Disclaimer: Percy Jackson pertenece a Rick Riordan al igual que la imagen le pertenece a su ilustrador

Buenos días/tardes/noches n-n ¡Espero tengan una buena lectura!

7mo relato

Annabeth no está tan segura

Inteligentes ojos grises estudiaban a un par verde mar

—¿Annabeth, es en serio esta interrogación?

La rubia tomó un sorbo de su malteada mientras observaba a su mejor amigo, quien yacía en frente suyo, una mesa con dos malteadas puestas encima separándolos.

—Percy, tú eres el exagerado por llamar a esto una interrogación, yo solo pregunté casualmente con quién sales ahora—Sonrió la mestiza por haber ya comprobado sus sospechas, el nerviosismo en él era delatador. En tanto, Percy chasqueó la lengua y desvió la mirada de sus ojos, obviamente descubriendo el truco.

Se suponía que aquella reunión entre ambos era para que estuvieran al corriente de la vida del otro, pero no esperaba que Annabeth quisiera estar al corriente de su vida romántica también.

—Vamos, no es una pregunta para ponerse así de nervioso Sesos de algas—Comentó Annabeth sonriéndole más ampliamente, solo aumentándole los nervios a su ex-novio —Eso solo hace que quiera saber más

Percy maldijo en griego su mala suerte, ¿Por qué Annabeth lo conocía tan bien? Le había bastado una mirada cuando ella misma había nombrado temas de amor para saber que ocultaba algo, el instinto que poseía era en verdad admirable porque casi nunca le fallaba, pero refiriéndose a ese caso, tal instinto era bastante maligno a su punto de vista. Maligno y acertado

Hubiera optado por mentir, pero eso no lo haría nunca, no a Annabeth, no cuando habían pasado tanto juntos, incluso habían salido por un tiempo, lo suficiente para saber que se llevaban mejor como amigos. Sin embargo, la cercanía y confianza nunca desaparecieron por lo que si bien al principio fue algo difícil adaptarse y superar ciertas confusiones (no gracias a Afrodita), fue algo que superaron con apoyo mutuo. Y ahí estaban, sentados frente a frente en un recurrido pero tranquilo local para enterarse de la vida del otro en persona y no por mensajes Iris.

—Vale, yo…estoy saliendo con alguien—Confesó Percy, recibiendo una mirada de Annabeth que decía 'Eso ya lo sé' Por lo que él le mandó una de vuelta que decía 'Todavía no termino', a lo que la rubia negó con la cabeza, bastante divertida de la situación. Mala señal para Percy Jackson.

—…Emh…También puedo decir que mi relación con esa persona es un secreto para muchos—Continuó algo más inquieto Percy sin saber expresarse, lo que había dicho era cierto, pero últimamente él y Apolo habían sido más flexibles con eso.

—¿Él o ella? —Preguntó Annabeth para ayudarlo. Percy se demoró un poco en responder

—Él.

La líder de cabaña de Atenea solo cabeceó, su expresión neutra esperando a que Percy continuara. El hijo de Poseidón sabía lo que eso significaba, ella lo estaba estudiando. Oh, bueno. Quería tardarse más en decirle pero si ella quería saber…

Percy le hizo un además para que se acercara, Annabeth enarcó una ceja antes de pararse e inclinarse hacia él. El mestizo dudó una última vez, después, en forma de susurro un nombre fue dicho en el oído de la rubia. Listo, ahora solo bastaba para que Annabeth opinara sabiamente como siempre lo hací-

—¡Sesos de algas! —Exclamó la líder de la cabaña de Atenea, interrumpiendo la tranquilidad de las demás personas que solo querían tomarse un café. Pero eso no importaba en el momento, lo que le importaba ahora a Percy era que los ojos de su amiga decían solo una cosa: Peligro.

—Chica sabia, tal vez debas calmarte—Hizo el intento fracasando horriblemente.

—¿Sabes qué reputación tiene Apolo con sus conquistas? —Empezó a retarlo Annabeth mientras se pasaba una mano por su cara. —¡No puedo creérmelo!

El otro estaba pasmado.

