Capítulo 3 ¿Te vas?
Kakashi estaba terminando de desayunar cuando escucho unos golpes en su puerta.
— ¡Kakashi! Hora de entrenar — se escuchó un grito afuera.
— ¡Dios! esta misión me va a matar —pensó el jōnin levantándose de su silla.
—Koneko son las 5:00 de la mañana, ¡de la mañana!, ¿qué no se supone que entrenas a las 6? —
— ¡Vamos! — y se echo a correr.
Kakashi se puso su chaleco y mientras cerraba la puerta volvió a escuchar el grito — ¡Vamos Kakashi! —
Kakashi la siguió, la veía correr y brincar de un tejado a otro —de dónde saca tanta energía —Koneko se detuvo de repente, Kakashi la tuvo que esquivar para no chocar con su espalda — ¿Qué pasa? — pregunto mientras la veía.
— L… la luz de la casa de Naruto está encendida- dijo con un hilo de voz.
— Si ya lo veo, ¿Qué tiene eso de raro? — mientras observaba la casa del rubio.
— El siempre se levanta hasta las 10 de la mañana, cuando no tiene misión — respondió en automático.
—Creí que era de mala educación espiar— la observo intrigado — ¿por qué lo espías?—Mejor dicho ¿Por qué lo espiamos? — Kakashi pensó que entre Koneko e Hinata podrían formar un club: "Espiando a Naruto", el no le veía nada de interesante al rubio.
Koneko no respondió, sino que se acerco más a la casa de Naruto hasta alcanzar a ver por la ventana, en ese momento Naruto volvía a su cama.
— Ahh ¡Bien! Ahora si a entrenar— Koneko sonrió y empezó a correr, Kakashi cortó su camino con un ágil movimiento. —Al verlo ahí, frente a ella le pareció tan imponente que se le dificulto la respiración.
— Aún no me has respondido. —
—Verás Kakashi, he estado vigilando a Naruto desde hace tiempo, es por eso que Tsunade-sama te pidió que me espiaras, porque se preocupa por el bienestar de Naruto. —
— Sigues sin responderme —insistió Kakashi, acercándose más — ¿por qué lo sigues?—
—He estado preocupada porque he visto que aun no controla al Kyūbi y que por eso Yamato tiene que estar a su lado. —
—Eso es verdad, aun no lo controla, pero sigo sin entender que tiene que ver eso contigo. —le señalo.
— Solo me preocupa el bienestar de la aldea, pero yo nunca le haría daño a Naruto. — Kakashi miro sus ojos, esos ojos color verde parecían no mentir en lo último, pero también no contaban toda la verdad.
Llevaba más de semana y media levantándose temprano y leyendo mientras ella entrenaba; comían juntos, ahora comía más despacio pues ella nunca trataba de verlo, más bien ella se escondía de su mirada.
—Kakashi, mañana no iré por ti para entrenar —lo dijo mientras aún se encontraba de espaldas, apenas se estaba poniendo la máscara.
— ¿Ahora quieres que vaya yo por ti?— preguntó sonriendo —empezaba a acostumbrarse a las peticiones raras que Koneko le hacía.
—No, no es eso — poniéndose de pie —mañana salgo a una misión. —
Kakashi agradeció que ella aún estuviera de espaldas, ya que no pudo evitar poner cara de sorpresa cuando ella le dio la noticia — pero qué esperaba, ella era un ANBU —pensó.
— Bien entonces vámonos, necesitas descansar para tu misión de mañana — la llevo a su apartamento y de ahí se dirigió a la mansión de la Hokage.
La Hokage lo recibió en su despacho. —Kakashi ya recibí tu informe sobre Koneko, me sorprende que estés aquí ¿acaso sucedió algo?—
—Tsunade-sama me enteré que Koneko sale en una misión mañana. —
—Sí así es, se va por tres días de la aldea. —
—Quería pedirle me deje acompañarla, así podre tratar de averiguar más cosas sobre ella. —
—Mmm, no — respondió Tsunade casi sin pensarlo.
—Pero…—comenzó.
—Kakashi aprovecha esos días que estará fuera de la aldea para descansar, he visto que te levanta muy temprano para entrenar. —
Kakashi sintió un leve rubor, quien era él para cuestionar las decisiones de la Hokage — Hai, Tsunade-sama — salió a toda prisa del despacho y se dirigió hacia su departamento — ¿por qué se sentía así? Como si perdiera algo, como si le fueran a quitar algo. —
