-Con que Clarke...- tamborileo con los dedos el volante, intentando iniciar una conversación tras diez minutos de silencio - ¿Qué edad tienes?.

- Esto que es...¿un interrogatorio? - me dice cortante con la intención de prolongar el silencio incómodo.

- Puede... - le sonrío alzando las cejas divertida. En cambio, ésta mantiene su pacto de silencio, y su rostro hacia la ventana - me gusta conocer a mis víctimas - bromeo.

- Pensaba que esto no era un secuestro - rompe su silencio para fijar,solamente unos segundos, su mirada en mí.

- Y no lo es...es simplemente "un simulacro de secuestro" - me mira extrañada sin entender a lo que me refiero - ya sabes, para la próxima vez que te secuestren - se ríe tímidamente, lo que hace que inexplicablemente se me revolotee el estómago,en el buen sentido.

- Espero que nunca me secuestren de verdad - su mirada vuelve a fijarse en mí pero esta vez con una sonrisa encantadora - y si lo hacen, espero que seas tú - y ahora es cuando la miro con una sonrisa es estúpida en el rostro - ya sabes...me refiero a que... - habla atropelladamente - eres demasiado amable para ser una criminal - recula rápidamente.

- En realidad no lo soy - me río nerviosamente por su halago - la verdad es que no te gustaría saber de lo que soy capaz.

- Tranquila, no me asustaría de todas formas - dice muy convencida.

- ¿Y eso?.

- Porque soy psicóloga - dice con orgullo.

- Vaya... entonces tendré que tener cuidado - me concentro en la carretera - no quiero que con mis gestos descubras realmente quién soy y vayas a la policía - la miro para observarla una vez más y nuestras miradas se cruzan.

- Tranquila, no se me ocurriría eso - cabizbaja, se entretiene con el hilo de sus pantalones, con el que ha empezado nerviosamente a jugar - ¿Qué? - se ruboriza. No le gusta que le mire -De momento no me has hecho nada, y además, me estás llevando prácticamente a casa - se excusa muy malamente.

- ¿Ah sí? - digo intentando no sonreír. Vuelvo a concentrarme en la carretera porque si paso más de un minuto mirándola,temo que tengamos un accidente - ¿ y a dónde vas, si se puede saber?.

- A Nuevo México - sus ojos se vuelven a cruzar con los míos. Ahora, empieza a jugar con sus dedos con la ventanilla del coche.

- Pues no tienes pinta de mexicana.

-¿Es un chiste? - no se ríe, pero la comisura de sus labio se eleva y a mí me sirve como válido - porque es muy malo - me mira.

- Es un intento de chiste, pero obviamente... - la miro de arriba abajo poniéndola nerviosa - soy mejor en otras dotes...

- No lo dudo - se gira para mirarme muy seria - ya me lo has demostrado antes - y de nuevo, vuelve a poner la atención en la ventanilla.

- Chiquita, antes solamente estaba tanteando el terreno - la miro, humedeciendo los labios con gracia y ésta avergonzada,carraspea. ¡Dios!, es tan fácil ponerla nerviosa.

- Bueno, ¿me vas a decir la edad que tienes? - insisto de nuevo.

- Veintitrés - su mirada nerviosa vuelve a cruzarse con la mía - ¿y tú?.

- No puedo responder a eso.

- ¿Por qué no? - me pregunta molesta.

- Te he dicho que no puedo contar nada sobre mí - le sonrío y ésta reacciona poniendo los ojos en blanco.

- Entonces no me preguntes más porque yo tampoco te voy a contar nada - dice enfadada dándome la espalda.

Y de nuevo, el silencio cae entre nosotras.

Entiendo que se haya molestado, obviamente, porque no es justo que yo esté preguntando por su vida y me responda, pero cuando es al revés, yo no responda nada. Pero vamos, yo he intentado hacer mi mayor esfuerzo para que el trayecto se nos haga ameno. Lo peor va a ser cuando le diga que va a tener que ayudarme a atracar el casino de Las Vegas...pero ni modo, no es mi culpa que se haya interpuesto en mi camino.

Pasan diez minutos y estoy desesperada por hablar. Sé que no está durmiendo, porque su respiración no está calmada...y lo sé, porque en los momentos que la miro, su respiración se vuelve algo irregular, cómo si sintiera mi mirada en ella. Además de que la he pillado varias veces a través del retrovisor observándome, mientras que se hace "la dormida".

Mira,si no quiere hablar, es problema suyo.

Desesperada, enciendo su reproductor de música:

(Barbie girl - Aqua)

Hi Barbie

(Hola, Barbie)

Hi Ken

(Hola, Ken)

Do you wanna go for a ride?

(¿Quieres dar un paseo?)

Sure Ken

(Claro, Ken)

Jump In…

I´m a barbie girl, in a barbie world

(Soy una chica barbie, en un mundo de barbie)

Life in plastic, it´s fantastic.

(Vida en plástico, es fantástico)

(...)

- ¿NO ME JODAS? - grito del espanto.

