Capítulo 24: En tus brazos.

Nabiki había despertado pero se negaba a abrir los ojos, estaba tan cómoda— mmmm—restregó el rostro en su almohada, "mi almohada huele delicioso", volvió a restregarse "¿Almohada? ¿Cuál almohada? ¡Estas de misión!", abrió los ojos asustada para encontrar que su deliciosa almohada era el hombro de uno de los hombres más respetados de Konoha.

—Buenos días— dijo Kakashi sonriendo pero sin mirarla.

Nabiki se separó inmediatamente de él — Lo siento— dijo al tiempo que se limpiaba la boca con la manga de su capa.

—No pasa nada— contestó poniéndose en pie, mientras lo hacia la miraba fijamente — casi no has roncado—

"Genial he babeado al ninja copia, ahora creerá…"—¡¿Queeeeeé?! ¡Yo no ronco!— Kakashi se rió por la reacción de la pelirroja, Nabiki no supo si lo había dicho en broma o en serio, debía ser broma, "yo no ronco", se dijo con firmeza.

En ese momento Matusmoto salió de la tienda completamente maquillada y peinada —Buenos días mi amor— le gritó a Kakashi — Hola tú— dijo mirando de arriba abajo a la pelirroja como si de un asqueroso bicho se tratara— Bonito look—

Nabiki se paso la mano por la cabeza dándose cuenta que tenía el pelo alborotado y lleno de hojas, la capa que la cubría estaba llena de tierra, "será…" pensó la pelirroja mientras se ponía en pie para recoger la tienda.

Desayunaron en silencio y al terminar emprendieron nuevamente el camino, Matusmoto comenzó a relatarle a Kakashi el sueño que había tenido, este solo asentía de vez en cuando pero Nabiki sonrió cuando vio que algo brillaba en el oído del ninja, de nuevo la iba ignorando, así que ella decidió adelantarse para no escuchar a la morena decir como en el sueño se había casado con un ninja extremadamente parecido a Kakashi.

Kakashi no podía dejar de ver a Nabiki mientras caminaba delante de ellos, veía con celos como el viento jugaba con su cabello o como las gotas que comenzaban a caer resbalaban por su rostro, sintió una inmensa envidia de no poder ser él quien la tocara.

Nabiki se sintió feliz cuando la lluvia comenzó a caer, frente a ella se encontraba una gran roca y un riachuelo descendía por ella como si fuera una cascada miniatura.

Desde lo alto de esa roca Yin vio feliz como la pelirroja se acercaba al riachuelo la conocía lo bastante bien para saber que no dejaría pasar la oportunidad de meter la mano en el agua cristalina, siempre lo hacía. El gato ocultaba su presencia no quería ser descubierto, cuando la pelirroja se encontraba debajo activo una gran cantidad de papeles explosivos provocando una avalancha sobre la kunoichi.

—Mierda— decía Nabiki mientras veía como las rocas caían sobre ella y hacia los sellos para crear una protección, pero no había terminado de realizarlos cuando sintió como la levantaban en brazos y la libraban del peligro

Nabiki sintió de pronto como el aroma de Kakashi llenaba sus pulmones nuevamente mientras él con una mano la apretaba contra su pecho, nunca, ni una vez en su vida había sido una damisela que tuviese que ser rescatada, pero ahora en brazos del jōnin se sintió tan protegida e indefensa ante él, "pero que mierda estoy pensando", ella no era indefensa, pero tenía que reconocer que el jōnin había sido muy rápido en llegar hasta ella y la había levantado con suma facilidad y en ese momento lo comenzó a ver como el hombre fuerte, varonil, caballeroso y ágil que Matusmoto tanto describía, la pelirroja aparto el rostro del pecho del jōnin y elevó la mirada solo para darse cuenta que el ninja la veía fijamente "demonios también es sexy" pensó casi con tristeza.

