- ¿Y qué paso después?- preguntó Raven a la que el relato de Clarke la estaba poniendo de los nervios.
- Nada, me despedí y me fui de allí – se levanto del sofá intentando escabullirse hacia la cocina- Voy a por agua, ¿quieres algo?
- No, pero quizás tú deberías tomar un café que te haga reaccionar.
Clarke negó con la cabeza y camino hacia la cocina con Raven tras sus pasos. Prefería hacer oídos sordos ante lo que su amiga decía pero en el fondo sabía que Raven tenía razón, debería haberse dejado de llevar en aquel momento. Lexa le gustaba como nunca lo había hecho nadie antes y por lo que parecía ambas sentían lo mismo.
- Aún no puedo creerme que estéis coladas la una de la otra desde que os visteis y sigáis así. ¿A qué esperáis? – la voz de Raven la devolvió al mundo real.
- Yo que sé – se sentó en la encimera de la cocina- me bloquee no podía creerme lo que estaba escuchando y me fui. Además no puede decirme que quiere estar conmigo y esperar que simplemente caiga rendida a sus pies. ¿No? ¿Quién se cree que es?
Su amiga permaneció un tiempo en silencio, Clarke pensó que había ganado la batalla con aquel último argumento. Lo había dicho sin pensar solo por evitar darle explicaciones pero ahora que le estaba dando vueltas, tenía un poco de razón. ¿Quién se pensaba que era Lexa? La había cagado y tenía que esforzarse un poco si quería algo con ella. Raven dio un trago a su vaso de agua y volvió a la carga. Estaba claro que era muy difícil ganarle una batalla.
- Aunque no lo quieras reconocer hace mucho que ya lo estas, cada vez que la ves se te nota- Clarke puso los ojos en blancos al escuchar aquello- Que lo entiendo, esta buenísima. Lo que no entiendo es cómo puedes aguantar las ganas de estar con ella, pero vale te compro la idea esa de que Lexa tiene que currárselo un poco.
- ¿Me estás dando la razón? – Preguntó la rubia sorprendida mientras colocaba su mano sobre la frente de su amiga- ¿tienes fiebre o te has dado un golpe en la cabeza?
- Quita – apartó la mano de Clarke de un manotazo- Solo tengo una condición para darte la razón.
Clarke pudo ver el brillo en los ojos de la morena al decir aquello, estaba claro que Raven tenía en mente alguna de sus ideas locas. Aunque por una vez estaba deseando decir que sí y olvidarse por un momento de las palabras de Lexa, además le iba a dar la razón por primera vez desde que la conocía. Eso era todo un logro con lo cabezota que era su amiga.
- Esta noche nos vamos de fiesta con los hermanos Blake – soltó Raven emocionada.
(Lexa)
- ¿De verdad tienes un grupo con Octavia y Raven? – no podía creerse lo que Anya acababa de decirle por teléfono- ¿Desde cuándo sois amigas?
No había podido evitar llamarla después de leer el mensaje que acababa de recibir, no tenía idea desde cuando esas 3 se llevaban bien y hablaban. Siempre habían tenido una relación cordial, la típica de compañeras de clase, pero no tanto como para mandarse mensajes. Estaba claro que la llegada de Clarke había cambiado a todo el mundo, no solo a ella.
- Te recuerdo que llevamos coincidiendo en clase desde que éramos pequeñas – podía imaginar a Anya exasperada al otro lado del teléfono solo por el tono de su voz- Además que nos viene genial para la fase 2 del plan recuperar a Clarke. Voy a recogerte en una hora y media, ponte guapa y deja de refunfuñar que te salen arrugas.
¿Tenemos un plan? Fue lo primero que pensó pero antes de que pudiese decir nada, su amiga había colgado. Se tumbo encima de la cama mirando al techo. Tenía ganas de escribir a Clarke, pero no sabía muy bien que escribir y menos después de que se fuese sin decir nada. Se sentía rara, por una parte estaba orgullosa de haber podido decirle todo aquello y por otra estaba decepcionada por no haber conseguido la respuesta que esperaba, pero bueno ese tipo de cosas solo pasan en las películas. Estaba claro que se iba a tener que esforzar para demostrarle que era verdad todo lo que había dicho, pero estaba segura de que terminaría consiguiéndolo.
