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5to relato
Los autos pueden llegar a ser muy atractivos, si usted entiende
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El carro del sol sin duda era el mejor transporte. Cómodo, rápido, moderno y además, perfecto para pasar momentos a solas con alguien que quieres, por lo menos eso era lo que pensaba Percy. Le encantaban las ocasiones en que él y Apolo conducían el sol, porque de primera, tenían una hermosa vista que daba un ambiente ligero, en segunda, podían conversar casi libremente, y en tercera era un increíble medio para ir a citas a distintas partes del mundo. Pero Percy tenía otra razón para adorar las veces que paseaban en aquel antiguo e increíble carro. Se diría que estar en su auto le daba más confianza a Apolo y lo volvía más vivaracho, después de todo, aquel era como uno de sus "terrenos" y demás estaba decir que le gustaba demostrarlo. El rubio hablaba más y conversaba con menos filtro en el habla, y aunque para muchos pudiera resultar agotador o agobiante oír una avalancha de palabras para él no lo era.
Percy escuchaba con paciencia, paciencia que había desarrollado al estar demasiado tiempo con Apolo, y es que para ser sinceros el dios del sol era todo un caso con las ideas que tenía y con las acciones que realizaba para conseguir algo que quería. Dicho nuevamente, eso que a otros les molestaba a él le tenía sin cuidado, le encantaba oír su voz y sentirlo junto a él. También le halagaba el hecho de que Apolo fuera más sincero cuando conversaban, se sentía especial en sus ojos y aunque sonara cursi, le gustaba mucho esa idea.
Por otro lado, tenía que admitirlo, el auto era genial. Cuando tenía 14 aquel modelo Maserati rojo era el auto de sus sueños y …bueno, ahora no había mucha diferencia, pero al menos podía decir que tenía más acceso a él, y como producto de eso a veces no podía evitar admirarlo. El Maserati Spyder rojo conservaba su estilo. El impecable estado en que se encontraba, el color, el brillo, el diseño…pensando en sus otras cualidades Percy casi no se dio cuenta cuando dejó de prestar atención a lo que le decía su novio, y era completamente inconsciente que a los segundos el aludido ya lo había notado.
—¿Percy?—Lo llamó para hacerlo reaccionar— Peeeercy —Segundo intento— ¡Sunshine! —Tercero.
¿Qué acaso Percy estaba hipnotizado?
Medio inflando sus mejillas Apolo pasó a conducir con una sola mano para rodear con su brazo el hombro del de ojos verdes mar, esa acción suficiente para despertar al semidiós que de primera se sobresaltó y de segunda se volteó a verlo, sus ojos verdes notándose algo avergonzados y su expresión demostrando en todo el sentido de la palabra un "¿Eh?"
—¿En qué pensabas? —Quiso averiguar Apolo en cuanto vio el rostro del hijo de Poseidón.
—Nada— Respondió Percy rápidamente. ¿Decirle que le había perdido la atención al pensar en las cualidades de su carro? Ehhhhh, no.
El rubio notó que el mestizo le dio una rápida y "discreta" mirada al último sitio que observaba antes de salir de su trance para luego mirar al frente esperando no ser notado. Ah, miraba su auto… Bastante sencillo de saber.
—…¿Seguro? —Volvió a preguntar a ver si Percy confesaba. Su mirada se volvió más profunda para agregar más presión, no por algo grave sino ya por juego, pero eso el otro no lo sabía.
Lo cual parecía estar funcionando ya que el mestizo se negaba a mirarlo —Bastante—Y sonaba un tanto nervioso— Oye, ehhh, mira al frente. Podríamos estrellarnos o algo, ¿no sabes que es peligroso conducir con una sola mano?—Señaló hablando demasiado rápido todavía evitando la mirada, sus labios en una delgada línea.
Apolo le dio una mirada sorprendida ¡Vaya forma de evitar su pregunta!
Entonces se le ocurrió una idea—Llevo conduciendo muchos siglos. No creo que debas juzgar mis habilidades para conducir— Procuró parecer ofendido. El ceño fruncido y los labios haciendo una mueca eran su arma.
—No era eso lo que quería decir—Se defendió Percy sintiendo algo de pánico por el pensamiento de haberlo enojado ante tan simple comentario, eso hasta que se dio cuenta del brillo especial en los ojos del dios. Oh…estaba bromeando.
