Prompt. La familia Hood-Mills libra una batalla para conseguir que la más pequeña de la familia vaya a dormir.

El malvado hechicero, el dragón y la princesa en pijama

Una noche cualquiera, cuando Henry ya le ha leído un cuento para dormir y Roland ha sido el dragón más poderoso de todos los tiempos en un viejo castillo construido con legos, Hope no quiere irse a dormir.

Regina ha puesto el pijama a su pequeña hija de tres años y la persigue por toda la casa para convencerla de que es hora de meterse en la cama.

Hope corre y brinca por los pasillos hasta echarse sobre el sofá de la sala donde su padre lee un libro con atención.

―Oye, ¿qué haces despierta, princesa?

Hope tiene una sonrisa traviesa que heredó de él, con esos hoyuelos en ambas mejillas.

―No quiero dormir ―responde la niña abrazándose a su padre.

―¿Ah, no?, ¿por qué?

―No estoy cansada ―dice Hope estirando sus pequeñas piernas sobre el sofá.

―Pero adivina qué: tu mami y yo sí estamos cansados y tus hermanos también.

―Yo quiero seguir jugando ―dice Hope con un gesto de decepción.

―¡Hope! ¡Hora de ir a la cama! ―exclama la voz de Regina desde el pasillo.

―¿Qué te parece si te acompaño hasta tu habitación y en el camino nos encontramos con unos espantosos ogros? ―pregunta Robin a su pequeña mientras la toma en brazos.

―¡Oh, sí! Tú serás un caballero, papi ―dice Hope emocionada, abrazándose al cuello de su padre.

―Así es, milady ―responde Robin con una sonrisa―. ¡Oh, no! No es un horrible ogro el que nos acecha... ¡Es el malvado hechicero y su dragón que quieren robar a esta preciosa princesa! ―exclama Robin cuando ve a Henry y a Roland subiendo las escaleras hacia sus dormitorios con las caras somnolientas.

Regina se topa con ellos y Robin sonríe:

―Y aquí está la hermosa reina del castillo que quiere recuperar a su princesa.

Regina sonríe y da un beso a Robin en la mejilla.

―Gracias, mi caballero ―musita Regina enternecida.

―¡Mami! No puedes besar a mi caballero ―dice Hope con desaprobación―. Eres la reina.

―Oh, sí. Lo lamento, cariño.

―¡Cuidado! ¡Ahí vienen el malvado hechicero y el dragón! ―exclama Robin y sube las escaleras corriendo con Hope en sus brazos dejando a Henry y Roland por detrás.

―Vamos, malvado hechicero y dragón, la aventura de la noche aún no termina ―dice Regina riéndose hacia Henry y Roland.

―Oh, será una noche larga ―dice Henry arrastrando los pies.

―Ni que lo digas ―responde Roland con un largo bostezo.