—Annebeth, es diferente—Repuso inmediatamente Percy a la defensiva en cuanto escuchó la acusación hacia el dios— Él es más diferente de lo que crees.

Su amiga lo miró con una expresión ilegible, y pasó un momento antes de que se animara a decir algo más. Ahora el vaso que contenía su malteada estaba siendo apretado por su mano.

—Percy…-

—Él dijo que me quería, ¿ok? —Comenzó el de ojos verdes, interrumpiéndola impulsivamente, por no querer escuchar lo que iba a decir— Sé que puede sonar repetitivo, pero si lo hubieras oído sabrías que fue sincero.

Annabeth observó mejor a Percy luego de que la interrumpiera, se molestó con eso pero procuró mantener la calma para ponerse a pensar en lo que él había dicho. Vale, puede que los dioses hayan cambiado mucho a lo largo de los siglos pero era innegable que los viejos hábitos no se iban con tal facilidad, y para mal, este podría ser un caso de ello. Y lo peor era que podría estar involucrada una de sus personas más importantes.

Se sentía bastante desconfiada de las palabras dichas por Percy, porque sabía que pudo haber ser engañado y no podía quedarse inmutable ante eso, menos por la idea de ser Apolo el culpable, siendo este uno de los dioses que tenía fama de ser uno a los que más le gustaba jugar con los mortales

La rubia suspiró—Puede que haya dicho eso Percy, pero-

—Siempre dices que las palabras tienen poder— Percy no pudo evitar subir un poco el tono. Y es que, sí, estaba molesto ¿Por qué ella no entendía la situación? Entendía que podía juzgar tomando en cuenta varias historias en que se veían envueltos los dioses, donde mostraban sus lados más crueles, engañando para beneficio, engañando sin pensar en las consecuencias tanto para semidioses como mortales. Pero él se negaba a creer que Apolo lo hubiera engañado con sus palabras cuando se había confesado

—Sí, dependiendo de cómo se usen—Replicó la rubia entrecerrando sus ojos en él—Hay sinceras que tienen inmenso valor, pero también están las que son solo palabras. Y que yo sepa, no muchos dioses son sinceros cuando deben serlo—Volvió a suspirar luego de ver cómo Percy se removió incómodo en su asiento al escucharla, tenía el ceño fruncido y parecía ofendido, incluso herido. Esa no era su intención— Mira, no es que yo no quiera que encuentres el amor ni nada parecido, ¿pero y si esto es otra cosa de Afrodita? ¿Y si esto, por ejemplo, es otro de sus juegos para divertirse a costa tuya?

El peli negro obstinadamente sacudió su cabeza, plantando su mirada en su bebida en la que ahora no tenía interés. Annabeth se fijó en que estaba tenso, y ella también.

—Solo no quiero que te hagan ni que te hagas daño,—Continuó la hija de Atenea tratando de sonar razonable— sabes bien que ya has pasado bastante como para agregarle esto—Dijo finalmente, también posando sus ojos en su malteada, esperando en silencio ansiosa una respuesta

Mientras tanto, el hijo de Poseidón se sentía avergonzado por levantarle previamente la voz a Annabeth luego de escucharla hablar, porque ella era una de las personas que más se preocupaban por él y no debía de haberla tratado así ni en esos momentos ni nunca.

—Annabeth—La llamó y cuando ella levantó su mirada con curiosidad hacia él, sonrió levemente— Yo en verdad le creo a Apolo,—Notó desconcierto en sus ojos— no sabría explicártelo. Solo lo sé. Sé que él es sincero, y yo también.

Con esas palabras logró que la rubia reconsiderara todo. Ella, Annabeth Chase, había pasado muchas cosas con Percy Jackson desde que tenían 12, lo vio pasar por muchas etapas de su vida (y viceversa), y suponía que esta era una nueva. ¿Que tenía que hacer ella siendo su amiga? Simple. Estar ahí para él como siempre había hecho, aconcejándolo y ayudándolo tal como tantas veces Percy había hecho con ella a su manera

—Vale, te creo.—Se rindió— Todavía tengo mis dudas, pero Siempre contarás con apoyo Sesos de Algas—Logró sonreír, todavía dudando de toda la situación como había dicho, pero confiando en su mejor amigo.

