Capítulo #3.2
Caballero dorado Part 2
AN: Aquí esta lo prometido. Disfruten? Y si algo no les agrada o tienen algunas ideas me las dicen en los comentarios o en mensajes privados!
-SW-
Los sonidos provenientes de la habitación de Amora, la hechicera, eran algo para temer. Vasijas rompiéndose, jarrones siendo estrellados sobre la dura pared sin mero reparo.
"NO ES VERDAD" gritaba alguien dentro de la habitación "NO ES CIERTO"
Afuera las esclavas temblaban, rogando a todos los dioses por favor no ser presa de la ira de la soberana Jotnar.
"Que pasa, porque se quedan ahí paradas? Son acaso estúpidas o qué?" siseó el General Thanos viniendo al encuentro de las esclavas. Las esclavas temblaron aún más, viendo hacia el suelo; ninguna atreviéndose a alzar la vista.
El General rodo los ojos y las aparto de la puerta dorada bruscamente. Adentro de la habitación todo era un caos, Thanos no lo admitiría nunca pero en esos minutos sintió…miedo. Mucho miedo.
"¿Amora? ¿Qué estás haciendo?!" exclamo esquivando de suerte un jarrón de bronce que iba directamente a su cabeza.
"¿Quién te dijo que entraras? ¡Sal de aquí!" rugió la hechicera, escondiendo su rostro. Thanos se acercó temeroso y puso unas de sus callosas manos en el huesudo hombro de la hechicera. Lentamente la volteo y quedo absolutamente pasmado al ver el antes magnánimo rostro de ángel de su hermana.
"¿Qué te ha pasado…como es que…Amora?" Thanos retrocedió varios pasos y se quedó mirando horrorizado el cuerpo de su hermana. Lo que antes era hermoso ahora era horrible, cubierto por manchas de la vejez y arrugas por doquier.
"Sé que estoy horrenda, no te me quedes mirando como el idiota que eres" gruño la hechicera caminando hacia su tocador, buscando entre todos los frascos de cremas destruidas.
"¿Cómo es que te paso esto? Ayer estabas perfectamente bien…ahora estas destruida, arruinada diría yo. Luces como una anciana" esta vez el jarrón si logro impactar contra la cabeza del General.
"Calla imbécil y ayúdame a buscar una solución para esto. Aprendimos magia juntos, no lo olvides."
"No lo olvido, hermana. Pero no sé qué paso, tienes que contarme ¿Excediste el uso de magia tal vez?" Amora le miro con ira y asintió. "Bueno, ahora veo por qué te encuentras así. Casi tienes la edad de nuestro padre al morir" rio Thanos. Amora sonrió dulcemente antes de acorralar a su hermano en un rincón de sus aposentos y llevar una de sus arrugadas manos alrededor de la garganta de este, sus unas largas y amarillentas se clavaron en la piel.
"Ouch, lo siento alteza, lo siento" gimió de dolor "Basta, me vas a destrozar la garganta, Amora, me necesitas. Sueltamente ya!"
La hechicera le soltó y se llevó sus manos a su rostro, acariciando la arrugada piel. "Si no quieres que te mate entonces haz algo! Me he vuelto a alimentar de los corazones de aquellos pajarillos del este pero no ha funcionado, si a lo mucho solo han cubierto algunas arrugas"
Thanos pensó en hacer una observación más se contuvo al ver la gélida mirada de su hermana. Lo mejor sería abstenerse de las bromas. Ambos brujos se sentaron y leyeron muchos libros de magia hasta entrada la muy noche. Sin solución alguna.
"Y porque no pregunta a su mágico espejo, mi querida y real alteza? Tal vez este nos de la solución."
Amora se quedó pensativa unos segundos. Jamás había invocado al espejo delante de otras personas, menos aún su estúpido hermano ¿Pero qué daño podría hacer alguien tan estúpido como él? Ninguno.
Claro.
"Bueno" respondió esta al fin, no queriendo permanecer un segundo con aquel aspecto. Necesita encontrar una solución permanente. "Consultaremos al espejo pero debes prometer que jamás usaras a el espejo para tu conveniencia. Odín me lo ha dado para mi uso solamente."