Nabiki estaba completamente inmóvil, vio como el jōnin miraba fijamente sus labios y lo único que pudo hacer fue pasar saliva con dificultad ¿acaso iba a besarla? Su traicionero corazón se aceleró ¿ella quería que la besara?.

—¡Kakashi! Menos mal que estas bien— Matsumoto llegó corriendo.

La pelirroja sintió como salía del trance en el que se encontraba y se removió en los brazos del jōnin para que la bajara.

De mala gana Kakashi liberó las piernas de la pelirroja permitiéndole ponerse en pie.

—Kakashi gracias— le dijo casi en un susurro.

—Sé que estarías bien aunque yo no hubiera intervenido, es solo que no he podido evitarlo—

Matsumoto se cruzó de brazos, aquella escena no le gustaba nada, no quería compartir al jōnin ni con ella ni con nadie — Nos podemos ir ya —

—Si claro— contestó Kakashi mientras se rascaba la nuca.

Horas más tarde se detuvieron a comer en silencio, al terminar retomaron el camino pero ahora bajo una lluvia más intensa.

Comenzaba a anochecer cuando llegaron a un acantilado — ohh ya falta poco para llegar— dijo la morena, un kilometro más adelante se encontraba su aldea.

—Menos mal— dijo Nabiki mientras se volteaba para dar la cara a la morena, en ese momento se escuchó un puff, Kakashi pudo ver como a la altura del hombro de la pelirroja aparecía Yin, de las patas traseras del gato salía un destello azulado, con ambas patas empujo a la pelirroja al abismo.

—Yiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnn— gritó la pelirroja mientras caía, no podía ver bien estaba completamente oscuro, comenzó a reunir chacra en las manos y pies para sujetarse a la roca, sintió con desesperación como sus manos y pies resbalaban, las rocas estaban demasiado húmedas, saco un kunai y paso su chacra a él, eso debería ser suficiente, lo clavaría y así podría detenerse.

Kakashi sacó una cuerda, afianzó un extremo en una roca y amarró el otro a su cintura, Matsumoto abrió los ojos con horror cuando vio como el ninja se arrojaba de cabeza al abismo.

El jōnin al ver que se acercaba a Nabiki se giro, ya no caía de cabeza, extendió el brazo y tomo a la pelirroja de la cintura justo cuando ella iba a clavar un kunai en la roca.

Kakashi frenaba la caída con los pies, pero por la velocidad que llevaba su cuerpo dio vuelta y su espalda dio de lleno contra las rocas, pero eso no le importo pues tenía a salvo a la pelirroja, Nabiki por su parte al ver como Kakashi se estrellaba en la roca aprovechó para clavar el kunai y detenerse por completo.

Kakashi sujetaba la cuerda con la mano derecha mientras con la izquierda abrazaba a la pelirroja por la cintura. Ella por su parte paso el brazo izquierdo por el cuello del jōnin y con sus piernas le rodeaba la cintura.

Nabiki sujetaba tan fuertemente al jōnin por el cuello que sus mejillas topaban, Kakashi sentía en su oído la respiración agitada de la pelirroja, no importaba que estuviera mojado o colgado a miles de metros de altura del suelo, aquello era el maldito cielo.

La pelirroja trato de controlar la respiración, su corazón bombeaba como loco, lo que le atormentaba es que no latía así por la caída o por haber estado a punto de morir, sino por el olor y la cercanía de Kakashi.

Nabiki se separó del jōnin, sus rostros quedaron frente a frente con apenas centímetros de distancia —Gracias— le sonrió – otra vez—

Kakashi no pudo más que asentir— Bien, voy a subir— continuó la pelirroja— te avisaré cuando llegue para que subas—

Nabiki soltó el kunai y Kakashi se giro para apoyar los pies en la pared, tras hacerlo la kunoichi se sujetó a la cuerda y se separó completamente del cuerpo del jōnin.

