*Nota de autor* Bueno, ha pasado mucho y no sé si aún recordarán esta pequeña historia, espero que si… No me excusaré porque en realidad no tengo excusas. Pasó que la vida se interpuso, cosas pasaron y la inspiración para inscribir se marchó. El otro día por azares de la vida se me ocurrió abrir mi cuenta de y bueno… 4.600 personas leyeron o visitaron esta historia y ¡más de 50 de ustedes dejaron sus comentarios! Gracias, sé que he sido mala autora por no publicar en tanto tiempo, no he respondido sus inboxes y mis primeros capítulos han estado llenos de errores ortográficos y puede que este capítulo también los tenga, pero ojalá y les guste y aprovecharé a escribir lo más que pueda porque una nunca sabe cuándo la musa se aleje de nuevo y puede que pasen otros dos años hasta que publique de nuevo (No creo. Sería muy cruel de mi parte) Lean y comenten por favor. Los comentarios son brownie points y besitos azucarados.

*Recuerden que Loki ha sido liberado por Thanos, pero todo ha sido por órdenes de la bruja perra de Amora ¬_¬ que quiere hacerle daño al pobrecillo de mi ojiverde, Thor está por ahí charlando con el dueño de la taberna y que Odín esconde un secreto*

Libertad Part 2

THANOS POV

El pequeño príncipe era un bálsamo para ojos adoloridos. Completamente divino, aún con aquella ropa mugrienta y casi hecha trizas, aún con la cara sucia y con los cabellos que parecían más nido de pájaro que otra cosa.

Luego de que el inocente se desmayara de la emoción Thanos le había llevado a sus recámaras privadas, un lugar donde solo él y nadie más que él podía ingresar, a bueno… Amora también porque Amora hacia lo que quería. Thanos acostó al pelinegro delicadamente en su cama… lucía tan fuera de lugar en aquella grande cama, el muchacho solo atinó a dar un lastimero quejido, pero luego nada más, dormía placenteramente como si no hubiera ni un solo peligro, Thanos esbozó una pequeña sonrisa… Si tan solo aquella pobre criatura supiera quien se encontraba vigilando sus sueños, aun sonriendo tomó un pequeño banquillo y lo arrastro al borde de la cama y desde entonces no le quitaba el ojo de encima, seguramente pasaron minutos o horas él no lo sabía solo se limitaba a observar cada pequeño movimiento de la pálida y sucia criatura acostada en su cama, la manera en que su pecho subía y bajaba con cada respiración, la manera que fruncía el ceño como si estuviera teniendo una pesadilla… Simplemente exquisito.

Thanos jamás había visto a alguien con pestañas tan largas y cabellos tan negros, nunca en su vida había visto labios tan delgados y tan rojos, ¿Cómo será besar aquellos labios? ¿Cómo se sentiría mancillar aquella pequeña boca roja?, se preguntó observando un pequeño lunar cerca de su labio inferior. El General sacudió la cabeza, no podía permitirse pensar así… Amora le había dicho que tenía que conservar a aquel muchacho puro, y los deseos de Amora no se discuten, simplemente se cumplen… Pero quiero arruinarle, quiero hacerle gritar. Los pequeños son los que gritan más.

Sumergido en sus oscuros pensamientos Thanos no se dio cuenta del parpadeo del chico, si no hubiera sido por el quejido y luego unas palabras que más parecían balbuceos de bebé no se hubiese dado cuenta. El príncipe estaba despertando.

-SW-

LOKI POV

Loki abrió los ojos lentamente, sus ojos no podían enfocarse en nada en particular, todo era desconocido, demasiado brilloso y no olía mal, pero algo se sentía terriblemente mal, el ambiente era demasiado pesado. Por un instante añoró volver a estar encerrado en aquella torre que era su casa.

