Capitulo II
Hermione y Ron estaban preocupados por su amigo no habían sabido de él en varios días, al tratar de hablar con el siempre les decía que no era un buen momento, los señores Weasley les dijeron que no debían preocuparse que era normal después de todo lo que había pasado así que ellos no presionaron mas lo dejarían ser.
El mundo mágico comenzó a hablar de lo juicios contra lo ex mortifagos como Hermione estaba interesada en las leyes obligo a Ron a acompañarla a lo juicios, el del ese día seria contra los Malfoy, Lucius entro para ser colocado en el medio todos parecían sorprendidos de verlo solo a el, el ministro les anuncio que a Narcissa y Draco Malfoy se les habían retirado los cargos, la sala comenzó con el cuchicheo que fue acallado al instante. El patriarca de los Malfoy es condenado a 15 años de cárcel la gente festeja el veredicto, ahora las cosas podían volver a su curso normal no mas guerra.
La celebración por el final de la guerra termino se hizo una ceremonia para recordar a los caídos y dar agradecimientos a los héroes que hicieron que la batalla terminara, uno a uno los familiares de los muertos fueron escuchando el nombre de sus parientes hasta que finalmente se le dio un premio al valor a Severus Snape lo que mas sorpréndete es que alguien se para a recibir el premio.
- Mi padre era un hombre complicado pero sabia lo importante que era que su familia viviera en un lugar seguro y… - se calla no quería que esas personas lo vieran llorar – para mi es un honor llevar su apellido – se aleja dejando que la personas comiencen a cuchichear
- A Harry Fedor James Snape se le otorga la primera orden de Merlín al derrotar a Lord Voldemort – los cuchicheos se hacen mas audibles cuando el mismo chico se para al frente mostrándoles la cicatriz en forma de rayo
Solo recibe su premio y se baja rápidamente volviendo a lado de Narcissa y Draco que lo colocan en medio de ambos llevándoselo lo mas rápido posible sin dejar que nadie pueda hablar con el al menos no todavía ya que no estaba preparado aun era un chico perdido que no podía encontrarse.
- Ha sido un día terrible esa gente no entiende lo que mi padre hizo, lo único que podía oír era sus palabras venenosas hacia el – dice cuando han llegado a la mansión Malfoy donde ahora habitaban y donde sentía que nadie le reprochaba llevar en el la sangre de su padre
- Vamos Harry ellos no importan – dice Narcissa atrayéndolo hacia ella abrazándolo con fuerza sabiendo que amor es lo que necesita para poder encontrarse de nuevo
- Draco me ayudarías a dormir – pide sabiendo que a veces se siente excluido cuando el toma toda la atención de su madre
- Si eso deseas – le contesta no muy seguro de que pueda lograrlo pero deseoso de poder probar si llegado el momento ellos podrían llegar a ser amigos
Suben a su habitación el se recostó en la cama y Draco lo siguió comenzó a acariciarle el cabello haciéndole cerrar los ojos, Harry se duerme, despertaría en una horas por lo que podía ir a tomar un poco de té con su madre.
- ¿Cómo esta? – pregunta cuando Draco llega a su lado
- Dormido – es lo que contesta sentándose frente a ella - ¿Qué haremos si sus amigos desean verlo? Sabes también como yo que una sola mención negativa a mi padrino desata una furia incontrolable… - dice preocupado
- Lo se pero estará bien mientras no tenga que ocuparse de nada mas que sus pociones – le asegura su madre
- Madre pero… - intenta decirle pero ella lo calla colocando su dedo en sus labios
- Harry desea que te hagas cargo de todo, además desea donar varias de sus propiedades como sabrás no solo es heredero de los Black y Potter ahora también es de los Prince, ¿Lo harás? – pregunta a su hijo que parece que la duda lo ha ofendido – ese es mi niño – es lo ultimo que dice tomando un sorbo de su té
Como lo habían previsto después de hacer publico su nuevo nombre los amigos de Harry están preocupados no solo porque no se ha comunicado con ellos, también porque las clases ya han iniciado y el no se ha presentado, quien si asiste para tomar sus exámenes finales es Draco, al igual que Zabini, y Neville.
Hermione se acerca a Draco mientras se encuentra estudiando en la biblioteca, el no parece sorprendido de verla sentarse frente a el.
- Lo que desees preguntar que sea rápido tengo mucho trabajo – le advierte levantando la vista mirándola fijamente
- Te vi con Harry en el… - comienza nerviosa aunque no sabe porque usualmente su sola presencia le era indiferente
- El esta bien, estudia en casa pociones, además por el momento no desea que el mundo lo moleste por eso no se ha comunicado con nadie cuando este listo el los buscara – dice Draco lo mas rápido y claro posible volviendo a su libro dándole a entender a Hermione que no dirá nada mas
Eso deja conforme a la chica aunque solo a ella ya que Ron esta muy molesto con el nuevo descubrimiento y no solo él muchas personas están asustadas que en algún momento dado Harry se convierta en una nuevo señor oscuro, al escoger a una familia que es conocida por el uso de artes oscuras.