Apolo recibió un golpe en el hombro.
—¡Auch!
—¡Deja de jugar!—
—Hey, tu empezaste—Se defendió la "víctima"—, venga ¿creerías que no me daría cuenta de que mirabas a esta belleza de auto? No puede ser que mi chico me robe tu atención—Reclamó Apolo haciendo un gesto con su mano que hacía momentos estaba apoyada en el hombro de Percy. Ahora volaban sobre un pueblo cubierto por la nieve, y a pesar de tener calefacción a su alrededor igual el aire frío puso más pálida la piel de Percy, haciendo que el leve rubor que se formó en sus mejillas se notara.
Era de esperarse que Apolo se hubiera dado cuenta de que estaba hipnotizado por su auto en vez de prestarle atención y era inútil negarlo.
—No lo admiraba, solo pensaba sobre cuándo me dejarás conducirlo de nuevo—Fue la mejor respuesta que se le ocurrió para evitar el tema.
Apolo lo miró como si lo estuviera analizando y pareció pensarse algo antes de volver a mirar al frente.
—No en el corto plazo—Respondió un tanto divertido.
—¿Eh? ¿Por qué?
Apolo sonrió de medio lado y se encogió de hombros.
Percy frunció los labios—Al menos podrías darme el por qué—insistió.
—Solo era la respuesta a tu primera pregunta que usaste repentinamente para evitar la mía. Pero lo que yo quiero es una respuesta sincera a esta ya que la que me diste no era la verdadera. Respuesta por respuesta~—Dijo medio cantando el dios del sol sin quitar su mirada del cielo.
Percy vaciló—Lo que dije era la verdad.
Pero Apolo se quedó en silencio
—Apolo
—…
—¿Apolo?
—…
—¡Apolo!
El silencio se extendió y Percy empezó a pensar que nuevamente estaba jugando, pero para su infortunio, se estaba poniendo demasiado inquieto. Nunca tuvo consciente de cuán acostumbrado y encantado estaba con escuchar la voz del mayor, incluso podría compararlo a un hechizo, y quería que este durara más, quería una conversación, quería escuchar la voz de Apolo. Para este propósito, lo sacudió un poco a ver si provocaba alguna reacción. Bueno, no es como si quisiera llegar y decir '¡Apolo, háblame!' pero estuvo tentado a hacerlo, sobre todo cuando su plan no funcionó.
Cada vez más inquieto, volvió su mirada hacia la ciudad por la que ahora pasaban admirando levemente los edificios y parques, la temperatura estaba algo baja por lo que se acomodó en el hombro de Apolo por el calor que este irradiaba, a ver si, por casualidad, este mostrara más pruebas de vida.
¿Tanto quería que confesara?
Pasaron unos minutos más y ya no pudo soportarlo. Gimió derrotado y susurró
—¿Si confieso volverás a hablarme?
Sintió cómo los hombros del otro se elevaban, su cabeza levantándose con ellos. Sabía que Apolo sonreía y lo maldijo en su cabeza.
Suspiró y comenzó a hablar. Sin embargo, Apolo no pudo escuchar muy bien lo que decía Percy porque este empezó a hablar entre dientes, en voz muy bajita y sin duda algo avergonzada, su expresión también lo demostraba.
—Sunshine, tal vez deberías hablar más fuerte—Le aconsejó Apolo canturreando, rompiendo su voto de silencio por fin.
Volviendo a gemir en la derrota pero esta vez internamente Percy se quitó de su posición sobre el hombro para sentarse más derecho en su propio asiento, algo renuente a la petición de su novio.
Sintió la mirada de Apolo sobre él y sus mejillas oscurecieron.
—¡Vale! —Exclamó, sorprendiendo al otro por su cambio drástico de volumen— Admito que en mi medio-trance estaba admirando tu auto, admito que cuando tenía 14 me encantaba demasiado y lo sigue haciendo ¡Imagina que es y sigue siendo el auto de mis sueños!, ¡pero te juro que te amo más a ti! No es como si pudiera prestarle más atención a un carro que a ti. De hecho, ¿Cómo podría hacerlo? Es imposible y, y, ah , bueno, ya confesé— Percy se cruzó de brazos y desvió su mirada, un rosado oscuro en sus mejillas después de decir su 'confesión'.
