Capítulo 27: Cualidades.

Kakashi llevaba horas contemplando a la pelirroja que permanecía inconsciente, su estado era deplorable estaba cubierta de vendas, a penas y le habían dejado libre el área de los ojos y la boca.

"Y todo esto como siempre es mi culpa" suspiró.

"Un cobarde, eso es lo que soy" mirándose las manos aún con sangre seca. "si me alejo de ella tendrá la oportunidad de llevar una vida normal sin sufrir las catástrofes que me rodean pero… todo eso lo olvidé al sentirla nuevamente junto a mi"

"Aparte de cobarde… egoísta" sonrió de mala gana.

"A quien engaño si yo no le causo problemas lo hará ella misma, lo mejor es estar a su lado para que se apoye en mi además no sería capaz de verla rehacer su vida a lado de alguien más" El jōnin cerró sus manos alrededor del marco de la ventana, que no soportó la presión y se agrieto.

"Cobarde, egoísta, celoso… claro el sueño de cualquier mujer"

El jōnin se rascó la nuca, comenzaba a sentirse en uno de esos dibujos animados en los que el personaje carga de un lado a un ángel y del otro a un demonio, se sentó en el marco de la ventana que crujió bajo su peso, dejo las piernas colgando hacia afuera, estaban en el segundo piso del hospital y por unos momentos se perdió en el vaivén de los árboles.

Un par de ojos entre las ramas lo sacó de su letargo, tomo impulso y brincó a aquel árbol.

—No te veo tan feliz como esperaba—

Kakashi se dejo caer a lado de Yin recargándose en el tronco del árbol.

—Casi la mato—

—Te dije que necesitaba un empujoncito para recordar—

—No tiene gracia—

—Lo dices porque eres un amargado de primera— dijo comenzando a mover la cola parsimoniosamente.

—Deja que lo agregue a mi lista, ¿en qué iba? Oh si, cobarde, egoísta, celoso y amargado—

— ¿Solo llevas eso? Deja ayudarte—

—Nuevamente Yin, no tiene gracia—

— ¿Qué tal quejumbroso? Deberías estar celebrando que la loca ya te recuerda—

—Ya lo sé maldita sea pero…—

—Pesimista— el gato lo miró de reojo— primero deprimido porque no te reconoce y ahora deprimido porque cada que respiras a ella le pasa algo… según tu—

—Es verdad, no hago más que lastimarla— dijo preocupado

—Te voy a contradecir de nuevo y te diré lo que le dije a Nabiki a los 7 años ¡Ya madura! Ella no ocupa que la cuiden— el gato se sentó frente a Kakashi tan serio como el jōnin nunca antes lo había visto— Si fuera otra circunstancia no te contaría esto, pero como Yang me envió a vigilar a Nabiki tampoco es como si tuviera otra cosa que hacer—

—Conocí a Nabiki cuando ella tenía 7 años, unos niños la molestaban por el color de su cabello así que un día escuchó a su familia hablar de unos antiguos pergaminos, los cuales te permitían invocar poderosas bestias y ser un gran guerrero, ella consideró que si era una gran guerrera como su hermana no la molestarían más y mejor aún podría llegar a estar junto a ella—

—Cabe mencionar que Nabiki ya era imprudente desde ese entonces y no midió las consecuencias de tomar "prestados aquellos pergaminos"—

"Vaya así que es de familia" pensó Kakashi recordado al imprudente rubio.

—Nabiki tomo el pergamino de "Temibles bestias" y practicó hasta que un día pudo invocar una hermosa y temible bestia, oscura como la noche, ágil, inteligente, grácil, audaz, determinado…—

— ¿Así que puede invocar a otros a parte de ti?— preguntó Kakashi visiblemente emocionado.

— (¬¬) estaba hablando de mi, era obvio ¿no? En fin que cuando me invocó ambos nos llevamos una profunda desilusión, cabe mencionar que la mía fue mayor al ver a una llorosa pelirroja en lugar de un poderoso guerrero, mientras ella chillaba que dónde estaba su dragón yo leí el pergamino buscando algún error—

Kakashi no pudo evitar sonreír al imaginarse la escena de esos dos.