Es la canción más ÑOÑA y CURSI que he escuchado en toda mi vida, y que, increíblemente me sé de memoria.

Enserio, no puedo parar de descojonarme. Esta mierda si que no me la esperaba... aunque me dura poco ya que Clarke se ha levantado sobresaltada de la vergüenza y está intentando apagar el reproductor.

- ¡No la quites! - exclamo muerta de la risa- si ya sabía de adelantado, que iba a encontrarme con este tipo de música - forcejeo con ella para que no quite la canción.

- ¡¿Quieres apagar eso?! - forcejea conmigo muerta de vergüenza.

- Venga... que no tienes de qué avergonzarte - ella se detiene y yo me seco las lágrimas provocadas por la risa - es una canción: cursi, ñoña y muy mala, pero tiene ritmo - intento animarla pero lo único que hago es que se ruborice más.

-¡Se acabó! - apaga el reproductor y vuelve a recostarse dándome la espalda.

- Dicen que a través de las canciones se puede llegar a conocer el interior de una persona - le comento reitentando mantener una conversación pero solamente recibo silencio - bueno, cómo no eres muy habladora y quiero conocerte...no tengo más remedio que seguir escuchando - le pulso de nuevo al play haciendo que vuelva a girarse, sobresaltada:

(Bad Girl - Avril Lavinge)

Just lay your head in daddy's lap, you're a bad girl

(Sólo pon tu cabeza en el regazo de papá, eres una chica mala)

Hey, hey, I'll let you walk all over me

(Hey, hey, te dejo caminar por todo mi cuerpo)

You know that I'm a little tease

(Sabes que soy un poco bromista)

But I want it pretty please (please)

(Pero lo quiero bastante, cariño, por favor)

You know I'm crazy

(Sabes que estoy loca)

I just want to be your baby

(Sólo quiero ser tu bebé)

You can fuck me, you can play me

(Puedes cogerme, puedes jugar conmigo)

You can love me, you can hate me

(Puedes amarme, puedes odiarme)

Miss me, miss me

(Extráñame, extráñame)

Now you want to kiss me

(Ahora quieres besarme)

Choke me because I said so

(Ahórcame porque yo lo digo)

Stroke me and feed my ego

(Golpéame y alimenta mi ego)

I've been a bad girl, don't you know

(He sido una chica mala, ¿no lo sabes?)

Come get it, now or never

(Ven y tenlo, ahora o nunca)

I'll let you do whatever

(Te dejaré hacer cualquier cosa)

I'll be your bad girl, here we go

(Seré tu chica mala, aquí vamos)

(...)

Just Lay your head on daddy's lap. Your're a bad girl (Simplemente pon tu cabeza en el regazo de papá. Eres una niña mala).

¿Em...?.¡¿PERO QUE COJONES?!.

Con los ojos abiertos como platos miro a Clarke la cual está intentando, ahora sí, apagar el reproductor como si su vida dependiera de ello, temblando de pavor.

Vale, esto no me lo esperaba. Pensaba que iba a ser otra canción ñoña.

- Emm... - son las únicas palabras que salen por mi boca, aún confusa por el impacto.

- Solamente - eleva la mano enfadada - no digas nada... ¡Y que sepas que esa teoría es una mierda!.

Mentirosa, mentirosa,mentirosa... - la palabra no para de repetirse en mi cabeza.

- La teoría no es una mierda- le rebato riéndome por la incomodidez del momento - madre mía, y yo que pensaba que era la única ninfómana de las dos.

- ¡Cállate! - me grita escondiendo su mirada en la ventanilla. Cómo si ésta le sirviera de escudo para que no note su rubor...

- Oye, que no tiene nada de malo la canción - le pongo mi mano en el hombro dándole ánimos, intentando poner seriedad al asunto.Ésta muy arisca, me la aparta - sinceramente, no te entiendo... - finalizo la conversación mosqueada.

- Yo a ti si que no te entiendo - dirige su mirada furiosa hacia mí y extrañamente, hace que me acobarde - dices que quieres conocerme, y más que dejarme en paz o darme la oportunidad de hacerlo por mí misma...lo haces mediante esa mierda de canciones comerciales que no me definen para nada - vale, ahora está que echa chispas.

- Entonces, pon una canción que te defina o al menos, que te guste - digo elevando demasiado el tono de voz - vamos, adelante - insisto golpeando con el dedo el reproductor.

Clarke me hace caso y enfurruñada, empieza a pasar las canciones de una a una, hasta detenerse.

- Seguramente no será de tu agrado - la miro sin entender a que se refiere.

( Suena:When I look at you - Miley Cyrus)

Genial, esto tampoco me lo que esperaba.

Intento con todas mis fuerzas aguantar hasta el final de la canción pero las putas ganas de vomitar me pueden y la mala hostia también.

Apago bruscamente el reproductor.

- ¿Qué pasa?.¿Te ha hecho daño a tu corazoncito de perra? - está intentando provocarme, pero no lo va a conseguir.

