Capítulo 15: Volveremos.
Nabiki y Naruto hablaron hasta la madrugada, el rubio le permitió explicarle todo lo sucedido, ella lloraba y él con los ojos llenos de lágrimas la escuchaba.
Después los dos pasaron a estar sumamente enojados con las personas que les impidieron estar juntos y maldijeron a unos cuantos. Lo siguiente fue que empezaron a contar anécdotas que los dos vivieron pero de forma separada y ambos reían a carcajadas.
Nuevamente comenzaron a llorar y se abrazaron, los dos estaban rendidos y se quedaron dormidos tomados de la mano.
— Esto es como cuidar de borrachos — Kakashi llevaba en brazos a su novia y la recostó en la cama, al regresar sonrió al ver a Naruto quien estaba a punto de caer del sofá — Aún eres un crio — dijo mientras lo acomodaba.
El jōnin se recostó en el otro sofá, no faltaba mucho para amanecer pero descansaría un rato.
— ¿Amor? ¿Cariño? ¡Kakashi!— gritó Nabiki, el jōnin despertó, la pelirroja lo miraba de cerca con una sonrisa en el rostro.
— ¿Qué pasa? — se sentó y giró a ver al rubio, Naruto aun dormía a pierna suelta.
— Ayer dijiste que en la mañana irías a ver a la Hokage ¿ya fuiste?—
— No aún no — rascándose la nuca de forma perezosa.
— Amor son más de las 10 —
El jōnin al escuchar esto se levantó — Tengo que irme — la beso aún con el rostro cubierto y desapareció.
Nabiki se sentó a un lado de Naruto y comenzó a acariciar su cabello — por fin lo he logrado—
El rubio se despertó un poco desorientado y al mirarla suspiró — pensé que lo había soñado. —
— No cariño ¿Qué quieres de almorzar? — la pelirroja tenía una enorme sonrisa que no le cabía en el rostro.
— Adelante. —
— Tsunade-sama le traigo los informes. —
— Creí que me los traerías temprano Kakashi. —
— Esa era mi intención pero algo se me atravesó. —
— ¿Algo rubio o algo pelirrojo?—
— Ambos. —
— ¿Ya se lo contaron? —
— Ayer justamente. —
— ¿Y cómo lo tomó? No quiero que le dé por destrozar la aldea por la decisión que tomaron hace años esos decrépitos asquerosos. —
— Hablaron hasta muy tarde, los dos están bien y Nabiki piensa recuperar el tiempo perdido con él. —
— Eso me parece bien, dile a ese mocoso que descanse bien porque mañana se va de misión con Nabiki.
Kakashi se puso tenso, no pensó que volverían a mandar a Nabiki fuera de la aldea porque le habían ofrecido un puesto para dar clases en la academia y ella estaba pensándoselo.
— Yo podría acompañarlos, ahora no tengo misión. —
— Tranquilízate Kakashi, ella era ANBU ¿recuerdas? Se sabe cuidar solita. —
— Yo no dudo de sus capacidades de hecho las conozco y me enorgullecen, solo que esos dos justo ahora están distraídos. —
— Tranquilízate Kakashi, ellos deben de estrechar lazos, tú descansa mira que ahora pasaras más tiempo a lado de Naruto. — le dijo sonriendo maliciosamente.
— Ya casi está listo el almuerzo, no creo que Kakashi tarde en llegar— Naruto la observaba cocinar, era muy fácil estar con ella ahora entendía porque le gustaba a su maestro.
Escucharon como se abría la puerta del apartamento y segundos después Kakashi aparecía en la cocina, lucia preocupado.
— ¿Todo está bien?— Nabiki preguntó inmediatamente al ver el rostro de su novio.
— Si, todo está bien, la Hokage me pidió que les avisara que mañana saldrán de misión y quiere verlos antes de que se marchen para darles la información.
— ¡Genial! — el rubio se removía feliz en su silla.
