Capítulo 16: Trabajo duro.
Al día siguiente Kakashi se disponía a llevar a cabo la idea que tuvo el día anterior.
— Lee hoy es un buen día para entrenar— Gai animaba a su discípulo el cual no necesitaba más ánimos pues desbordaba energía.
— Sí, Gai-sensei—
Kakashi pasó frente a las dos bestias de Konoha — Hola chicos — saludó y siguió su camino.
— Vamos Lee— ambos siguieron al jōnin.
— Oi Kakashi que tal un reto, hace mucho tiempo que no hacemos nada—
— Ahora no puedo Gai, tengo mucho trabajo que hacer y no creo acabar hoy ni nunca— siguió caminando con las manos en los bolsillos.
— ¿Te lo ordenó la Hokage?— Gai caminaba al lado de su compañero y Lee los seguía.
— No Gai, es otra cosa— Kakashi susurró.
— ¿El qué? —
— Si te lo digo ¿no saldrás corriendo a contarlo?—
— ¡No! No lo haré —
— Entonces sígueme—
Llegaron frente a un portón, tras él había una gran casa que se veía abandonada, la hierba crecía a sus anchas y superaban ya las altas paredes.
— Kakashi ¿estás seguro?—
— Nunca he estado más seguro en mi vida Gai— lo dijo mientras buscaba algo en su bolsillo.
— Que así sea amigo— gruesas lagrimas recorrían los ojos del jōnin mientras ponía la mano sobre el hombro de Kakashi— Lee, busca a Tenten y Neji y tráelos aquí.
— ¡Sí! Gai-sensei— el ninja hizo una pequeña reverencia y desapareció.
Kakashi sacó una llave y abrió el viejo candado— bienvenido a la antigua casa Hatake— decía mientras empujaba el gran portón.
—Kakashi ¿hace cuánto que no venias aquí?— Gai veía la imponente casa que estaba en un grado de abandono muy avanzado.
—Desde que deje de necesitarla—
— Manos a la obra mi eterno rival, dejemos la casa como nueva —
— Gai dijiste que no dirías nada y ya le has hablado a tu equipo— el ninja ya estaba arrancando hierbas y parecía no ponerle atención— Gai, oi Gai—
— Diremos que es de otra persona, ellos no saben nada— Gai seguía con lo suyo.
—Pues manos a la obra— Kakashi suspiró, tenía años de no estar ahí y ahora todo lo que venía a su cabeza eran buenos recuerdos.
Al llegar a la casa Tenten, Neji y Lee observaron como los dos jōnin trabajaban.
— Maestro Gai, hemos llegado— Lee le sonreía.
— Bien el entrenamiento de hoy es ayudarme a limpiar esta casa— dijo sonriendo mientras señalaba a su espalda con el pulgar.
— ¡Siiiii!— Lee gritaba emocionado.
— ¿Entrenamiento?— La castaña lo miró con recelo.
— Yo diría trabajo gratis — Neji cruzó los brazos mientras veía como Kakashi trabajaba al fondo— pero lo hare, solo por esta vez. — dijo mientras entraba con su mirada altiva de siempre.
— Pues a trabajar— la castaña siguió a su compañero al interior de la casa.
Los cinco trabajaban arduamente, Gai y Neji arrancaban la hierba, Kakashi limpiaba el estanque, Tenten entró en la casa y Lee llegó corriendo emocionado para gritar que la casa tenía un dojo y de inmediato se regresó para limpiarlo.
Hinata, Shino, Kiba y Akamaru iban caminando cuando de pronto escucharon un grito.
— ¡Deje de echarme las hierbas encima! — Gai había tomado demasiada velocidad arrancando y aventando las hierbas que no veía hacia donde las tiraba y Neji quien las estaba recogiendo tenía que estarlas esquivando constantemente.
Hinata asomo su rostro a la residencia, sintiendo mucha curiosidad, eran pocas las veces que escuchaba a su primo gritar y perder la paciencia de esa forma.
— ¿Todo está bien Neji-nissan? — preguntó muy bajito, pero lo suficiente para que su primo volteara a mirarla sorprendido de verla.