Thanos se llevó una de sus manos a la boca y fingió un bostezo, tratando de demostrar que aquello no le interesaba en lo más mínimo. "Como usted diga, alteza. El espejo no me interesa en lo más mínimo, ¿para qué podría usarlo yo? No me interesa, lo reitero"
Amora le miró fijamente, aun dudosa de las intenciones de su hermano. Thanos no era alguien confiable, dentro de él no había nada más que ambición y sed de poder.
"Acompáñame entonces, te enseñare donde está el espejo"
"Guía el camino, hermanita"
-SW-
Poco o nada quedaba de la antigua Jotunheim, las antes blancas calles cubiertas de nieve ahora eran charcos mugrientos llenos de basura, el lodo estaba en casi todas partes, la casi permanente llovizna arruinaba la madera de las casas, dándoles un aspecto verdoso y olor a musgo que no era para nada grato. En el distrito comercial donde antes felices comerciantes de diferentes reinos venían a ofrecer sus productos era ahora un lugar colmado de borrachos y prostitutas. Jotunheim era un reino pereciente, gritaba agonía a cada paso.
El muchacho se limpió las botas con la manga de su vieja y gastada camisa. "Así que esto es Jotunheim?" se preguntó el muchacho, un suspiro de resignación se le escapo. ¿Este era el lugar tan glorioso y sorpréndete del que su madre tanto le había hablado? "Vaya que es sorprendente… sorprendentemente feo"
El muchacho camino unos minutos por aquel estrecho callejón de piedra, el mal olor de las cloacas le hacían querer vomitar ¿Cómo es que este es el lugar tan glorioso del que mi madre tanto hablaba?Pensó el muchacho, el frio viento otoñal avisaba que el invierno ya estaba cercano "Bueno aquí siempre es invierno después de todo".
Al caminar por una hora o más el muchacho llego a parar a una vieja taberna "Al menos tienen una taberna"pensó el muchacho con desdén. Entro al lugar y de repente las fuertes voces dentro cesaron, todos se le quedaron viendo"No solo el pueblo es feo al parecer"un señor ya entrado en años se le acercó y le pregunto que se le ofrecía, su voz era cálida y amable. Al muchacho le pareció agradable, por lo menos este señor no era tan hostil como los demás.
"Cerveza y que este bien fría" pidió el muchacho sentándose en una banca. El viejo fue a traer la cerveza y mientras el muchacho le esperaba se percató que algunas personas aún le seguían mirando con curiosidad. "No tengo monos en la cara, o si?" murmuró este irritado.
La gente empezó a murmurar entre si y continuo observando al extraño muchacho cosa que le irrito aún más "¿Quiénes rayos se creen que son estas personas?" pensó para sí mismo con irritación.
"Aquí esta, son cinco monedas" le dijo el viejo con un esbozo de sonrisa. El muchacho abrió los ojos y bufo.
"¿Cinco monedas? ¿Qué? ¿Por unas simple cerveza? ¿Está bromeando, no es así?" el muchacho replico indignado.
"No estoy bromeando" el viejo respondió serio "Son cinco monedas, no más y no menos. Solo cinco monedas"
"Eso es un robo, nadie debería cobrar así por una cerveza! Ni siquiera te he pedido vino, solo una cerveza!" el muchacho se puso de pie y extendió sus brazos al cielo "Dioses, una cerveza no puede costar tanto! En Alfheim uno no paga tanto por una cerveza! "
"Extranjero, no hay problema entonces… La cerveza te la convida la casa" el muchacho negó con la cabeza y saco cinco monedas de plata de su viejo y remendado bolsillo.
"Aquí tiene. Que no se diga en esta taberna que yo, el gran Thor me he ido sin pagar una cerveza"
El muchacho se levantó y se macho. No sin antes dar un portazo al salir.
