Disclaimer: Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto, yo sólo tomo sus personajes para crear este fanfic sin ánimo de lucro.
La misión que esperaba
Hatake Ibiki
Capítulo 28: Enredos.
Nabiki abrió los ojos para darse cuenta de mala gana que seguía en el hospital. Intentó cambiar de postura pero lo único que consiguió fue hacerse daño en las muñecas, llevaba casi tres semanas recluida en aquel sitio y como hace más de una Naruto y Kakashi habían salido cada uno a una misión intentó escapar y Tsunade-sama cansada de sus huidas había ordenado que la ataran a la cama.
Y ahí estaba ella aburrida y atada como un delincuente, bueno aunque casi mejor estar sola, la última semana aprovechando que Kakashi y Naruto no estaban Tsunade-sama había utilizado su habitación como escondite, aprovechaba para escaparse de Shizune y se la pasaba contándole historias de su juventud y Yamato el también se pasaba casi a diario por el hospital.
La pelirroja salió de su ensimismamiento cuando escucho girar el pomo de la puerta.
― ¿Cómo esta mi paciente favorita?― preguntó la Hokage al tiempo que veía hacia atrás para asegurarse que nadie la viera entrar a la habitación.
― ¿Estas escaqueándote de nuevo?― viendo como la rubia acercaba una silla a su cama.
―No― dijo acomodándose en la silla y sacando una botella de entre su ropa― solo vengo a ver cómo estás― dio un largo trago y le ofreció a la pelirroja quien negó con la cabeza.
―Sí, claro― había visto tantas veces a la rubia ahí metida incluso a horas poco prudentes, había pasado de llamarla Tsunade-sama a Tsunade lárgate y deja dormir.
―Es solo que Shizune quiere que lea un montón de pergaminos y francamente no estoy de humor―
Nabiki no pudo evitar sonreír al escuchar nombrar a la morena, ella también había ido constantemente a su cuarto pero era solo para tratar de sacar a rastras a Tsunade.
La rubia dio otro sorbo a su botella― ¿En qué parte de la historia me quede ayer?―
―Tsunade ¿Cuándo voy a poder salir de aquí?― levantó las manos para mostrar sus ataduras.― Quiero irme dattebayo― dijo haciendo un puchero.
La Hokage sonrió realmente aquella pelirroja tenia tanto parecido a Naruto ― Todo esto es tu culpa― dio otro trago― ya deja de llorar mañana te daré el alta―
― ¿De verdad?―
― ¡Oh vamos! Tu estancia aquí no ha sido tan mala―
―Ya, pero quiero salir y entrenar un poco―
―Si mañana ya podrás hacer lo que quieras―Tsunade sonrió con malicia― Por cierto te tengo una sorpresa―
Aquella sonrisa hizo que Nabiki tuviera un escalofrió usualmente se la había visto a la rubia cuando contaba alguna maldad que le hubiese hecho a Jiraya― ¿Cuál?―
―Mañana te digo, no comas ansias― volvió a sonreír, aquello no le gustó nada a la pelirroja― ¿Qué era lo que te contaba ayer?―
―Jiraya― respondió, todo lo que Tsunade le había contado era referente al Sennin.
La rubia soltó una sonora carcajada― ¿te he contado cuando le quebré los dos brazos? – Nabiki negó con la cabeza― atrape al muy maldito espiándome en el baño…
Oooooooooooooooooooooo
Kakashi se encontraba rodeado por 5 ninjas de la aldea oculta de la cascada, esquivaba golpes y kunais con facilidad, realmente su mente no estaba en aquella pelea sino en que estaría haciendo su pelirroja a cientos de kilómetros de ahí, a estas alturas ya habría intentado escapar.
― ¿Y tú dices que eres el ninja copia?― preguntó burlón uno de los ninja, si seguía así él y sus compañeros eliminarían pronto a aquel ninja de la hoja.
Algo llamó la atención de Kakashi, podía sentir que Pakkun se acercaba a toda velocidad hacia él.
― ¿Qué pasa Pakkun?― los ninjas pensaron que el peliplata se había vuelto loco puesto que le hablaba a la nada.
Un perro salió a toda velocidad de la dirección que el ninja copia había estado mirando.
―Mañana― dijo el pequeño perro entre jadeos― mañana le dan el alta―
Kakashi sonrió― Lo siento caballeros pero debo dejar de hacer el tonto con ustedes y marcharme―
―Jajajaja no lo creo― gritó uno de ellos y los demás le siguieron con más risas.
En aquel momento Kakashi realizó el chidori y aquellos rayos azules fue lo último que vieron aquellos hombres.
El jōnin se echó su mochila al hombro― Bien Pakkun es hora de irnos― ambos comenzaron a correr en dirección a Konoha.
― ¡Sí!―
― Y dime Pakkun ¿cómo ha ido todo en la aldea?―
―Bien, hemos estado al pendiente de Nabiki como lo pediste, intentó escapar varias veces del hospital hasta que la ataron a la cama―
Kakashi sonrió―sabía que lo haría―
―Todos los días va a visitarla Tsunade-sama y…― Pakkun sabía que tenía que decirlo pero no quería, conocía perfectamente al ninja y no quería quitarle aquella cara de felicidad.
Kakashi se giró a mirar al perro, aquella pausa en su reporte le vaticinaba que aquello no le iba a gustar – Continúa Pakkun―
―El capitán Yamato―
― ¿A qué va?―
―Platican un rato de los viejos tiempos, nada importante, lo raro es que casi siempre antes o después de entrar con Nabiki se queda largos periodos fuera de la habitación en el pasillo del hospital, esperando―
― ¿Esperando que?― preguntó el jōnin mientras corría con los puños bastante apretados―
―No lo sé, solo se queda ahí mucho tiempo y después se va―
―Gracias―
Pakkun no contesto, solo siguió corriendo a lado del jōnin quien de inmediato se sumió en sus pensamientos.
Oooooooooooooooooooooo
Shizune avanzaba a ciegas rumbo a la habitación de Nabiki, su vista permanecía bloqueada por la enorme pila de documentos que llevaba en brazos.
