Y ahora que sabía lo que debía hacer, dudaba del cómo y el dónde precisamente justo a mitad de camino entre la Montaña Paoz y Ciudad Satán.
"¡Por el amor de Kami!" pensó, aunque luego se corrigió a "¡Por el amor de Dende!" y dio un largo suspiro.
Claro, su plan era simple pero efectivo, de eso último estaba segura. Sería más efusiva en sus sonrisas, ya no tomaría su mano solamente, sino entrelazarían sus dedos, le abrazaría sin ninguna razón tomándolo desprevenido... Y de a poco, sólo de a poco le iría agregando palabras. El asunto era sencillo: ¿pero dónde?
A veces se sentía sobrepasada por unas ganas feroces de abrazarlo y decirle lo que sentía sin importar nada más, pero era en esos instantes cuando los recuerdos llenos de flores de acuarela, las conversaciones con Bulma y Chi Chi en el más allá, se apoderaban de sus pensamientos.
—Mi Gohan nunca ha interactuado con personas más allá de nuestro círculo, a excepción de sus profesores particulares. Estuve muy nerviosa durante su primer día de clases —dijo Chi Chi mientras ponía sus manos en su pecho mirando con angustia hacia el cielo.
—Comprenderás su torpeza —terció Bulma—. Las mujeres han de ser algo incomprensible para él. Debes tenerle paciencia, necesitará un tiempo para que se adapte a esa forma de relacionarse. Pero no te preocupes, confiamos en ti.
Quizá a cualquier mujer le hubiese parecido aburrido lidiar con un tipo así; tal vez más de alguna hubiera intentado aprovecharse de aquello. Ella bien lo sabía.
Ser la hija del Campeón del Mundo la mayoría del tiempo era una molestia, pero lo que más detestaba era la gente que se le acercaba más de lo permitido. Algunos sólo querían de su fama y dinero y hasta cierto punto podía entenderlo, pero no estaba dispuesta a aceptarlo, ¡jamás! Pero si había algo que le causaba un asco terrible era el hecho de que se acercaran a ella para tenerla de trofeo. Una pieza para lucir en sociedad, para gozar en la intimidad con el único fin de sentirse poderoso, deseado y satisfecho. Un vil presumido. No podía sentir otra cosa más que una profunda repulsión desde el fondo de su estómago, por lo que pensar en tener pareja, conocer a un hombre, compartir y enamorarse era algo que simplemente no se encontraba en su quehacer diario.
Confiamos en ti.
Bulma… Aquella mujer debió haber pasado lo mismo que ella. No le estaba endosando una presión al decirle que tuviera paciencia, sino dándole su comprensión y ánimos. Desde el fondo de su corazón sentía una enorme gratitud por ella, Chi Chi, Goku y los pequeños Goten y Trunks. Incluso sabiendo las mentiras de su padre, no la rechazaron ni dudaron de sus intenciones. Hacían todo más sencillo para ambos.
Debían de querer mucho a Gohan.
Después de haber sufrido tanto, era lo menos que merecía alguien tan noble como él. Y se dio cuenta de que nunca le dio las gracias por haber derrotado a Cell. Hoy lo haría.
Quizá sería mejor devolverse a la ciudad y pedirle verse allí…
— ¡Hey, Videl!
— ¡Goku-San! —eso sí que la tomaba de sorpresa. ¡¿En qué momento se acercó tanto a la Montaña Paoz?!
—Vaya, no recordaba que venías a visitarnos… ¡Chi Chi me regañará por haberlo olvidado! —agregó Goku con su característico gesto sin poder evitar reírse.
—No… Bueno, en realidad vine de improviso.
Podría improvisar perfectamente cientos de veces contra bandidos o eludiendo a los paparazzi, pero en momentos como este envidiaría a Ireza. Seguro ella sin dudarlo diría algo como "¡Extrañaba mucho a Gohan y me vine sin pensarlo mucho!". Después se imaginó a su amiga en su lugar y se le revolvió el estómago. Para su suerte Goku estaba totalmente ajeno a sus pensamientos.
—Ya veo… ¡Ven! Gohan estará contento de verte.
Videl encapsuló su nave y voló en silencio junto a Goku hasta llegar a la acogedora morada de los Son.
¡Espera!
"Estoy a segundos de verle y ni siquiera sé qué hacer ahora mismo…" y antes que aquellos pensamientos proliferasen Goku los interrumpió nuevamente.
—Me adelantaré para avisarle a Chi Chi de tu visita, ¡vuelvan pronto!
—Gracias, Goku-San… ¿Eh?
—Hola Videl… —dijo Gohan sin saber cómo continuar—. No esperaba tu visita pero te sentí tu presencia y…
— ¿Vamos a dar un paseo por los alrededores?
El rostro de Gohan mostró sorpresa pero rápidamente cambió a una sonrisa serena, de esas que a ella le transmitían tanta seguridad. Se le acercó flotando y partieron, pero antes Videl tomó su mano.
— ¿Te molesta? —a pesar de su sonrojo, lo miro con suavidad directo a los ojos aunque escondiendo un poco su mirada, no necesitaba ser tan valiente.
No respondió inmediatamente, como si estuviera pensando con calma su respuesta en la medida que su sonrojo desapareciera.
—No, no me molesta.
— ¿Y esto? —mientras enlazaban sus dedos.
—…Me gusta.
Lo dijo apenas sonrojándose, tan tranquilo que la impresionó. Sí, no debía pensar tanto después de todo. Ahora sólo quería recordar cada sección del tacto de su mano, lo demás no importaba.
~ o ~
Mientras terminé de escribir este capítulo estuve constantemente luchando para evitar dedazos, creo que lo logré pero metí la pata igual xD Saludos a todos y muchas gracias por sus reviews. Me hacen feliz!