Mientras Harry sigue en su propio mundo Narcissa y Draco comienzan a notar que algo se esta tramando en contra suya en el ministerio de magia sin embargo ninguno de sus aliados ha podido decirles exactamente lo que esta pasando hasta que llega una nota anónima informándoles que las propiedades Malfoy serán requisadas por lo cual deben sacar las cosas que sean de mayor valor para ellos dentro de tres horas que será el tiempo en el que el ministro de magia llegara con la orden. No quieren molestar a Harry por lo que no dijeron nada, sus elfos domésticos por orden de Draco llevan lo mas valioso a Grimmaud place diciéndoles que deben quedarse ahí hasta nuevo aviso. Como la nota decía tres horas después el ministro estaba en la mansión con la orden para que fueran desalojados de todas sus pertenencias así como de su dinero, no dicen nada, ni permiten que Harry intervenga por ellos, solo le piden se vaya con ellos asegurándole estarán muy bien.
Draco regresa a la escuela donde todos parecen estar al tanto de que le han quitado todas la propiedades a su familia, esperaba mas que solo murmullos a su paso aunque al ver a Harry parado en la puerta del gran comedor sabe porque solo son susurros, no dice nada solo camina a su lado en complemento silencio realmente ellos no tenia de que hablar.
- Debemos buscar otro lugar para vivir, he decidido darle la casa a Teddy – dice finalmente cuando la comida esta a punto de terminar sin mirar a Draco
- De acuerdo – acepta con facilidad haciendo que el lo mire y sonría siendo la primera vez que Draco siente su corazón detenerse ya que esa sonrisas no eran usualmente dirigidas a el, solo a su madre
Antes de que pudiera preguntarle mas el se levanto saliendo a toda prisa del gran comedor seguido muy de cerca por Hermione y Ron que no pueden dejar de sentirse sorprendidos con su nueva imagen mas ahora que ha dejado crecer su cabello y no solo eso esta completamente vestido de negro que hace se parezca mas a Snape un tema del que prefieren no discutir, antes de que puedan alcanzarlo el se topa con Luna que al verlo lo abraza con mucho cariño, el deja que ella juegue con su cabello mientras hablan. Antes que puedan acercarse a hablarle Narcissa Malfoy llega con la profesora McGonagall, que les pide los acompañen a su oficina, dejándolos nuevamente lejos de poder hablar con su amigo. Sin embargo unos días después la oportunidad llega cuando se anuncia su regreso a Hogwarts y las cosas vuelve a la relativa normalidad, regresa a ser el niño del trio de oro, pareciera como si nunca hubiera cambiado su apellido a Snape, es el niño que vivo y venció, mientras el recuperaba su vida, Draco, al igual que Zabini, y Neville, había terminado la escuela, de ahora en adelante podían ir a donde quisieran y especializarse en lo que mas les gustara pero solo Neville tenia clara la meta, el camino se abría ante el sin restricciones mientras que para Zabini y Draco este parecía cerrarse cada vez que consideraban una opción, mas para el platinado ya que la gente comenzaba a darse cuenta que Harry no lo apoyaba como antes lo cual hacia volcaran una gran cantidad de odio por haberse librado de la cárcel.
El ultimo día que estuvo en Hogwarts miro a Harry volver a ser ese chico al cual despreciaba en el pasado, el que lo tenia todo a sus pies sin que lo pidiera mientras el estaba oculto sangrante después de ser atacado, ridículamente por primera vez sentía que merecía eso y mas, había sido un cobarde. Antes de poder ser visto fue al único lugar donde sabia estaría completamente solo, el único lugar que lo estudiantes aun temían, la oficina de Snape.
Había estado en la oficina de Snape por varias horas, todo lo que le llegaba a la cabeza eran recuerdos de la vida que había llevado hasta el momento, todo cambio cuando estaba ante el señor oscuro mostrando el mayor respeto posible, no quería se enfadara terminando muerto o herido, su voz sonó baja pero era clara debía matar a Dumbledore para recuperar su confianza, solo era un forma de decir que era su hora de probarse. Estuvo en su habitación pensando en la forma de cumplir con lo que pedían pero cada plan, cada forma horrible de matar que se le venia a la cabeza terminaba horrorizándolo, no podría hacerlo estaba seguro que fallaría y de cierta manera sabia el señor oscuro también estaba consiente de ello porque días después le pido encargarse de hacerlos entrar a el castillo.
