Capítulo 6: ¿Es una cita?
Se sentaron juntos en la mesa, aunque Koneko ya no se ocultaba de Kakashi ella le dio espacio para que él comiera a gusto, sabía que al jōnin no le gustaba que lo vieran comer.
Koneko empezó a hablar sobre su misión y Kakashi sentía que le estrujaban el alma cada que ella contaba emocionada los momentos en que su vida había estado en peligro.
—Esto ha estado delicioso Kakashi, gracias por la comida y por cuidarme— le guiño un ojo— mañana te dejaré descansar aunque ya has tenido 3 días de descanso.
— ¿Cómo? ¿No nos vamos a ver?—preguntó el jōnin.
No he dicho eso, solo que no voy a entrenar temprano, recuerda que me tienes que vigilar, es solo que quiero que me vigiles en otra parte.
— ¿Qué tienes pensado que hagamos?— se acomodó en su silla para verla mejor.
— Mmm primero quiero levantarme tarde, después… después ¿tú qué quieres hacer?
—Tal vez podemos ir al rio, hará calor y la brisa de la cascada es muy refrescante— estaba nervioso, jamás había pensado qué hacer en la aldea en una cita, aunque eso no era una cita o si.
Koneko se levantó y él se levantó tras ella — bien entonces nos vemos mañana— dijo Kakashi mientras caminaban a la puerta.
— Si, es una cita— dijo ella mientras se ponía la máscara para abrir la puerta.
— Bien Adiós— ya afuera Kakashi volvió a contemplar la cara del gatito blanco, ella lo despidió con la mano.
Al llegar a su apartamento Kakashi encendió la luz, aquel lugar le parecía ahora tan frio tan vacío, entro a su habitación y se acostó en su cama con las manos tras la nuca en forma de almohada, cerró los ojos y empezó a recordar la tarde que había pasado con Koneko— cómo habré podido vivir tanto tiempo solo—pensó— mejor dicho cómo pude vivir tanto tiempo sin ella.
A la mañana siguiente Koneko se despertó con una sonrisa en el rostro, la cual se borró de inmediato al ver por su ventana como una fuerte lluvia azotaba los arboles— ¿Qué?— gritó—no que iba a hacer calor— una vena amenazadora apareció en su frente, —ya, ya se la pagarían los meteorólogos de la aldea—pensó mientras alzaba una ceja y cerraba el puño.
Kakashi se alisto y se dirigió al departamento de Koneko, lo hizo a gran velocidad para mojarse lo menos posible, al llegar se paro junto a la puerta y se recargo en la pared— y si no sale—pensó— o si sale y me dice ¿qué no ves cómo llueve, estás loco?— casi podía verla gritando cuando escucho el ruido de la puerta al abrirse.
— Hola Kakashi— Koneko lo saludó llevaba una capa negra con capucha.
—Hola Koneko— la miró mientras ella cerraba la puerta.
— Creo que la lluvia pretende cambiar nuestros planes—sonrió.
—Eso parece— señaló el jōnin sacudiéndose el cabello mojado.
—Bien pero yo tengo esto—Koneko levanto triunfante un paraguas color rojo— Vamos Kakashi que la lluvia no nos detenga— y avanzó.
Se veía tan entusiasmada que solo le falta llevar el spandex verde para unirse al club de Gai, o tal vez lo lleve bajo la capa—Kakashi pensó mientras la seguía—
Koneko abrió el paraguas— vamos Kakashi, metete aquí debajo—y señaló su lado.
Al estar a su lado Koneko se quito la capucha y le dio el paraguas, ella pegaba su cuerpo al suyo para cubrirse de la lluvia, Kakashi se empezaba a poner nervioso.
— ¿nos vamos?— ella preguntó al mismo tiempo que se colgaba del brazo del jōnin
— ¿A dónde?— Volteó a mirarla.
Ella levanto la mirada dejando ver sus ojos a través de la máscara, al parecer sonreía debajo de ella — a dónde tú quieras —contestó.
Acaso esa mujer no se daba cuenta que ella le podía ordenar lo que fuera y que él como un tonto lo haría con tal de verla feliz, acaso no le bastaba con el ejemplo de que él fuera por la calle con un paraguas rojo por todo lo alto sin importarle nada, suspiró — dijimos que iríamos al rio a mojarnos con la brisa de la cascada pero creo que ahora podemos mojarnos donde sea—
— Vamos ahí de cualquier forma, es mi lugar favorito de la aldea— sonrió.
Naruto acababa de asomar la cara por la ventana cuando vio pasar a Kakashi con una ANBU del brazo bajo un paraguas rojo.
Al verlos al rubio se le abrieron mucho los ojos y su mandíbula pareció desencajársele — Ajá— sonrió maliciosamente mientras abría la ventana para salir por ella.