Sonrió, sabía que Tsunade había escapado al hospital para librarse de su trabajo como Hokage, pero lo que la rubia no recordaba es que también en el hospital tenía mucho trabajo atrasado, un montón de informes que firmar y ella se los llevaría.
Justo antes de llegar a la puerta de la habitación topo con alguien haciendo que los papeles que llevaba ordenados salieran volando.
―Oh no― alcanzo a decir.
―Lo siento, lo siento mucho― Yamato se disculpaba al tiempo que empezaba a recoger los documentos del suelo― Estaba leyendo aquí parado y no te he visto―
―Es mi culpa, no veía por donde iba― dijo mientras levantaba los papeles apilándolos de nuevo― Ya los recojo no te apures―
―No claro que no― dijo Yamato completamente rojo, minutos después Yamato tenía en sus brazos una pila desordenada de papeles.
Shizune los miro con tristeza mientras estiraba los brazos para volverlos a tomar― creo que necesito ordenarlos nuevamente para que Tsunade los firme―
―Déjame ayudarte― dijo Yamato sin soltar los papeles.
―No de verdad no es necesario― Shizune tomo una parte de las hojas – Solo pon el resto aquí encima por favor―
―No podre estar tranquilo pensando que te he hecho trabajar el doble― sintió los ojos de Shizune viéndolo fijamente esperando que soltara los papeles de una maldita vez
―No claro que no, además estas esperando para visitar a Nabiki―
―Tsunade-sama esta con ella, así que puedo ayudar―
―Bien― Shizune suspiró―si no te molesta por mi está bien―
Shizune caminó al despacho que tenía en el hospital con el ANBU detrás.
Oooooooooooooooooooooo
―Deberías de ir Anko― pidió por enésima vez Kurenai a su amiga. Ambas estaban sentadas comiendo fuera del restaurant de dangos.
― Me lo pensaré― mirando sorprendida como Kurenai se comía su cuarta banderilla de dangos― Si que tenias hambre ¿eh?―
―Según yo no iba a comer nada pero se me antojaron tanto cuando te los comías― dijo sonriendo y Anko le devolvió la sonrisa pero su rostro se ensombreció al ver algo que ella tenía a la espalda así que se giró para mirar.
Por el callejón venían caminando Asuma y Gai, bueno en realidad Gai venia andando de cabeza.
―Hola― saludó Gai con efusividad
―Hola Gai, ¿y ahora porque andas de cabeza?― preguntó Kurenai curiosa.
―Porque es imbécil― interrumpió Anko.
―En realidad es para pagar una apuesta con Kakashi― mientras respondía hacia flexiones― pero me ayuda a mantenerme en forma, miren mis brazos y además siento el culo más firme―
― ¿A quién le interesa tu culo?― pero era demasiado tarde en contra de su voluntad su mirada se fijo en el culo de Gai quien seguía de cabeza, aquello hizo enfurecer a la Kunoichi.
―Arrhhrrrgg imbécil me has hecho mirarte el culo― molesta le lanzó la banderilla de dangos a modo de dardo pero efectivamente reboto en el duro trasero del ninja y aquello no hizo más que enfurecer a la kunoichi – Ven aquí que te lo voy a dejar blando a base de patadas―
Kurenai y Asuma se quedaron viendo como Anko salía corriendo tras Gai quien a pesar de ir andando con las manos le sacaba ventaja.
―Siempre es lo mismo― suspiró Kurenai.
Asuma veía a la morena de perfil mientras ella comía otro dango ― ¿Por qué has estado evitándome?―
―No lo hago― se giro para mirarlo.
― ¿Estas molesta por algo?―
―No, de verdad― mientras se ponía de pie― debo irme tengo que preparar algunas cosas para mañana.
Oooooooooooooooooooooo
Al día siguiente al medio día Nabiki estaba completamente vestida y lista para marcharse.
Se tocaba una y otra vez el uniforme la bata del hospital la había dejado harta, le quedaba flojo estar tanto tiempo sin ramen le había hecho perder varios kilos, mientras divagaba Tsunade y Shizune entraron a la habitación.
―Veo que estas lista― la rubia revisaba por última vez la hoja medica de la pelirroja― bien pues quedas oficialmente dada de alta, estas en perfectas condiciones para hacer lo que te dé la gana―
―Gracias, dattebayo― la pelirroja no cabía en felicidad.
―Lamento que Kakashi y Naruto no estén aquí para acompañarte a casa, pero deben volver mañana de sus respectivas misiones―
―Ya los echo de menos, pero no se preocupe puedo ir sola―
―Nada de eso, le he dicho a Yamato que te acompañe a casa, esta esperándote fuera―
―No es necesario de verdad―
―Ya estaba aquí, iba a acompañarte de todas formas― dijo Tsunade mirando de reojo a Shizune que había comenzado a toser.
―Gracias Tsunade, Shizune por todo lo que han hecho por mí―
―Espera que aun no he terminado― de pronto aquella sonrisa maliciosa volvió al rostro de Tsunade― Te he organizado una despedida de soltera, será hoy a las 7pm en la barbacoa.
Shizune se aclaró ruidosamente la garganta.
―Te HEMOS organizado una despedida― recalco la palabra― así que ponte elegante, todas lo haremos―
―Pe…pero no es necesario que se molesten― Nabiki sintió como su rostro comenzaba a calentarse ya lo debía tener como un tomate maduro.
―Sí que lo es, ya verás como todas nos vamos a divertir muchísimo―
La pelirroja acaba de caer en cuenta de las palabras de Tsunade― ¿Todas?― preguntó temerosa.
―Sí, todas― Tsunade caminó hacia la puerta y Shizune la siguió no sin antes despedirse con la mano ― ¡A las 7pm, en la barbacoa, elegante!― resumió la rubia gritando mientras atravesaban el marco de la puerta ― ¡Es viernes, es noche de chicas y el cuerpo lo sabe!―
Nabiki camino hacia la puerta por inercia como mosco hacia la luz, se sorprendió al ver a Yamato recargado en el pasillo viendo alejarse a Tsunade y Shizune, tenía el rostro completamente rojo.
Nabiki sonrió al verlo, el color del rostro de Yamato se encendió aun más como si lo hubiesen atrapado haciendo una travesura.
―Lamento las molestias―
―Sabes que no es ninguna molestia― el ANBU retiró la pesada mochila de la espalda de Nabiki.