-SW-
"Espejito, espejito. Necesito tu ayuda" la ronca voz de Amora resonó entre la habitación "Dame la poción mágica para la belleza eterna"
Nuevamente la antes plana superficie del espejo comenzó a transformarse en un rostro dorado. La voz tétrica de la anterior vez comenzó a retumbar entre las paredes.
"Mi amada reina, tuya es la gloria y el poder. A ti te sirvo con lealtad ya que eres mi poseedora mas esta vez no puedo ayudarte. No existe tal pócima mágica para la belleza eterna"
"¿Qué cosa? Claro que debe existir! Existe una pócima para todo!" rugió la reina jalándose de los cabellos. "Tú no quieres decirme!" apunto a el espejo.
Desde un rincón de la habitación, Thanos "El Oscuro" rió a carcajadas. Amora se volteó rápidamente y lanzo una mirada iracunda a su hermano.
"Que te estas riendo imbécil, es que acaso ya te estas volviendo completamente loco?" siseó la hechicera con furia.
"No, claro que no estoy loco, mi reina. No diría lo mismo de usted, que parece ya haber perdido el juicio, gritándole a un espejo y acusándole de traición. Eso sí es de locos"
Amora no respondió, solo se atinó a dedicarle una mirada iracunda a su hermano y luego a volver a preguntar a su adorado espejo.
"Espejito, espejito. Tiene que haber una solución" la reina se arrodilló delante del espejo y fingió llorar. "Yo no puedo ser vieja, simplemente me rehúso. Soy Amora, la más grande Hechicera de Yggdrasil"
"Mi amada reina, no tengo solución o pócima para ayudarle " el espejo respondió nuevamente. Amora se levantó bruscamente y con la manga de su vestido se limpió las falsas lágrimas.
"Espejo bueno para nada" siseó.
Desde su rincón, Thanos habló. "Todo lo que consume tu cuerpo consumía para verse joven son corazones de pequeños pajarillos, no es así?" Amora asintió con fastidio mientras revisaba muchos libros de mágica. "Entonces… el efecto no sería más duradero si consumieras corazones humanos? Una vez vi a madre hacerlo"
Amora dejo su libro atrás y pensó, miro luego a su hermano y sonrió.
"Había olvida eso por completo. El libro de magia oscura solo hablaba de corazones de aves para aumentar la belleza y contrarrestar el gasto de magia. Todo iba perfectamente bien hasta que comencé a utilizar hechizos más fuertes para poder destruir la magia elfica de Vanaheim. Consumir corazones humanos, eso no lo había pensado"
Thanos sonrió presumidamente "Suerte para ti, tienes un hermano inteligente"
"Hermano arrogante y presumido diría yo. Bueno, aún no sabemos si aquel hechizo funcionará. A madre no le funciono puesto que como tú has dicho ella lo intento y al parecer no le funciono porque ella siempre fue conocida…por su ausencia de gracia en el rostro"
Thanos asintió y quedo pensativo unos minutos ¿Cómo podría hacer el que aquel hechizo funcionara?
"¿Qué tal si probamos con corazones de mujeres tan bellas como tú?" sugirió este. Amora frunció el ceño.
"No hay nadie más bella y divina en la tierra que mi persona."
-SW-
"No sabes que trabajo podría conseguir por estos lugares, buen hombre?" Thor le pregunto al viejo de la taberna. Este negó con la cabeza y un rayo de tristeza oscureció su rostro y le hizo ver más viejo, más cansado.
"Más te convendría marcharte a otro reino muchacho, aquí…aquí no encontraras nada más que fango y frio. Ah, y pestilencia, no nos olvidemos de la pestilencia" rió el viejo.
"Pero… le prometí a mi madre que repararía la vieja casa que ella me heredó y además prometí llevar dinero a Alfheim para poder mostrarle a lord Foster que yo puedo ser un firme candidato para desposar a Lady Jane, el viejo cree que yo no merezco a su hija" gruño Thor bebiendo su tercer vaso de cerveza.
"Es tu Lady Jane bonita? "Preguntó el viejo con una sonrisa.