—Hey, tranquila—Dijo Percy también sonriendo gracias a su comentario, recobrando su humor. Se sentía intensamente feliz, porque la opinión de la rubia le importaba mucho—Si estás preocupada por si Apolo me podría hacer algo solo recuerda que le di una patada en el culo a Ares cuando tenía doce. No soy tan indefenso

La rubia empezó a reír, y él se encontró riendo también, aquello era algo a lo que estaban acostumbrados. De pasar de reñir a reír había un solo paso, y este casi siempre venía como un comentario de Percy, porque sus ocurrencias eran bastante divertidas incluso en momentos de tensión.

—Eso fue solo porque el mar estaba de tu lado y también porque usaste la cabeza. Ares estaba bastante sorprendido...—Recordó la mestiza, mientras que todavía riendo, Percy iba a replicar cuando una voz a su lado los interrumpió

—También quedó bastante enojado, aunque a mí me parece increíble que te siga odiando—

El habla casi se les paró a ambos

No podía ser…

—¡Apolo! —Exclamó Percy, volteándose para ver a unos ojos azules que conocía muy bien. De inmediato sintió una característica calidez en su pecho.

—Hola chicos, ¿interrumpo algo? —Saludó este antes de sentarse junto a Percy, pasando su brazo alrededor de los hombros del peli negro.

—Creo que no—Dijo rápidamente este mirando a la líder de la cabaña de Atenea para que le siguiera la corriente con una mirada suplicante.

En tanto, Annabeth se había puesto un poco más seria, y enderezándose mejor en su asiento saludó respetuosamente al sonriente dios del Sol, pero Percy notaba cómo sus ojos grises estudiaban al mayor y el cómo se comportaba con él.

Percy solo podía pensar que Apolo no era oportuno.

Para nada.

De hecho, ¿Qué hacía él ahí si le había avisado que tendría ocupada la tarde por reunirse con su mejor amiga?

Ya después lo interrogaría por eso, pero en esos momentos, él quería creer que estaba ahí para demostrarle a Annabeth que estaba equivocada con respecto a él.

El mestizo sintió que el dios lo tiraba más hacia sí mismo, y cuando lo volteó a ver, pudo ver que Apolo le dedicaba una sonrisa y un rápido guiño antes de volver a mirar al frente. Percy se quedó sin habla con un nuevo pensamiento recorriéndole la mente.

Era como si con su presencia y gesto, el rubio le hubiera querido dar un mensaje

'Convenzámosla juntos'

Apenas dándose cuenta sonrió.

'Sí' Pensó, también posando su mirada en Annabeth, que a su vez, seguía con una mirada discreta pero analítica en Apolo 'Vamos a convencerla los dos'

-o—Fin relato siete—o-

En un capítulo anterior les dije que pronto incluiría a otro personaje y por fin a llegado Annabeth, jeje hacía tiempo quería ponerla. Aquí, ella y Percy están de mejores amigos porque si esos dos no eran novios al menos debían ser cercanos, al menos según yo uvu

Pasando a otro punto y como pequeño aviso, me puse las pilas con mis otros fics (o eso intento) a parte de querer publicar uno nuevo pronto (el mismo fic Lukercy que nombré una vez xD) así que las actualizaciones de este se verán reducidas, pero al menos tuvo un buen momento de actividad

[Ani Strife: Demostrar el lado tierno de Apolo se está convirtiendo en uno de mis propósitos para este fic, de hecho xD Me alegro que te haya gustado ese capítulo]

[Guest: Primero que nada, el chocolate la lleva uwu y lo otro: Masoquistas ambas xD Auch, la dura verdad. Apolo es uno de mis dioses favoritos así que quiero mostrarlo con sus dos lados, tanto el bueno como el malo, ¡pero este último como que no quiero publicarlo! me da cosa. Con respecto a dormir, ah pues, las ojeras ya son parte de mi Hahahaha… ay. Saludos x3]

En fin, me retiro hasta quién sabe cuándo xD Si dejan su opinión del fic o de este relato sería genial porque soy muy curiosa.

¡Bye! :)