Los primeros rayos del sol entraban en el cuarto de las chicas, una chica con ojos azules se encontraba despierta, lista para ir a ver cómo había pasado la noche la navegante. Salió de su habitación y subió a la torre de vigilancia. Al llegar sus ojos miraron la escena con ternura. Navegante y capitán se encontraban dormidos, Nami tenía su cabeza sobre el hombro de Luffy, y Luffy tenía la suya encima de la de Nami. Sonrío, después le pediría a Nami que le contara todo. Mientras, se encargaría de que nadie los moleste.

El tiempo pasó y una navegante comenzó a abrir sus ojos, sintió algo sobre su cabeza y se dio cuenta que Luffy se había quedado dormido. Se levanto con cuidado para no despertarlo, una vez que estuvo frente a él sonrió, se veía como un niño. Al darse cuenta que Sanji llamó para desayunar decidió levantarlo.

-Luffy, Luffy, Luffy...- repitió mientras le movía el hombro con la mano. Al ver que el dueño del sombrero de paja abría lentamente sus ojos sonrío-buenos días Luffy.

-Buenos días Nami- Le sonrió y ambos bajaron a la

Entraron y Robin le lanzó una mirada pícara a Nami, esta se sonrojó y se sentó al lado de Luffy. El desayuno paso normal, como todos los días. Al terminar Nami les pidió que se quedarán, debía designar lo que haría cada quien en la isla.

-Franky y Ussop irán a comprar cosas para el barco, Sanji irá a comprar comida y Chopper lo acompañara para ayudarle a cargar las cosas.- los mencionados respondieron que si.

-Y Luffy y Zoro pueden hacer lo que quieran- La navegante miro a Luffy y abrió los ojos inmensamente- ¿No te habías comido esa mandarina anoche?

-No, la guarde -dijo sonriendo.

Todos los Mugiwaras estaban sorprendidos, ¿Luffy había guardado comida?. Eso sí era algo inusual, su tonto capitán se come todo lo que le dan sin dudarlo, pero el inocente mugiwara no se había dado cuenta de que todos lo miraban extrañados.

-Bueno-suspiró la navegante- y Brook cuidara el barco, ¿de acuerdo?

-Si!- respondieron todos los mugiwaras al unísono.

Llegaron a la isla y dejaron el barco escondido, cada mugiwara fue a hacer lo asignado por la navegante. Luffy y Zoro caminaron sin rumbo por la isla, Luffy tenía que cuidar que Zoro no se perdiera.

-Oye Zoro-El mencionado giro la cabeza para verle- Creo que estoy enfermo.

-Si, yo también lo creo- Luffy le miro extrañado- Después de que saber que guardaste una mandarina me preocupe.

-Oh, shishishishi, no es por eso.

-Entonces?

-Es que cada vez que estoy con Nami me siento extraño, y cuando alguien se le acerca quiero golpearlo, pensé que me había vuelto alérgico a Nami- Zoro lo miró extrañado, su capitán era un idiota-por eso guarde la mandarina, Nami huele a mandarina, pero la mandarina no me hizo nada, así que creo que no soy alérgico a Nami- dijo sonriendo por su descubrimiento.

Zoro suspiro -lo que tú tienes no es una enfermedad.

-en serio?-Dijo Luffy feliz

-Si, tú estás enamorado de la bruja

-Oe no le digas bruja- dijo Luffy haciendo puchero-... Que estoy morado?-dijo ladeando la cabeza.

-Enamorado-repitió Zoro.

-Enamo..que?

-Agh, que es un sentimiento misterioso- le dijo Zoro para que entendiera

-Oh ya veo, y eso qué significa?

-Te lo digo ya que estemos solos-dijo Zoro al ver que Nami y Robin se acercaban.

-Hola espadachín-san, capitán-san-dijo Robin

-Hola-saludó Nami- que bueno que nos encontramos, ayudarán a cargar bolsas

-Ah? Cárgalas tu bruja

-Si no lo haces aumentare tu deuda al triple-dijo sonriendo

-Tsk- Zoro tomó las bolsas de Robin

-Luffy tu cargaras mis bolsas, si no-

-Esta bien- dijo Luffy cortándola y tomando las bolsas de Nami- Oh! Nami, que crees?- dijo sonriendo

-Qué?- respondió Nami volteando su cabeza para verlo.

-Zoro dijo que no estoy enfermo- Sonrió más.

-Que bien- dijo Nami feliz.

Los cuatro entraron a una tienda en donde Robin y Nami se probaban diversas prendas de ropa. Como siempre Nami iba a comprar una montaña de ropa, y para pagar menos se puso a seducir al vendedor.

-Nee~ Para mí que precio tiene todo esto?- dijo con voz melosa, mientras se recargaba en el mostrador y juntaba sus brazos mientras los movía para que su pecho se viera más grande

El vendedor sudaba frío, y no realmente por la gata ladrona, sino que era porque atrás de ella se encontraba un chico con un sombrero de paja el cual le cubría los ojos, tenía un semblante serio y soltaba olas y olas de haki, la navegante estaba tan metida en hacer caer al vendedor que no se dio cuenta de los que hacía su capitán.

-S-son 50000 berries- dijo con dificultad.

-De verdad?-preguntó Nami con los ojos en forma de berries.

-S-si-dijo tragando saliva.

-Gracias!- Nami se lanzó a abrazarlo.

La mirada de Luffy se volvió más fría que antes y el vendedor sudó más frío, se apartó rápido de la chica y puso en bolsas toda la roba, Nami le pagó y salieron de la tienda. Luffy suaviso su mirada una vez que salieron.

-Vaya, quien diría que eras tan celoso- dijo riendo Zoro, pues Nami y Robin iban hablando adelante así que no los escucharían.

-ce-que?-preguntó Luffy.

-Jajaja, olvídalo, después te explicaré todo.

-Esta bien- respondió el mugiwara con demasiadas preguntas en su cabeza.

Perdon one por las faltas de ortografía, gracias a todos a los que le gusta mi historia 3, hasta la próxima, besos con chocolate para todos :3