Capítulo 22: Día de la no boda.

La pelirroja se levantó y fue directo a lavarse los dientes, sería un día largo, tenía otra cita en el hospital o ¿era el día siguiente? se acercó al calendario que colgaba en la pared, había olvidado arrancar las hojas de los días pasados, así que se puso a hacerlo y al llegar a ese día se sorprendió, un gran corazón cubría toda la hoja y en el centro se leía K+N=N (NA: Kakashi + Nabiki =Naruto es una suma, señalando que las dos personas que se aman se van a casar o a unir y el resultado de su amor es un hijo, en este caso Naruto.)— ¿pero qué mierda es esto? — dijo arrancando también esa hoja, no recordaba haber escrito eso, bueno en realidad aun no recordaba nada pero sabía que ella era incapaz de hacer una ridiculez como esa ¿verdad?

Arrugo la hoja y la lanzó al bote de la basura, era imposible ella no estaba enamorada de nadie ¿o sí? dio un paso pero de inmediato regresó para sacar el papel del bote y lo alisó, suponía que la primera N era de Nabiki y la segunda N era de Naruto pero ¿Quién era K?

Se escuchó la alarma del despertador, corrió a apagarla y dejo la hoja sobre la mesita, por un momento se olvido de la cita que tenía, que definitivo era ese día, así que se metió a bañar para irse al hospital.

OoOoOo

Kakashi estaba sentado a la orilla de su cama, si bien nunca había sido una persona animada, estos últimos días no tenía ganas de hacer nada, el día que regresaron de la misión Tsunade le dijo que él y Nabiki se tomarían unos días de descanso y que ella daría la orden de que nadie le hablara a Nabiki de la boda o de su relación con él para que no se llevará más sorpresas, así que de un momento a otro su relación con Nabiki había dejado de existir.

Se levantó y su cuerpo se sentía más pesado de lo normal, no quería levantarse pero habían llamado a su puerta, sonrió amargamente, hace unos meses prefería no dormir para así evitar tener pesadillas y ahora quería dormir para soñar con la vida que tenía y le arrebataron.

El jōnin abrió la puerta aún en camiseta de resaque, frente a él había una mujer que no conocía

—¿si?— la mujer se ruborizó.

—Bu..buenos días—

—Buenos días, ¿le puedo ayudar en algo?—

—Ah… sí, vengo a entregar esto— señalo dos cajas a su lado— tenia esta dirección—le la mostró un papel al jōnin con la dirección de la antigua casa Hatake— pero nadie abrió, así que pasé a la segunda dirección a dejarla.

—Gracias— el jōnin se agachó a recoger las cajas—¿se le debe algo aún?— preguntó al ver que la mujer no tenía intenciones de marcharse.

—N…no, eso era todo— dijo entrecortadamente sin quitarle ojo al jōnin, hasta que este cerró la puerta con un "gracias".

Al entrar abrió una de las cajas, dentro había cajas más pequeñas cada una con una nota que decía "Gracias por acompañarnos", el jōnin la volvió a cerrar, se puso su sudadera y chaleco, volvió a cargar las cajas y salió rumbo a su antigua casa.

Al llegar ya lo esperaban varios repartidores, los dejo pasar y comenzó a acomodar las cajas en el recibidor, el que iba a ser su hogar se había convertido en una bodega, tenia flores, manteles, las invitaciones que nunca se enviaron, creía que podía aguantar todo aquello con dignidad hasta que apareció Sakura.

—¿Sensei?— el jōnin estaba recargado en el marco de la entrada y se giro al escucharla.

—Hola Sakura— la pequeña cargaba una caja blanca con mucho cuidado, como si se pudiera romper.

—Kakashi-sensei yo…mmm…lo siento—lo dijo aferrándose a la caja, no quería llorar pero era muy triste verlo de nuevo solo.

—Estoy bien Sakura—le sonrió—todo se arreglará—llevaba todo el día repitiendo eso, tal vez si lo decía lo suficiente él mismo lo creería.

—Tenga— la pequeña le dio la caja, él la tomo con una mano, era muy liviana—Prométame que no la abrirá.

Al comprender cuál era el contenido, sintió que esta se hizo más pesada y la tomo con ambas manos — No lo haré, lo prometo.