No le importaba mojarse mientras seguía a la pareja — así que Kakashi-sensei tiene novia— los miraba mientras escondía medio cuerpo tras una pared.
— ¡Oi Naruto!— Un fuerte grito hizo que el rubio se estremeciera, como si lo hubieran atrapado haciendo algo muy malo.
— ¡Kiba!— gritó el rubio — ¡No grites! — se giró para ver como se acercaba su amigo montado en un enorme perro blanco.
— ¿Qué haces aquí?— preguntó al ver al rubio completamente mojado además parecía esconderse y estar nervioso.
—Estoy siguiendo a Kakashi y a su novia— y se volvió a asomar tras la pared.
— ¡¿Qué?!— Gritó el castaño— ¡Kakashi tiene novia!— al tiempo que se asomaba tras Naruto
— Vamos — los dos chicos y el perro avanzaron silenciosamente tras la pareja del paraguas rojo.
Siguieron caminando hasta llegar a la orilla del rio.
— Me encanta esta parte de la aldea — Koneko soltó el brazo de Kakashi y salió debajo del paraguas.
— Te vas a enfermar — dijo el jonin, no es que el paraguas cubriera mucho, de hecho él estaba ya todo mojado.
Koneko daba vueltas con las manos extendidas y mirando hacia el cielo como una chiquilla — Con esto no se siente igual — dijo mientras levantaba la mano para quitarse la máscara.
— Espera — Kakashi la interrumpió y cerró el paraguas.
— ¡Maldito Kakashi! — susurró Naruto tras los matorrales, él Kiba y Akamaru esperaban con ansia que la mujer se quitara la máscara de gato, cuando Kakashi la interrumpió.
— ¿Qué haces Kakashi? — Kakashi se estaba sacando algo de su bolsa trasera pero no podía ver que era.
— ¡Se le va a proponer!— dijo Kiba al ver que Kakashi buscaba algo.
— Nada— contestó Kakashi al tiempo que lanzaba tres Kunais hacia los matorrales.
— ¡Mierda! — Apenas alcanzó a decir Kiba cuando los tres Kunais habían pasado sobre sus cabezas y se habían ido a estampar a un árbol atrás de ellos.
Con cara de susto Naruto miró a Kiba y Akamaru — será mejor salir —
Koneko se quedo mirando a los matorrales cuando vio salir a los dos chicos y al perro.
— ¡Hey Kakashi-sensei! Qué casualidad— el rubio caminó con las manos tras la cabeza y detrás de el Kiba sobre su perro.
— ¿Casualidad?— pregunto el jōnin rascándose la cabeza.
— Si, si Naruto y yo… — comenzó a decir Kiba — veníamos a … —volteó a ver a su rubio acompañante pidiendo ayuda.
— Nadar — fue lo primero que se le ocurrió después de ver el rio, pero era claro que fue un error al ver la tormenta que les caía encima.
Naruto imbécil — pensó Kiba —
— ¿Con esta lluvia? — preguntó Kakashi, vaya este Naruto si que sabia como divertirlo.
— Eeee si…— Naruto camino a la orilla del rio y Kiba lo seguía de cerca, Akamaru solo los miraba, ambos se empezaban a quitar la ropa.
— Ella es Koneko— dijo Kakashi señalándola — es un ANBU de la hoja.
—Hola chicos— Koneko levanto la mano para saludarlos.
— Hola— ambos respondieron el saludo, pero ya habían empezado a temblar.
— Y bien no se iban a meter al rio — continuo Kakashi evidentemente divertido.
¡Sera cabrón! — Pensó Kiba — claro que sabía que lo espiaban y ahora los estaba torturando.
Los dos empezaron a meterse al agua, que en comparación a la lluvia estaba heladísima, casi podían escuchar sus huesos crujir, Akamaru solo los veía desde la orilla aparentemente preocupado.
— Vamos chicos, diviértanse como si no estuviéramos aquí— Kakashi sonrío y se acerco empezando a acariciar la cabeza de Akamaru — Perro listo, perro listo.
Traidor — pensó Kiba — al ver como Akamaru meneaba la cola ante las caricias de Kakashi.
Kiba y Naruto empezaban a ponerse morados cuando Koneko habló — Chicos será mejor que salgan de ahí o se enfermaran—giró a mirar al jōnin — mejor vámonos Kakashi.
— Esta bien— arrastrando las palabras algo decepcionado — Nos vemos chicos, cuando los vi pensé que venían a entrenar, pero en fin— y se marcho tras la ANBU.
—Maldito Kakashi, me las pagará dattebayo— Naruto aún seguía temblando al entrar a su casa.
