalda- Anya también sabe dónde está.

- ¿Y? – se giró para observarla aún con los brazos cruzados – yo le he dejado muy claro a Anya que no quiero nada con ella, ¿Tienes miedo de que aparezca por allí y tu amiga se entere de que te estás liando conmigo?

- No, en realidad nunca he estado allí con nadie- se levanto acercándose a ella- Es mi sitio para pensar, por eso dudo si llevarte allí o no.

- ¿Nunca has llevado a nadie? – dijo sorprendida, no podía creerse ella montándole el número cuando la morena solo dudaba porque era un sitio especial para ella. Bien Clarke, bien.

- No, te lo acabo de decir – agarró su mano acariciándola con el pulgar.

- Lexa no necesitas llevarme allí si no quieres- se mordió el labio intentando pensar como decirle lo del apartamento de Wells- No quiero que pienses mal si te digo algo.

- ¿Pensar mal? – levanto las cejas sorprendida.

- Mi mejor amigo vive aquí desde hace un par de meses, podemos ir a su apartamento.

- ¿Quieres llevarme al apartamento de tu mejor amigo?- sonrió mirándola y guiñándole un ojo- Definitivamente eres muy lanzada Clarke.

- Sabía que ibas a pensar mal – golpeó el hombro de Lexa con el puño de la mano que tenía libre mientras Lexa comenzaba a reírse - solo podemos simplemente estar allí, volver a desayunar, hablar, no sé.

- Au – se quejo sonriendo- creo que voy a tener que enseñar que no se golpea así a alguien indefenso.

- Tú eres de todo, menos alguien indefenso – puso los ojos en blanco exasperada- ¿Quieres ir o no?

- Claro – se encogió de hombros- pero si nos pillan diré que me secuestraste.

- Para que sea un secuestro, no deberías estar muriéndote de ganas por venir conmigo ¿no crees? – le dijo volviendo a golpearla despacio en el hombro.

Después de seguir con las bromas un rato y de intentar salir del instituto sin ser vistas. Clarke sacó su teléfono y escribió un mensaje a Wells. Solo esperaba que aún no se hubiese ido, aunque en realidad sabía dónde estaba escondida la llave.

[Clarke]: ¿Puedo saltarme las clases en tu piso con una amiga?

[Wells]: O_O ¿Quieres utilizar mi piso como tu picadero? De ningún modo jaja

Es broma, ven cuanto antes porque me tengo que ir.

[Clarke]: Gilipollas, no es una amiga en ese sentido. ¿Puedo ir entonces?

[Wells]: Que si pesada, pero rápido tengo que salir y he cambiado la llave de sitio ;)

Por suerte para ambas el lugar no estaba demasiado lejos. Caminaron durante unos 10 minutos, no iban cogidas de la mano ni nada por el estilo, solo caminaban lo suficientemente cerca mientras hacían broman sobre cualquier cosa que se les cruzase por la cabeza. Aunque habían tenido un momento bastante cercano, ambas no se sentían lo suficiente preparadas como para ir caminando agarradas de la mano como una pareja.

Pararon delante del edificio donde Wells vivía. Lexa se apoyo en la pared de la entrada. Clarke le había enviado un mensaje a su amigo, para decirle que cuando llegasen le escribiría para que abriese la puerta pero el muy idiota le había dicho que tocase el timbre al llegar.

Tocó el timbre durante un rato, pero Wells no respondía, no podía ser que hubiesen tardado tanto como para que no la hubiese esperado. Volvió a tocar repetidas veces pero sin respuesta cada vez.

Cuando Clarke ya pensaba que iban a tener que darse la vuelta y buscar otro sitio, escuchó la voz de su amigo.

- Clarke... ¿Tienes ganas de subir? – le gritó sonriendo desde el balcón.

Se alejó un poco de la puerta para poder verle, estaba apoyado en la barandilla del balcón sonriendo mientras la miraba. No entendía como podía no haberle abierto ya si claramente estaba listo para salir. Estaba vestido con una camisa y unos vaqueros, e incluso llevaba las gafas de sol puestas sobre la cabeza.