- Mi corazón de perra está acostumbrada a otro tipo de canciones - digo demasiado borde.

- ¿Ah sí?. Venga, dime cuales... estoy deseando analizarte como psicóloga - me desafía con una sonrisa burlona y yo, tonta perdía, accedo.

- Twenty one pilots: Heathens - le sonrío con malicia -Te aconsejo que no te pongas a llorar cuando la escuches.

Clarke coge el móvil y empieza a buscarla:

Welcome to the room of people

Bienvenido a la sala de las personas

Who have rooms of people that they loved one day

Que tienen habitaciones de personas que amaron un día

Docked away

(Más que atracados)

Just because we check the guns at the door

(Sólo porque vimos las armas en la puerta)

Doesn't mean our brains will change from hand grenades

(No quiere decir que nuestros cerebros se transformen en granadas)

You'll never know the psychopath sitting next to you

(Nunca conocerás al psicópata que está sentado a tu lado)

You'll never know the murderer sitting next to you

(Nunca conocerás al asesino que está sentado a tu lado)

You'll think, how'd I get here sitting next to you?

(Tu pensarás, ¿cómo he llegado ha sentarme a su lado?)

But after all I've said, please don't forget

(Pero después de todo lo que he dicho, por favor no olvides)

All my friends are heathens, take it slow

(Que todos mis amigos son paganos, piénsalo bien)

Wait for them to ask you who you know

(Espera a que te pregunten a quién conoces)

Please don't make any sudden moves

(Por favor, no hagas ningún movimiento brusco)

You don't know the half of the abused

(Tu no conoces ni a la mitad de los abusados)

(...)

- ¿Sorprendida? - le sonrió muy orgullosa al ver que se ha puesto tensa.

-Para nada, incluso lo esperaba - me mira con una sonrisa demasiado falsa para mi gusto.

-Bien - digo cortante.

-Bien - me responde irritada.

Bien, me dice...Contrólate, Lexa, por favor.

- Si tienes que decir algo,dilo - me provoca poniéndome la mano en la pantorrilla. Cómo no la quite se puede liar una buena... - como buena psicóloga, no te aconsejo acumular la ira - me vuelve a picar la muy descarada, apretando su mano alrededor de mi muslo.

- Sabes, deberías callarte a partir de ahora mismo, no vaya a ser que pierda la poca, jodida y puta paciencia que tengo contigo, y al final, acabe cometiendo un delito de verdad - busco su reacción de terror pero no la hallo, solamente, encuentro una sonrisa burlesca que me está estrujando los ovarios del coraje.

- Tengo tres teorías - interrumpe nuestra conversación para hacerse un monologo de psicóloga - la primera: eres una criminal de pacotilla y necesitas elevar tu ego para hacer creer a los demás, que eres una "malota" - usa los dedos de manera despectiva - para dar miedo y tener respeto. - eleva dos dedos de su mano - La segunda: realmente te comportas así, porque tienes demasiada ira acumulada...lo más seguro que por hechos que desconozco de tu pasado. - vuelve a elevar otro dedo- Y la tercera: te traicionaron - concluye pero esta vez con un rostro serio. Paso de mirarla, ni siquiera voy a entrar en su juego; así que, me concentro en la carretera sin decir ni "mu"- he acertado, ¿verdad? -me mira reprimiendo la sonrisa más orgullosa, triunfal y vanidosa que seguramente me haría estallar de ira. Inconscientemente aprieto los nudillos intentando controlar la bestia que hay dentro de mí - deberías relajar los dedos, te has puesto un poco tensa - ahora sí se ríe de manera triunfal.

- Tres opciones: - le sigo el juego con una voz demasiado relajada, ya que mi interior es un completo infierno de la ira que tengo - número uno, te abandono en medio de la carretera con un balazo en la cabeza - levando un dedo- dos: te secuestro realmente y te vendo a mis socios - levanto otro dedo - y tres... - me callo durante unos segundos para deleitarme de su, ahora sí,expresión horrorizada - vas a robar un casino conmigo y no te irás hasta pasado mañana a Nuevo México.

Definitivamente, ahora sí estoy cometiendo un delito.

(...)

- ¡Oh, por favor!. No seas dramática, Clarke - exclamo con una sonrisa de idiota al ver cómo ésta se agita desesperadamente por desatarse de la cama.

- ¿señorita Woods? - habla desde el exterior de la puerta, una empleada del , la estilista que nos ha elegido los trajes para saquear el casino.

- Sí, soy yo - cuando voy hacia la puerta Clarke empieza a agitarse más fuerte, incluso, intenta gritar pero la prenda que le he puesto en la boca, no le permite articular palabra.

- ¿Está todo bien? - escucho la voz de incertidumbre de la empleada.

Más que abrirle, me dispongo a callarla poniéndome a horcajadas de ella y con la mano, le presiono la vía respiratoria,lo justo, para que se calle y se relaje.

