Lexa sonrió acariciando la mejilla de Clarke con sus dedos, ella era el mejor que premio que podía tener de eso estaba completamente segura. Desde que había aparecido en su vida todo había cambiado, era irónico que en el momento en el que apareció en esa clase hubiese creído que iba a detestarla. Ni siquiera podía pensar como alguien podría llegar a detectar a Clarke en estos momentos, era como una gran locura. ¿Quién podría no adorar esa sonrisa y esos ojos azules?
- Lexa... ¿estás bien? – susurró la rubia que se encontraba mirándola debajo de ella.
- Si, lo siento digamos que me he...- se mordió el labio intentando buscar la palabra correcta.
- ¿Quedado empanada? – le dio un pequeño pico mientras sonreía.
- Creo que me he perdido en tus ojos.
- Ohh – Clarke empezó a reír tapándose la cara con las manos.
- Se supone que quien debería sentirse avergonzada tendría que ser yo que he dicho la cursilada – se recostó totalmente sobre el cuerpo de la rubia. Se moría de vergüenza por lo que acaba de decir pero no había podido evitar que esas palabras se escapasen de su boca.
- No, creo que no tienes nada por lo que sentirte así a ojos bonitos no te gana nadie créeme – le susurró la rubia al oído.
Lexa no respondió, estaba tumbada sobre ella con los ojos cerrados. Clarke rodeó su cintura con sus brazos mientras le daba un beso en la frente, nunca había visto esta faceta de Lexa. De hecho no pensaba que alguien como ella podía tenerla, alguien aparentemente tan fría y seria podía ser tan dulce. Era increíble todo lo que iba descubriendo de ella, aunque lo más increíble para ella era que cualquiera cosa que descubría hacía que le gustase aún más.
Cerró sus ojos sintiendo la respiración pausada de Lexa sobre su hombro, acarició su mejilla con cuidado para no despertarla. Siempre había pensado que eso de mirar a la gente dormir era una gran estupidez, una cursilada demasiado aburrida para ella hasta ahora. Ver dormir a Lexa tan relajada sobre ella como si nada era algo que podría estar haciendo de cada día. Ambas estaban tan relajadas juntas que se quedaron profundamente dormidas abrazadas en el sofá.
"Se despertó en mitad de un bosque, mirando hacia todos lados buscando una cara conocida.
¿Cómo había llegado allí?
Se sentía desorientada pero era como si algo dentro de ella le dijese que estaba en casa. Se levantó de un golpe para sacudir la suciedad de sus vaqueros, pero no llevaba su ropa, llevaba unos pantalones negros y unas botas de piel del mismo color. No podía creerse que estaba pasando.
Caminó hacia la derecha esquivando las ramas por el suelo, necesitaba salir de la espesura de ese bosque para buscar una señal del lugar donde se encontraba. Necesitaba saber donde estaba, sus pasos empezaron a acelerarse por el miedo que sentía por estar perdida en un lugar que no conocía.
Siguió corriendo intentando esquivar la maleza y los árboles, buscando una manera de salir de allí. Cuando por fin consiguió llegar a un lugar sin árboles solo podía ver desde allí en el horizonte el pico de una gran torre que parecía terminar en una llama. Solo tenía algo claro, no tenía ni idea de donde estaba pero había algo que le sonaba extrañamente familiar aunque no podía decir el que.
Sintió los latidos de su corazón acelerados por la carrera, como la angustia de no saber donde se encontraba se apoderaba de ella. Se arrodilló en el suelo intentando tomar aire, hasta que escucho el ruido de unos pasos detrás de ella.
Ese simple ruido de ramas romperse detrás de ella hizo que se activase dentro de ella un instinto de autoprotección. Agarró un pequeño cuchillo que estaba escondido en su bota y se giró hacia el ruido, había algo de ella que le decía que tenía que atacar. Su boca se abrió de par en par cuando la vio delante de ella. ¿Clarke?
- Lexa por fin te encuentro – miró a Lexa agarrando su cuchillo- digo Heda, todos te están buscando.
- ¿Clarke? ¿eres tú? – dijo sorprendida mientras daba un paso acercándose a la rubia, no podía creerse lo que estaba viendo.
Clarke tampoco llevaba la ropa que solía, llevaba una camiseta oscura y una chaqueta azul. Aún miraba a la rubia cuando el sonido de un disparó la hizo reaccionar, tuvo que salir corriendo para agarrar a Clarke que estaba cayendo al suelo. La agarró entre sus brazos sosteniéndola.
- Clarke quédate conmigo- Le gritó agarrando su cara.
- Lexa…- intentó balbucear Clarke, sangre empezaba a salir de su boca. Lexa intentó taponar la herida con una de sus manos.
