Capítulo 7: La resolución de Tsunade.

Koneko y Kakashi seguían caminando sin rumbo fijo cuando apareció un ANBU frente a ellos.

— Koneko la Hokage te manda llamar— el ANBU dijo en voz baja.

—Gracias Bakú— miro a Kakashi— me tengo que ir—

— Te acompaño— emprendieron el camino rumbo a la mansión de la Hokage a gran velocidad.

Kakashi espero fuera mientras Koneko hablaba con la Hokage, se recargó en el tronco de un árbol con el paraguas rojo en la mano, de hecho ya había dejado de llover.

— ¿Tsunade-sama?— Koneko golpeó la puerta.

— Pasa Koneko— la Hokage estaba acomodándose en su silla — Bien te he mandado llamar para decirte que después de recibir los informes de Kakashi he tomado una decisión.

Koneko la miraba nerviosa, esperando el veredicto.

— Desde ahora Koneko dejas de ser un miembro de ANBU y serás un jōnin más de la aldea de la hoja, tal como lo has solicitado— le sonrió — y lo más importante para ti supongo es que a partir de hoy tienes mi permiso para acercarte a Naruto.

— Gracias Tsunade-sama, no se arrepentirá— dijo inclinándose frente a la Hokage.

— Qué así sea Koneko— suspiró— pero acepta mi consejo, ve despacio.

— Lo haré Tsunade-sama— sonrió.

— Ahora dile a Kakashi que pase—

— Hai— asintió y desapareció.

— ¡Kakashi!— Salió del lugar gritándole al jōnin.

— ¿Paso algo malo?— pregunto mientras avanzaba para encontrarse con ella.

— No al contrario — sonrió — son buenas noticias.

— La Hokage quiere verte, de seguro para informarte — quería abrazarlo de la felicidad que sentía, después de todo el había redactado los informes que habían convencido finalmente a la Hokage.

— Bien — decía mientras avanzaba, Kakashi se sentía aliviado de verla feliz, ahora él también se enteraría del motivo de su alegría.

— Pasa Kakashi — el jōnin entró — es para informarte que tu misión ha concluido, eres libre de hacer lo que quieras.

— ¿Qué? — la información le llegó tan de golpe que no la podía asimilar, así que por eso Koneko estaba tan feliz.

— Kakashi ¿Estás bien? — Tsunade nunca lo había visto así, si bien Kakashi no era muy alegre ni dinámico tampoco lo había visto así de deprimido.

— No en realidad no me siento bien— lo dijo sin importarle que Tsunade pudiera pensar.

—No te preocupes puedo darte otra misión para que te distraigas— Tsunade removió papeles intentando alegrarlo.

— En realidad quisiera pedirle unas vacaciones— lo dijo apenas siendo consciente de lo que hacía.

Tsunade abrió mucho la boca— Kakashi ¿estás seguro que estas bien?, estas serian tus primeras vacaciones desde… bueno desde que naciste me atrevería a decir.

— Si, serian las primeras — la miro — necesito descansar y arreglar unas cosas—

— Esta bien haz lo que quieras y vuelve cuando quieras una nueva misión. —

Koneko esperaba a Kakashi fuera de la mansión Hokage, estaba tan contenta ahora que ya le podía contar todo a Kakashi.

— Hola Koneko— Iruka se acerco a la ANBU.

— Hola Iruka — en realidad nunca le había hablado pero lo conocía muy bien.

— Tsunade-sama me ha pedido que te lleve para que te entreguen tu nuevo uniforme— le sonrió.

— ¡Ah claro!, cargo nuevo ropa nueva — dijo emocionada.

— Sígueme por favor —Iruka le señalo el camino.

Koneko giro la mirada a la puerta de la mansión Hokage, Kakashi aún no salía e Iruka la estaba esperando — bueno, después se lo explico— pensó.

— Si vamos — dijo al tiempo que caminaba a lado de Iruka.

Kakashi salió del despacho de la Hokage, su cabeza era un revoltijo de pensamientos — soy un idiota— se dijo caminando rumbo a la puerta, ahora que le diría a Koneko, que el también estaba feliz, que estaba contentísimo de haberse dado de bruces con la realidad.