–Dónde… estoy? –balbuceó queriendo sentarse, pero se sentía tan débil, como si su cuerpo pesase toneladas, la cabeza le daba vueltas. Madre, Angrboda…Anthony

El pelinegro escuchó un ruido y luego pasos, pero no podía divisar nada, todo le daba vueltas. Angrboda…Ikol, hagan que se detenga, el mundo está dando vueltas ¿Dónde estoy? ¿Dónde están?

–Shh, shhh mi pequeño –Susurró alguien al lado suyo, el lugar donde se encontraba acostado se ladeó. Loki cerró los ojos rápidamente, sintió el pánico apoderarse de él, su corazón empezó a latir fuertemente, era aquel hombre… el que le sacó de la torre. ¿Quién eres? ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué me has liberado? Quiso preguntar, tenía tantas preguntas, pero las palabras simplemente no podían salir. Todo estaba mal.

–Calma pequeño, sé que te debes sentir confundido, pero shhh, todo estará bien. Ya estas a salvo. –La misma voz. Una vez su padre le había enseñado una serpiente, su siseo le había asustado mucho en aquel entonces. La voz del extraño era igual que el siseo de aquella serpiente. –Primero le diré a una sirvienta que prepare un baño para ti y que luego traiga algo de comida ¿Te parece bien eso?

Loki no asintió, pero tampoco negó… en realidad no quería tomar nada de aquel extraño de mirada gélida y actitud sospechosa pero su estómago respondió por el al rugir.

–Muy bien, un plato de comida primero y luego el baño–dijo la persona al lado suyo en tono burlón. Loki uso toda la fuerza que le quedaba y lentamente se volteó para encarar a el extraño, sus ojos se abrieron y le observó, o por lo menos trato, pero nada parecía quedarse quieto, todo giraba. Observó a el extraño abrir los ojos como platos y sonreír de aquella manera que Angrboda le había dicho que las malas personas sonríen. Perversa. Lasciva.

–Sí que eres hermoso. –La misma sonrisa. Loki quiso vomitar, pero si algo siempre le había recalcado su nada con el pasar de los años era que a veces, en ciertas circunstancias, una persona debía utilizar las debilidades de otras personas a su favor… Eso no quería decir que el fuera la debilidad de aquel extraño, pero si podía intentar utilizar algo a su favor lo haría.

–Aguuu..a–Extendió la mano hacia el hombre, entrecerrando sus ojos levemente –Por fav…vor

El extraño abrió los ojos de nuevo y asintió como hipnotizado. Miró hacia arriba mientras el extraño se movía para conseguir un vaso de agua. Si… el agua le ayudaría, tenía que hacerlo. Sus pensamientos se hacían cada vez más claro. Madre, Angr, Tony… Tengo que ser fuerte, ayúdenme ¿Por qué estoy sintiendo que la torre era más segura que este lugar?

-SW-

THANOS POV

Thanos no quería entregarlo. No, definitivamente no lo entregaría, Amora podía irse a las mismísimas profundidades de Helheim y quedarse ahí por siempre con su vanidad, su espejo y su maldito Odín, no le importaba. El solo quería poseer al pequeño príncipe, las consecuencias no le importaban mucho.

Aquella mirada que le había dedicado, aquel entrecerrar de ojos y ese brillo acuoso en esas esmeraldas que eran sus ojos seguramente era porque el pobrecillo tenía fiebre. Nada jamás le había excitado tanto, nunca en todos sus años y todos los amantes que habían pasado por su cama; ni siquiera su propia hermana le había calentado tanto como aquella simple mirada.

Era débil, eso lo sabía muy bien. Amora no se cansaba de recalcarle día tras día y Odín no se cansaba de apuntarle con el dedo. Era débil, pero joder, el demonio oscuro dentro suyo solo quería poseer.

¿Cómo es que un muchachito que tan solo he visto unas cuantas horas tenga este efecto en mí? ¿Será un hechicero? No lo creo… Alguien de puro corazón no puede ser un hechicero pensaba el General para sí mismo mientras llenaba un vaso con agua y ponía unas gotas en ella. Pero ¿Por qué querría el conservar a el príncipe? Si, era obvio que era demasiado hermoso para ser real, pero ¿Qué pasaría luego de que el brutalizara esa belleza? ¿Si el blanco de su alma se tornaba negro cuando el terminase de jugar con su mente y cuerpo? No… no puedo.