El regreso al castillo trajo el miedo y impotencia al no poder librarse, no podía confiar en nadie. Ejecuto cada uno de sus planes fallando en todo, estaba devastado, necesitaba ayuda y ya que Snape se había ofrecido el tomaría su palabra pero antes necesitaba confiar firmemente así que se dedico ha observarlo notando como su padrino miraba a Harry de forma diferente entonces continuo mirándolo esperando ver que era lo interesante, no vio nada, no entendía hasta que lentamente en esos ojos impasibles observo las misma mirada que su madre le daba cuando decía lo amaba era como levantar una venda de sus ojos; Snape se preocupada por Harry de la misma manera que su madre, necesitaba pruebas esa información haría que su familia se congraciara con el lord. Descubrió que era su hijo, he iba a decírselo al señor oscuro porque Potter se había atrevido a lastimarlo pero mientras huía de Hogwarts lo único que deseaba era que todo se acabara y solo el era capaz de hacer posible eso, guardo silencio, protegiéndolo cuando lo llevaron a la mansión.
En Hogwarts hablo con Snape sobre lo que sabia, al principio estaba muy molesto no era conocido por guardar secretos a pesar de eso le hablo sobre porque debía proteger su secreto, porque era tan importante para el que Harry pudiera completar su misión, había sido la única vez que fue capaz de ver un lado diferente y sintió celos porque ese hombre había sacrificado su vida entera para poder poner a salvo el mayor tiempo posible a su hijo, sin importarle el costo y el no estaba seguro si en el mundo hubiera alguien capaz de hacer eso por el o si el podría hacerlo por alguien mas. Desde ese día su padrino cuando podían estar a solas le hablaba de su esposa de las pocos meses que había podido pasar con su hijo escuchaba con atención cada palabra, en ellas no había arrepentimiento.
Cuando Harry venció eran finalmente libres aunque en el proceso el no pudo conocer al hombre que había dado toda para salvarlo, hubiera querido tener el valor de enfrentar las cosas sin importar las consecuencia pero era un cobarde si no porque estaba oculto en la oficina de un muerto, intentando esconderse de todos y cada uno de los que lo odiaban.
Era su ultimo día en la escuela saldría al mundo y era muy probable que alguien levantara su varita contra el, se oculto tras Harry, el no lo protegía mas, el claro ejemplo era su labio roto y su mano sangrante. Se lavo lo mejor que pudo tenían que hablar, como se había hecho costumbre estaba rodeado de amigos que al verlo le apuntaron con sus varitas, sonríe porque había tratado de protegerlo todo este tiempo y el no lo sabia.
- Unas palabras solamente – dice esperando que solo por esta vez le complazca
- Puedes decir lo que quieras – responde Harry sin míralo
- Es sobre lo que me pediste que hiciera, solo necesitas fírmalo y será todo además deje de manejar tus bienes, tu nuevo administrador se comunicara contigo, gracias por cuidar de mi madre, es todo – se da la media vuelta caminando a la salida
Todos estaba en orden, tomo el tren a casa esta muy vacío aunque era mejor de esa forma no tendría que encontrarse con alguien y pelear aunque los demás pasajeros no pensaban lo mismo; un ataque por la espalda es lo único que se necesita dentro del tren para saber cuanto le odian, seguidos de mas y mas, logrando hacerle sangrar de misma forma que Harry lo hizo con un hechizo, uno a uno le muestran sus rostros, siendo odio lo único que viera pero en todo ese caos vio la mirada tranquila de su padrino, no era su tiempo aun.
Fue llevado al hospital donde un aprendiz tuvo que curarlo ya que el residente se negó a sanarlo, una serpiente como el no hubo intercambio de palabras mientras lo curaba, realmente no había nada que decir, hizo su trabajo, lo dejo ir a casa y se habría ido de no estar seguro que si regresaba permanecería oculto, con miedo a salir y ser atacado. Tenia que encontrar su camino como todos en el mundo; recordó lo que alguna vez le pregunto Snape en ese momento no supo responder pero tal vez ahora tendría una respuesta.
- ¿Qué protegerías con tu vida? – aun escuchaba su voz al hacerse esa pregunta
En ese entonces de sus labios no salió ni una palabra aunque en su cabeza se decía que tal vez su familia, tal vez su madre, tal vez… tal vez pero nada mas que eso, Snape dijo la respuesta estaba escrita en su rostro pero aun no la entendía, paso días mirándose pero el no veía la respuesta. Entonces ahora que desearía proteger porque seria capaz de ofrecer su vida; la imagen de Harry y su madre tomando el té llego a su cabeza, su madre era el único ser que lo amaba, Harry era su obsesión desde niño, el único ser que deseaba a su lado pero había sido rechazado, su padrino había visto lo que el apenas se diera cuenta, amaba a Harry; se puso a reír, Snape sabía que tenía una gran posibilidad de morir, hizo que su amor por el creciera para que en el futuro fuera Draco quien lo protegiera del mismo modo que Snape lo había hecho. Auror, era la respuesta, no seria fácil de eso estaba muy seguro pero por las personas que debía proteger lo lograría de eso estaba seguro.