Mientras Nabiki trepaba se dio cuenta que había dejado de llover, comenzó a temblar, antes de caer ya estaba empapada pero no tenia frio y ahora que se había separado del jōnin su cuerpo parecía exigirle que volviera al confortable calor del cuerpo del ninja.

Kakashi vio que la pelirroja había llegado a la cima —Listo— ella le gritó.

— ¡Mi vida!— Matsumoto corrió al encuentro del ninja apartando de un empujón a Nabiki quien lo esperaba para ayudarle a subir – me has dado un susto de muerte, no vuelvas a hacer eso— decía mientras comenzaba a sollozar.

Kakashi la apartó— No llores Matsumoto, Nabiki y yo estamos bien—se agachó para recoger su mochila — Vámonos—

No habían avanzado ni cinco metros cuando la morena lanzó un grito, se sujetaba la pantorrilla — Me he hecho daño—sollozaba —se me ha hundido el pie en el lodo y el tobillo se me ha torcido—

Nabiki se giró para verla, tanto el grito como las muecas de dolor que hacía se veían muy falsas.

Kakashi se detuvo a su lado, miró por unos segundos a la morena y volvió a quitarse la mochila— Esta bien— dijo mientras extendía la mano hacia Matsumoto— te llevaré, además ya falta muy poco—

Una enorme sonrisa apareció en el rostro de la morena, aceptó la mano que le ofrecían y de inmediato se subió a la espalda de Kakashi, Nabiki entrecerró los ojos al ver como Matsumoto pasaba los brazos alrededor del cuello del jōnin, ¿acaso tenia envidía de la morena? "No, claro que no, es solo que ella no me cae bien, eso es todo".

Kakashi iba a recoger su mochila pero Nabiki se adelantó, la cogió y se la puso al frente como si de una cangurera se tratara — Ya la llevo yo — dijo sonriendo — Creo que ya llevas suficiente peso encima—

— ¡Oye!— reclamó Matsumoto.

—Ahora podemos ir más rápido — dijo Kakashi.

— ¿De verdad?— preguntó Nabiki emocionada, ya estaba harta de ir a paso de tortuga.

El jōnin asintió, le gustaba ver a la pelirroja emocionada así que decidió continuar — Es más el que llegue ultimo tendrá que hacer la cena—

— ¡Genial, dattebayo!— gritó Nabiki al tiempo que cogía una piedra del suelo —¿listo?—

Cuando la roca tocó el suelo Matsumoto soltó un grito, esta vez de verdad, ambos ninja iban corriendo y saltando de rama en rama demasiado rápido para su gusto y se aferró como pudo al cuerpo del jōnin para no caerse.

— ¡Sí!— gritó Nabiki al entrar un paso por delante de Kakashi a la aldea — ¡Mamá ha ganado! — la pelirroja levantaba ambos brazos en señal de victoria.

Kakashi sonrió y comenzó a caminar rumbo a la casa de la morena, Matsumoto por su parte se sentía muy molesta, había ideado el plan de lastimarse con la intensión de pasar unos románticos momentos a la espalda del jōnin pero todo había sido un desastre, ahora solo tenía ganas de vomitar.

— Hemos llegado— Dijo el jōnin bajando de su espalda a la morena.

— Lo mejor será que pasen aquí la noche— dijo Matsumoto— parece que va a volver a llover y…—

— Lo siento pero tenemos que regresar— dijo el jōnin — saluda a tu padre de mi parte— Kakashi levantó la mano en señal de despedida.

— No, espera— gritó la morena desesperada — Kakashi yo… en realidad tu…— Matusmoto no había acabado de formar su frase cuando dos guardias salieron de la mansión.

—Señorita Matsumoto que bueno que llego, será mejor que entre a cambiarse—

— ¡No! ¡Kakashi yo te amo! cásate conmigo aquí no te faltara nada y podrás dejar de ser ninja y…—

—Matsumoto, ya lo hemos hablado antes— mientras la morena era llevada al interior casi a rastras, no era la primera vez que los guardias tenían que hacer aquello.