Además, Amora no descansaría de buscarles, no podía esconderse de ella y mucho peor aún de Odín, ambos se unirían hasta encontrarles. Amora tomaría a el príncipe para ella, le sacaría el corazón aun latiendo del perfecto pecho de su príncipe ¿Desde cuándo se había convertido en su príncipe? Joder…solo le conocía unas cuantas horas, Amora era cruel, jamás le dejaría jugar con el príncipe, jamás le dejaría tener algo suyo… haría lo mismo que hizo con Odín y la campesina esa.

Tenía que esconder a aquella belleza azabache, si… tenía que esconderlo y luego, solo luego podía ser suyo.

Caminó de nuevo hacia la cama donde se encontraba su hermoso tesoro, este se había incorporado un poco y ahora apoyaba la espalda en el respaldar de la gigante cama. Una cama, un pensamiento oscuro cruzó por la mente del general mientras acercaba el vaso con agua a la hermosa boca del chico. Este le miro con aprensión, pero el cansancio y la sed le vencieron, tragó el líquido tan rápido como pudo su garganta y tosió fuertemente. Ya pronto Thanos le daría algo mucho mejor con que ahogarse.

–Despacio cariño ¿Quieres mas agua? –Trató de decir dulcemente, pero Thanos y la dulzura no congeniaban para nada, él era el grandioso general oscuro. Las sombras le seguían, la oscuridad era su especialidad, no la dulzura.

El pelinegro negó con la cabeza y se limpió la boca con el puño de su camisa harapienta, un rastro de piel blanquecina quedó a su paso. Pobre criatura, estaba hecho un asco y aun así le parecía la cosa más maravillosa del mundo.

–Tenemos que bañarte, un largo y caliente baño te sentará muy bien ¿Quieres que le ponga algunas sales y aceites? A mí me gusta el de pino. –parloteó y parloteó sin cansancio hasta que vio una especie de nube negra cruzarse por la vista de su príncipe, el joven frunció el ceño y le miró con ¿Rabia? Si, esa era la palabra. Rabia dirigida a él.

–¿Es esto en serio? –su príncipe trató de sisear, pero se oyó más como un quejido. –Hasta cuándo piensa seguir con su juego, dígame por qué me sacó de mi prisión y me trajo aquí, por qué me ofrece agua, comida y un baño ¿Usted quién es? –otra oleada de tos impidió que su hermoso tesoro siguiera dirigiéndose a su persona. Thanos solo sonrió ¿Qué más podía hacer? ¿Decirle que su hermana se comería su corazón? ¿Decirle que el ya no sabía que tenía que hacer? ¿Decirle que él ayudó a su hermana a matar a sus padres? ¿Decirle que el mismo había conseguido el veneno que mató a su madre?

–¿Cómo se llama, bella criatura? Alguien tan hermoso solo puede tener un nombre que le haga honor. –se limitó a preguntar, con gusto vio el ceño del pelinegro fruncirse aún más. Mejor así.

–Usted sabe mi nombre, sabe muy bien quien soy… no quiera verme la cara, –murmuró el joven mientras sus ojos se cerraban. – ¿Q-qué me esta pa-asando? – El príncipe balbuceó y cayó dormido en ese instante.

Thanos tenía que formar un plan y su querido tenía que dormir…. Mejor así.

-SW-

TONY POV

–Te he visto mejor estos días, más activo, me complace. Jarvis me dijo que podría encontrarte aquí, dijo que quizás te agradaría un poco de compañía –Murmuró la princesa elfa mientras se sentaba al lado suyo. Tony solo pudo rodar los ojos. Dioses, por favor que esta tonta entienda que su presencia no me es grata.