La kunoichi no dijo nada y permaneció en su sitio mirándolo — Estoy bien — le repitió, ella sonrió y se alejo. Con la caja en brazos entró a la casa, pensó dejarla en la sala con las demás cosas — Debe ser tu vestido— murmuró y se encaminó a la que sería su habitación, dejo la caja sobre la cama y se sentó a su lado, comenzó a pensar que a esa hora debería estar completamente vestido con algún ridículo traje y nervioso pero a la vez feliz, se la imaginó vestida de novia y sonriente y sus ojos comenzaron a picar.

Se levantó y respiró profundamente, tenía ganas de romper algo, patear algo, sacar toda su maldita frustración, solo un nombre se le vino a la cabeza — Gai—

Salió de la casa en busca de su amigo.

OoOoOoOo

Nabiki llevaba toda la mañana en el hospital— Será que Tsunade-sama ya puede atenderme—

—Lo siento pero aún está en una operación— la pelirroja suspiró, creía innecesario esas revisiones, la rubia volvería a preguntar lo mismo y ella respondería igual, ya que no podía recordar nada diferente, si tan solo Naruto estuviera con ella todo eso sería más llevadero pero acababa de regresar de misión y ahora descansaba.

Para cuando Tsunade pudo atenderla ya había empezado a obscurecer.

OoOoOoO

Kakashi encontró a su amigo en un bar, estaba sentado frente a la barra.

—Oi Gai— el moreno giró el rostro, estaba totalmente ebrio.

—Kakashiiii lo siento— lagrimas caían por su rostro — fue culpa mía.

—¿De qué hablas Gai?— se sentó a su lado.

— Como yo era el padrino— después de volver a hipar y derramar más lágrimas continuó— les dije a los muchachos que no los podíamos dejar solos, que teníamos que ayudar.

—Eso no tiene nada de malo Gai—

—Si, si, si lo tiene— decía mientras movía su vaso peligrosamente de un lado a otro— por eso ustedes se quisieron ir, huían de nosotros.

— No Gai, el único culpable soy yo por no saber protegerla— el jōnin le arrebato el vaso a su amigo y se bebió el contenido de un trago.

Los planes del jōnin habían vuelto a cambiar, había buscado a su amigo para pelear y ahora estaba bebiendo junto con él, hasta que de pronto Gai se levantó de su silla —¡Kakashi!— el se giro a verlo — ¿Qué haces aquí?—

—¿eh?— fue todo lo que alcanzó a decir, no entendía el comportamiento de su amigo.

—¿Qué haces aquí?— repitió — Ve a por ella.

— Gai, ella no me recuerda…— comenzó

—Pues haz que te recuerde y si no lo hace vuélvela a conquistar— Kakashi se quedó pensando en las palabras de su amigo, se levantó decidido y salió del bar.

—¡Ese es mi eterno rival!— gritó antes de volver a vaciar su vaso.

Kakashi se dirigía al apartamento de Nabiki cuando la vio salir del hospital, iba a llamarla pero se lo pensó mejor " será mejor que me bañe y cambie antes de ir con ella" cuando ya se iba algo lo detuvo.

OoOoOo

Al salir del hospital ya había anochecido "todo el maldito día metida aquí" comenzó a caminar rumbo a su apartamento cuando vio a un ninja que venía en sentido contrario entrecerró los ojos tratando de reconocerlo pues aún estaba muy lejos.

—¿Kinoe?— sonrió — ¡Ehhhh Kinoe!— gritó mientras agitaba la mano.

El ninja de pronto apareció a su lado — Llámame Yamato—

—Ahh es verdad, no traes tu mascara— la pelirroja sonrió.

—Tsunade-sama me contó lo sucedido ¿cómo te encuentras?—

—Perfectamente— la pelirroja bostezo mientras estiraba los brazos.

— ¿Y qué es lo último que recuerdas?— preguntó el ninja curioso.

—Ahhh si me dieran un plato de ramen cada que me preguntan eso—

Yamato soltó una carcajada — Veo que tu vicio por el ramen sigue intacto— Nabiki asintió— Esta bien esta noche corre por mi cuenta.

— Era una broma Yamato, no tienes que hacerlo—

—¿Vamos?— le preguntó el ninja y la pelirroja le siguió.