— Vaya Kakashi eres todo un rompe corazones— dijo Nabiki mientras abrazaba la mochila del jōnin sintiendo lastima por la morena.

El ninja se paro frente a la pelirroja sin decir nada y extendió la mano, Nabiki se le quedó viendo, sin moverse, completamente nerviosa.

— Mi mochila, por favor—

—Ah sí, eso — dijo al tiempo que se quitaba la mochila para entregársela al jōnin, definitivamente pasar tanto tiempo con Matsumoto le había hecho daño.

—Ahora vámonos que tengo una apuesta que pagar— dijo el ninja comenzando a andar rumbo a la puerta de la aldea.

— ¡Es verdad!— dijo Nabiki sonriendo — ¿Qué me vas a cocinar?— el ninja no contestó solo comenzó a correr y la pelirroja le siguió en silencio.

Llevaban unas 2 horas así cuando Kakashi desvió el camino— ¡He por ahí no es! – le gritó Nabiki

Kakashi se giró a mirarla y sin decir palabra le indicó con un gesto de la cabeza que le siguiera, se internaron en el bosque, siguieron corriendo unos minutos más hasta que el jōnin se detuvo y bajo de la rama.

Nabiki llegó hasta donde él estaba y pudo ver al frente un rio de cristalinas aguas, Kakashi ya reunía algunas ramas para hacer una fogata.

—Wow que bonito lugar— dijo la pelirroja sentándose frente al montón de ramas, se quito la capa y la comenzó a exprimir, no pudo evitar reír al ver como Kakashi encendía la fogata con una técnica de fuego— dame tu capa— pidió la pelirroja, exprimió la capa del jōnin y extendió ambas frente al fuego, lo mejor sería que secaran sus ropas si no querían enfermarse.

El jōnin caminó hasta el rio hizo unos sellos, era una técnica acuática, hizo que el agua saltara, el ninja tomó 6 shurikens de su bolsillo trasero y los lanzó, Nabiki se giró a verlo el agua ya volvía a la normalidad y Kakashi cruzaba el rio para recoger los peces que había atrapado con los shurikens.

— ¿No crees que son demasiados?— preguntó la pelirroja cuando vio como 6 grandes peces ensartados en pequeñas ramas se asaban.

Kakashi no pudo evitar sonreír, tal vez ella no lo recordaba pero él sabía perfectamente que Nabiki podía entrar en un concurso de comidas y quedar empatada con Chouji. — Creo que con eso será suficiente para los dos—

Nabiki recargó la espalda en su mochila y puso los brazos tras la nuca, su ropa se había comenzado a secar, estaban en completo silencio, un silencio que le parecía realmente cómodo — ¿Falta mucho?— preguntó ansiosa al percibir el aroma.

—No, ya están— Kakashi sacó un pez del fuego y se lo dio a la pelirroja

Nabiki tomo el pez, lo enfrió un poco y después le dio un bocado — ¡Dios! ¿Hay algo que no sepas hacer bien?— Kakashi sonrió.

—No, creo que no— dijo Kakashi fingiendo pensar en algo que pudiera salirle mal, mientras se sentaba sobre un tronco que Nabiki había acercado a la fogata

La pelirroja devoraba con avidez su pez, sentía que el rostro se le manchaba con la comida, pero poco le importaba — ¿puedo comer otro?—

Kakashi asintió mientras tomaba el propio, Nabiki se había levantado a tomar el otro pez pero se detuvo, Kakashi se había bajado la máscara y se llevaba el pez a la boca mostrando unos dientes blancos que se encajaban en la blanda carne, Nabiki no podía apartar la vista él "es tan..."

—Mierda— Nabiki sujetó con fuerza su mano, la había dejado extendida sobre el fuego y mientras se quedaba como estúpida viendo al jōnin se había quemado.