Se levantó de la cama y se dirigió hacia su armario. Tenía que buscar que ponerse y comenzar a arreglarse o Anya iba a matarla por llegar tarde. Revolvió toda la ropa de su armario hasta que al fin consiguió encontrar que ponerse, esperaba haber acertado con su elección. Se mordió el labio pensativa, quizás era buena idea preguntarle a su madre o mandarle una foto a Anya, quería saber que opinaban ellas. Nunca había sido alguien que se preocupase por ir destacando. En lo único que Lexa quería destacar era en el deporte, que el resto no parase de repetirle que era guapísima en realidad lo único que hacía era incomodarla y avergonzarla. Se metió en la ducha desechando todos esos pensamientos, la única opinión que le interesaba sobre ella y su aspecto era la de Clarke. No pudo evitar sonreír al pensar en ella, esperaba darle una sorpresa esta noche. La suerte estaba echada, solo esperaba que todo saliese un poco mejor que en el gimnasio.
Estaba dando los últimos retoques a su maquillaje cuando su teléfono vibro con el mensaje de Anya.
[Anya]: Estoy en tu puerta, ¿te queda mucho?
Guardó su teléfono en el bolsillo de sus pantalones y bajo las escaleras lo más rápido que pudo, ni siquiera se había molestado en responder a su amiga. Estaba deseando irse y por fin ver a Clarke, era lo único en lo que pensaba. No había llegado a la puerta cuando escuchó la voz de su madre detrás de ella.
- ¿Dónde se supone que vas con tanta prisa? – estaba cruzada de brazos mirándola, parecía seria pero esta vez no estaba enfadada más bien sorprendida o al menos eso pensaba Lexa.
- Voy a una fiesta mamá, prometo volver pronto de verdad – lo dijo casi como una súplica, ni siquiera había pedido permiso.
Su madre sonrió al escuchar aquello, algo que la sorprendió en un principio hasta que al fin entendió lo que para su madre significaba verla salir a una fiesta. Era lo que siempre le estaba pidiendo, que se comportase como una chica normal, saliese a fiestas y conociese a chicos. Era una pena que su madre no supiese que todo eso no lo hacía por un chico sino por una chica. Clarke. Era su única motivación para ir a esa fiesta.
- Está bien no llegues tarde y ten cuidado – soltó al final su madre después de mirarla de arriba abajo durante un rato observando lo que su hija llevaba puesto – Estas muy guapa hija.
Para sorpresa de su madre, Lexa se acercó a ella dándole un beso en la mejilla y susurrándole un gracias al oído. Se estaba muriendo de los nervios y las palabras de su madre habían conseguido relajarla. Salió por la puerta con una sonrisa dibujada en su rostro y con la convicción de que por lo menos Clarke no iba a poder evitar mirarla cuando se encontrasen.
…
Anya no había parado de hablar desde que subió a su coche aunque Lexa había estado ignorando cada palabra que salía de la boca de su amiga, estaba demasiado nerviosa pensando en la fiesta a la que iban. Lo único que Anya le había dicho era que iban a un cumpleaños que la rubia y sus amigas no se iban a perder. Lexa solo esperaba no molestar, ni siquiera sabía quién cumplía años. Estaba de los nervios mirando por la ventana cuando sintió un golpe en su brazo y se giró para observar a su amiga que la miraba de reojo mientras conducía.
- Tierra llamando a Lex – aprovechó para bajar el volumen de la radio mientras seguía hablando- ¿qué estás pensando? Tiene que ser importante para que me ignores tanto, o al menos eso espero porque ese pingüino de adorno me ha dado más conversación que tú.
Sonrió mirando el pequeño peluche que colgaba del espejo retrovisor del coche de su amiga. Aún podía recordar la cara que puso Anya cuando se lo regaló para que tuviese un compañero de viajes y aventuras.