―No es…―
― ¿Quieres dejar de decir eso?― la cortó.
―Vaaaaaale― dijo Nabiki comenzando andar por el pasillo a lado del ANBU.
Caminaron la mayoría del tiempo en silencio, iban muy despacio Nabiki se sentía como un pájaro al que acababan de liberar, quería sentir el aire bajo sus alas, sintió un gran impulso por echarse a correr.
―Nabiki―
― ¿Sí?―
―Eh… mmm… no nada olvídalo―
La pelirroja alzo una ceja, odiaba quedarse con las dudas, pero conocía a Yamato si lo forzaba solo se pondría rojo y no diría nada.
― ¿Has oído a Tsunade?―
El ANBU sonrió olvidando la incomodidad de hace unos segundos –Dudo que alguien en la aldea no la escuchara―
―Ya – sonrió – me imagino―
Unos minutos después llegaron al apartamento de la pelirroja – Gracias – dijo Nabiki tomando su mochila.
Yamato asintió en silencio listo para desaparecer pero la pelirroja le gritó ― ¿Quieres un té?―
El volvió a asentir y Nabiki se hizo a un lado para dejarle pasar.
―Toma asiento mientras pongo el agua a calentar― fue hacia la cocina, Yamato iba a sentarse pero algo en la pared llamo su atención.
Cuando Nabiki volvió vio como Yamato tocaba con cuidado su antigua máscara de gato ANBU, casi con afecto.
―Aún la echo de menos― comentó poniendo las tazas llenas de té en la mesita del centro.
―Yo también― comentó él casi en un susurró.
―Yamato creo que me he dado cuenta de tus sentimientos― soltó la pelirroja sin remordimientos, haciendo atragantarse al pobre ANBU.
Yamato tosió y dejo la taza de té en la mesa.
―No se lo digas a nadie, por favor― imploró abriendo grandes sus ojos.
―Sabes que no lo haré, pero creo que esta vez no deberías…―
―Lo sé― sonrió con tristeza – Me voy, tendrás que arreglarte para tu fiesta―
―Oh me había olvidado de eso por completo―
Yamato se puso en pie, a Nabiki le pareció como si aquel hombre llevara una pesada losa encima.
Ella le imitó y cuando él estuvo de espaldas a punto de salir puso su mano en el hombro del ANBU―Kinoe tu puedes con esto―
Yamato puso su mano sobre la de ella –Eso espero―
Nabiki lo vio desaparecer y se quedo pensando como siendo hombres tan fuertes, mentalizados a que pueden morir en cualquier instante el amor los hacía comportarse como críos, casi incapaces de declarar su amor.
― ¡Yang!― susurró y después de un puff la gata blanca apareció―
―Uy pero si huele a perros― dijo mientras brincaba sobre la mesa.
―Son los ninken de Kakashi, llevan toda la semana tras de mí― dijo mientras caminaba a su cuarto, la gata la siguió.
―Tsunade y Shizune me organizaron una fiesta ¿Qué tal si me ayudas a buscar algo que ponerme?―
―Muéstrame que tienes―
Oooooooooooooooooooooo
Kakashi llegó a la aldea, con la mirada buscó a la pelirroja quien siempre esperaba su regreso y se maldijo a sí mismo por su estupidez, ella creía que volvería hasta mañana.
Tuvo el loco impulso de echarse a correr al apartamento de la pelirroja pero por el bien de la nariz de su prometida lo mejor era ir a bañarse y sacarse la sangre seca de encima.
Miró el reloj pasaba de las 6pm, lo mejor era irse a poner en remojo de una buena vez.
El jōnin se pasaba el jabón por el cuerpo por cuarta vez, quería estar completamente limpio antes de entrar a la tina, fue cuando escuchó unos fuertes golpes en su puerta, decidió ignorarlos pero los golpes se hicieron más fuertes e insistentes, solo podía ser una persona, se enjuagó, salió de la regadera tomo dos toallas y camino desnudo hasta la puerta de su apartamento, antes de abrirla se envolvió la cintura con una toalla y el cuello y parte de la cara con la otra.
― ¿Qué quieres Gai?― lo dijo al tiempo que abría.
―Muchacho pero tapate, vas a coger una neumonía―dijo Jiraya que pasaba sin invitación por un lado del jōnin quien se había quedado estático ante la sorpresa de ver al grupo que acompañaba a Gai.
― ¿Así es como recibes siempre a Gai?― se burló Asuma mientras pasaba detrás de Jiraya.
―Sempai ¿Cómo esta?― saludo Yamato también entrando.
― ¿Qué significa esto?― preguntó Kakashi bloqueándole la entrada a Gai con el brazo.
―Déjame pasar y te lo explico― imploró con una gran sonrisa.
Kakashi lo dejo pasar, no porque lo hubiese convencido sino porque una vecina lo miraba de una forma lasciva y decidió que lo mejor era cerrar la puerta.
― ¿Qué pasa aquí?― preguntó Kakashi viendo como aquel grupo de no invitados ya estaba despatarrado en su sala.
―Veras Kakashi he decidido hacerte una despedida de soltero― Gai levantaba el pulgar y sonreía como si la vida se le fuera en ello.
―No puedo tengo que ver a Nabiki, hoy salió del hospital―
―Pero si ella misma está ahora en su propia despedida―
― ¿Cuál despedida?―
―Sí, de ahí es donde he tomado la idea, me enteré hoy mismo que la iban a hacer y pensé en hacer una para ti― confesó Gai.
―Escuché a Tsunade que irían a la barbacoa― informó Yamato.
Kakashi hizo unos sellos y sus ocho niken aparecieron― ¿Dónde está Nabiki?― decía mientras acariciaba a sus perros.
―En la barbacoa, le han hecho una fiesta―
―Bien hecho, ya pueden irse descansar muchachos, gracias―
―Pero que desconfiado sempai― dijo Yamato al darse cuenta que Kakashi tenía a Nabiki bajo la vigilancia de sus niken.
―Se que les puedo confiar a Nabiki mientras no estoy, ellos nunca me traicionarían― dijo haciendo énfasis en la última palabra.