—En la parte inferior y con letra pequeña, decía que la bestia invocada era proporcional al ninja que lo invocaba en ese momento me sentí realmente patético, así que ¿yo era lo equivalente a aquella mocosa? Aquello realmente me molesto, así que hice que ella entrenara día y noche junto conmigo, también hice algunos planes— sonrió con malicia— y aquellos niños no la volvieron a molestar.

— ¿Qué planes?—

—Digamos que una mañana Nabiki no era la única pelirroja en aquella aldea— Kakashi comprendió que el carácter de su pelirroja se debía también a la influencia de aquel felino.

—En fin, ella ya no es una mocosa y yo mira en lo que me he convertido…— Kakashi lo miro casi con tristeza para él seguía siendo un pequeño gato, muy inteligente sí, aunque si algo había aprendido con el tiempo era a no juzgar un libro por su portada, pero en el tiempo que llevaba de conocerlo no había mostrado otros talentos. El gato dejo de hablar y sus orejas se movieron— ya está aquí—

Kakashi también prestó atención — ¡Naruto!— dijo al tiempo que brincaba a la ventana de la pelirroja.

— ¿Mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaá que te paso?— el jōnin llegó justo a tiempo para evitar que Naruto se le echara encima a Nabiki pero no lo suficiente para evitar que la despertara—

La pelirroja abrió lentamente los ojos y los vio, junto a su cama Kakashi agarraba firmemente los brazos de Naruto quien pataleaba gritando que lo soltara.

Sus ojos se le llenaron de lagrimas no sabía si era por el maldito dolor que recorría todo su cuerpo o era simplemente de felicidad al verlos juntos y recordar, recordar todo lo que había vivido con ellos.

—Hola— su voz sonaba rara pues apenas y podía moverse por las vendas.

Kakashi y Naruto se quedaron de piedra al escucharla — ¿Estás bien?— preguntó el rubio.

—Si cariño y me alegro tanto de verte, de verlos— se corrigió y Naruto sin pensarlo dos veces se lanzó para abrasarla, esta vez nadie lo impidió pues al parecer a Kakashi se le había olvidado cómo moverse.

El grito de dolor que dio la pelirroja hizo que el jōnin reaccionara.

—Lo siento, lo siento no sabía que te dolía tanto— dijo separándose de ella— Yin me conto que recuperaste la memoria y vine corriendo.

—Sí, ya recuerdo todo— dijo viendo a la cara a Kakashi, quien de pronto sintió como si el rostro le quemara— y si tu y Kakashi quieren po… podemos continuar donde lo dejamos— dijo sintiéndose realmente nerviosa.

— Pero mamá Kakashi ya se ha casado—

— ¡¿Qué?!— preguntaron Kakashi y Nabiki al tiempo.

—Era una broma— dijo el rubio sonriendo, para después recibir un coscorrón marca Hatake — ouch, yo solo quería aligerar un poco el ambiente— dijo mientras se sobaba la cabeza.

—Nabiki no soy ni de cerca el mejor hombre, estoy lleno de defectos y tú te mereces algo mejor pero te amo, te amo con todas mis fuerzas y eso nadie lo podrá cambiar— Se acerco a la cama de Nabiki – y si tú me aceptas a pesar de todo eso, nada me haría más feliz—

—Bésame tonto, que para mi eres perfecto— el jōnin se inclinó mientras se bajaba la máscara y la beso. Sintió que lo que llevaba oprimiendo su pecho por tanto tiempo desaparecía y podía respirar sin dificultad.

—¡Ehhhh que sigo aquí!— gritó Naruto evitando mirarlos pero llorando de felicidad.

—Cariño deberías de ir a empacar, porque cuando salga de aquí nos iremos a vivir juntos como lo planeamos— al terminar Nabiki supo que algo iba mal, Kakashi se puso rígido y Naruto comenzó a balbucear.

— ¿Qué pasa?—

—Nada— Kakashi se enderezó cuan alto era— Me alegra que estés bien— "¿Bien?" pensó la pelirroja "¿a esto le llamas estar bien?"— Tengo que ir a bañarme y cambiarme— Se inclinó y beso su frente— Volveré pronto—

— ¿Ya te vas?—

—Sí, no tardo—

—Estooooo yo también tengo que irme—

— ¿Tu también cariño?—

—Si tengo algo que hacer pero también volveré—

— ¿Por qué no te quedas con ella mientras yo regreso?— preguntó el jōnin.