- Háblame Clarke, solo háblame no cierres los ojos por favor. Tengo que taponar la herida, dime que hago. Solo quédate conmigo. Alguien va a venir a ayudarnos, vas a estar bien.
- Shh... – agarró la cara de Lexa para que la mirase a los ojos- Solo prométeme…que...
- ¿Qué Clarke qué?
- Que nos volveremos a ver- susurró con su último aliento acercando sus labios a los de Lexa, casi suplicando un último beso."
Lexa despertó, levantándose de golpe del sofá de la casa de Wells, miro hacia los lados esperando encontrarse a Clarke allí pero estaba sola. Clarke no estaba, pero ese sueño no podía ser real. Ella estaba bien, tenía que estarlo, estaban en casa. Se miró su ropa, de nuevo llevaba su ropa y no ese traje de guerrera. Respiro hondo mentalizándose de que todo había sido un sueño, volvió a sentarse mientras se limpiaba el sudo de la frente. Era increíble lo real que se había sentido ese sueño, lo real que había sentido los labios de Clarke pegados a los suyos y el dolor por no poder hacer nada para salvarla.
Intentó calmar su respiración y sus latidos agitados, intentando calmar a su corazón que ahora mismo parecía que quería salir de su pecho. Apoyó sus codos en sus rodillas, tapándose la cara con las manos. Necesitaba calmarse, había sido solo una maldita pesadilla. Debería estar contenta porque Clarke no estuviese allí para verla temblar como una niña pequeña, ella no era así. Ella no tenía miedo, era una mujer fuerte y sabía cuidar de sí misma.
Respiro hondo repitiéndose esa última frase una y otra vez, hasta que se tranquilizó lo suficiente para escuchar a Clarke tararear algo desde algún lugar de la casa. Sonrió con alivio al escuchar el sonido de su voz, intento forzar su oído para escuchar su voz. Necesitaba escuchar su voz, no entendía el motivo pero necesitaba escuchar su voz, necesitaba ver sus ojos, necesitaba sentir que todo estaba bien.
"Oh baby, oh baby, oh we both know the truth
If it were the real me and you,
This wouldn't be the right thing to do
Now the room is so hazy, we're too lost in the fumes
I feel like it's just me and you,
Yeah we got nothing to lose… "
Se levantó del sofá con intención de buscar a Clarke, dejándose guiar solo por el sonido que parecía que provenía de la cocina pero aún no estaba muy segura. Salió al pasillo, intento caminar sin hacer mucho ruido, si ella estaba cantando quería admirar ese espectáculo y seguro que si veía que la observaba dejaría de cantar al instante. Se acercó a la puerta entre abierta desde donde provenía la voz de Clarke cantando, apoyó su hombro contra el marco de la puerta observándola.
Clarke estaba cantando mientras hacía lo que parecía una especie de sándwiches, tenía puesto los auriculares así que no podía darse cuenta de que ella estaba mirándola. Había sido idiota por venir intentando hacer el menor ruido cuando parecía que la rubia ahora mismo estaba en otro mundo. Estaba delante de la encimera de piedra que había en la cocina, Clarke tenía su atención en una bandeja delante de ella. Solo podía ver un par de platos encima de la bandeja porque no podía apartar su mirada del cuerpo de Clarke contoneándose de espaldas a ella, concentrada y feliz en su tarea.
La observó como sonreía mientras cantaba, se movía por toda la cocina bailando mientras sacaba dos vasos del armario que había encima del fregadero y volvía al lugar donde había dejado colocada la bandeja.
No pudo evitar acercarse a ella, se estaba muriendo de ganas de sentirla cerca, solo camino hacía ella abrazándola por la espalda y dándole un beso en el hombro. Clarke ni siquiera se sobresalto al sentirla pegada a su espalda, solo dejo de cantar sintiendo la respiración de Lexa contra su cuello. Lexa le dio un beso en el cuello sonriendo mientras rodeaba la cintura de la rubia con una mano y con la otra quitaba el auricular de su oreja para ponérselo a sí misma.
- ¿Te he despertado? Lo siento por despertarte con mis gritos – dijo la rubia mientras sentía la mano de Lexa en su cintura haciendo que casi le ardiese todo el cuerpo.
- Por favor no dejes de cantar- le susurró en el oído- solo déjame escucharte, por favor.
- ¿A eso llamas cantar?- sonrió mientras sentía los labios de Lexa en su cuello susurrando de nuevo un por favor al que no pudo resistirse.
Sacó el teléfono de su bolsillo volviendo a poner la canción que estaba cantando antes de sentirla detrás de ella, aunque le diese demasiada vergüenza tenía que hacerlo, total ya la había escuchado que importa que lo hiciese de nuevo. Comenzó a cantar con Lexa pegada a su cuerpo, sintiendo su mejilla contra la suya y sus brazos envolviendo su cintura.