―No quiero ni imaginar que es lo que harán― dijo Jiraya viendo que el ambiente se empezaba a enrarecer― Tsunade fue la de la idea, tal vez la hagan al estilo occidental― sonrió― ya saben con tío buenorro bailándoles desnudo, jajajajaja anda Kakashi no me digas que eres tu quien va a bailar―
Todos se giraron para ver que efectivamente el jōnin seguía ataviado únicamente con una toalla y se echaron a reír. Kakashi se giro para subir a su habitación.
―Pero no te vayas hombre era una broma― los demás siguieron riendo y haciendo nuevas bromas sobre lo mismo hasta que llegó Kakashi justo para escuchar a Yamato.
―No creo que eso sea lo que tienen planeado Jiraya―
―Pues no sé― dijo Asuma encendiendo un cigarro― Kurenai se arregló mucho para ir una parrillada así que me ofrecí a acompañarla hasta el local― dijo preocupado después levanto la mirada hasta encontrarse con el ojo visible de Kakashi― en ese momento llegó Nabiki―
―Yo digo que celebremos tu despedida en las aguas termales― Jiraya estiró los brazos y los poso en el respaldo del sillón― tal vez tengamos algo de suerte y podamos ver…―
―No, deberíamos de aprovechar que estamos todos juntos e ir a entrenar y así disfrutar por completo la llama de…―
― ¡Claro que no! Pero que mierda de despedida quieres hacer― gritó Jiraya, los demás asintieron de acuerdo con el Sennin― Ya de últimas pues vamos a emborracharnos―
―Yo lo apoyo― comentó Asuma para después encender un cigarrillo.
―Tal vez un trago hará que nos calmemos todos, además no me caería nada mal― confesó Yamato.
―Por ser mayoría creo que deberíamos ir a beber― Gai se rascaba la barbilla.
―Sí, pero antes vamos a cambiarnos todos de ropa―
― ¿De qué hablas Asuma? Me acabo de cambiar, estoy limpio― reclamó Kakashi.
―Me refiero a no llevar puesto el uniforme o eso –señaló a Gai― o eso – y señaló a Jiraya― Te lo digo en serio, ellas se arreglaron muchísimo para salir, cuando vi a Nabiki casi se me cae el cigarro de la impresión―
― ¡Oye!― reclamó Kakashi, llevaba una semana sin verla, su desesperación y celos estaban llegando a niveles insospechados.
―Bueno allá tu si quieres salir con esas fachas― le apuntó Asuma.
―Yo me pondré un pantalón de vestir entonces― dijo Yamato poniéndose de pie― ¿está bien si en 20 minutos nos vemos aquí?―
Todos estuvieron de acuerdo y empezaron a salir de la casa del jōnin – Yo no le veo nada de malo a mi atuendo― se quejaba Gai mientras caminaba detrás de los otros.
Kakashi cerró de un portazo.
Oooooooooooooooooooooo
Nabiki no dejaba de tocarse el cabello, Yang la había convencido de soltarse el cabello y maquillarse, había pensado que aquello era demasiado pero ahora agradecía haber seguido sus consejos.
Llevaba un vestido strapless verde esmeralda que combinaba con sus ojos, el vestido llevaba un listón negro grueso debajo del pecho, y caía en a, una cuarta arriba de la rodilla, se había decidido por unas zapatillas de piso en color negro.
Cuando llegó se había topado con Kurenai quien llevaba una minifalda negra y una blusa ajustada color vino, la dependienta las había llevado a un salón privado donde se haría el evento.
Había una mesa amplia con asador y una gran cantidad de carne para asar y verduras, en el suelo había varias cajas de sake una de ellas ya estaba abierta.
Tsunade y Shizune ya estaban sentadas en unos mullidos cojines, la rubia ya había comenzado a beber.
― ¡Qué bueno que aparecen! ¡Que comience la fiesta!― la rubia llevaba un vestido negro que se ceñía al cuerpo mientras Shizune portaba un vestido color lila de tirantes ligeramente holgado.
―Todas están muy guapas― comentó Nabiki tomando asiento.
― ¿A que si?― sonrió Tsunade – ¿sabes hace cuanto no me ponía este vestido? Pensé que no iba a entrar en el― decía mientras se apretaba el busto con ambas manos.
―Bueno es que no salimos mucho― Shizune se acomodaba el tirante que se le resbalaba de su lugar.
―Solo falta Anko, espero que no te moleste que venga― Kurenai veía a Nabiki, sabía que Anko no había disimulado para nada sus celos cuando Kakashi comenzó a salir con la pelirroja.
―Por mí no hay problema, de hecho yo también invite a Yang, es mi invocación pero para mí es parte de mi familia, espero no causar…―
―Tú puedes invitar a quien quieras, es tu fiesta― sonrió nuevamente con malicia― bueno siempre y cuando sea mujer, porque más adelante les tengo una sorpresa― guiñó un ojo descaradamente.
En ese momento entro Anko― lamento la demora, pero no encontraba que ponerme― llevaba una minifalda de mezclilla, blusa negra y zapatillas de piso del mismo color― me he dado cuenta que solo tengo ropa de trabajo― comentó mientras se dejaba caer en un cojín a lado de Nabiki.
Todas asintieron con la cabeza, ellas habían llegado a la misma conclusión después de revisar su guardarropa.
Shizune abrió una botella de sake y comenzó a servir, Tsunade sonrió al ver que la morena se servía un vaso para sí misma.
―Creí que no ibas a beber― le comentó.
―Tal vez necesito un trago para sacar las estupideces que últimamente rondan por mi cabeza― comentó la morena casi con tristeza.
―Esa es mi chica― aprobó Tsunade.
Todas rieron mientras tomaban su propio vaso – Brindemos por la festejada― propuso Kurenai.
Tsunade se aclaró la garganta – Por Nabiki y Kakashi, que juntos han encontrado el amor y que a pesar de las adversidades han sabido mantenerse unidos, cada vez más fuertes y más enamorados― la rubia levanto el vaso y las demás le imitaron― Por Nabiki y Kakashi― y bebieron.
―Sabes Tsunade ahora entiendo porque Naruto insistía en que oficiaras la boda― Nabiki sonrió y levantó el vaso en dirección a la Hokage y tomo el resto de su sake.