— ¡Si, genial! Tendré tiempo para mostrarte mis otros jutsus — la pelirroja alzaba un puño en el aire.
°°°°°° Al día siguiente.
— Hokage-sama, podemos pasar— Los dos Uzumakis estaban en la puerta del despacho, Naruto ya iba a entrar cuando sintió que le jalaban del cuello de la camisa para echarlo hacia atrás.
— Adelante — después de la autorización soltaron al rubio.
Tsunade sonrió, no pudo pasar desapercibido el movimiento de Nabiki, de haber ido con otra persona Naruto ya hubiera entrado gritando y sin pedir permiso, al parecer ella era lo que aquel crio necesitaba.
— Necesito que entreguen estos pergaminos— extendió hacia Nabiki 2 rollos— a la aldea oculta de la Cascada, son importantes para dicha aldea y deben entregarse de inmediato, hay ninjas rebeldes tratando de robarlos así que deben ser discretos.
— Esto es muy fácil abuela-Tsunade— dijo el rubio pegando tremendo grito.
Tsunade solo pudo rodar los ojos, mira que pedirle discreción a Naruto.
— Así lo haremos Tsunade-sama— Nabiki tomó a Naruto del brazo y salieron del despacho antes de que el rubio se pusiera a protestar por una misión tan sencilla.
Al salir el jōnin los esperaba fuera— ¿están listos?—
— Si, Kakashi-sensei lo que la abuela Tsunade nos pidió es muy sencillo…—
Nabiki se adelantó y cubrió la boca del rubio — Naruto primero se realiza la misión y después ya puedes contarlo, no antes — le soltó — no sabes quién puede estar escuchando.
— Naruto, porque no vas a comprar algo — Kakashi le extendía dinero a Naruto y el rubio lo miraba con la boca abierta, era la primera vez que Kakashi le compraba algo Iruka-sensei era quien normalmente le invitaba.
— Nos vemos en 5 minutos en la puerta cariño— la pelirroja le sonrió.
— Que sean 15— el jōnin tomó la mano de su novia y saltaron a un árbol cercano.
— Sera pervertido— Naruto miraba hacia donde los jōnin habían desaparecido y se fue corriendo a comprar dangos.
El jōnin se sentó en la rama del árbol apoyándose en el tronco y jalo a su novia para que se le sentase en las piernas.
— Nabiki ¿me quieres?— el jōnin la miraba.
— Pues claro que te quiero— dijo pasándole los brazos tras la cabeza.
— Entonces necesito que te cuides, porque si algo te pasa yo…—
— Me cuidare y a Naruto también, no te preocupes —
— Es que Naruto no mide los peligros y tú tampoco parece algo de familia—
— ¡Oye! — Ella le sonreía — vamos a volver en 3 días, no pienso dejarte solo — le bajo la máscara para poder besarlo.
El jōnin la abrazó y aspiró el aroma de su cabello por varios minutos— Bien es hora de irnos— dijo separándose un poco de ella para poder volver a besarla.
Naruto los esperaba en la puerta de la aldea cuando escuchó aparecerse a los jōnin detrás de él.
—Vamos es hora de irnos — dijo mientras cargaba su mochila.
—Naruto ven aquí— Kakashi le llamó y el rubio se acercó.
— Necesito que no te pongas en peligro haciéndote el valiente y no hagas tonterías. —
— Yo nunca…— comenzó pero el jōnin continuo hablándole más bajo.
— Esa mujer está dispuesta a todo por ti, así que compórtate y vuelvan sanos. — Kakashi se había acercado demasiado al rostro de Naruto y le recordó a Yamato cuando ponía sus caras de miedo.
— No te preocupes sensei lo tengo bajo control, dattebayo — dando un paso hacia atrás.
— Volveremos muy temprano al tercer día — la pelirroja se despidió con la mano.
Kakashi se quedo en la puerta de la aldea hasta que los vio desaparecer por el camino — Tengo una idea — el jōnin sonrió para sí mismo.