"Sí que lo es, una de las más lindas de la aldea donde yo vivía, allá en Alfheim. Con bello y largo cabello marrón que le llega a la cintura y una mirada cálida. Ella me gusta y la quiero para esposa" sonrió Thor recordando el rostro de Lady Jane Foster.
"No creo que haya sido más bonita que mi amada Reina Fárbauti, ella sí que era precioso. Una de las criaturas más hermosas o si es que no la más hermosa de todo Yggdrasil. Aunque… si nos ponemos a hablar de belleza el príncipe Loki era aún más hermoso que su madre ¿Puedes creer eso muchacho?" El viejo rio con ganas y nuevamente la tristeza nublo su rostro.
"Un muchacho hermoso? Eso es algo de lo que jamás he escuchado." Bufó Thor con indignación.
"Pues sí que lo era, era muy travieso. Casi siempre se metía en problemas… junto con el príncipe Tony hacían demasiadas travesuras. El príncipe era una de las mejores cosas que le había sucedido a este reino en su época, con su nacimiento Vanaheim y Jotunheim sellaron una alianza entre reinos."
"Y cómo es que tú sabes tanto, eh? Y que paso con los príncipes ahora? Se olvidó del reino, lo más seguro. Todas las familias reales son la misma cosa de siempre, se creen los dioses cuando en realidad solo viven a cuesta de sus pobladores" Thor carcajeo y pidió una nueva cerveza.
"Asesinaron a toda la familia real y a los cortesanos… a todas las personas que vivían en el castillo. Los reyes eran las personas más amables y bondadosas que conocí y murieron terriblemente" respondió el viejo molesto. El rubio intentó disculparse más el viejo le interrumpió "Y si me preguntas como es que yo se? Yo era el cocinero…yo preparaba los alimentos para todos en el castillo…el pequeño príncipe solía escabullirse y tomar panecillos dulces extras cuando creía que nadie lo observaba. La reina siempre alabo mi pastel de fresas y el rey disfrutaba de mis panecillos con crema agria. Eran buenos tiempos y ahora te pido que te marches de esta taberna si es que vas a expresarte de aquella manera de mis antiguos reyes. Siempre seré fiel a mi antiguo reino"
Thor asintió, pago las cervezas debidas y se marchó.
Ya afuera sintió la vergüenza apoderarse de él. "Eres un idiota Thor, No mereces ser llamado hijo de Frigga"
-SW-
"Esta muchacha era la única que hallé satisfactoria, mi reina" Thanos dijo presentando a una muchacha de mas no de quince años. La pobre muchacha temblaba y lloriqueaba silenciosamente. "Ahora podremos probar si mi suposición es cierta o no."
Amora asintió descubriéndose el rostro. La joven empezó a lloriquear con más fuerza, sus sollozos resonaban en la habitación.
"Se los ruego, por favor. Por los dioses…clemencia! No he hecho nada malo" la muchacha imploró.
Amora rio y se acercó a la joven, acariciando su suave y joven piel. "Eres muy linda, eso es cierto. Ahora escucha con atención, mi pequeña, tu servirás a tu reina ¿Tú quieres agradar y servir a tu reina, no es así?" la muchacha negó con la cabeza, las lágrimas corriendo por su rostros.
"Ah, no quieres? Bueno, aunque no quieras tú serás mi fuente de juventud" Amora simplemente sonrió.
Thanos miro al suelo, y encogiéndose cada vez que escuchaba los gritos de la muchacha, gritos que pasando los minutos se iban apagando, poco a poco, lentamente.
"Listo, ya saque su corazón. Ahorra ¿me lo tengo que comer?" Thanos asintió e invento una excusa para poder retirarse de la habitación, aquello era algo que él no quería ver.
-SW-
"Angr… vamos Angr, come las cerezas" la débil voz del príncipe apenas era audible mientras acariciaba los cabellos de su amiga. Angrboda levanto las comisuras de sus labios en un intento de sonrisa.