―Tengo una idea― Anko tomo la botella y comenzó a servir otra ronda― cada vez que alguien diga el nombre del novio brindaremos―
― ¿Cada que alguien diga Kakashi beberemos?― preguntó Shizune.
Al oír el nombre todas gritaron "Kakashi" y se bebieron de un sorbo el contenido del vaso, Shizune sonrió nerviosa y las imitó.
Oooooooooooooooooooooo
Kakashi comenzó a remover la ropa en el closet, la mayoría eran uniformes, pasó más ganchos con ropa de trabajo, después había algunos pantalones de mezclilla, algunas yukatas, estaba tentado a mandar todo al demonio e irse vestido como siempre cuando de pronto recordó que para una misión había tenido que comprar ropa de vestir, saco tres pantalones y tres camisas de manga larga.
Se puso un pantalón gris Oxford con camisa negra, tuvo que cambiar su máscara y protector por unos en color negro. Saco del closet unos zapatos perfectamente lustrados y un cinto a juego.
Justo abrochaba su cinto cuando llamarón a su puerta. Al abrir Asuma le miro sorprendido, retrocedió – disculpe me he equivocado de casa―
―Deja de hacer el tonto― dijo haciéndose a un lado para dejarle pasar.
―Joder tío te ves genial― dijo al pasar a su lado – yo que me quería poner elegante y resulta que no tengo nada de eso― el ninja se había puesto un pantalón de mezclilla y una camisa azul marino de manga corta que se ajustaba a su cuerpo.
―Se te ve bien― Cuando se disponía a cerrar la puerta llego Yamato que llevaba un pantalón de vestir color beige y una camisa color chocolate.
―Te veo algo diferente― dijo Kakashi al dejarlo pasar.― ¿Te cortaste el pelo?―
Yamato se contuvo de poner los ojos en blanco― No traigo el protector― dijo señalándose el rostro.
―Debe ser eso― comentó mientras metía la mano libre en la bolsa del pantalón, mientras con la otra sujetaba la puerta, se sentía extraño no llevar los guantes.
Se habían acomodado en la sala nuevamente mientras esperaban a los demás, Kakashi estaba sentado el reposa brazos de uno de los sillones ― ¿Cómo se han dejado convencer por Gai?―
―Pues yo me encontré con Gai y Yamato cuando venía de la barbacoa y me dijeron que te organizarían una fiesta, al venir hacia acá nos topamos con Jiraya trepado en un árbol con unos binoculares y al decirle Gai lo que íbamos a hacer se auto invito y pues aquí estamos―
―Yo me tope con Gai unos minutos antes que tu Asuma…― en ese momento llamaron a la puerta interrumpiendo a Yamato.
Al abrir la puerta Kakashi estuvo tentado a sacarse el ojo y evitar así ver aquel espectáculo. Gai y Jiraya habían llegado al mismo tiempo y decidieron hacer poses seductoras para modelarle sus atuendos a quien abriera la puerta.
―Por favor dejen de hacer eso― pidió el jōnin cerrando el ojo para evitar así seguir contemplando aquella escena.
Ambos comenzaron a reír y pasaron al apartamento. Gai vestía un pantalón de mezclilla y una camisa de vestir negra, Jiraya por su parte llevaba un pantalón de mezclilla relavado y una playera color gris. A todos ellos la ropa se les amoldaba perfectamente a su trabajado cuerpo, algo que su holgado uniforme nunca permitía ver.
―Bueno ya que estamos todos, es hora de irnos a beber― gritó Jiraya.
Estando ya todos de acuerdo salieron del apartamento, en el trayecto el grupo llamo la atención de algunas mujeres que se detenían al verlos pasar.
Llegaron a un bar y se apropiaron de una mesa, Gai se fue directo a la barra y regresó muy sonriente.
―Creo que me va mejor el color negro – gritó Gai al llegar a la mesa con unas botellas – la camarera me ha sonreído―
―Es por la forma en que te peine― dijo Jiraya, quien en un arranque de creatividad le había acomodado del cabello hacia atrás mientras estaban en el apartamento de Kakashi― me podría aventurara decir que te ves normal―
―Me he enterado que Tsunade-sama se llevó 3 cajas de sake, así que no podemos quedarnos atrás – dijo mientras llenaba los vasos de todos.
― ¿Tres cajas? Pues a cuanta gente invitó― preguntó Kakashi.
―Dos cajas deben ser para sí misma y el resto para los invitados― Jiraya rió su propia gracia y se adueño de una botella y bebió de ella.
Gai sonrió ante la visión de Jiraya tomando de la botella – tienes razón así será más práctico― y les dio una botella a cada uno.
Para las 12am habían terminado ya con 5 cajas de sake, gracias a la bendita competitividad de Gai― Hemoos ganado― dijo arrastrando las palabras mientras contaba las cajas.
Gai casi gateando se subió a la mesa – Tengo hip un anuncio que hacer―
Kakashi tenía embotados todos los sentidos, pero aferró la mesa lo más fuerte que pudo para evitar que su amigo la volcara.
―Mi amigo, mi amigo del alma― Gai hizo una pausa mientras se mecía peligrosamente― mi eterno rival se nos casa― unos enormes lagrimones llenaron el rostro de Gai― pero no estoy triste ¡de verdad!― Dijo al tiempo que limpiaba su cara― porque sé que estará a lado de una estupenda y hermosa mujer y eso le convertirá en un mejor hombre, un mejor ninja, un mejor rival― salto de la mesa para ir a abrazar a Kakashi.
Los demás sonrieron al ver a los eternos amigos abrazarse, mientras otros borrachos aplaudían.
Asuma se quedo pensando en las palabras que Gai acababa de decir, el tenia en Kurenai a su estupenda y hermosa mujer. Llevaba casi dos años cargando a todas partes un anillo y aun no había juntado el valor para dárselo, todo había sido porque en una ocasión por accidente la escuchó hablar con Anko y ella le había dicho que no estaba lista para casarse
― ¿En qué piensas hombre?― Kakashi le dio una palmada en la espalda a Asuma sacándolo de su letargo.
―En que Kurenai no debería de vestir así, habiendo tanto pervertido en la aldea― Asuma vio de reojo a Jiraya quien reía a carcajadas por algo que Yamato había dicho.