–¿Te parece? – respondió con una falsa cordialidad, ya le estaba cansando que Lady Pepper le siguiera por todas partes, no le dejaba entrenar, no le dejaba en sus clases de estrategias de peleas y guerra, no le dejaba afilar sus flechas, no le dejaba tallar… simplemente le seguía a todos lados.

–Sí, y estoy tan feliz. ¡Dentro de pocos días anunciaran nuestra boda! –exclamó la rubia abrazándole con fuerza –Tengo tanto que planear, los invitados, el banquete. Me encanta estar a cargo, sabe.

Tony solo esbozo una sonrisa. Cuan diferente hubiese este momento pensó mientras observaba a Lady Pepper parlotear animadamente sobre tonterías, si Loki hubiese sido el que estuviese parloteando y planeando todo, pero bueno habían pasado nueve años, casi diez dentro de unos meses, Loki tendría dieciocho años… ya se hubiesen casado porque seguramente Tony no hubiese podido esperar hasta el décimo octavo cumpleaños de su amado, estarían quizás planeando algún viaje. Quizás estarían pensando cómo es que les darían un heredero a los reinos siendo ambos hombres, quizás estarían peleando porque Tony simplemente no podría contenerse de tomar a su consorte a cada momento que pudiera, después de todo Tony jamás pudo contenerse… no con Loki.

Solo un beso, es lo único que tenia de recuerdo, el de dieciséis años y su amado de solo ocho… la edad en la que él le conoció por primera vez cuando era un pequeño y pálido bebé con mejillas rosadas. De verdad que era un pervertido, besar a un niño de ocho años… pero es que en aquel entonces no había podido contenerse, sabía que la vieja niñera de Loki le había prohibido estrictamente cualquier toque extraño a su señorito, pero es que simplemente había esperado tanto tiempo ya… Así que la única vez que tomó coraje para besarle había sido la última vez, quien lo hubiera dicho.

Hubo momentos en los que Tony pensó en como funcionaria aquella extraña relación, él era un muchacho creciendo rápidamente mientras su consorte un niño, hombre y el hombre ¿Cómo podrían…procrear? Había historias sobre magia, pócimas de fertilidad y hechizos oscuros, pero todo aquello eran solo rumores, susurros de mujeres. Tony era un muchacho curioso, demasiado curioso en todo aspecto. Preguntó y practico con chicos de establo, muchachos de la guardia real, pero mientras el tiempo pasaba sus dudas y ganas de saber mas no eran saciadas. Loki crecía y el adquiría experiencia, pero algo dentro suyo le decía que su consorte no se sentiría bien al saber que su prometido Vanir se había revolcado con todos los muchachos de establo que se animaban a responder sus preguntas y ponerlas en práctica.

Loki crecía en belleza cada primavera que iba a visitarle, pero no podía verle más que con ojos de cariño hasta que una primavera todo cambió y las pláticas sobre cómo debía tratar a Loki se volvieron una constante tanto en Vanaheim como en Jotunheim. Loki a los ocho años lucia completamente hermoso y tierno, una belleza tan pura que jamás había encontrado en nadie con los que había estado en sus cortos dieciséis años. Ojos verdes esmeralda parecían brillar cual sol, sonrisa amplia adornada por lindos dientes blancos y cabello tan negro como la noche. ¿Qué es lo que él podía ofrecerle a una persona tan bella? Por primera y única vez Anthony Stark se había sentido inferior, claro él era alto… lo bastante para un muchacho de su edad, poseía unos exóticos ojos color café y cabellos que le hacían juego por supuesto que se encontraba en buen estado físico por todo el entrenamiento que Jarvis le obligaba a hacer todos los días. Lo bueno es que ambos se iban a casar así que su Loki jamás hubiera podido fijarse en alguien más apuesto. Loki le hubiera amado, de eso estaba seguro…

Si tan solo esa maldita no les hubiera robado todas aquellas posibilidades, ahora ya no sabrían si las historias eran ciertas o si los hechizos tendrían efecto, no sabría cómo luciría un Loki de dieciocho, nunca más le podría abrazar…

–¿Me estas escuchando, Anthony? – La chillona voz de Lady Pepper le interrumpió –¿Te encuentras bien? No pareces estar bien, ven vamos a que descanses un poco. Te prometo mandar a preparar una limonada y mandar a hornear un pastel de manzanas Son tus favoritas, ¿verdad?