"Ya ha llegado mi hora, mi amado señor" susurró la nodriza "Mi tiempo en este mundo se ha agotado"
"No digas eso… quédate conmigo" las lágrimas silenciosas caían libremente por las afiebradas mejillas del príncipe. "Te sacaré de aquí. Tramaré un plan a prueba de fallas. Veras la luz de un nuevo día. Lo prometo… solo no me dejes"
"No e-est-estará solo por mucho, el caballero dorado será su guía y su compañero, su nuevo hombro. Yo le cuidaré desde arriba" murmulló la mujer de tiernos ojos pardos levantando unas de sus casi frías manos para tocar el rostro de él joven. "Prométame que saldrá de aquí, mi señor"
"No… te lo ruego. No… no quiero a ningún caballero, te quiero a ti a mi lado Angrboda, eres como mi madre. No me dejes tú también"
"Prométamelo"
"Te lo prometo"
Pasaron unas horas más hasta que Angrboda volvió a decir algo más.
"Mi señor, el cielo es hermoso, es azul y las nubes son tan esponjosas" Angrboda levanto ambas manos hacia el techo de roca sólida. Loki lloró con más fuerza. "Esta tan bonito ver a sus padres de nuevo"
Un solo suspiro se escuchó y luego nada más. Solo el leve palpitar de su propio corazón y luego silencio.
Silencio.
Pasarían meses, semanas, días, horas, minutos o segundos. Para Loki era todo lo mismo pero cuando escucho un fuerte graznido, Loki intento abrir los ojos pero los parpados le pesaban demasiado. El revoloteo de unas alas cerca de su rostro le confirmó que Ikol seguía posado en su hombro.
"Hey tú" una agresiva voz despertó al príncipe "Tú, ya despierta! Venimos a llevar el cuerpo, está apestando toda la torre"
Loki se acurrucó más en su esquina mientras veía como el cuerpo de su única amiga era arrastrado brutalmente y sin nada de respeto hasta la puerta.
"Haznos un favor y tú también muere de una buena vez, vale?"
Y con eso la puerta se cerró nuevamente.
Loki estaba completamente solo.
-SW-
"No ha funcionado!" grito la hechicera tirando el plato y el corazón a el suelo. "Séptima vez que lo intento y no funciona! El efecto solo dura unos días a lo mucho semanas y si hago magia se evapora a las pocas horas!"
"No es culpa mía que utilices hechizos difíciles, Amora" gruño Thanos levantando otro cuerpo sin vida del suelo.
"Debe haber otra solución… tengo que ser la más hermosa, Odín ha enviado carta y regresara en una semana… él no puede verme así…me rehuso"
"Consulta con tu espejo, dile que te diga lo de siempre, lo divida y gloriosa que eres" gruño Thanos. Amora lo pensó y asintió y se dirigió a su habitación saco la tela de lino de un tirón y empezó a recitar.
"Espejito, espejito. Dime solo una cosa ¿Quién de todas es la más hermosa?" ronroneó la hechicera, el espejo comenzó a tomar su forma y el rostro apareció nuevamente.
"Mi amada reina a ti te soy fiel. Tu eres hermosa y divina" dijo el espejo. Amora sonrió triunfante más el espejo tenía algo aun que agregar "Pero mi amada reina ahora hay una persona más hermosa en todo Yggdrasil, más hermosa que miles de doncellas juntas, su belleza y espíritu sobrepasan cualquier cosa"
Thanos no puedo contener la risa al ver el rostro iracundo de su hermana hechicera. Amora rugió y tiro un florero en su dirección.
"¿Quién es esa persona?¿La conozco? ¿Es de este reino?"
El espejo hablo nuevamente "Su nombre es Loki Laufeyson, rey legítimo de Jotunheim. Es el inocente niño que encerraste en su propia torre, el es la persona mas bella de todos los reinos juntos"
A.N.: Díganme si lo odiaron o que se yo, ha ha ha. Espero que les haya gustado, si tengo algún error háganmelo saber! Ya revise el otro y creo que esta mejor! Así que vaya a leerlo nuevamente, tiene una que otra cosilla nueva. Les está gustando la historia? Debería continuarla? Dejen sus reviews, no sean malosno hace falta tener cuenta en FFnet! Pueden dejarla en anónimo,no me enojo!;)