Kakashi soltó una carcajada, la cara de preocupación de Asuma era todo un poema.
― ¿Tu de que te ríes imbécil?― al enderezarse en la silla Asuma sintió que todo a su alrededor comenzaba a moverse― Si hubieras visto a Nabiki no estarías aquí tan tranquilo― Ahora fue Asuma quien empezó a reír a carcajadas cuando Kakashi dejo de reír.
―Koneko no necesita vestirse diferente para verse bien― dijo Yamato para sí pero todo el mundo lo había oído, puesto que lo había casi gritado, todos guardaron silencio, aunque borrachos se dieron cuenta del cambio en el ambiente que aquel comentario había provocado, todos excepto Yamato que daba otro trago a la botella.
Kakashi se abalanzo sobre la mesa tratando de alcanzar el cuello de Yamato para partirlo en dos, pero Asuma lo sujeto del cinto regresándolo a su silla, el jōnin con lo borracho que estaba apenas y había alcanzado a tirar unos vasos al suelo.
―Tranquilo sempai ya se va a casar con ella―dijo Yamato riendo de lo ebrio que estaba, era al que le había pegado más fuerte pues no estaba tan acostumbrado― Usted supo aprovechar su oportunidad , no como otros ¡imbéciles!― gritó― que por miedo al rechazo se callan―
Kakashi miraba fijamente a Yamato, Jiraya le dio una palmada en el hombro al ANBU― Has oído ese dicho "Si las miradas mataran…"― Yamato asintió en silencio― Te recuerdo que en el caso de Kakashi no es solo un dicho, así que mejor habla de otra cosa―
―No me malentienda sempai, a mí ya me gusta otra persona―
― ¿"Ya" te gusta?― gritó Gai― ¿O sea que antes si te gustaba Nabiki?―
― ¡Gai! Quieres callarte de una vez― gritó Asuma quien al estar sentado al lado de Kakashi sentía el chakra que brotaba de su cuerpo.
― ¿Quién te gusta?― pregunto Jiraya intrigado.
― ¿Acaso nadie va a cambiar de tema?― preguntó Asuma sujetándose la cabeza tratando de controlar el mareo.
―No puedo decirlo, además siempre está ocupada, apenas y me nota, no creo que quiera perder el tiempo conmigo― se lamentó el ANBU.
Jiraya tomo la botella de Yamato y se la puso en la boca para que siguiera bebiendo – así que te gusta Tsunade ¿eh?, esta algo vieja para ti pero sigue teniendo un cuerpo de delito― el Sennin silbó mientras que recordaba lo que había visto aquella tarde con sus binoculares.
― ¡¿Qué?! ¡No! Por supuesto que no es Tsunade-sama―
―Vamos bebe un poco más mi eterno rival― Gai puso la botella justo frente a la cara de Kakashi obligándole a que dejara de ver con odio a Yamato.
―Gai ya estoy muy ebrio―
―No aun no, anda vamos― Gai espero hasta ver como Kakashi empinaba la botella, sonrió, ni estando borracho Kakashi dejaba ver el rostro, no sabía cómo diablos hacia― Me supongo que hablas de Anko― Gai se giró a ver a Yamato― ella es perfecta, le gusta entrenar y es muy dulce―
― ¿Dulce?― Asuma se puso a reír – justo hoy la vi clavarte una banderilla de dangos en el trasero―
Todos rieron con ganas menos Yamato – Bueno al menos ya sabemos quién le gusta a Gai―
― ¿Qué? Yo solo decía que sería muy comprensible si estuvieras enamorado de ella―
―No, no es ella― el ANBU apoyo los codos en la mesa y con las manos sostuvo su cabeza –Creo que ya he bebido demasiado―
Kakashi después de dejar su botella de sake vacía en la mesa volvía a mirar fijamente a Yamato―Tenzō― dijo con una voz tranquila, peligrosamente tranquila― Contéstame una cosa sinceramente, si yo estuviera muerto y Nabiki te invitara a salir con ella ¿lo harías?―
Asuma se rió― pero de qué demonios hablas Kakashi―
―No sempai le juro que no – dijo Yamato desesperado― quiero a otra persona.
― ¿Qué clase de imbécil te diría que si de cualquier forma?― preguntó Asuma riendo ante lo absurdo que se estaba volviendo todo aquello.
―Yo lo haría, ella es muy linda― dijo Gai mientras se llevaba un cacahuate a la boca.
El cacahuate salió volando después de la fuerte colleja que le propino Kakashi.
―No le mentiré si me hubiera preguntado eso hace unos meses…― comenzó Yamato.
―Oh por Dios ya cállate― suplicó Asuma deteniendo nuevamente a Kakashi por el cinto.
―Calma muchacho― le dijo Jiraya a Kakashi― Nabiki no va a salir con nadie aunque tu estés muerto te lo juro― aquello pareció brindarle tranquilidad al jōnin pero Jiraya siguió hablando― Aunque es probable que justo en este momento este posando sus manos sobre el cuerpo de algún pobre diablo al que Tsunade haya obligado―
Asuma comenzó a reír pero el Sennin continuó― mientras Kurenai sujeta con amabas manos su trasero macizo― terminó con malicia― oh creo que se me acaba de ocurrir un nuevo capítulo para mi novela―
Los demás se rieron pero Kakashi se puso en pie tuvo que detenerse un momento para acostumbrarse a que todo le diera vueltas y después camino hacia la salida.
― ¡Eh! Que es broma hombre – gritó Jiraya― ¿a dónde vas?―
―Voy a buscar a Nabiki – dijo al tiempo que tropezaba con una silla.
―Yo voy contigo― gritó Asuma poniéndose en pie.
― ¡Y yo!― dijo Gai emocionadísimo.
―Vamos todos pues― respondió Jiraya mientras con una mano tomaba una botella nueva de sake y con la otra ayudaba a Yamato a ponerse en pie.
Iban zigzagueando o tropezando, habían perdido todo el misterio u elegancia que les había conferido el cambio de ropa por suerte para ellos era la 1 de la mañana y las calles de la aldea estaban vacías.
Llegaron al restaurant y estaba cerrado pero se escucharon unas fuertes carcajadas que provenían de un costado del local.