Tony palideció, manzanas. Esas eran las favoritas de Loki.

–Loki… ahh, sí. Recuerdo historias sobre él y el reino Jotnar. Mi padre dice que no queda absolutamente nadie de sangre Jotnar pura ahora, ¡todos murieron en aquel complot de Niflheim! Se supone que quedaba un heredero, pero creo que hasta a él más mataron ¿Quién podría matar a un pobre inocente niño? Solo tenía como siete u ocho años al parecer– Maldita Pepper. Maldita.

–Él tenía ocho años. –dijo Tony entre dientes, por Yggdrasil, como quería que aquella mujer se callara la boca. –Es la única persona que amé… que amo.

Aquello pareció callar al fin a la elfa que le miró sorprendida.

–Mira Pepper ¿Te puedo llamar por tu nombre, no es así? –Tony ni siquiera le dio tiempo de responder, –Sé que mi madre quiere este matrimonio, yo no lo quiero, pero no puedo hacer nada. Sé que no podré hacerte feliz, aunque quisiera porque cada minuto estaré pensando en que Loki debería ser el que estuviera ocupando tu lugar porque así es como debió ser, pero no puedo hacer nada ya que él está muerto ¡Que a nadie le importa! No podré ser feliz nunca, Amora de Jotunheim y Asgard ha robado esa posibilidad para mí, así que hazte un favor y no te cases conmigo, pero si aun sabiendo todo esto quieres continuar con la boda lo acepto, ¿ya lo había aceptado, no es así?

Una lagrima rodó por su mejilla, por todos los dioses… Ojalá y Loki simplemente desapareciera de sus recuerdos. La mano de Pepper se posó sobre la suya y su cabeza se apoyó en su hombro.

–Hey, está bien… te entiendo. Sé que todo esto es por razones políticas y que tú nunca vas a quererme, se nota en tu rostro que te molesto y que no me quieres cerca, pero vamos a intentarlo ¿está bien? Yo no te molestaré. Lo juro… simplemente casémonos y listo, cada quien hace lo que quiera ¿vale?

Tony sonrió sinceramente por primera vez en mucho tiempo y asintió. Una boda se acercaba.

-SW-

LOKI POV

Loki despertó desorientado, pero se sentía un poco mejor que hace momentos atrás, en fin ¿Cuánto tiempo habría pasado desde que se quedó dormido? Lo último que supo es que su cuerpo no quería responderle y todo se volvió oscuro.

El joven pelinegro miro a su alrededor, todo parecía más claro o al menos un poco más ahora. Intentó sentarse y miró sus manos… aquello desencadenó una serie de sorpresas no gratas. Sus manos estaban completamente limpias y los puños de su camisa no eran en realidad los de su camisa. De un salto, Loki estuvo de pie observando su cuerpo, ¡llevaba un atuendo totalmente diferente! Su cuerpo estaba limpio y olía bien, al llevar una mano a sus cabellos se dio cuenta de que estos estaban más o menos peinados, ya no estaban enredados como antes.

–Pero…. ¿Cómo? –se preguntó en voz alta. ¿Aquel extraño se habría aprovechado de él mientras dormía? El pánico comenzó a invadir su cuerpo nuevamente. No, no, no, no, se repetía continuamente en su cabeza. ¿Aquel maldito bastardo habría tomado su inocencia? Eso no…. Eso era para alguien especial, no era para una persona tan malvada y rara como aquel tipo.

Loki cayó al piso de rodillas, apoyándose en la cama y mirando con asco las sabanas ¿Habrá sido aquí donde perdí mi virtud? Se dijo casi hiperventilando, una puerta abriéndose y cerrándose al instante le sacó de sus pensamientos y una rabia la cual no había sentido jamás se apoderó de él.

