Capitulo #4
Príncipe Anthony
AN:Bueno… sé que dije que pondría en adopción este fic y el otro, déjenme decirles que estaba a punto de hacerlo, es más ya había intercambiado mensajes con la autora que quería adoptarlo pero esta mañana chequeando mi inbox un mensaje que me lleno de esperanza y me motivo a no rendirme, aquella querida persona me motivo demasiado y me dio el impulso y la "wake up call" que yo necesitaba para continuar escribiendo. Muchas gracias por darme ánimos Leonis, muchas gracias. Y bueno me gustaría que agradecer a la autora que quería adoptar mis fics, gracias por interesarte y lo siento mucho pero… no puedo hacerlo, aunque me gustaría que fueras co-autora si es que aun estas interesada. Ahora, a leer el siguiente capitulo de Snow White.
AN2:Cualquier error es mío y solo mío, si ven alguno me avisan y lo corrijo.Y los personajes no pertenecen, Snow White & The Huntsman tampoco.
-SW-
El gallardo joven tambaleó y cayó en el charco de agua sucia, maldijo en voz alta y trato de pararse nuevamente, más el alcohol hacia efecto y nublaba sus sentidos, sus piernas pesaban mucho y hasta parecían torpes. El muchacho intento ponerse de pie nuevamente, esta vez lográndolo, sonrió y camino, apoyando su flanco derecho en la maciza pared.
"Príncipe Anthony, ¿de nuevo borracho? Que haré con usted" rio alguien detrás del muchacho, este giro con rapidez y volvió a caer, el joven gruño y le lanzo una mirada cargada de rabia al viejo parado delante de él.
"Viejo Jarvis" balbuceó el joven intentando ponerse de pie… nuevamente. El viejo carcajeó y camino los pasos faltantes hasta llegar donde el joven y ebrio príncipe de Vanaheim.
"Venga, deje que le ayude… su ebria alteza" rió el viejo ayudando al joven a ponerse de pie. Este accedió sin reparos, como si esto no fuera algo nuevo y rutinario. "Príncipe, solo diré que su madre no estará feliz de verle en estas condiciones"
El joven solo bufó y se limitó a apoyarse en el hombro del viejo y con mucho esfuerzo lograr que sus pies les respondieran para ya no hacer más el ridículo delante de su sirviente.
"Eso ya no es nuevo, tu viejo lobo, limítate a llevarme a mi recamara y no hagas más comentarios" refunfuño el joven, a su lado el viejo no pudo contener la risa.
"Viejo lobo! Claro eso es lo que gano por ayudar a su ebria alteza" el joven gruño nuevamente.
"Calla ya" refunfuñó el ebrio príncipe.
-SW-
"No sé si aquel plan tuyo funcione" dijo el general oscuro frotándose las sienes. La hechicera siseó y le lanzo otro jarrón, este era el décimo jarrón que arrojaba en dirección de su malvado hermano. "Amora, no sé si lanzarme jarrones seria la opción correcta, solo estoy tratando de ayudarte, ¿Sabes?"
"¡¿Cuantas malditas veces debo decirte que no me llames Amora?!" rugió la hechicera "Soy tu reina, ¡me debes respeto! Soy la criatura más bella de todos los malditos reinos"
El platinado rubio carraspeó y las comisuras de sus labios se elevaron.
"¿Más bella de todos los malditos reinos? No me hagas reír ¿Qué no has oído a tu espejito? Ya no lo eres más, querida reina" el general alzo sus brazos en señal de rendición cuando la rubia hechicera le amenazó con arrojarle un enorme jarrón de metal. "Yo solo digo, su alteza"
"¿Cómo es que esa cosa tan pestilente y llena de piojos es la criatura más hermosa, aun sobre mí? El espejo está equivocado"
"El espejo nunca se equivoca, tu misma dijiste eso" Thanos la corrigió. "Ahora ya han pasado años desde la última vez que yo le vi, así que no sé cómo este ahora pero lo que si se es que cuando el joven príncipe era pequeño era muy hermoso, tu misma le envidiabas" Amora se cruzó de brazos y frunció el ceño.
"Cierto, muy cierto. Pero el miserable ha estado encerrado en aquella torre más de nueve años, su belleza debe haberse esfumado."