— ¡¿Por qué mejor no te quedas tu?! Ya sabes aprovechen que los dejo solos un tiempo—

— ¿Por qué no se largan los dos de una vez?— Pregunto Yin desde la ventana

— ¡Yin!— gritaron los ninjas al tiempo.

—Es verdad quédate tu con ella mientras volvemos— Naruto abrazó a la pelirroja causándole nuevamente dolor e intento salir por la ventana al mismo tiempo que Kakashi.

— ¿Por qué no sales por la puerta?— preguntó el jōnin.

—Yo iba a salir primero— dijo luchando por salir

—Hola Sakura— dijo el jōnin saludando a la espalda de Naruto quien de inmediato dejo de luchar para voltear y Kakashi pudo salir.

— ¡Eres un maldito tramposo!— gritó mientras saltaba por la ventana detrás del jōnin.

— ¿Es mi imaginación o esos dos estaban demasiado deseosos de irse de aquí?—

—No, no es tu imaginación— dijo el gato mientras se subía al marco de la ventana desde donde pudo ver como ambos ninja iban corriendo por la aldea.

— ¿Por qué me sigues?— gritó Kakashi sobre su hombro.

—No te sigo, ¿Qué no ibas a tu casa a bañarte? ¡Mentiroso!.—

"Tramposo, mentiroso, al parecer Naruto estaba haciendo su lista de cualidades más larga"

—Sí, pero tengo que hacer algo primero, ¿tu a dónde vas?—

—Por ahí— gritó Naruto casi sin aliento.

Unos segundos después ambos ninja estaban sin aliento frente al portón de la antigua casa Hatake.

— ¿Qué vas a hacer?—

— ¿Qué vas a hacer tú?—

Ambos se miraron y saltaron el portón al tiempo, al llegar al otro lado Kakashi comprendió el apuro de Naruto, aquello parecía un basurero, no mejor dicho un cementerio de botes de comida instantánea —¿Qué has hecho Naruto?—

—Yo, yo solo venia a alimentar a los peces del estanque—

— ¿Con ramen instantáneo?—

—No, eso los comía yo mientras los alimentaba— dijo bajando la mirada.

— ¿Tu a que has venido?—

—Lo mío es aun peor— dijo el jōnin mientras caminaba a la puerta principal y el rubio le seguía. — Veras la última apuesta con Gai era sobre quien soportaba tomar más Sake, no me siento muy orgulloso de eso pero gane— dijo mientras abría la puerta.

—Estás muerto— susurró el rubio al ver el interior de la casa, invitaciones rotas, regalos destrozados y lo peor un vestido de novia completamente arrugado y sucio, como si el ninja hubiera permanecido aferrado a él en el suelo.

—Imagínate que tan ebrio estaría que no vi el basurero que tienes en los jardines, pero lo tuyo no es nada comparado con esto— dijo mientras recogía del suelo el maltrecho vestido— Es solo que estaba desesperado y pensé que jamás iba a necesitar nada de esto, estuve a nada de destrozar la casa Naruto—

—Tal vez si limpiamos y decimos que tiramos todo porque traía malos recuerdos y así ella no se enterará—

—Demasiado tarde para eso— dijo Yin que caminaba por entre los escombros.

Ambos ninja sintieron un escalofrió recorrer su espina dorsal, Naruto con miedo giro la cabeza para ver a Nabiki sujetándose al marco de la puerta.

—¿Ma..ma…má que haces aquí?—

Al oír aquello Kakashi apretó con fuerza el vestido "correr o morir ¿Cómo era aquello?, cuando tuvo el valor para girarse vio que ella apenas y se podía sostener, soltó el vestido y avanzó hacia ella.

—No— aquellas palabras detuvieron en seco al ninja— Yo regresaré al hospital, ustedes dos limpien esto y ya hablaremos después—

— ¡Pero si no puedes ni moverte!—

— ¡Yin vámonos!— un aura roja comenzaba a brotar alrededor de Nabiki.

—Como quieras— el gato corrió hacia la puerta y se puso entre los pies de la pelirroja, comenzó con un maullido lastimero, al tiempo una espesa neblina le cubrió, aquel maullido de pronto se convirtió en un rugido que hizo vibrar las paredes.

