Es curioso que justo aquí, la ví por primera vez ¿no lo crees?—el jōnin puso ambas manos en sus bolsillos— siempre creí que tu comportamiento era estúpido y mírame ahora actuando de la misma forma— suspiró— Obito me caso.
Sintió una presencia cerca, era hora de desaparecer— ¡Kakashi sensei! — La pelirosa se acercaba a su maestro quien estaba frente a la piedra de los héroes — Naruto y yo hemos pensado que una boda estilo occidental sería lo mejor ¿usted qué opina? ¿Sensei?— la pelirosa hizo tremendo berrinche al darse cuenta que nuevamente hablaba con un espantapájaros de su sensei.
ooooooooo
—Sakura-chan dice que un vestido occidental será lo mejor — Naruto caminaba tras Nabiki.
—Si, eso estará bien— La pelirroja estaba dispuesta a entrenar, pero al parecer Naruto tenía otros planes para ella.
—Yo insisto en que una boda tradicional sería más bonita— Naruto comenzó a hojear una revista que Sakura le dio mientras caminaban.
—Entonces tradicional será— Nabiki quería casarse con Kakashi pero no tenía idea que una boda fuera tan complicada.
—Pero ahora que los veo—Naruto le mostró un vestido de la revista— me gustan más estos—sonrió, Nabiki solo suspiró.
—Hola— saludó Ino— los he estado buscando, Sakura me dijo que necesitarían flores y mi madre me ha enviado para saber cual será el pedido—
Nabiki agachó la cabeza derrotada, ese era su final, jamás se libraría de los preparativos—Hola Ino cielo, veras Naruto y Sakura han decidido que ellos se encargarían de los preparativos, así que porque no hablas con ellos—
— ¿Esta segura?— Ino enarcó una ceja —Sakura no sabe nada de flores y Naruto...— La rubia se le quedo viendo a Naruto y puso cara cómo si se hubiera tragado un bicho, uno muy amargo.
Nabiki suspiró— ¿Ino tú podrías ayudarles a escoger las flores?— La rubia sonrió muy satisfecha de sí misma.
—Claro que si Nabiki sensei, su boda tendrá las flores más hermosas— se giró hacia Naruto quien aún la veía preguntándose que había querido decir con la mirada anterior.
—Bien solo asegúrate que no sean muy costosas, ni ostentosas, ni, bueno tu sabrás mejor que yo, gracias cariño— Nabiki comenzó a caminar pensando que ya había solucionado el asunto y se asustó cuando comprobó que ahora no solo Naruto la seguía sino Ino también.
— ¿Cual es su color favorito Nabiki sensei?— La rubia había sacado una pequeña libreta y hacia anotaciones.
— ¿Porque no le preguntan a Kakashi? Saben, también es su boda y tiene derecho a elegir— la pelirroja sonrió, viendo al fin su oportunidad de deshacerse de las preguntas.
—Ya lo he intentado— Escuchó la voz de Sakura a su espalda — y ya me cansé de hablar con sus malditos muñecos.
Nabiki volvió a sonreír, si eso se escuchaba muy a Kakashi— Lo siento chicos pero tengo algo que hacer, les dejo vía libre para escoger, solo que no sea muy exagerado, ¿vale?— le dio un fuerte beso en la mejilla a Naruto y desapareció tras un puff.
Después de correr tratando de poner la mayor distancia posible entre ella y los asuntos de la boda, se sentó sobre las cabezas Hokage viendo la aldea.
—No pensaras suicidarte ¿verdad?— escuchó a su espalda.
—Lo haré, si traes alguna revista de bodas — se giró para verlo acercarse.
El jōnin caminaba hacia ella con las manos en los bolsillos— Te entiendo, creo que ya he agotado mi reserva de muñecos Kakashi, Sakura es muy insistente.
—Algo al respecto de los muñecos he escuchado—sonrió— yo pensé que esto sería más fácil—
— ¿Tú que habías imaginado?— preguntó el jōnin con sincera curiosidad.
—Pues en realidad solo te imaginaba a ti frente a mí y Naruto a mi lado lo demás no me importa—
El jōnin se sentó a su lado y pasó el brazo sobre su hombro —Es curioso, yo me imaginé lo mismo, el resto en realidad nunca estuvo en mis planes. — ambos se giraron al tiempo tras escuchar un ruido.
— Que bueno que los encontramos juntos, Hinata nos ha ayudado con su byakugan a localizarlos —Naruto, Sakura, Ino e Hinata avanzaban hacia ellos— tenemos que hablar de la lista de invitados.
— ¡Otra vez sus malditos muñecos! — Sakura pateó furiosa la cabeza del muñeco de Kakashi quien abrazaba a una muñeca pelirroja.
A la distancia, ambos jōnin pudieron ver cómo salía volando la fingida cabeza de Kakashi rumbo a la aldea — No podemos seguir así—comentó el jōnin pasando saliva, Nabiki asintió en silencio.