–¡Tu! Hijo de mujer deshonesta, ¿Qué cosas me has hecho? –rugió abalanzándose contra el hombre de cabellos platinados que le miraba con burla. ¡Cómo se atrevía ese personaje a burlarse de él después de haber cometido tal falta contra su cuerpo!

El hombre de cabellos plata le agarró de las muñecas mientras Loki intentaba golpearle, pero golpe tras golpe el hombre lo esquivaba con tanta facilidad. Su horrible risa podía oírse por toda aquella habitación.

–¿Hijo de mujer deshonesta? ¿Qué es eso? Es como decirme hijo de puta ¿verdad? –Loki enrojeció al escuchar aquel insulto tan horrible. Aquel sujeto de cabellos plata se le quedo viendo detenidamente, sujetando aun sus muñecas. Una ola de asco invadió al príncipe y con todas sus fuerzas apartó al vil hombre.

–¡¿Cómo puede reírse, burlarse tan descaradamente después de haberme hecho algo tan vil mientras yo dormía?! –Todo comenzaba a girar de nuevo, tenía que ser fuerte. – Usted ha cometido una falta imperdonable, haber mancillado a un príncipe mientras duerme, sin ningún consentimiento…

Las lágrimas comenzaban a nublar su vista, no, no, no, no podía darse el lujo de derrumbarse delante de aquel sujeto. Los príncipes no hacen eso, Angr siempre se lo recalcó.

–Calma principito, tu virtud está a salvo. –Loki le miró sorprendido, aun no creyendo ni una sola de sus palabras– Hice que una sirvienta viniera a bañarte mientras estabas dormido. –Respondió el hombre después de un buen rato, como si ver su ataque de pánico le gustase.

¿Podría ser aquello cierto? Loki se sintió angustiado, la sola idea de haber estado tan íntimamente con ese repulsivo sujeto le asqueaba. Su cuerpo solo estaba reservado para una sola persona.

–¿No me crees? Puedes apretar tus glúteos si no me crees. –Bufó el infeliz con ese horrible tono burlón y aquel rudo comentario hizo que la cara de Loki ardiera.

–Usted es la persona más vil de todo el mundo.

–Awww gracias. –siguió el hombre con una sonrisa. –Pero es verdad lo que te digo, que la mujer con la que permanecías en la torre nunca te dijo nada de cómo funcionan ESAS cosas? Que tú y ella nunca… ya sabes–aquel personaje hizo un gesto grotesco y Loki vio rojo. –Fueron bastantes años en la torre y tú eres un hombre joven de 17 años. Mi primera mujer fue a los trece años.

Loki no quería escuchar más, aquel ser era simplemente repulsivo.

–Usted me dijo que era libre cuando me sacó de la torre, déjeme libre ahora mismo. –ordenó Loki completamente ignorando aquellos comentarios tan grotescos que querían arruinar la intachable imagen de su nana.

El hombre rio horriblemente de nuevo y Loki solo frunció el ceño. Aquello no era para reír en lo absoluto.

–Se lo que dije pequeño, por el momento este lugar será tu libertad. Espera.

Ese hombre ya había colmado la paciencia del pelinegro. Iba de una cárcel a otra. Una grande y asquerosa mano se posó sobre sus cabellos.

–Usted me dijo que sería libre! – Gruñó Loki apartando la mano de un manotazo. Otra lección de Angrboda. Nadie toca a un príncipe sin el permiso de este.

–Se lo que dije, pero es esto o la reina ¿Cuál eliges? Sabes a quien me refiero ¿verdad? ¿Recuerdas a la reina Amora?

Esta vez sí que vio rojo, aquella mujer… ella había iniciado todo. Imágenes de su padre con la daga en el pecho y la vista perdida vinieron a su mente. Amora la dulce sirvienta era una bruja, había tomado todo lo que es más amaba y lo había destruido. Loki apretó los puños con ira, recordando todo lo que le fue arrebatado.