- ¿Eres imbécil? Ábreme la puerta – le gritó cruzándose de brazos y mirando hacia arriba.

- Si quieres que te abra vas a tener que retirar eso y decir las palabras mágicas- le dijo aún sonriendo- o puedes quedarte ahí abajo hasta que alguien te vea y avise a Abby.

- Te odio de verdad que te odio…- le soltó exasperada, no podía creerse que le estuviese diciendo eso cuando sabía que venía acompañada. Miró a Lexa que sonreía observando la escena, aún apoyada en la pared al lado del telefonillo.- ¿Cuales son las palabras mágicas?

- Primero tienes que retirar lo de imbécil y después te digo las palabras mágicas.

- Vale, lo retiro pero ábreme ya por favor.

- Vale, pero di "Wells es el mejor amigo del mundo" y te abro la puerta.

Al cabo de un rato Clarke repitió la frase, deseando subir para asesinar a Wells por el mal rato que le había hecho pasar delante de Lexa. Se iba a enterar el muy idiota. En cuanto escucho como la puerta se abría, corrió escaleras arriba sin ni siquiera esperar a Lexa que la siguió más despacio mientras se reía.

Cuando llegaron arriba Wells ya estaba en la puerta con las llaves en la mano sonriendo al ver llegar a Clarke de ese modo, estaba claro que estaba disfrutando el momento. Le encantaba hacerla rabiar así, era normal entre ellos gastarse este tipo de bromas cuando vivían cerca.

- Te odio – le espetó Clarke cuando llegó hasta él.

- Mentirosa, me adoras- le dio un beso en la mejilla y comenzó a bajar las escaleras.

Clarke se apoyo en la puerta mirando como bajaba por las escaleras, no podía negar que Wells llevaba razón. Le adoraba, desde muy pequeños habían estado juntos y en realidad cuando se mudo aquí hace unos meses se puso bastante triste por perderle. Le había echado de menos, a él y a sus bromas. Pero eso era algo que no le pensaba reconocer.

Wells se cruzó con Lexa por las escaleras y no puedo evitar saludarle y decirle algo que había olvidado decirle a su amiga. Estaba claro que era la amiga que pensaba traer, en ese edificio no vivían mucho más adolescentes que se paseasen con la mochila por las escaleras.

- Hola, soy Wells

Lexa se paró mirándole, no sabía muy bien que decir. No se esperaba que el chico que bajaba por las escaleras fuese el mejor amigo de Clarke.

- Hola soy Lexa.

- Encantado, dile a Clarke que es todo suyo y que no volveré hasta por la noche que guarde la llave.

- Entendido- Lexa subía de nuevo las escaleras hasta que escuchó de nuevo la voz de Wells gritándole.

- Por cierto dile que le doy un 8, ella lo entenderá.

Lexa se encogió de hombros y continuó su camino escalera hacia arriba hasta que llego por fin a la puerta donde Clarke la esperaba.

- Tu amigo me ha dicho que no volverá en un rato y otra cosa que no he entendido muy bien – le dijo mientras se acercaba.

- Está bien, entra – dejó que entrase y cerró la puerta tras ella.

Clarke la agarró por la cintura, pegándola contra la puerta, agarró su cara y empezó a besarla con ganas. Llevaba queriendo besarla durante todo el camino, pero no se había atrevido porque si Lexa tenía una regla de no besos en el instituto no quería imaginarse si existiría la regla no besos por la calle.

Lexa respondió a su beso durante un tiempo hasta que alejo un poco a Clarke de sus labios, pegando solo su frente a la de la rubia.

- Clarke tranquilízate- le susurró tomando aire- ¿Me dejas terminar de decirte lo que me ha dicho tu amigo?

- Lo siento, no me pude contener - Clarke sonrió dándole un breve pico.