- Sí, todo está correctamente - hablo a voces con la empleada desde dentro de la habitación, mientras aflojo la presión de los dedos al ver que ésta se ha relajado - deje los trajes en la puerta. Inmediatamente salgo.

- Como usted desee, señorita Woods.

Una vez que dejo de escuchar las pisadas de la empleada a los lejos del pasillo, abro la puerta y cojo los vestidos que están colgados en la manivela de la puerta.

- Mmmm... me esperaba algo más ostentoso - les quito el plástico y los aprecio mejor - esto no vale mil dólares ni de coña... pero bueno, la compra ya está realizada - miro la factura molesta por el timo.

Acomodo los trajes en el armario con cuidado para que no se arruguen o rompan y me vuelvo a sentar encima del abdomen de Clarke, la cual me ha estado mirando,en todo momento, de manera furibunda.

Si las miradas matasen hubiera muerto hace tres horas.

- ¿No te han dicho que no hay que acumular la ira? - la provoco con su propio consejo. Ésta se empieza a agitar violentamente por el coraje, con el fin, de tirarme al suelo - vale,vale...ya te suelto - me inclino hacia ella para quitarle primero una esposa y luego la otra - ¡Ah, claro! - ups, se me olvidaba la prenda de la boca. Aunque debería habérsela dejado, pero no hubiera sido sano para mi cuerpo.

- Eres...eres... - intenta decir pero la furia le consume.

- ¡Venga dilo! - le animo.

- ¡ERES UNA ZORRA! - el grito retumba por toda la habitación haciendo que me ría a carcajadas. Ésta, furiosa, comienza a golpearme.

Pero que si la gatita tiene uñas.

- ¿A que sienta bien? - le sujeto las manos por encima de la cabeza, inmovilizándola.

- Eres una imbécil - escupe con una rabia que probablemente le provoque arrugas.

- Uhhh... cómo duele - dramatizo el dolor con un silbido.

- Quítate - me ordena acercando su rostro al mío.

- Chiquita, si acercas tus labios tanto a los míos, dudo que mi cuerpo quiera apartarse - digo acercándolos más a los suyos,tentándola, mientras ella intenta alejar su rostro lo más posible.

-Solamente, quítate.

- Está bien - me dejo ganar, levantándome con los ojos en blanco - aguafiestas.

Clarke se levanta para estirar la espalda (ya que ha estado más de media hora atada) y frotarse las muñecas para quitarse el dolor de las rozaduras.

Me acerco al armario y saco los dos vestidos: uno es rojo pasión con el pecho descubierto y con una ligera abertura en la cadera; y el otro, negro con la espalda abierta y parte de las caderas.

- Elije - le muestro los vestidos, poniendo cada uno en mis manos.

- ¿Realmente tengo que hacer esto?.

- Sí, eso pasa por meterte dónde no te llaman - le agito los vestidos para que elija.

- ¿Y si no lo hago? - me mira desafiante, llevándose un dedo a los labios con chulería.

- Pues aún te quedan las otras dos opciones - le sonrío de manera triunfal. La pobre no tiene más opción, no creo que sea tan tonta de elegir las otras...

-Está bien - acaba cogiendo el vestido rojo de mala gana y entra en el baño.

- Cuidado chiquita, que el vestido es muy caro.

- Será zorra... - escucho su susurro que proviene del baño.

Cuando comienzo a vestirme, escucho la vibración de algo... me aproximo a la mesa y agarro el móvil de ella sin darse cuenta.

La pantalla se ilumina con el nombre de Bellamy. Dejo que termine de sonar, pongo la contraseña (la cual es muy fácil de saber, ya que está el recorrido de los dedos en la pantalla) y veo que tiene 7 llamadas perdidas de ese mismo número y dos buzones de voz. Le doy a reproducir y escucho:

- Amor, ¿estás bien?. Por favor, llámame - su "novio", o eso creo, suena angustiado.

Lo borro y me dispongo a escuchar el siguiente audio:

- Amor, ya te he llamado siete veces. Dime que estás bien, por favor. Se supone que deberías estar ya en Nuevo México. Tus padres me han llamado más de cuatro veces - está vez su voz suena más desesperada y con incertidumbre.

Antes de que me de tiempo a borrar el otro buzón de voz, vuelve a sonar otra vez el móvil y otra vez, es el pesado de Bellamy. De repente, ésta sale como un huracán, medio vestida y con el vestido arrastras.

- Déjame hablar con él, por favor - me mira suplicante. Solamente le falta arrodillarse, porque su cara es toda un poema.

No sé por qué, pero el hecho de que se preocupe por él me pone enferma.

- No - y haciéndole un favor, tiro el móvil por la ventana haciendo que éste estalle contra el suelo.

No se mueve, está asimilando lo que acaba de pasar. Ambas nos quedamos mirándonos hasta que por fin, ésta reacciona cuando sus ojos se han vuelto cristalinos y está a punto de llorar.

Sin decir nada, se encierra en el baño para ocultar su rabia, llanto o sea lo que esté sintiendo ahora mismo.Y como a mí, obviamente me da exactamente igual, cojo mi vestido y empiezo a desnudarme sin ningún pudor.