—¡¿ Pero qué…?!— gritó el rubio, cuando la neblina despareció Nabiki estaba montada en el enorme animal de dos metros, parecía una pantera, sus patas hacían crujir la madera y cuando hablo su voz sonaba grave mientras mostraba unos afilados y blancos colmillos.

— Ya te dije antes que ella no ocupa que la cuiden—

—Más vale que dejen todo como estaba— dijo la pelirroja muy seria, al parecer esa fue la señal para que Yin echara a correr y de un simple salto atravesará el portón, todo aquello sin hacer ruido "¿Cómo es posible?" Se preguntaba el jōnin.

—Ella da miedo cuando se enoja— dijo Naruto mientras pasaba saliva.

—No creo que se haya enojado— dijo desde el suelo Yang— Creo que solo le entristeció que se lo quisieran ocultar.

— ¿Tú a qué hora llegaste?— preguntó el rubio.

—Sentí la transformación de Yin y pensé que necesitaban ayuda—

—Yang— Kakashi se puso en cuclillas para ver a la gata de cerca— ¿Tu puedes hacer lo mismo que Yin?—

La gata se enderezo orgullosa— Claro y mis bebes también podrán hacerlo—

—Woooooaww— gritó Naruto— eso es genial, dattebayo—

Kakashi se sentó en el suelo —¿y porque nunca antes lo habían hecho para protegerla?—

— No lo ha necesitado, por ejemplo lo que paso en la cascada era solo un entrenamiento algo que ella puede manejar, de estar en verdadero peligro otra cosa hubiera sido—

Kakashi se dejo caer sonriendo – Bueno al parecer el único que va a necesitar protección en esta familia voy a ser yo—

Naruto se empezó a reír del comentario del jōnin aliviado de que todo volviera a la normalidad.

—En lugar de reírse deberían comenzar a limpiar— dijo la gata mientras con elegancia salía por la ventana.

Los dos dejaron de reír de inmediato— ahora sé porque Yin le tiene miedo— Naruto susurró.

Kakashi sonrió y se puso en pie, hizo unos sellos y un clon apareció.

—Tú te quedas a limpiar y yo volveré en un momento—

— ¡¿Eh a dónde vas?!— grito el rubio.

—A reconquistar a una pelirroja— dijo antes hacer un puff y desparecer.

—Oi— Kakashi saludo a Ino al entrar a la tienda

— ¿Esta perdido?— preguntó la rubia.

—No, quiero mandarle unas flores a Nabiki, está en hospital—

—Bien— dijo la rubia comenzando a caminar entre las flores— estas de aquí significan salud, estas de aquí son para mostrar amor, estas de aquí son para pedir perdón y estas…—

—Perfecto, las quiero—

—Si— dijo Ino sonriendo— pero ¿cuáles?

—Todas—

— ¡¿Qué?!—

—Si todas también quiero pedirte otro favor…—

—Vaya, o usted ha hecho algo muy malo o ella algo muy bueno— dijo Ino con malicia.

Kakashi ignorando el comentario siguió hablando.

Tocaron a la puerta de la pelirroja y cuando les dijo que podían pasar Ino comenzó a llenar de flores su habitación.

—También le enviaron esto— dijo extendiendo un tazón de ramen del Ichiraku.

Ino vio como la pelirroja abría los ojos con emoción, ni siquiera las flores habían logrado aquel efecto, Nabiki tomo el tazón como si de una piedra preciosa se tratara.

— ¡Me encanta! Kakashi si que sabe tratar a una mujer— dijo sonriendo mientras se preparaba para comer.

Ino sonrió— Que se mejore—

—Ghraciaps— dijo Nabiki con la boca llena.

— ¿Qué ha dicho?— preguntó el jōnin que esperaba en el lobby del hospital.

— Que le encanta y que usted sí que sabe tratar a una mujer— dijo Ino sonriendo.

—Muy bien Ino, buen trabajo— mientras entregaba una generosa cantidad de dinero.

La rubia se pudo percatar que varias mujeres veían con mal disimulado interés al jōnin— Gracias por su compra— sonrió y camino a la puerta.

—Ino se me pasaba decirte—gritó el jōnin— vayan pidiendo más flores ¡Que me caso!— los cuchicheos no se hicieron esperar, todos estaban atentos a la conversación y una hora más tarde toda la Aldea de la Hoja sabía que Kakashi Hatake, iba a dejar de estar en el mercado dentro de poco.