Hola!

Estoy de regreso, creo que esta vez no tarde tanto :)

Espero que les guste; esta vez tratare de publicar más seguido...

Gracias!


Capítulo 6

Enigma

-¿Cruzaste la barrera...la misma barrera que...que mantiene a la Reina Malvada Exiliada?

-Rubi yo...yo no sabía, solo vi esa gran cosa brillante y yo... yo.

-¡Te volviste loca! –la morena pierde totalmente el rugido que sale de la garganta de Rubi le eriza la piel.

-No tienes ningún derecho de hablarme así.

-Tengo todo el derecho de decirte lo que quiera cuando tu juegas con mi vida- le suelta llena de furia-porque mejor no me llevas ante tu madre para que me corte la cabeza y terminamos de una vez con esto.

Emma se queda con la boca abierta, intenta decir algo pero no logra recuperar la voz. Esos ojos rojos la miran llenos de rabia. Se paraliza.

-La Reina Malvada. Por los dioses Emma que has hecho-se dobla tomándose fuertemente el estómago, parece que en cualquier momento perderá el equilibrio. Emma se acerca, coloca una mano sobre su hombro. Rubi la aparta de un empujón-Tú...me...utilizaste-cada palabra esta enfatizada con dolor.

La reacción de la morena toma por sorpresa a la princesa. No estaba preparada para un momento como ese. Como podía soportar esa mirada llena de decepción que le lanzaba su mejor amiga.

-No Rubi, así no son las cosas-un nudo crece en su garganta, trata de tragar para poder liberarse del malestar.

-¡¿Cuántas veces la haz visto?!

-No lo sé. Unas cuatro o cinco veces-

-¡Cuatro o cinco!-repite horrorizada.

Emma baja la cabeza a modo de disculpas.

-No puedes continuar viéndola, es la maldita Reina Malvada, el que este exiliada debe decirte la clase de mujer que es.

-Una mujer que refleja mucho dolor-ambas se miran desafiantes.

-Es perversa, algo debe estar planeando para utilizarte y castigar a tu madre.

-Desconoce de dónde procedo.

Oh, no. Allí estaba nuevamente eso ojos centellando de furia. Hay tantas cosas que quiere decir, sin embargo guarda silencio. Parece que cada palabra que sale de su boca alimenta la cólera de Rubi.

-¿Qué piensas que pasará cuando lo sepa?-pregunta mordaz-Tienes el estúpido pensamiento de que puede ser buena ¿Eso crees? Pues la sangre que mancha sus manos por todas esas vidas que ha quitado dice todo lo contrario. ¡Despierta Emma!

La mirada de la loba no rompe el contacto. Se ve furiosa, herida. La rubia tiene la sensación que algo entre ellas se empieza a romper. La preocupación se refleja en su rostro. Emma parpadea para no llorar. Dios...como le puede explicar a Rubi lo que ve, lo que siente. En su estómago un agridulce sabor se abre paso hasta su garganta.

-He confiado en ti y tú prácticamente lanzas mi cabeza a los pies de tu madre.

La respiración de Emma se corta al oírla hablar.

-Lo siento, no sé lo que estoy haciendo-la tristeza crece tanto dentro de ella al punto que siente que es arrastrada a un precipicio donde las lágrimas no pueden ser contenidas.

-Tienes que detenerte.

-¿¡Crees que no he querido hacerlo!?-sus ojos se van llenando hasta desbordarse-Pero no puedo.

-Eres insensata-grita llena de frustración- La reina Snow me castigará si se entera de lo que estás haciendo. De manera estúpida he sido participé en todo esto y no pienso continuar colaborando con tu forma de actuar-comienza a llorar mientras habla- Si continúas con tus absurdos planes no me vuelvas a buscar.

-¿No puedes hablar en serio?-se le encoje el corazón-Rubi no.

El sollozo es un sonido ahogado que sale de sus labios estrangulando su garganta, la idea de que Rubi no quiera volver a verla la paraliza. Solo de pensarlo se estremece de miedo.

La joven morena no se ablanda al verla así; aunque las lágrimas no dejaban de bañar su rostro, su mirada continuaba siendo dura.

-Tú no puedes continuar viéndola. Lo que estás haciendo es muy grave, estas siendo desleal con tu reino-deja salir con rabia todo lo que tiene dentro.

El rostro de la princesa se ensombrece de puro dolor, le cuesta creer que esa amistad se está derrumbando sin darle tiempo a reaccionar. Una nueva oleada de lágrimas aparece.

-Pensé que nada podía ser más importante que nuestra amistad-murmura Rubi torciendo la boca en un gesto de dolor.

-Eso es un golpe bajo-dice a media voz.

-¿Sabes lo que es un golpe bajo?-anuncia en tono elevado-Tú, mintiéndome para tapar tus visitas clandestinas con esa bruja.

-¿Por qué la odias tanto, es tu reina?

-Ella no es mi reina-escupe con rabia-Mi lealtad es al Gran Reino Unido.

-¿Y si hubieras permanecido en tu reino?... ¿De quien sería tu lealtad?

-Intentas desviar el tema.

-No, pero es algo que puedes analizar más adelante.

-Eso no me interesa. Aquí el punto es que tú vas a continuar con lo mismo y mis palabras te importan muy poco- a Emma ya comienza a molestarle el tono de voz demasiado elevado que utiliza -Te da igual si dejo o no de hablarte...