–Ella no es reina de nada, ¡Usurpó el trono… mató a mi padre! –Rugió el príncipe volteándose y observando la puerta por donde había entrado el hombre. –Yo haré que pague por ello – Como si adivinando sus intenciones este le sujetó por lo hombros y lo arrastró a la cama, tumbándole de espaldas.

–Tsk, tsk– movió un dedo en frente de su rostro. –Ni lo pienses pequeño, sales por esa puerta y eres hombre muerto.

Elige tus batallas, le habían dicho una vez. No se quedaría en esta habitación mientras la mujer que había clavado una daga en el pecho de su padre seguía con vida, proclamándose reina de Jotunheim.

Tragando saliva y armándose de valor Loki hecho el cuello para atrás, y dio un pequeño gemido.

–Está bien, me quedaré aquí… en esta habitación. Contigo. Solos los dos. –y al acabar de decir aquello, el príncipe Jotnar arrastró al otro encima suyo tomándole de las solapas de su camiseta gris. Dioses denme valor, imploró Loki.

Loki tuvo el tiempo necesario para ver como diferentes emociones se presentaban en el rostro del hombre de ojos grises, la mayor de estas lujurias. El hombre era débil. Use eso a su favor, su alteza. La voz de Angrboda resonó claramente en su cabeza, el príncipe choco los dientes y apretó sus puños para luego soltarlos y llevar una de sus pálidas manos a los cabellos plata del hombre y la otra al rostro de este, con todo su coraje o lo poco que le quedaba acercó su rostro a centímetros del rostro del otro, podía oler su respiración y ver como su boca temblaba. Loki le dedicó una sonrisa impulso su cabeza un poco hacia atrás y luego con todas sus fuerzas choco brutalmente su cabeza contra la del hombre haciéndole chillar de doler y caer al piso.

Mareado, dolorido y con un líquido cálido en su frente y terminando de rodar por su mejilla el príncipe consiguió fuerzas de donde no las tenía y escapó de la habitación.

Los quejidos del hombre aún se escuchaban mientras el bajaba por las escaleras tras escaleras, gracias a los dioses sin encontrarse con ningún guardia ¿Seria el hombre tan tonto de no tener guardias en este lugar? Loki siguió bajando hasta encontrarse con una gran puerta en un corredor, esa puerta tenia demasiados seguros su vista se nublaba de nuevo y rogó por un poco más de fuerzas, se escuchaban fuertes pasos a lo lejos. El hombre venia por él. Al lado de la puerta estaban colgadas unas llaves, Loki con manos temblorosas pero rápidas comenzó a intentar abrir, seguro tras seguro.

Mamá, papá… querida Angr. Dioses que me escuchen desde ahí arriba, más fuerza, se los ruego.

–¡Ven aquí, tu pequeña perra! –Rugió el hombre desde la escalera de arriba, mirándole con ira. –Cuando termine contigo la dinástica Jotnar habrá desaparecido definitivamente, ¡pequeña zorra! –El vil hombre tenía una gran herida en la frente, Loki le sonrió mientras lograba abrir el ultimo seguro ante la mirada frenética del hombre que reaccionó al fin al verle empujar la puerta y salir.

El brillo del sol le cegó por unos instantes antes de que echase a correr.

Libertad.

*Nota de autor*

Bueno, ¿Qué les parece? ¿Creen que está mejor el fic? He cambiado un poco (o mucho) la trama porque después de ver SWATH pues como que algunas cosas no me cuadraban, ¡tengo más ideas! ¡Y un capitulo nuevo prontito, prontito! Thanos no es el mismo desagradable Thanos que conocemos, tampoco es Finn, el hermano de la Reina Malvada…. Para mi es Harry Lloyd, el interpretó a Viserys Targaryen en GOT ¿Les gusta que le dé más protagonismo? Pronto habrá muchas escenas Loki/Thor no se me impacienten. Ya está a punto de conocerlo. Si quieren pues shippeen a mi Thanos/Loki un ratito ^/^