— Si Hinata-sama— Hinata lo miró aunque acostumbraba entrenar con su primo nunca lo había visto tan sudado y sucio, al parecer Gai se había encargado de eso y por eso los gritos.
— Hola Hinata-san — Tenten salió de la casa llena de polvo.
— Hola Tenten-san, se ven muy ocupados — la castaña se sacudía la ropa mientras.
— Sí, estamos ayudando a Gai-sensei y Kakashi-sensei a dejar este lugar habitable— sonrió.
— Es muy bonita — la chica admiraba la casa — ¿puedo ayudarles?
— ¡Claro, entre más mejor! — Gai gritaba desde lejos.
— Por favor Hinata-sama no se ensucie, no es necesario — ella miró a su primo quien tenía siempre el rostro impecable ahora lleno de tierra y le sonrió.
— Esta bien Neji-nissan quiero ayudar — se giro a ver a sus compañeros — me quedare aquí un rato.
— Nosotros también — Kiba y Akamaru entraron — te ayudaremos Hinata ¿verdad Shino? — el ninja de las gafas solo asintió.
Kakashi no supo en qué momento Gai le había llenado la casa de críos, pensó que era la primera vez que esa casa tenía tanta gente dentro y sonrió.
— ¡Suiton! — El jōnin comenzó a llenar de agua limpia el estanque seco y todos voltearon a verlo.
— ¡Eh Kakashi-sensei eso es trampa! — decía Kiba quien arreglaba una puerta y Akamaru lo apoyó con un ladrido.
Habían enviado a Lee a comprar material para reparar la cocina y de regreso se encontró con Said sentado en el césped dibujando en un cuaderno.
— ¡Ese dibujo es muy bueno! — Lee miraba sobre el hombro de Said.
— Gracias — contestó usando una sonrisa real pero que parecía muy falsa— ¿quieres que te ayude a llevar eso? — señaló los bultos que Lee llevaba en brazos.
— No es necesario, pero ahora que lo pienso tú eres muy bueno pintando…—
Said no se enteró muy bien de cómo ocurrieron las cosas pero se encontraba en una casa con una brocha en la mano y un cubo de pintura en la otra.
Kakashi arreglaba el techo de la casa, ahora sin la hierba y con el estanque limpio se veía casi decente… Necesito más madera pensó después de ver todo lo que faltaba por reparar del techo — Gai ahora vengo — dijo sonriendo.
Minutos después todos los ninjas veían impresionados como Yamato restauraba el techo sin problema con su jutsu — Kakashi esto es humillante— decía mientras lo hacía.
— Vamos Tenzō te está quedando muy bien — mientras le ponía una mano en el hombro.
Después de terminar Yamato se despidió, Kakashi estaba agotado nunca había limpiado tanto y los cuerpos regados en el suelo de los ninjas le indicaban que estaban en la misma situación. Pensó en animarles un poco — chicos los invito a comer —
Pero solo escucho unos murmullos y gruñidos por respuesta al parecer nadie quería moverse. Solo Gai y Lee tenían la suficiente energía como para ponerse a practicar en el dojo después de limpiarlo, al terminar salieron y vieron a los demás sobre la lustrosa duela.
— Esta casa es enorme — Tenten miraba el techo.
— Sera mejor que me vaya tengo que bañarme — Neji se levantó — Hinata-sama ¿viene conmigo a casa?—
— Si… Neji-nissan — Hinata se levantó muy despacio pensó que sus piernas fallarían.
Un poco más tarde el resto de los chicos se despedía dejando solos a los dos jōnin
— Gracias chicos por su ayuda— Kakashi se rascaba la nuca mientras los veía partir.
— Nos alegró mucho ayudarle — la castaña le guiño un ojo y se despidió.
— Gracias Gai — ambos jōnin estaban sentados viendo el estanque — por estar siempre a mi lado.
Kakashi giro la mirada al escuchar un fuerte sollozo, el rostro de Gai estaba lleno de lagrimas — ¡Kakashi! — el jōnin gritó aumentando la fuerza de su llanto.
Kakashi solo rodo los ojos ante el llanto de su amigo y se giro nuevamente a ver el estanque.
— Serán muy felices aquí Kakashi. —
— Eso espero Gai, eso espero— sonrió al imaginarse en esa casa pero con una nueva familia.