En pocos minutos llegaron al Ichiraku y ordenaron — Bueno pues lo último que recuerdo es que llegue a mi casa después de esa misión que hicimos juntos— hizo una pausa mientras comía y el ninja la miraba con curiosidad.

—¿Cuál? ¿Esa en la que no encontrábamos a la persona a la que íbamos a proteger?— la pelirroja negó con la cabeza, mientras seguía comiendo.

—Mmmm ¿en la que no dejo de llover? — ella asintió y el sonrió al recordar.

—De regreso hiciste esa cabaña ¿recuerdas? Era hermosa —dijo devolviéndole la sonrisa.

— Como iba a olvidarlo, si me obligaste a hacer un comedor para sentarte a cenar—

—Ahhh, pero fue más cómodo ¿a que si?—

—¡Pero ya casi no tenia chakra, estuve a punto de morir con la ultima silla! — dijo riendo.

—Ya, pero no te moriste—dijo riendo también

—Mmm poco falto— comenzó a comer.

—Yamato— ella susurró su nombre atrayendo su atención—¿esa fue nuestra última misión juntos?

El ninja casi se atraganta, ella le veía suplicante, era la primera vez que la tenía tan cerca y sin mascara —ss…si, fue la última que tuvimos juntos—

Ella suspiró—me alegro, ¿sabes?, no me gustaría haber olvidado ninguna de nuestras misiones, todas eran muy divertidas— al terminar de decirlo un fuerte ruido se oyó fuera del local, al salir un bote de basura estaba tirado.

—Debió ser un gato— Yamato entró de nuevo al local para pagar la cuenta y ella lo esperó fuera.

Caminaron juntos — Nabiki yo…— pero el ninja dejo de hablar al ver que ella se detuvo —¿Qué pasa?—

—Nada, es solo que nunca me habías llamado así, creo que aún no me acostumbro—

El dio un paso quedando frente a ella y la tomo por los hombros — si quieres puedo seguir llamándote Koneko—

Un parpadeo, solo fue un parpadeo y el ninja que tenia al frente había desaparecido — ¡¿pero qué demonios?! — Yamato estaba estampado en el tronco de un árbol unos metros más adelante y otro ninja más alto lo tenía sujeto del chaleco. La pelirroja corrió hacia ellos.

—¿Sem…pai?— Yamato se despegaba dolorosamente del tronco.

— Ahhh Tenzou, pero si eres tú— Kakashi se rascaba la nuca.

—Pues claro que soy yo— dijo sobándose la espalda.

—Lo siento pero estaban en un sitio muy obscuro y pensé que era un tipo que estaba molestándote—dijo mirando a Nabiki.

— Gracias pero yo estoy bien, ¿Yamato tu estas bien?—

—Si— entrecerró los ojos mientras veía a Kakashi.

—Lo siento— dijo nuevamente el jonin— mi vista ya no es lo que era— levantó la mano en forma de despedida y desapareció.

—Si, claro— murmuró Yamato.

—¿ Estas bien?— volvió a preguntar la pelirroja.

—Si estoy bien, pero será mejor irnos antes de que Kakashi me vuelva a "confundir" con un criminal— lo dijo con el tono más sarcástico que tenía ya que la vista del jōnin estaba en perfecto estado y no lo grito pues también sabía que su oído estaba en perfectas condiciones.

Nabiki rió ante el comentario— Owww ha salido de la nada y a una velocidad impresionante, uff de haberte querido matar ya te estaríamos enterrando— volvió a reír al ver la cara que puso Yamato.

—Ganas no le faltaban, mi espalda puede dar testimonio de eso—se volvió a sobar— además así no cuenta, estaba distraído.—

—Claro que cuenta— siguió la pelirroja, continuaron discutiendo hasta que llegaron al apartamento de Nabiki donde se despidieron.

—Gracias Yamato—

—A ti por acompañarme— se giró y despareció.

Con una sonrisa en el rostro Nabiki cerró la puerta, aún oculto entre las sombras Kakashi apretaba los puños, "—¿Qué me pasa? Son celos, los malditos celos—" llevaba toda la noche tratando de controlarse pero verla reír de esa forma y las manos de Tenzou sobre ella fue demasiado para él.

Al entrar a su recamara Nabiki vio la hoja arrugada del calendario "K+N=N" — acaso la "K" ¿era de…? El rostro de Kinoe vino a su mente.