Harry estaba en el laboratorio de pociones cuando una lechuza llego entregándole una nota de parte de Narcissa, en donde preguntaba si sabia que era lo que había pasado con Draco ya que no había regresado a casa. No quería que se preocupara por lo que le pido de favor a el señor Weasley que si podría preguntar si en ministerio sabían de el, la respuesta fue rápida, le dijo que había sido atacado en el tren y que es ese momento se encontraba en la oficina de lo aurores presentando su solicitud aunque era muy probable que fuera rechazada.
Con el paso de los días escuchaba en todos los pasillos que nuevamente Draco había sido rechazado y no podía evitar preguntarse porque estaba tan empeñado en ser auror si sus conocimientos para los negocios eran tan buenos y suficientes para que continuara manejando sus asuntos, no le incomodaba que lo hiciera confiaba en el buen juicio de Narcissa, que ahora estaba preocupada por su hijo y eso no le agradaba para nada si tenia que rogarle a Draco lo haría solo porque su madre estuviera mas tranquila.
Había llegado a el ministerio de magia, sin problemas aunque eso si con los ojos de todos sobre el, camino a la oficinas de los aurores, Draco estaba nuevamente en la línea esperando su turno con otros candidatos, se acerco a el atrayendo la atención de todos menos de quien deseaba, finalmente pidiéndole permiso a un aspirante logro sentarse a su lado.
- No entiendo porque estas aquí cuando tienes un trabajo – comienza Harry haciendo que el lo mire con un sonrisa
- Y yo no se que haces aquí – contesta Draco esperando que lo deje tranquilo pronto
- Ellos no te aceptaran – dice con sinceridad esperando que entienda que su mejor opción es regresar
- Puedes hacer que me acepten – responde haciendo que Harry no sepa que responder – toma un respiro, es la ultima vez que lo intento – levantándose al ser su turno que como lo esperaba vuelve a ser rechazado
- Tengo el dinero necesario para que hagas lo que desees – Harry intenta animarlo logrando que el ría, dejando al chico a su lado confundido
- A caso soy una esposa trofeo a la que piensas mantener – continuar riendo mas al ver la cara que pone con su comentario – me las arreglare solo, no debes cuidar de mi porque con eso hará feliz a mi madre, tu y yo sabemos que no te agrado, mi madre esta a salvo realmente eso es lo que me importa – su seguridad le asombra hasta a el mismo – tome mi decisión, no hay vuelta atrás – es lo ultimo que dice dejándolo parado sin saber que hacer
Había ido a casa junto a Harry fue con su madre y simplemente dijo que debía irse encontrar su camino, su madre lo miro suplicante pero el simplemente cerro los ojos esperando no dijera las palabras quédate, no lo hizo al parecer ella también vio lo mismo que su padrino. Lo dejo ir con un solo no dejes de escribir y visitarnos sabes donde encontrarnos y siempre estaré para ti.
Harry se entero de su partida cuando lo viera hacer su maleta a la mañana siguiente, no pregunto lo que hacia solo dijo que si necesitaba dinero estaba mas que feliz en proporcionárselo, nuevamente lo miro con una sonrisa.
- Lo que yo quiero no puedes dármelo – dice volviendo a su maleta como si no le doliera la despedida – prométeme que cuidaras a mi madre – vuelve a mirarlo con mucha intensidad
- Lo prometo – es su respuesta yéndose dejando que termine volviendo a la escuela necesitaba sacar excelentes en los E.X.T.A.S.I.S para convertirse en un pocionero, con los libros de su padre de seguro podría lograrlo a pesar que esa carrera decepcionaría a Ron al que aun no le había dicho no seguiría el mismo camino que el como auror a pesar que tenia su lugar asegurado en el programa al salir.
Regresaba a casa de su padre donde ahora vivía con Narcissa seguido porque la verdad era que la mujer que tanto le había ayudado ahora estaba sola lo que le dejaba mucho tiempo para pensar en la partida de Draco y no le gustaba para nada esa mirada triste quería estar enojado con el pero después de hablar con Zabini sobre los ataques que sufría tal vez solo quería escapar y sin sentir la presión de su apellido sobre él, como en su momento el mismo lo querría.