- Lo siento – dijo casi en un susurro mientras apartaba la mirada del peluche y la centraba en su amiga- estoy nerviosa, no sé si es buena idea esto de aparecer en una fiesta de cumpleaños sin conocer a nadie.
- Lex, habrá gente de nuestra clase puedes estar tranquila – colocó su mano sobre la pierna de la morena sonriendo- Además estoy yo allí, ya verás va a ser divertido.
La morena suspiró antes de responder a su amiga. Intentaba creer lo que ella decía pero tenía la sensación de que iba a ser todo un desastre.
- Eso espero…
Anya negó con la cabeza mientras volvía a centrarse solo en la carretera, no entendía como Lexa podía ser tan negativa solo era una maldita fiesta. No pensaba volver a abrir la boca durante lo que quedaba de viaje pero la canción que escuchó en la radio hizo que subiera de golpe el volumen y empezase a cantar.
- "To pick you up and take you out We make the best of our short time And though it's not enough you assure me that it's fine ….With windows down let's go for a ride" – sonrió mirando a Lexa que la miraba ahora sonriente- Venga te la sabes canta conmigo…
Lexa negó con la cabeza mientras Anya seguía cantando a todo pulmón. A ambas les encantaba esa canción y al cabo de un rato la morena no pudo resistirse a cantar a dúo con ella. Empezó tarareando y terminó gritando casi tanto como Anya.
"Cause when I mess up, you never give up your love
Yeah I'm a fuck up, but you swear I'm enough
And all I know that's true, is just how much I miss you
Hold up, you're running away
I swear I told ya, it gets better today
And all I know that's true, is just how much I love you"
(Clarke)
Cuando Raven le había contado donde iban le había encantado la idea, aún estaba sorprendida porque se le hubiese pasado que era el cumpleaños de Bellamy. Desde que lo conoció en casa de su amiga y se agregaron, no habían parado de hablar por chat. Bellamy era un chico encantador y tenía que reconocer que físicamente estaba realmente bien, pero ella solo tenía a una única persona en su cabeza en estos momentos.
Cuando Raven y Clarke llegaron al fin a la dirección que Octavia les había mandado todo estaba listo, la mayoría de los amigos de Bellamy estaban allí. La fiesta de cumpleaños del mayor de los Blake se celebraba en la casa de la playa de uno de los amigos de la familia. Octavia salió corriendo a abrazarlas en cuanto las vio aparecer por la entrada.
- Menos mal que aparecéis por un momento he pensado que me ibais a dejar tirada aquí con todos estos – hizo un gesto señalando a un grupo chicos que estaba cerca de una barra bebiendo cervezas- para mi sola.
- Ya te gustaría a ti – sonrió Raven mientras las tres se abrazaban.
Después de que Octavia les enseñase todos los alrededores de la casa decidieron sentarse en los escalones del porche mientras bebían y hablaban de los demás invitados. Desde allí podían observar toda la fiesta, ya estaban allí la mayoría de los amigos de Bellamy. Aún no habían conseguido felicitarle porque había desaparecido para comprar hielo y aún no daba señales por ningún sitio.
A las chicas les había dado tiempo a beberse unas cuantas cervezas hasta que Bellamy apareció saludando a todos. Junto a él entró un grupo grande de personas y casi lo pierden de vista pero el chico las había visto desde que cruzó la puerta y se dirigía hacia ellas. Raven fue la primera en acercarse a felicitarlo, lo abrazó efusivamente y lo felicitó revolviéndole el pelo. Después fue el turno de Clarke.
- Feliz cumpleaños Bel – sonrió Clarke mientras su amigo la abrazaba por la cintura y la hacía girar haciéndola reír.
- Gracias princesa, estas realmente preciosa en ese vestido – le susurró al oído antes de besarla en la mejilla, ni siquiera se había alejado de ella y los brazos de Bellamy aún rodeaban su cintura. - He echado de menos hablar contigo estos días.