- Ha dicho que guardes la llave y luego no he entendido muy bien a qué se refería.

- Dime lo que has entendido, sorpréndeme.

- Ha dicho que te daba un 8 y que tú entenderías – dijo dubitativa esperando que Clarke entendiese lo que acababa de decirle.

Clarke se alejo de la morena comenzando a reír sin parar, estaba en un autentico ataque de risa que Lexa no entendía a que venía. Se cruzo de brazos observándola, si pensaba que Clarke estaba guapa así ya no había nada que pudiese competir con su belleza.

Cuando Clarke al fin consiguió parar de reír, guió a Lexa por el piso de Wells mostrándole cada habitación hasta por fin llegar al salón y sentarse juntas. Clarke había encendido el equipo de música antes y estaban disfrutando de la música.

(Zedd - Beautiful Now ft. Jon Bellion watch?v=n1a7o44WxNo)

" Wherever it's going

I'm going to chase it

What's left of this moment

I'm not going to waste it

Stranded together

Our worlds have collided

This won't be forever

So, why try to fight it?

We're beautiful now

We're beautiful now

We might not know why

we might not know how

But baby, tonight, we're beautiful now

We'll light up the sky

We'll open the clouds

Because baby, tonight, we're beautiful now

We're beautiful..."

Estaban tumbadas la una al lado de la otra abrazadas mirando la tele, hasta que Lexa rompió el silencio.

- ¿Qué se supone que significa lo último que te ha dicho tu amigo? – le susurró en el oído mientras rodeaba la cintura de la rubia con sus manos.

- ¿De verdad quieres saber?

Lexa afirmó con la cabeza mientras tiraba del cuerpo de Clarke para dejarlo debajo de ella y poder estar tumbada encima de ella. Clarke aprovecho para mirarla y acariciarle la cara, la tenía a solo dos centímetros. No quería explicarle lo de Wells porque no quería que se enfadase, quizás no entendería la broma.

- Cuando uno de los dos, Wells o yo, conocemos a una chica- dijo mientras seguía acariciando la cara de Lexa mirando sus ojos verdes- ponemos una nota, y él te ha puesto un 8.

- ¿Por eso te has reído? Un ocho es un notable alto ¿no? – la miró arrugando la frente dudando de si un 8 era malo o bueno.

Clarke coloco su manos en su nuca tirando de ella hacia sí misma hasta al fin poder juntar sus labios, empezó besándola dulcemente para después pasar un beso más apasionado jugando con la lengua de la morena. Después de besarse durante un rato y dejarse llevar, Lexa se alejo de nuevo. Clarke intentaba distraerla y no iba a permitirlo.

- No intentes distraerme y contéstame- le dijo intentando ponerse seria.

- Me he reído porque me lo has dicho muy preocupada y él solo estaba evaluándote – empezó a darle besos por el cuello mientras terminaba de decirle- Es gracioso además porque normalmente a Wells nunca le suelen gustar las chicas con las que yo estoy.

- ¿Y eso tiene un motivo? – preguntó mordiéndose el labio mientras sentía los labios de Clarke recorriendo su cuello.

- Wells prefiere los chicos para mí –le dio un beso en el lóbulo de su oreja para después morderlo suavemente- pero felicidades señorita Woods usted ha pasado el examen.

- ¿Ah sí? ¿Y eso que premio tiene? – mordió el labio de Clarke tirando un poco.

- Creo que… - paso su lengua por los labios de Lexa- el premio soy yo. ¿ te gusta ese premio?

Perdón por dejarlo así pero tengo que estudiar, intentaré seguirlo cuanto antes porque se viene una escena en la cocina demasiado "interesante". Lo siento si os parece que va demasiado rápido pero lo que siempre he pretendido escribiendo es dar todos los momentos bonitos y especiales que no hemos podido tener de ellas.

Cualquier cosa Eli_gon_23 , y otra vez lo siento por no actualizar tan rápido como antes.