"¿Y por qué le dejaste con vida, eh?" preguntó el general "Si le hubieras matado cuando niño su belleza no hubiera sobrepasado a la tuya"
"No lo recuerdo" solo atinó a responder esta. "Es como si esa parte de mi memoria no existiera… debe ser truco de Odín"
Thanos enarcó una rubia y poblada ceja ¿Por qué Odín hizo eso? ¿Con que objetivo?Pensó el general.
"Oh…"
"Solo dirás eso, tu estúpido?!" rugió la hechicera "Debe haber habido una razón para aquello, no es así? Tú debes ayudarme a encontrarla"
"No se cuales hayan sido sus razones, su alteza" respondió el rubio "No tengo la más mínima idea del por qué Odín haya querido proteger a aquel príncipe… a no ser por su belleza"
Amora abrió los ojos y recordó.
"Odín… ese miserable bastardo"
-SW-
"Anthony Stark, serás el próximo rey de Vanaheim pero yo aún seguiré siendo tu madre y aun podre darte todas las palizas que yo quiera" la enojada voz de la reina resonó en todo el comedor. El cansado príncipe se frotó las sienes y emitió un pequeño quejido de dolor.
"Madre, me duele la cabeza, baje su tono unas cuantas octavas ¿por el amor de Yggdrasil"
"Esto no puede seguir así, querido" la reina enarcó una perfecta ceja. "Te he tolerado todos estos años pero ya no más, dentro de algunas semanas será tu coronación oficial y no puedes seguir exhibiéndote así delante de todo el reino, ellos jamás te respetaran si continuas así"
"Madre, no es por irrespetarla pero a mí no me importa el reino en lo más mínimo" bufó el joven príncipe sirviéndose una copa de vino.
"¿Cómo es que dices eso?" exclamo la reina completamente indignada. "Te tiene que importar, es tu obligación"
"¿Lo es?" replicó el joven sirviéndose una segunda copa de vino. "Yo no pedí esto, no me interesa"
"Me alegro que tu padre haya ido a Alfheim, Pobrecillo de él… le hubiera dado uno de sus ataques si te estuviera escuchando" sollozó la reina Karmilla. El príncipe rodó los ojos, acostumbrado a los dramas de su madre.
"Y para qué ha vuelto a Alfheim?" pregunto llevándose un trozo de pan a la boca "No tenemos nada que tratar con el rey elfo ni con su horrenda intelectual hija"
"¡ANTHONY!"
"¿Qué? Es la verdad. Yo no pienso disculparme" musitó el joven pelinegro.
"La princesa Pepper era una excelente opción para ti, hijo mío. Una de las princesas casaderas más bonitas de todo Alfheim ¿Por qué te niegas a casarte con ella?" pregunto la reina olvidándose de sus sollozos.
"Porque yo no quiero casarme con nadie. Con nadie." Respondió el joven tranquilamente.
"Anthony, sé que aun te duele…eso" carraspeó la reina con dolor en su voz "pero ya es tiempo de seguir adelante con tu vida. Mi cielo, a él no le hubiera gustado ver como derrochas tu vida y se la das a los cerdos"
Anthony alzó la vista y miró a su madre con enojo. Todos en el reino sabían que aquel era un tema prohibido de hablar delante del joven príncipe Vanir.
"Madre, no empieces"
"A el príncipe Loki no le gustaría verte así" continuó la reina, el príncipe Anthony cerró los ojos y los puños con fuerza.
"Yo solo le quiero a él madre, solo a él y no desposaré a nadie más que él. Esta es mi última palabra" el príncipe se puso de pie y se dispuso a marcharse.
"Si le quieres solo a él como tú dices por qué haces lo que haces, eh? Por qué vas con esas jovencitas del burdel y te emborrachas hasta el amanecer? Tu no harías eso si realmente le quisieras y respetarías su memoria"
-SW-
Loki sintió la leve caricia de algo sobre sus mejillas, intentó abrir los ojos mas no podía hacerles obedecer. Todo su cuerpo se sentía cansado, molido, sin ganas. La caricia seguía insistente pero él no podía hacer nada. No tenía ganas de hacer nada.