Una vez que me arreglo, tanto el vestido como el maquillaje, hasta verme jodidamente sexy, reviso mi móvil antes de saber cómo está Clarke. Pero no para saber si está bien o mal, sino para saber si está ya arreglada... realmente, me importa una mierda como esté, no tengo tiempo para ello. Mi prioridad es estar concentrada para ganar pasta y no en aguantar lloriqueos.

- Que extraño... - digo en voz alta.

Una llamada perdida de un número desconocido se encuentra en mi bandeja de llamadas. Empiezo a revisar el número y veo que los dígitos proceden de México. ¿Quizás...?, no, no puede ser. Hace un año que dejé el negocio. Pero, y sí...

De repente, un mensaje de voz de ese mismo número, aparece de manera repentina en mi móvil:

- ¡Hey, Heda. ¿Cómo estás? - suena la voz de mi ex-jefe, indeciso, a través de los altavoces - sé que dijiste que querías ser independiente, al menos, durante un año. Pero tengo un buen trabajo para ti en los Grounders. Piénsatelo, esta vez sin trucos, hay una buena mercancía y una buena recompensa - hay unos segundos de silencio - además, el equipo te echa de menos. Y sé que quieres ser independiente, pero...ya sabes...¡joder, no me hagas ir a suplicarte! - vuelve a haber otro silencio. Escucho un leve suspiro - sé que no quieres que te sigamos, pero el equipo ha estado preocupado por ti... - silencio- la policía y los Knifes saben que estás en Las Vegas. Así que...ten cuidado... - otro suspiro - por cierto, hay dos personas en Las Vegas por si necesitas ayuda...vuelve pronto - finaliza el mensaje.

Realmente pensaba que éste mensaje no iba a cambiar mi decisión firme de no volver, pero la verdad es que echo de menos estar en la empresa. Porque haber... está bien eso de ser solitaria y ser tu propia jefe, pero no es lo mismo...echo de menos ir de viaje en busca de tesoros con Octavia y Raven; divertirnos; emborracharnos; hacer cosas alocadas; incluso, cuando hacíamos un plan con las formas de matar más sexies a nuestros enemigos y luego, llevarlas a cabo...

No sé si volveré, pero la verdad...el mensaje me ha dejado bastante intrigada. Creo que después de esto, les haré una pequeña visita.

- Clarke - doy dos toques leves en la puerta del baño - ¿Estás ya?.

Maldito el momento en el que se me se me ha ocurrido lanzar el móvil. Obviamente, por sus ojos ha estado llorando y ahora tengo el corazón en un puño. Pero eso pasa a segundo plano cuando veo que está...absolutamente maravillosa, diría perfecta...no, esa no es la palabra...creo que aún no la han inventado. Ni me quiero imaginar cómo la estoy viendo pero seguramente como una idiota. Creo que estoy hasta temblando.

- Estás muy guapa - carraspeo. Ahora mismo me siento una imbécil.

Clarke me mira sorprendida por unos instantes, hasta que se cambia de expresión por una mirada de asco, que totalmente me merezco.

Ni si quiera me responde por el cumplido, simplemente pasa al lado mío, sin rozarme ni hablarme, como si fuera un fantasma. La verdad es que me ha dolido pero me lo merezco.

(...)

Durante el trayecto en la limusina que he contratado, sigue sin hablarme, incluso ni se ha dignado a mirarme. En varias ocasiones he querido detener esta situación incómoda, pero simplemente no puedo, y ya no es simplemente por conciencia, que en parte es, pero más bien es por orgullo.

Nunca he bajado la guardia por lo tanto, ahora no va a ser la primera vez, ni creo que lo vaya a ser nunca.

Mañana se irá. Mañana tu vida volverá a ser normal - intento convencerme, una y otra vez.

(...)

- ¿Cual es el plan? - me pregunta, sorprendiéndome. Es la primera frase que ha soltado casi en una hora.

- Pues la verdad es que no lo sé - me pilla desprevenida.

- ¿Cómo no lo vas a saber? - me pregunta de manera arisca.

- Pues eso...que no lo sé...la mayoría de las veces suelo trabajar sola - encojo los hombros deleitándome de la belleza que desprende e inevitablemente se me va la mirada a sus pechos y ella se da cuenta. ¡Mierda!.

- Pues espero que el plan no esté entre mis tetas, porque te aseguro que no vas a conseguir nada - espeta cruzándose de brazos enojada. Sin querer, mi mirada reacciona fijándose de nuevo en sus pechos, ahora oprimidos por el agarre.

¡Me cago en la p...!.

Esto va a ser difícil.

- Tan poco son para tanto - miento mirando sin ningún interés sus pechos - creída - susurro con intención de que me escuche y echo a caminar hacia el interior del casino de manera sensual y provocativa, capturando las miradas de los hombres y de algunas celosas mujeres.

- Imbécil - susurra detrás mío.