-Ya basta Ru-la corta con firmeza-He dejado que te desahogues, que me grites y hasta que me llames estúpida es momento de que guardes silencio y me escuches.

-¿Me estas mandando a callar?

-Te ordenando que te calles y ni siquiera hagas el intento de marcharte-hace un gesto con su mano como advertencia. Limpia los rastros de lágrimas mirando seriamente a su compañera.- No estoy segura cuantos años tendría. Pueden ser unos cinco o seis. A veces me parece que es solo un sueño, las imágenes vienen a mi cabeza una y otra vez. Nunca se van-mueve la cabeza como si quisiera aclarar sus ideas-Recuerdo el bosque, su olor, lo brillante y gigantesco que se mostraba. Los brazos de mi padre sosteniéndome mientras volábamos. Nada se podía comparar con eso hasta que... hasta que esa cosa enorme y brillante apareció ante mis ojos lo que sentí redujo a cenizas todas mis emociones anteriores.

-¡¿El rey te llevo a la barrera?!-

-Mi madre también estaba. Recuerdo su voz al igual que la de Azul-guarda silencio mirando pensativa una cicatriz -Mi madre causo esto-señala el lugar en la palma de su mano- Llore mientras me preguntaba por qué ella me estaba causando dolor. Mi mano manchada de sangre fue a parar a esa cosa mágica, me cuesta describir todas las cosas que sentí, solo sé que fue... fue maravilloso, dulce, mágico y aterrador-vacila un instante sobrecogida por los recuerdos- Algo entraba y salía de mi cuerpo hasta dejarme completamente agotada. De regreso en el castillo todo es más confuso, estaba mareada y algo débil, creo que ellos pensaban que aún continuaba dormida porque seguían discutiendo. Mi madre estaba empecinada en que Azul borrara mis recuerdos, mi padre, él estaba furioso, se opuso de manera rotunda a que usaran nuevamente magia en mí, dijo que nunca más permitiría que me hicieran daño-levanta los ojoshacia su amiga quien está mirándola fijamente. Nunca antes había hablado en voz alta de esos recuerdos confusos que guardaba en su cabeza, ni siquiera se había atrevido pensarlo, tenía la idea de que con este simple acto su madre podría darse cuenta. La solución fue no hablar, ni recordar lo sucedido. Hasta ese día - Así que hice como si despertara... desperté y fingí no recordar nada. No quería que nadie borrara mis recuerdos, no podía deshacerme de esa nueva sensación que me estaba llenando. Por primera vez me sentía como si pudiera volar.

No sabe cómo descifrar esa manera en que Rubi la mira parece algo aturdida. Para Emma es claro que ese nudo que le aprieta el estómago no va a desaparecer hasta que Rubi diga algo. Quizás lo que dijo no tiene nada de sentido. Las manos se mueven con desesperación por los rubios cabellos.

-Dime algo por favor-chilla.

-Estoy aturdida, algo agobiada y para colmo tus palabras no me alivia para nada, hace que las cosas sean más grave-de pronto pareciera que el pánico se apodera de Rubi.

-Por favor entiéndeme- por un segundo ve como esas pupilas rojas se dulcifican.

-Y quien me entiende a mí, quiero conservar la cabeza sobre mis hombros.

-Esto que siento aquí –su mano hace un gesto alrededor de todo su pecho-Eso me empuja hacia esa cosa, hay algo allá que necesito descifrar, algo que mis padres me ocultan.

-Quieres decir que hace siete años estuviste ante la barrera y que hay una conexión entre esa cosa y tú-se pasa la mano por el pelo nerviosa.

Emma acepta con un movimiento de cabeza. Rubi vuelve a tensarse con su respuesta.

-Ya veo- pone mala cara- Ni siquiera estas segura de que sea real.

-Después de ese día me convencí de que era un sueño. Tampoco quise pensar en ello, temía que un solo pensamiento sobre eso alertara a mi mamá-cierra los ojos un segundo, cuando los abre sus pupilas muestran todo su pesar-Yo simplemente lo olvide.

-Hasta que volviste a toparte con la barrera.

-Si-murmura-Ru, de verdad lo siento.

-No solo perderé mi cabeza-una suave sonrisa se asoma por sus labios- La reina de seguro me va a despedazar. Espero que vayas a llorar en cada sitio donde abandonen mis partes.

Siente que por primera vez desde que inicio esa conversación su amiga se relaja. Una parte de ella quiere acercarse y abrazarla. Conoce muy bien a Rubi, sabe que su cerebro se ahoga cuando no encuentra salida. Obviamente esta agobiada; ambas lo están.

-No quiero perderte Rubi, eres mi mejor amiga-dice en voz quejumbrosa.

-Solo trato de entender que tus padres, los reyes, guardan un tenebroso secreto y tú piensas meterte en el mayor problema de tu vida para descubrirlo-se masajea las sienes en círculos mientras da unos cortos pasos.

-Nunca dije que fuera algo tenebroso-replica rápidamente.

-Las cosas buenas no se ocultan-le dirige una mirada acusadora. Resopla sujetándose la cabeza con ambas manos-Porque siempre te empeñas en buscar problemas, lo peor de todo es que me arrastras contigo pero esta vez... esta vez no... No puedo.

-Rubi-Emma busca su mirada pero la joven morena la aparta.

-Quizás yo solo debería ir a casa y pensar-Sisea. Se queda pensativa durante unos segundos antes de darse la vuelta- Por favor respeta mi decisión... No me busques.

Continuará...