Jiraya se dirigió a donde provenía el ruido, al costado se veía una gran ventana y la luz se encontraba encendida al interior. El Sennin se llevó el dedo índice a los labios mientras con la otra mano les hacia una señal a los demás para que se acercaran a la ventana como si de una misión se tratara. Los cinco se acomodaron alrededor de la ventana, Jiraya y Kakashi de pie a los costados y los otros tres se sentaron debajo del marco.
―No, no,no creo que sea buena idea― decía Yamato mientras apoyaba la cabeza a la pared del local― si nos descubren…―
―Somos ninjas ¿recuerdas?―dijo Gai entre risitas― nadie va a descubrirnos―
―Unos ninjas borrachos por lo que veo―dijo Yin acostado en una rama que quedaba justo encima de ellos― y ellas son Kunoichi por si lo olvidaban―
A Kakashi le dio un brinco el corazón, no se había percatado de la presencia del felino por lo malditamente borracho que iba – Si no dices nada te comprare lo que quieras―
―Trato hecho― dijo el gato sin pensárselo dos veces― Además no estoy aquí vigilando para Nabiki―
―¿Entonces?―
―Asuntos personales, pero que falta de confianza hacia sus mujeres― reclamó el gato.
Jiraya hizo un agujero en el papel washi de la ventana ―Mira quien fue a hablar― dijo Jiraya – apuesto que estas aquí por esa preciosura blanca―
―Si, al ver que todo estaba bien con Yang y Nabiki iba a regresar a casa pero la conversación se torno divertida― se excusó el gato.
―Veamos― continuo el Sennin esforzándose por ver mejor a través del orificio – aquí esta Tsunade, Nabiki, Anko, Kurenai y Shizune― lanzó un silbido bajo― joder pues si que están buenas―
―¡Yo quiero ver!― Yamato casi gritó mientras intentaba ponerse de pie, Kakashi le dio tremendo coscorrón que lo mando de nuevo al suelo.
―Espera tu turno― dijo Kakashi mientras hacia un agujero en su lado de la ventana.
―Creo que Kakashi sigue molesto contigo― Asuma le sonrió a Yamato que seguía sobándose la cabeza.
Cuando Kakashi se asomó sus mejillas se sonrojaron― pero que…― el jōnin descubrió desesperado su sharingan y volvió a asomarse, Nabiki se veía aún más hermosa, si es que eso era posible, al parecer la bebida había hecho aparecer un color rosado en sus mejillas y no paraba de sonreír, su cabello de un rojo impresionante acariciaba sus hombros desnudos, de pronto ella aparto el cabello― todos vieron como el jōnin pasaba saliva con dificultad.
DENTRO
Yang se acicalaba pero de pronto detuvo sus movimientos― Nabiki― susurró.
La pelirroja se giró a mirarla pensando que Yang quería más carne movió la mano para servirle pero la vio negar en silencio, Nabiki se inclinó un poco – Kakashi está afuera― con la mirada la gata señaló la ventana.
Nabiki miro disimulada a la ventana en ella había un pequeño agujero― no está solo hay cuatro más con el― justo en ese momento vio como aparecía un nuevo hueco en la ventana, no volvió a mirar hacia ahí para no ser descubierta.
―Eres la mejor― Nabiki le sonrió y acarició el mentón de la pequeña gata― Dime ¿Yamato también esta?― la gata permaneció en silencio un segundo y después asintió.
Nabiki sonrió, se suponía que Kakashi llegaría hasta el día siguiente, lejos de molestarse por saberlo ahí fuera sintió un calorcito en el pecho, ¿sería él quien miraba por el hueco? Como si de un comercial de shampoo se tratara la pelirroja movió su cabello con lentitud para dejar a la vista su desnudo y blanco cuello, aquello iba a ser muy divertido, pensó viendo a Shizune.
Tsunade tenía una botella en la mano― Entonces Kakashi ("Kakashi" gritaron todas y bebieron cada una de su botella, puesto que ya se habían cansado de rellenar vasos) como decía― continuo la rubia― vino a mi despacho y me pidió acompañarte a esa misión, desde entonces supe que estaba enamorado de ti, el jamás había ido a pedirme trabajo, la mayoría de las veces tengo que obligarlo a hacer algo―
Risas.
―Si― comenzó Shizune― el pobre Kakashi (bebieron) estaba muy preocupado esta ultima vez que estuviste en el hospital – Shizune suspiró― ya quisiera yo que se preocuparan así por mi― se quedo pensando.
―Nunca creí que el vago de Kakashi (bebieron) se casaría― Tsunade rió.
FUERA
Todos estaban riendo bajito lo dicho por la Hokage.
―Con razón desde hace rato me zumbaban los oídos― dijo el aludido mientras cubría nuevamente el sharingan.
De pronto se escuchó la voz de Kurenai – No puedo creer que Kakashi (bebieron) a quien por cierto creía gay vaya a casarse y Asuma aun no se atreva a pedirme matrimonio―
―¿Gay?― preguntó Kakashi.
Asuma tiro de un jalón a Jiraya para asomarse por el agujero y ver como a Kurenai se le llenaban los ojos de lágrimas.
―¿Qué motivos le he dado yo para que creyera que soy gay?― preguntó Kakashi indignado, volvió a asomarse para ver la cara de angustia de Kurenai― Uy amigo mejor arregla esto―
―Pero ella dijo que no quería casarse― dijo Asuma con impotencia.
―Y que esperabas que dijera imbécil― dijo Jiraya desde el suelo― Un hombre debe tener iniciativa, sin tener miedo a la respuesta―
Todos se giraron a ver al Sennin sopesando sus palabras.
DENTRO
―No te preocupes Kurenai― Nabiki le acarició la mano a la morena― ya lo hará, se nota que te ama― Kurenai le sonrió.
―Tu estas tranquila porque tienes a Kakashi (bebieron)― dijo Anko con un poco de amargura― tienes mucha suerte, es guapo, simpático, rico y por lo que todos vimos hace poco detallista―
―Pues tiene sus cosillas― Nabiki sonrió sabiéndose escuchada por Kakashi― Es sobre protector, celoso, cree que voy a morir solo por estar a su lado y ya mencione celoso―
Todas rieron.