(Sam Smith – Nirvana watch?v=p_OvashuS7Q)
Oh baby, oh baby, oh we both know the truth
If it were the real me and you,
This wouldn't be the right thing to do
Now the room is so hazy, we're too lost in the fumes
I feel like it's just me and you,
Yeah we got nothing to lose
It's too late to run away from it all
It's too late to get away from it all
I'm done with running so I give in to you
Lexa empezó a cantarla junto a ella, le pareció divertida esa última frase. Era ella quien se había rendido ante Clarke cuando estaban entrenando, era la primera vez que se rendía ante alguien pero no había podido elegir mejor momento para hacerlo. Siguieron cantando juntas.
This moment has caused a reaction
Resulting in our reattachment
Oh you take me to nirvana
I don't think this will last
But you're here in my arms
Oh baby, oh baby, oh, we both feel the same
I'm not gonna give you my name
And I don't think you want that to change
We're in this together, we don't know who we are
Even if it's moving too fast,
Baby we should take it too far "
Clarke se giró para quedar pegadas una contra la otra mientras cantaba esa última frase. Lexa acerco sus labios a los suyos, solo rozándolos sin ni siquiera llegar a besarse. Sintió los brazos de Clarke rodeando su cuello, pegó su frente a la de la rubia, ambas cerraron los ojos para escuchar la última parte de la canción que aún sonaba por los auriculares.
Cuando al fin terminó de sonar la canción ambas se besaron dulcemente mientras Lexa bajaba sus manos hasta colocarlas en el culo de Clarke. Mordió el labio de la rubia mientras sonreía y la miraba a los ojos, observando como el negro ganaba al azul por el deseo.
- Clarke tienes una voz increíblemente sexy… ¿Te lo habían dicho alguna vez?- susurró a apenas milímetros de los labios de la rubia.
- Creo que eso es porque no has escuchado tu propia voz – pasó la lengua por su labio para humedecerlo mientras miraba los ojos verdes que la observaban.
- Tenía pensando jugar a tu juego y hacer que estaba te rindieses tú pero a la mierda
Lexa empujo el cuerpo de la rubia contra la encimera mientras comenzaba a besarla apasionadamente, este último gesto de Clarke había hecho que perdiese las ganas de jugar e ir despacio. Profundizó el beso introduciendo su lengua en la de la rubia, quien bajo sus manos por la espalda de Lexa metiéndolas dentro de su camiseta.
Los besos eran cada vez más apasionados hasta que Lexa agarró a Clarke por la cintura subiéndola a la encimera de la cocina mientras intentaba apartar con cuidado la bandeja. Clarke tuvo que agarrarse de su cuello para no caerse y rodear la cintura de la morena con sus piernas pegándola más a ella.
Lexa comenzó a darle besos por el cuello mientras intentaba acariciar la cintura de Clarke buscando el botón de sus pantalones para desabrocharlo, necesitaba sentirla. Necesitaba sentir que Clarke tenía tantas ganas como ella. Clarke agarró su cara obligándola a dejar de besar su cuello para besarla de nuevo en los labios mientras las manos de Lexa seguían recorriendo su cuerpo. Al fin consiguió desabrochar el botón e introdujo una mano por dentro de la ropa interior de la rubia mientras mordía su labio y la miraba pidiendo permiso. No tenía idea de si se estaba pasando o no, solo sabía que necesitaba sentir a Clarke lo más cerca posible que pudiese y para eso le estaba estorbando toda la ropa.
Mordió su cuello mientras introducía más su mano acariciando con cuidado el clítoris de la rubia con uno de sus dedos, podía sentirla totalmente mojada. Comenzó a acariciarla mientras se besaban.
El golpe de la puerta cerrándose hizo que se parasen de golpe. Ambas se miraron, Lexa no sacó su mano, solo esperaba que fuese al puerta del vecino y no la suya. Wells había dicho que no volvería, no podían tener tan mala suerte.
- Clarke, ¿Dónde estás? – se escuchó gritar a Wells y como sus pasos se acercaban cada vez mas.
- Mierda, mierda, mierda...- Clarke se bajo de la encimera de un salto abrochándose el pantalón- De verdad que quiero matarle.
- Creo que a mí también me apetece mucho – sonrió Lexa acercándose y dándole un beso en la mejilla.
Estoy llorando por dejarlo aquí pero de verdad que últimamente no me dejan escribir, intentaba que esto fuera un poco "Dulce" porque es lo que ahora mismo necesitamos después de ese capítulo. No me odiéis a mi, odiad a mis compañeras de piso que me interrumpen en la mejor parte. Intentaré actualizar lo más pronto que puedo. Un saludo y espero los comentarios.