Kakashi dejo su comida a un lado y se acercó a ella, sin volver a ponerse la máscara —¿Estas bien?— preguntó mientras tomaba la mano de la pelirroja

—¿eh? Ah sí, no es nada— decía sin dejar de ver el rostro del jōnin – Kakashi... tu...— dijo mientras le señalaba la cara— tu...máscara—

—Ah sí, no puedo comer con ella— dijo mirándola fijamente

—Pe... Pero aunque comas nunca te había visto el rostro—

—No me gusta que me vean sin máscara, pero tú ya lo habías hecho así que pensé que no habría problema ¿hay algún problema?—

—¿eh? No, no, ninguno— dijo apartando la mano del jōnin— ¿por qué te vi sin mascara la primera vez?—

—Hicimos una apuesta— dijo el jōnin sacando un ungüento de su chaleco, volvió a tomar la mano de la pelirroja y comenzó a aplicarlo— y perdí—

—¡Genial!, ¡Mamá ganó otra vez! – dijo Nabiki evitando verle el rostro o no podría decir algo coherente—

—No— dijo él, esto llamó la atención de la pelirroja y lo miró —Papá se dejo ganar— el jōnin había dejado de moverse y la veía fijamente.

Nabiki sintió que la saliva se le atoraba en la garganta y tragó con fuerza, el jōnin se había inclinado sobre ella y sintió como su mano nadaba dentro de la mano grande y fuerte de él , el maldito era muy imponente.

—¿Y.. Y porque me dejaste ganar?—

— Sabia que no te ibas a detener hasta que consiguieras lo que querías, eres muy persistente— dijo el jōnin soltándole la mano y volviéndose a subir la máscara.

Nabiki sintió como el globo que se había inflado en su pecho se desinflaba "¿porque demonios se alejaba? ¿Por qué le soltaba la mano? ¿Por qué..." sus pensamientos fueron interrumpidos porque comenzaba a llover de nuevo.

—Sera mejor armar la tienda— dijo el jōnin mientras tomaba la mochila de la pelirroja que era donde la guardaban —¿Nabiki estas bien?— preguntó el jōnin al ver que la pelirroja seguía en el mismo sitio.

—Sí, ya voy— ambos terminaron de armar pronto la tienda, lo suficiente como para que sus ropas solo se hubiesen mojado un poco, al terminar Nabiki entro en la tienda a toda velocidad, pero Kakashi no la seguía, se asomó al exterior y vio como el jōnin se volvía a poner la capa encima y se iba debajo de un árbol.

—¿Pero qué demonios haces ahí?—

—La tienda es muy pequeña para los dos—

—Kakashi metete de una buena vez—

El jōnin tomo las mochilas y la capa de la pelirroja después se puso a gatas para entrar en la pequeña tienda.

Nabiki le vio entrar, en realidad solo veía la silueta del jōnin pues estaban en completa obscuridad pues la fogata se había apagado con la lluvia.

—En mi mochila hay una cobija – dijo la pelirroja

—Yo traigo un saco de dormir— Kakashi abrió su propia mochila – puedes dormir en el—

—No, duérmete tú en el —

—Mejor lo abró y lo pongo en el piso de la tienda—

—Bueno— Nabiki estiró la mano para tomar su mochila pero tocó la pierna del jōnin— lo siento, solo quiero mi mochila—

Kakashi dejo lo que hacía para pasarle la mochila a la pelirroja quien comenzó a rebuscar en ella.

—Oh, aquí esta la cobija— dijo para comenzar a extenderla sobre el saco de dormir pero con el codo golpeo el rostro del jonin—Upss—

—Está bien— dijo el jōnin mientras tomaba su mochila para ponerla en una esquina de la tienda, cuando iba a tomar la otra mochila agarró el pie de la pelirroja.