Clarke no pudo evitar sentirse extraña con esa confesión, había estado ocupada y perdida en sus pensamientos estos días como para pararse a pensar en él. Se sintió un poco culpable por abandonarle. Solo consiguió forzar una sonrisa para responderle un y yo también, más por compromiso que por sentimiento.
Por suerte para la rubia un grupo de gente había llegado y el cumpleañero tuvo que soltarla enseguida para recibir nuevas felicitaciones. Dentro de ese grupo estaba Anya, quien después de felicitar al moreno le hizo un gesto a la rubia para que se alejasen un poco del grupo y hablar tranquilamente
- No esperaba verte aquí – no pudo evitar que esas palabras se escapasen de su boca en cuando se alejaron. No tenía idea de por qué Anya estaba allí ni qué relación tenía con Bell.
- Bueno eso es una larga historia y ahora no tengo mucho tiempo para contártela- antes de que la rubia pudiese hablar Anya siguió hablando atropelladamente- Digamos que no estoy aquí sola o sí, porque está claro que no va a haber forma de que vuelva a esta fiesta si tú no la convences.
Clarke la miró extrañada porque no entendía a quién se estaba refiriendo y mucho menos porque solo ella podía convencer a esa persona. Hasta que de repente en su mente apareció solo un nombre. Lexa. Lexa estaba allí. Sus ojos verdes aparecieron en su cabeza haciendo que dejase de escuchar lo que Anya decía. Lo único que podía hacer era pensar en ella allí. Pero no podía ser cierto, ella no conocía a Bellamy. Bueno Anya estaba allí todo podía ser pero…
- Clarke, ¿me estas escuchando? Tienes que ir a buscarla. – Anya levantó el tono de voz intentando llamar su atención porque estaba claro que la rubia hacía rato que la ignoraba.
- ¿Dónde está? – es lo único que pudo decir, el volver a verla después de todo lo que le dijo el otro día la estaba poniendo de los nervios. Respiro hondo intentando calmar las mariposas de su estomago. Tenía que hacerse valer, nada de derretirse ante esa mirada como si nada.
- Supongo que en mi coche, está aparcado fuera.
Después de que Anya le indicase donde había aparcado el coche caminó hasta allí pensando en ella. No entendía porque Lexa no quería entrar a la fiesta, si supuestamente había acompañado a Anya hasta allí. Si vas a una fiesta supuestamente es para entrar no para quedarse en el coche. Clarke empezaba a sentirse culpable por no haber escuchado bien toda la historia que Anya le había estado contando, probablemente si lo hubiese hecho ahora no se sentiría tan nerviosa. Las manos empezaron a sudarle con cada paso que daba, su corazón empezó a palpitar más rápido de lo normal en cuanto pudo verla en el asiento de atrás mirando el móvil. Estaba realmente preciosa tan perdida en su mundo, con esa cara de concentración que Clarke no pudo evitar sonreír al contemplarla haciendo que todos esos nervios se evaporasen. Era Lexa, esa chica de ojos verdes tan preciosa que era realmente increíble como no podía darse cuenta de lo que podía despertar en los demás.
Subió al coche por la puerta contraria a donde Lexa estaba sentada. El ruido de la puerta abriéndose hizo que la morena levantase la vista de su móvil y se diese cuenta de quien acababa de entrar al coche.
- ¿Qué haces aquí? Si hasta hace un rato estabas muy entretenida en esa fiesta – le espetó la morena antes casi de que Clarke consiguiese acomodarse en el asiento. La rubia la miró extrañada con esa respuesta mientras Lexa volvía su mirada hacia su móvil – Puedes volver dentro y dejarme sola, no me apetece hablar con nadie ahora.
Clarke estaba a punto de responderle con una borderia acorde a las palabras que le acababa de dedicar la morena, cuando algo en su cabeza hizo click haciéndola entender porque Lexa estaba comportándose así. Estaba claro que había visto como Bellamy la había abrazado antes y estaba celosa. Sonrió enternecida por despertar esos sentimientos en ella. Lexa celosa era algo que nunca hubiese esperado ver, por dios no entendía como no podía darse cuenta de que la única persona que le interesaba era ella.