Al salir el lugar estaba vacío — Pero sí que soy idiota — apretando fuertemente el paraguas con su mano—estaba pensando que ella me esperaría—

— Bien Koneko este es tu nuevo uniforme— dijo Iruka le entregándole un paquete grande.

— Gracias Iruka — no podía esperar para probárselo, no podía esperar para decírselo a Kakashi y sobre todo no podía esperar para ver a Naruto. — Sonrió— y a su cabeza la llego la imagen de la Hokage diciéndole "ve despacio" ahora ya sabía a lo que se refería.

— Deja que mejor te ayude— Iruka decía esto mientras le quitaba el bulto a Koneko de las manos.

Kakashi ya había llegado a su departamento y ya dentro no podía dejar de caminar de un lado a otro dándole vueltas a las cosas.

Al fin se detuvo, acababa de tomar una decisión, iría al departamento de Koneko para decirle lo que la Hokage le acababa de informar, a despedirse de ella por así decirlo.

Pensar eso realmente le dolió, pero quería verla y saber lo que realmente pensaba y no quedarse ahí como un crio enamorado haciendo berrinche en su casa — me voy a verla— y salió corriendo de su casa.

Koneko iba hacia su departamento e Iruka decidió acompañarla para ayudarle con el paquete — es muy amable— y se alegró de que alguien así estuviera a lado de Naruto.

— ¿Qué pasa?— pregunto Iruka al sentir la mirada de Koneko, estaba haciendo que se ruborizara.

— Nada, ya hemos llegado ese es mi departamento, Koneko avanzó para abrir la puerta e Iruka la siguió.

— Aquí tienes— dijo entregándole el bulto, ella lo tomo y lo arrojó hacia adentro de la casa a un sillón.

— Gracias Iruka eres muy amable—

— Bueno… si… eh— se volvió a sonrojar al tiempo que sonreía—Bueno mañana nos vemos, la Hokage me pidió que te mostrara algunas cosas.

Kakashi salió con rumbo al apartamento de Koneko y cuando iba a llegar la vio que iba caminando con Iruka.

El jōnin se escondió para ver lo que ese par hacían, vio como Koneko tomaba el bulto que Iruka le ofrecía y lo aventaba al interior del apartamento — tan delicada como siempre — pensó.

Vio que Iruka le murmuraba algo al tiempo que se rascaba la cabeza nervioso — ¿Qué demonios le decía?— no alcanzaba a escuchar— se movió hacia un árbol más cercano para ver si de ahí oía mejor.

— De acuerdo Iruka gracias — Koneko estaba viendo como se alejaba Iruka y cuando iba a cerrar la puerta Iruka volteó.

— Oye Koneko— ella lo miro — Dime cuál es tu nombre, tu nombre real. —

— ¡Nabiki! — Grito desde la puerta — Me llamo Nabiki.

— Hasta mañana pues ¡Nabiki! — se giro y siguió su camino sonriendo.

Koneko cerró la puerta feliz, era la primera vez desde hacía mucho tiempo que la llamaban por su nombre, la ultima vez había sido de labios del Tercero cuando le dijo que desde entonces su nombre seria Koneko.

Kakashi estaba en cuclillas en una rama del árbol y con su mano fuertemente se sujetaba a otra, tan fuerte que la escucho partirse en el momento en que ella le gritaba su nombre a Iruka.

Al ver que ella cerraba la puerta y que Iruka se alejaba Kakashi se sentó en la rama recargándose en un tronco.

— Nabiki, con que así te llamas — el jōnin tomo su cabeza entre sus manos, no conocía a esa mujer y aún así ella estaba haciendo lo que quería con sus sentimientos— se levantó — en realidad ella no tenia porque darle explicaciones y el no tenía ningún derecho a pedírselas, miro una vez más hacia el apartamento de Koneko y se fue.

Koneko dentro de su casa se quito la máscara, ese sería el ultimo día que tendría que usarla, la acaricio, en ese tiempo le había tomado cariño. — A ver que tenemos aquí — dijo al abrír el paquete con la ropa de jōnin.

A la mañana siguiente se levanto muy temprano, se baño y se puso su nueva ropa, aún seguía viéndose en el espejo, traía una falda como la que le había visto a Sakura pero en color negro con un short a juego y debajo de su chaleco verde una blusa también negra de manga corta con el protector en la manga izquierda. — Bien, me gusta— dijo mientras se giraba para verse mejor.