- Te he oído - me detengo justamente en el balcón observando a todos los jugadores de las diferentes mesas - y si no te importa quita esa cara de amargada. Me estresas - le sonrío forzosamente y ella me da un pellizco en el costado - mira que eres agresiva - le digo disimulando con una sonrisa demasiada forzada y sin perder la compostura, al ver que he captado el interés de varios jugadores.

- ¿Yo, agresiva?. ¡Te recuerdo que me has secuestrado y encima me has atado a la cama! - exclama alterara en voz baja.

Hace el amago de empujarme pero la detengo atrapándola en mis brazos en un abrazo fingido pero que increíblemente, me ha hecho sentir en el cielo.

Todo el mundo ha comenzado a mirarnos. Es hora de entrar en la acción.

- A partir de ahora, te recomiendo cerrar la puta boca y hacerme caso, o sino te meto un balazo - le susurro al oído entre dientes aún abrazadas. Puede que me haya aprovechado unos segundos más de la cuenta, pero mira, la vida son dos días...¿vale?. Eso no tiene sentido, pero ¿qué me importa?.

- No me vas a meter ningún balazo - dice también entre susurros, clavándome el codo en la espalda intentando hacerme daño- si quisieras matarme, ya lo hubieras hecho - y ahí tiene razón. Finalmente, me suelta y me deja con un gran vacío.

- No tientes a la suerte, linda - la provoco con una sonrisa encantadora, y la vuelvo a mirar de arriba abajo antes de echar a caminar. Realmente se me hace irresistible no poder hacerlo - una pena que seas un suspenso - y sin esperárselo, le doy un beso en la comisura de los labios haciéndola retroceder, impactada.

¡Dios!, ni en el mismísimo infierno haría tanto calor.

- Tranquila, que no te he embarazado - bromeo, riéndome escandalosamente intentando disimular lo cachonda que me ha puesto.

Con paso decidido, me dirijo a la planta de abajo para reunirme con los jugadores de póker y comenzar con el robo.

(...)

5 de julio de 2016 / 4:00 am

- ¡Sí, señor! - grito emocionadísima, con casi cinco martinis y dos mojitos en el cuerpo, elevando en el aire a Clarke que está igual, o incluso más borracha que yo.

- Aquí tiene - me entrega el cheque con cara de pocos amigos el coupier -cincuenta mil dolares, señorita.

- Graciasss - digo forzando de manera graciosa la "s".

Cojo el cheque haciendo una reverencia,y aún manteniendo mi mano en la cadera de Clarke. La verdad, es que se siente tan bien... podría decir que ahora mismo estoy en el paraíso.

Quién me iba a decir que Clarke es toda una cerebrito...parte de lo que ganado ha sido gracias a ella. Puede que le de parte del dinero y le ofrezca ser mi compañera...quizás será mejor que me lo piense mañana, ya que no estaré tan borracha.

- Vamos - entrelazo los dedos de mi mano con los de ésta, ya que a empezado a tambalear por culpa del alcohol.

- No, vamos a quedarnos un rato más... - me intenta convencer con voz de niña mientras su dedo juega con mi mentón y me sonríe coquetamente - por fa - me pone ojitos.

- No, Clarky - juego con su mentón suavemente para que me mire, ya que algunos momentos me mira desorientada por culpa del alcohol - vamos a dormir antes de que nos pillen.

Menuda, aguafiestas que me he vuelto...

- Pero si hemos jugado limpiamente - me da un besito casto en la mano y empieza a reírse, perdiendo el equilibrio.

- No, enserio, vayámonos - digo firme intentando ponerme seria pero su estado de embriaguez es demasiado gracioso. Para ser sinceros, me estoy dando cuenta de que estoy un poco extendiendo la conversación para aprovecharme de su contacto.

¿Quién lo diría?.Seguramente si estuviera su novio aquí, le montaría una escena de celos... porque ¡vaya!, la chavala no se está quieta. Y no es por ser egocéntrica pero me ha sobado un poco, bueno demasiado...pero como yo juego en la misma línea y encima el calentón que llevo , no es pequeño...no me puedo sentir "abusada", si se puede llamar así.

- ¿A dónde? - empieza a jugar con mi nariz divertida.

- A la habitación - intento sonar seria pero no paro de sonreírle como una adolescente hormonada.

Esta es la última vez que bebo.

- ¿Qué pasa? - acerca su rostro medio anestesiado hacia el mío, tentándome - ¿quieres convencerte de que soy un diez? - y sin apartarme de ella, me descojono. Enserio, parece que somos un imán.

- Obviamente, no - me separo de ella pero no lo suficiente para que se caiga - estás buena pero no vas a llegarme al corazón.

- No vayas de dura, Lexa - ésta vuelve a buscar contacto en mí - no lo haces, porque seguramente caerías rendida a mis pies - y de nuevo, empiezo a reírme más fuerte que antes - no te rías - me sonríe pícaramente acercando sus labios contra los míos, y a mí se me corta la respiración, la sangre y cosas que ni sé, si existen en mi cuerpo - un beso y...¡boom! - hace el gesto de la explosión con las manos - tu corazón, es mío.