- Supongo que he venido a aguantar como me echas de un coche que no es tuyo y a convencerte de que vengas a tomar una cerveza o algo conmigo. – la miró esperando encontrarse con esos ojos verdes pero nada.
- Te he dicho que no me apetece hablar con nadie y no tomó alcohol desde aquel día- respondió tajantemente sin apartar la vista de su móvil.
Clarke negó con la cabeza, esta chica no tenía remedio. Un día le decía que no se iba a rendir y al siguiente se enfadaba como una niña porque alguien se le acercase. Se acercó a ella, colocando su mano debajo de su barbilla obligando a la morena a levantar la cara y mirarla.
- Lex , para ya de comportarte como una niñita enfadada – acarició su mejilla con uno de sus dedos- ¿Qué te pasa? Estoy aquí habla conmigo.
Los ojos verdes de Lexa se perdieron en el azul de la mirada de la rubia suavizando su enfado, Clarke estaba allí con ella y no con ese tío que la abrazaba. Podía sentir las caricias en su mejilla. Trago hondo antes de responder.
- Lo siento, no quería hablarte así solo que…- apartó su mirada de la de la rubia sonrojándose, le daba realmente vergüenza reconocer que se había puesto celosa.
Clarke volvió a agarrarle la cara obligándola a mirarla de nuevo. Estaba claro que la rubia no iba a rendirse hasta que se lo dijese así que finalmente lo soltó.
- Vine con Anya para verte, ya sabes que no soy muy fan de las fiestas pero me apetecía estar cerca de ti. – sintió los dedos de Clarke acariciando de nuevo su mejilla mientras la escuchaba mirándola atentamente- Entré y vi a ese tío abrazándote, estabas feliz riéndote con él y me molesto. Creo que soy egoísta en eso, solo quería ser él en esos momentos no sé. Que estuvieses feliz conmigo, últimamente solo me evitas y te fuiste sin decirme nada el otro día. No estoy acostumbrada a sentirme así de indefensa con alguien. Pensé que quizás te fuiste sin decir nada porque sientes algo por él o yo que sé.
- Eres realmente idiota – sonrió Clarke mirándola mientras se acercaba y la besaba en la mejilla susurrando en su oído- pero estas demasiado adorable y me está costando demasiado no besarte ahora y quitarte todas esas tonterías de la cabeza. Lexa me gustas tú y si me fui el otro día fue porque no sé realmente que sientes por mí. Solo sé que todo lo que siento por ti va realmente rápido y todo lo que haces me afecta demasiado. Tengo bastante miedo a que de verdad quieras a tu ex como dijiste en sueños y me hagas daño.
Lexa no respondió, al menos no con palabras. Solo se acercó a ella besándola con tanta pasión como dulzura. Ambas se dejaron llevar por la intensidad del beso, perdiéndose en los labios de la otra y dejándose embargar por toda esa mezcla de sentimientos reprimidos que llevaban aguantándose desde hacía demasiado tiempo. El beso fue intensificándose y sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de la otra. Clarke se alejó un poco intentando volver a hablar pero Lexa volvió a callarla con un nuevo beso. Siguieron comiéndose a besos hasta terminar tumbadas la una encima de la otra en el asiento trasero.
- No sé si todo esto no te ha respondido, pero Clarke me encantas y no quiero hacerte daño. Solo déjame demostrártelo – mordió su cuello mientras sus manos empezaban a colarse por debajo del vestido de la rubia- ¿Puedo demostrártelo?
Clarke respondió mordiendo el labio de la morena y tirando de ella para sentir su cuerpo aún más cerca. Las manos de Lexa se deslizaron por las piernas de la rubia hasta llegar hasta su ropa interior, sintiendo la humedad de la rubia y perdiéndose de nuevo con los besos que esta repartía por su cuello.
Que nadie me odie mucho por dejarlo ahí, pero estoy segura de que os hacéis una idea de como termina esto. Y no, no voy a dejar de actualizar solo estaba tomando unas vacaciones. Nos vemos pronto, espero vuestros comentarios ;)