En cuanto a Apolo…
…Quién diría que podía sacar algo interesante de todo aquello.
—Bueno,—Dijo mientras tanteaba el volante, mirando por el rabillo del ojo al mestizo— no te culpo si te enamoraste...me corrijo, estuviste enamorado de este Maserati
—¿Ah, no? —Fue la respuesta de Percy que todavía estaba reacio a mirarlo
— Pues, es un auto bastante sexy.
Una risa apenas amortiguada salió de los labios del peli-negro y Apolo se sintió dichoso cuando el menor se volteó a mirarlo con una pequeña sonrisa, sus ojos demostrando sobre todo que estaba divertido por su comentario.
—Lo que haces para que yo confiese algo—Comentó Percy manteniendo ese humor mientras le daba un suave golpe, de hecho, con apenas fuerza. Ni loco quería que algo le pasara a Apolo y pasara a llevar algo y cayeran en picada hacia el terreno por el que sobre-volaban, todavía recordaba el incidente de Thalia… en la ocasión en que Apolo había coqueteado con ella. Inconscientemente frunció el ceño y sintió algo removiéndose en su interior.
—Sí, pero ya sabía lo que hacías. Buscaba que confesaras—Dijo un orgulloso Apolo distrayendo al otro de los malos pensamientos que estaba teniendo, pasando de estar en un estado molesto a uno completamente incrédulo—
—¿Qué?
Así que ese era el propósito de Apolo, mentalmente el mestizo se golpeó por caer tan fácilmente. Escuchó una suave risa que lo animaba a responderle, que lo retaba a responderle, y, solo para hacerlo esperar tanto como lo hizo esperar a él, empezó a acariciar la cubierta del Maserati volviendo a evitar su mirada para hacerse el difícil.
—Preferiría que en vez de que acariciaras el auto me acariciaras a mí—Sonrió el dios con una sonrisa casi pícara que lo hizo enrojecer y detener su acción. Sintió un agarre en él y en pocos segundo estuvo más cerca del mayor que volvió a conducir con una mano, unos labios cerca de su oído—Tal vez un día deberíamos poner eso en práctica—Dijo de una forma tal que el semidiós se quedó petrificado ante la sensación de su voz tan cerca suyo y una ola de emociones le recorrió el cuerpo de pies a cabeza y luego a viceversa.
Después de eso, Apolo hizo que volvieran a sus posiciones iniciales, dejando al mestizo bastante aturdido en su asiento. En verdad, ese había sido su propósito. Dejarlo medio atontado para meditar mejor la tal interesante confesión. Percy había dicho que aquel modelo era el auto de sus sueños…
Ya sabía un posible regalo para su próximo cumpleaños, un modelo parecido al que tenía pero mejorado, tal vez de un color azul. Percy se lo merecía y además, ¿tenía licencia para conducir, no?
Oh, espera.
¿Eso no podría significar que la atención de Percy se dividiera en dos? Oh no,no,no,no, mejor era buscar otra opción.
-o—Fin relato cinco—o-
Recuerden, los autos pueden llegar a ser muy sexys (?) Ay, ni siquiera sé de dónde salió la idea para este relato xD
Por cierto, para el próximo capítulo es hora de agregarle algo de drama, planeo hace una mini serie de relatos dentro del fic, la que tengo más preparada se llama "Secretos de un dios", ya verán de qué tratan pero por mientras dejen volar la imaginación -w- hace todo más interesante. Aunque no confirmo nada uvu
[Guest: Si te gustó significa que no soy tan mala escribiendo cosas cute, eso me sube el ego (?) Ok, no xD jaja, a la próxima que escriba uno te lo dedico uwu (¡Viva el team Apolo! Necesitamos firmas ;D)]
En fin, este relato estaba programado para ser publicado más temprano, pero no pude porque no me dejaron ocupar mucho el compu ni en la mañana ni en la tarde porque es mi cumple y debía hacer otras cosas y etcétera etcétera uwu Al menos ya pude corregirle un par de cosas y subirlo.
¡Hasta la próxima, Bye! Y recuerden, las opiniones siempre son bien recibidas a ver si se animan :3