- Sigue soñando, princesa - le susurro al oído, agravando el tono hasta hacerlo extremadamente seductor- además, recuerda que tienes novio - le guiño un ojo.

- No es mi novio - realmente, no sé cuanto tiempo llevamos paradas en medio del casino y comiéndonos con la mirada - es mi prometido.

¡Auch!. ¿Quién ha sido el cabrón que me ha lanzado un cubo de agua fría?.

- ¡Vaya! - exclamo sorprendida disimulando los celos que me comen por dentro - parece que a él si lo tienes rendido a tus pies.

- Soy buena en ello - dice orgullosa jugando con mi brazo.

- Puede que en otra vida - le cojo la mano y se la beso dulcemente - si caiga rendida a tus pies... pero en esta no - acabo susurrándole.

- Bueno - entrelaza sus dedos con los míos- puedo esperar.

- Mira que eres terca... - me saca una sonrisa - ya es tarde, deberíamos irnos.

- ¿Por?. ¡Vamos, Lexa, que la noche es joven! - me detiene haciendo un puchero.

- Lo sé, pero no quiero acabar en la cárcel - ahora si me he puesto seria.

- ¿Por qué lo dices? - me dice con el ceño fruncido.

- Porque a pesar de que tú hayas jugado limpiamente...yo no lo he hecho - me mira ceñuda, intentando procesar lo que he dicho - he hecho trampa, Clarke - le aclaro al ver que no lo pilla - Además... - levanto disimuladamente mi vestido y le enseño dos tarjetas de crédito robadas.

- ¡Vale, hora de irse a la cama! -y como un rayo, agarra mi mano con fuerza y me arrastra hacia el exterior, con una cara de espanto en el rostro.

Mira que es cagada...

(...)

El trayecto hacia el hotel ha sido tranquilo. Al menos, nos ha servido para bajarnos parte de la borrachera. Aunque a diferencia de mí, Clarke se ha pasado prácticamente todo el trayecto durmiendo en mi hombro...obviamente no me disgusta, pero sí que me arrepiento de haberla dejado beber tanto.

Llegamos al hotel lujoso y la ayudo a bajarse del taxi agarrándola por la cadera,y dejando que de pequeñas cabezadas en mi hombro. Pasamos las puertas giratorias con cuidado, y la dejo con un mini-redbull en el sofá del rincón, mientras saco todo el dinero de las tarjetas del banco, antes de que sus dueños se den cuenta del robo.

Dinero sacado y transferido a mis cuentas de los diferentes paraísos fiscales.

Vuelvo a introducir el código para sacar unos diez mil dolares, aunque en el proceso, me tardo un poco ya que el cajero solo permite la cantidad de mil dolares por cada sesión.

De vez en cuando, echo un vistazo a Clarke. Me siento muy inquieta cuando no la tengo a mi lado, y en parte es, por la llamada de mi ex-jefe.

Hace tiempo que no recuerdo que hubiera cubierto las espaldas de manera tan obsesiva, me siento hasta rara... si estuviera yo sola en una misión, me daría igual pero al tener implicada a otra persona, es diferente.

Esa, es una de las razones por las que deje el trabajo, cada uno debería preocuparse de sí mismo, en cambio, yo me preocupo por todos menos por mí. Y eso es malo ya que hace que pierda autoridad y concentración.

- Buenas noches - me saluda con una sonrisa la recepcionista - ¿qué desea?.

- Hola - le sonrío con encanto - me gustaría hacer ahora mismo el pago de todo los gastos en efectivo. Incluyendo el desayuno de mañana - le tiendo el dinero en un sobre.

- Claro - ésta sin perder la sonrisa, saca el dinero y empieza a meterlo en la maquinita que se encarga de detectar los billetes falsos. Mientras tanto, echo otro vistazo a Clarke, la cual veo que está más despejada y hablando con un hombr...

- ¡¿Pero qué mierda?! - suelto molesta en voz alta, asustando a la recepcionista.

- ¿Pasa algo? - me dice asustada.

- No, nada - le respondo irritada sin apartar la vista del hombre moreno y jodidamente atractivo que está acariciando el hombro de Clarke. Encima, la muy descara más que detenerlo, le sigue el juego - si no le importa me retiro a descansar.

- Está bien, señorita Woods- aún tiene la voz temblorosa de susto - que descanse.

- Lo mismo digo - le respondo sin mirarla con un cabreo monumental.

Me acerco con paso ligero hasta el sofá. Siento como cada parte de mi ser se encoje de rabia por ver el coqueteo de ambos.

- ¡Hey, Lexa! - me sonríe animadamente, la muy estúpida para que me acerque - éste es... - ni le dejo terminar, ya que la agarro y de forma un poco posesiva la llevo medio arrastrando hacia el ascensor.

Si a mí se me han jodido los planes, a ella también.