―Ya, pero aunque te quejes es de lo mejor que tiene Konoha― defendió Anko.
Shizune habló antes que Nabiki lo hiciera – Tu tampoco deberías quejarte Anko puesto que tienes a Gai―
Nabiki no pudo evitar soltar una carcajada al ver como Anko escupía el sake que recién había bebido.
―¡¿Qué?!― preguntó Anko entre el ataque de tos que tenía― De qué demonios hablas―
Gai al escuchar su nombre apartó a Kakashi para apoderarse de la improvisada mirilla.
―Eso no es verdad― gritó Anko― Yo no le gustó y él a mi por supuesto que no me gusta―
―Parece que entre peor le tratas él quiere pasar más tiempo contigo―corroboró Kurenai.
Anko hizo un mohín que Nabiki podría considerar dulce― Ese estúpido duende verde ya me las pagara― y con sus palabras acababa de borrar todo rastro de dulzura.
―Pues Gai no tiene nada que envidiarle a Kakashi― dijo la pelirroja, en esta ocasión nadie bebió excepto ella, las demás la miraban como si le hubiese salido otra cabeza y empezara a dar vueltas― ¡¿Qué?! Dejen de mirarme así― sonrió ― ¡Es verdad! Es fuerte, cariñoso, amable, persistente, leal, divertido y detallista―
―Y también tiene su dinerillo guardado― interrumpió Tsunade y todas se pusieron a reír frente a la codicia de la Hokage.
―Si tan solo no usara ese asqueroso spandex― susurró Anko sin que nadie la escuchara por las risas.
FUERA
―Nabiki es tan linda― dijo Gai con lagrimas en los ojos― creo que me he enamorado de ella, además viste de mi color favorito.
―¡Quita de ahí imbécil!― dijo Kakashi apartando a Gai.
Asuma se puso en cuclillas a lado de la bestia verde― Creo que sería bueno que Anko te viera vestido así―
―En lugar de estar dando consejos deberías de ir corriendo a comprarle un anillo a Kurenai antes de que se harte de ti― dijo Yin.
―Para que lo sepas ya lo tengo ¡maldito bicho!― Asuma gritaba dando saltos tratando de coger a Yin.
―Asuma quieres parar – dijo Yamato sujetándose la cabeza con ambas manos―
―Ellas deben estar mucho más borrachas que ustedes puesto que están haciendo un enorme escándalo y aun no se han dado cuenta― dijo Yin mientras movía su cola como cebo para Asuma quien seguía intentando alcanzarlo.
Yamato como pudo se puso de pie y se acercó al agujero que había quedado disponible, su nublada vista enseguida se posó sobre Shizune y su rostro se iluminó como farolillo mientras veía como la morena acomodaba con delicadeza el tirante en su hombro mientras sonreía― suspiró― sonreía como él nunca lograría hacerla sonreír.
DENTRO
― Creo que deberías darte una oportunidad con Gai―dijo Shizune.
Anko iba a comentar algo pero Tsunade la interrumpió― Mira quien fue a hablar― Tu eres la que debería darse una oportunidad con Yamato.
Nabiki sonrió aquella era la oportunidad que esperaba iba a decir algo pero Shizune se adelanto.
―¿Yamato? Tsunade creo que ya has bebido demasiado― le intentó arrancar la botella a la rubia pero la aferraba con su vida― el está enamorado de Nabiki―
Todas miraron acusadoras a Nabiki como si la hubiesen atrapado engañando a Kakashi.
Afuera Asuma se puso entre el ANBU y Kakashi solo por si al peliplata le daba un ataque de celos.
―No podrías estar más equivocada si quisieras Shizune― Nabiki le dio un trago a su botella― El no está enamorado de mí, no es conmigo con quien se topa cada dos por tres, ni me ayuda con mis tareas, o se pone como pimiento cuando me mira― Nabiki le había dicho a Yamato que no le diría a nadie de sus sentimientos pero nunca le dijo que no los insinuaría, además eso sería su escarmiento por estarlas espiando―
Afuera todos voltearon a ver a Yamato quien efectivamente estaba completamente rojo y al parecer a punto de desmayarse, incluso Asuma lo sujeto del brazo solo por si acaso.
―Es verdad― Tsunade tiro la carcajada― se pasea sin razón cerca de la oficina y el hospital y cuando le miras se pone rojo, se nota incluso con la máscara.
Kakashi vio como el color que acababa de alcanzar el rostro de Tenzō ningún médico lo podría calificar como normal.
Shizune no dijo nada solo bajo la mirada pensando en lo que le acababan de decir― ¡vamos!― rió Tsunade – que a ti también te gusta pero no haces más que tratar de huir cuando él se topa contigo―
―Yo… lo que dices…― el rostro de Shizune enrojeció y al ver como la rubia no dejaba de reír entrecerró los ojos para después gritarle― ¡Pues tú no haces más que incitar a Jiraya y nadie te dice nada!―
En ese momento el Sennin empujó a Kakashi y se quedó en su lugar.
―Sabes que él te espía todo el tiempo y por eso llevas esa ropa escotada―
Todas empezaron a reír, no sabían si era por lo dicho por Shizune, por como lo dijo, por la cara de Tsunade o simplemente que estaban más que borrachas.
Nabiki se llevó los dedos a las sienes aquello se había desmadrado por completo, tal vez lo mejor sería pararlas antes de que dijeran algo más comprometedor pero a la vez aquello le estaba causando demasiada diversión.
AFUERA
―Lo sabía, lo sabia― casi gritó Jiraya― no hacía más que menearse frente a la ventana y justo cuando era más interesante desaparecía de la vista― gruñó molesto.
―¡Qué asco! ¡Claro que no!― los gritos de Tsunade se escucharon más fuerte que todos los anteriores― Yo lo que necesito es un hombre como el que he invitado, con el torso bien formado y duro como roca no un viejo…―
Aquel era el final todos vieron con terror como Jiraya abría la ventana de par en par al tiempo que saltaba dentro y rasgaba su camisa.
―¡Este te parece el torso de un viejo! ¡Toca! ¡Vamos toca!― gritaba dándose golpes en su fornido pecho.
CONTINUARÁ...
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