—Ehhh ese es mi pie—

—Ya veo— dijo el jōnin – bueno en realidad no veo nada—

Nabiki no pudo evitar reírse y gateó hasta acomodarse sobre el saco de dormir, apartó la cobija para después cubrirse con ella.

Kakashi estaba sentado y decidió recargarse sobre las mochilas, lo mejor sería dormirse ahí

—Eh Kakashi acá hay espacio— dijo la pelirroja quien se había hecho a un lado hasta tocar el plástico de la tienda dejando un espacio para que el jōnin pudiese acostarse.

Kakashi había pasado noches incluso con nieve a la intemperie solo cubierto por su capa pero jamás perdería la oportunidad de estar cerca de ella. Al acostarse noto con decepción como sus cuerpos no se tocaban ¿como demonios era eso posible si la tienda era tan pequeña?

—Buenas noches— dijo Nabiki, después cerró los ojos e intentó con todas sus fuerzas dormir

—Buenas noches— Kakashi permanecía con su ojo abierto, sintió como Nabiki se cubría con la cobija y adoptaba una posición fetal.

No sabía cuánto tiempo había pasado pero sintió el pequeño bulto que era Nabiki temblar, la temperatura había descendido con brusquedad

—Ka..ka..—

—¿mph?— Kakashi giró el rostro hacia la pelirroja

—Ka...ka— repitió la pelirroja mientras los dientes le castañeaban

—Sera mejor que me llames de otra forma mientras tiemblas— dijo el jōnin divertido.

A Nabiki le causo gracia el comentario pero no se rio tenía demasiado frio —¿No ti ti tienes fri fri o?

El jōnin solo traía su capa y no se había cubierto con la cobija – No—

—Dede bimos traeer a Yama mato— dijo la pelirroja

Si Kakashi hubiese tenido aunque fuera un poco de frio con aquel comentario se le hubiese pasado, sintió la sangre hervir.

—¿Para qué?—

—Pu pues haría una ca ca—

Kakashi se echo a reír— ¿una qué?—

Nabiki le dio un empujón al jōnin para que dejase de reírse – Ha haría una ca cabaña— dijo haciendo un enorme esfuerzo por no temblar mientras lo decía— y un fu fuego dentro y yo no te tendría fri frio—

—Yo puedo arreglar eso — dijo el jōnin

Nabiki se sorprendió, ¿de qué demonios hablaba? el no podía... pero su cerebro se termino de congelar cuando sintió los brazos del jōnin rodear su cuerpo

—¿pe pe pero?—

—Shhhh— dijo el jōnin pegando su pecho a la espalda de ella— vuelve a dormir— puso su brazo a modo de almohada para la pelirroja, se cubrió también con la cobija y después dejo su brazo sobre el de ella.

Nabiki sintió como un calor se expandía por su cuerpo, si hubiera una luz en aquella maldita tienda se vería que su rostro estaba del color de su cabello, no paso ni un minuto cuando había dejado de temblar

—Kakashi ya estoy bien— dijo la pelirroja unos momentos después, pero la respiración de Kakashi era acompasada —¿Kakashi?—

El jōnin mantenía el ojo cerrado y su respiración constante, no era la primera vez que fingía dormir, pero era la primera vez que tenía miedo que lo descubrieran.

Poco después la pelirroja sintió como el jōnin ponía su mano en la cintura apretándola mas contra él, el corazón de Nabiki comenzó a bombear frenéticamente, si seguía así, iba a despertar al jōnin con el ruido de su pulso—¡Maldito pervertido!— susurró

Kakashi sonrió al escucharla pero no se movió, no habría poder humano que lo hiciera separarse de ella.

Más tarde Kakashi sintió como el cuerpo de Nabiki se relajaba, su pulso se había normalizado, por fin se había dormido. La sintió removerse entre sus brazos quedando frente a él, la pelirroja paso el brazo por la espalda del jōnin aparentándolo contra ella.

Nabiki sonrió al sentir como el pulso del jōnin se aceleraba.