El joven príncipe creyó oír un graznido pero tal vez aquello era producto de su imaginación ya que ni Ikol ni Angr estaban allí con él. Él estaba solo, completamente solo. El graznido continuó insistente y Loki no tuvo más remedio que tratar de abrir sus ojos. Lentamente y sin prisa lo consiguió y logro divisar a no más de unos centímetros de su rostro el brillante negro del plumaje de su amigo.
"I-Ik-Ikol" tartamudeó el pelinegro, su voz extraña hasta para sus débiles oídos. El cuervo abrió su brillante y fuerte pico y graznó nuevamente, dando un leve saltito para acariciar con su cabeza la mejilla de su humano amigo. Loki trato de sonreír más las lágrimas cayeron por sus mejillas.
Este era el contacto que el añoraba. Esto era lo que él quería. No sentirse solo y olvidado de nuevo.
"I-Ikol, pequeño plumífero" sonrió el joven aun con lágrimas rodando por sus mejillas. Al cuervo no le importo mojarse con ellas sus brillantes plumas negras.
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"Mi príncipe" saludó la muchacha con lujuria en su voz. Al príncipe le asqueó mas no le importo. Necesitaba sentir algo, cualquier cosa. "Ha venido a verme, le había estado esperando anoche"
"Calla mujer, no he venido a platicar. Solo para que me prestes tu cuerpo unas horas" gruño el joven príncipe comenzando a desvestirse. La muchacha sonrió tristemente y comenzó a desvestirse también.
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"Mi señora solo hay una cosa que puede hacer para ser la más bella poderosa del universo. Ingerir un corazón perfectamente puro y bello; si vuestra alteza consigue el corazón de él príncipe Loki tenga por seguro que nunca más tendrá que preocuparse por envejecer ni usar magia"
Amora sonrió al recordar las palabras de su espejo. Ahora ella sabía lo que tenía que hacer. Loki y su belleza no existirían para ver un nuevo día más, de eso ella estaba segura.
En la esquina de la habitación otra persona sonrió.
"Ve y tráelo ante mí. Utiliza todos los engaños que desees, no asustes al miserable, ni le maltrates. Necesito su corazón puro delante mío para que nuestro plan resulte"
"Así será mi reina."
-SW-
"Loki… perdón" una silenciosa lagrima rodo por la mejilla del guapo príncipe Vanir "Perdón"
La mujer dormitando a su lado se acercó un poco más a su cuerpo, buscando el calor que los amantes buscan luego de un encuentro tan placentero. La mujer bostezó y abrió los ojos mirando el rostro del príncipe.
"¿Se encuentra bien alteza?" preguntó está acariciando la mojada mejilla.
"Me marcho ya, ha sido suficiente esta noche si te vuelvo a necesitar te buscaré" respondió el príncipe bruscamente levantándose de la cama para vestirse. La mujer se incorporó, sentándose en la cama, observando tristemente al apuesto príncipe.
"Señor sé que no tengo el derecho de decirle cosa alguna pero… es tiempo de que deje ir a los muertos. El príncipe Loki…" Anthony se arrojó con fuerza sobre la muchacha, llevando sus manos sobre la garganta de esta.
"No menciones su nombre, tu…RAMERA" Grito el príncipe enloquecido "Tú no sabes nada, nadie sabe nada" grito nuevamente antes de liberar la garganta de la asustada mujer. "Nadie sabe…"
"Lo siento mucho…"
"Si, todos lo sienten pero no saben cuánto más lo siento yo. Nadie sabe cómo lo siento yo o como me siento ante todo lo que paso. Todos me dicen que siga adelante pero nadie sabe que él era todo para mí desde el primer día y aquella maldita bruja me lo arrebató, aquella maldita bruja nos arrebató nuestro futuro" la muchacha desde su cama le miraba callada y asustada mientras el príncipe se vestía con rapidez.
"Ahora yo le arrebataré la vida a aquella maldita" murmuró el príncipe marchándose de la habitación.
AN: Bueno, les ha gustado? Debería continuar? Ha sido confuso? Si es que tienen suerte postearé otro capitulo en unos días. Crucen los dedos.
Si encuentran algún error no duden en avisarme, a veces algunas cosillas se me escapan o le pongo acento sin que lo necesiten.