- ¡Oye, bájame! - me exige mientras patalea en el aire. Al ver que todos nos están mirando por el espectáculo que he formado, la bajo - quiero quedarme un poco más con John - me mira enfurruñada con los brazos cruzados.

- ¿Quién mierda es John? - pregunto sin parecer muy furiosa.

- Yo soy John - interrumpe con chulería el hombre moreno, repeinado y con ojos castaños.

- Pues hola y adiós, John - agarro de nuevo el brazo de Clarke con un poco de violencia, para llevármela al ascensor, pero éste la retiene, agarrándola de la mano.

- Ella no quiere irse - suelta mi agarre con furia y éste la rodea con sus brazos - ¿a que no, linda?.

No saques la pistola, Lexa.

Respira, expira, respira, expira...

- No - y la sonrisa borracha de Clarke vuelve, mirando al imbécil cómo si fuera un dios griego.¿Pero a ésta chica cuanto le dura el alcohol en el cuerpo?.

- Ella está comprometida, "Mr John" - me excuso asqueada para poder llevármela - no querrás que tu futuro marido se entere de esto, ¿verdad? - la amenazo disimuladamente con una sonrisa forzada y un tono cálido.

- Pues claro que no - me da la razón con otra sonrisa forzada pero rabiando por dentro - tengo que irme John. Un gusto conocerte - le tiende la mano.

- Lo mismo digo, princesa - acepta la mano y antes de que me de cuenta, le ha plantado un beso en los labios.

- Serás hijo de puta! - ¡PAM!, puñetazo en la nariz que se ha llevado - ¡que te jodan, subnormal! - no dejo de ocultar mi corte de mangas, a la vez que llevo a la fuerza, a una Clarke sorprendida hacia el interior del ascensor.

Éste presionándose la nariz me lanza un beso.

- ¡Yo es que lo mato! - pero no me da tiempo a cumplir lo dicho, al cerrarse las puertas del ascensor gracias al puto botoncito que ha pulsado Clarke.

(...)

- ¿Por qué mierda has hecho eso? -me pregunta furiosa, clavándome su dedo en el pecho - ¿que derecho crees que tienes para ir pegando a las personas?.

- ¡Estaba intentando protegerte! - me defiendo.

- ¿De qué se puede saber?. ¿De que no me secuestre?. ¡Ah, no! - me vuelve a clavar el dedo - que ya estoy secuestrada.

- Desagradecida - le retiro el dedo con furia.

- Subnormal - da un paso acortando la distancia entre nosotras.

- Mimada - la imito.

- Promiscua.

- Mira quién habló... - la miro con desprecio - la que está a punto de casarse - guantazo que me llevo en toda la cara.

- Perdona, yo... - se intenta disculpar pero no le da tiempo, ya que como acto reflejo, he puesto mi navaja en su cuello.

- Ahora nos vamos a dormir, y mañana... - hago una pausa y le presiono un poco más la navaja contra su cuello. Su respiración se ha vuelto irregular - desapareces de mi puta vista -la fulmino con la mirada y guardo la navaja - y nada de policía, porque cómo me entere... - hago el gesto con el dedo de que voy a rajarle el cuello.

Acto seguido se dirige al baño, asustada y con lágrimas en los ojos, directa a cambiarse.

- ¿Por qué a mí, señor? - elevo las manos buscando una señal.

Me cambio rápidamente y empiezo a revisar las llamadas del móvil:

- Heda, ¿no aceptas o es que ya estás trabajando con alguien? - vuelve a sonar en el móvil la voz de mi ex-jefe.

- Lexa...independientemente de lo que hayas hecho, mis hombres te han visto en el casino. Te estaban vigilando unos espías de gobierno. Ten mucho cuidado.

-¿Unos espías?. Mierda... - me froto con desesperación la cara, reprimiendo un grito lleno de furia.

De repente, me sobresalto al escuchar cómo se abre la puerta del baño. Rápidamente, escondo el móvil, apago la luz de la mesita y me meto en la cama, haciéndome la dormida.

La luz del baño se apaga y solamente se escuchan las pisadas de Clarke por la habitación. Curiosa, intento abrir un poco los ojos para saber que está haciendo pero todo está oscuro. Agudizo el oído y me doy cuenta de que piensa dormir en el sofá.

- No voy a consentir que duermas en el sofá - mi voz retumba en la oscura y silenciosa habitación - Así que, ya estás tardando en venir a la cama- intento que no suene como una amenaza pero fallo en el intento.

- Déjame en paz de una maldita vez - su voz suena rota y escucho cómo reprime un sollozo, el cual, acaba escapándose y haciendo que me sienta como una real mierda.

- Joder...¿no estarás llorando? - me inclino y enciendo la luz de la mesilla.

Al encender la luz, no sólo veo que está llorando sino que lo ha estado por casi, unos diez minutos, por la rojez en su rostro y el recorrido de las lágrimas. Y todo por mi culpa.- ven - abro la cama para que duerma a mi lado.

- No - me rechaza apretando más el cojín contra su cuerpo, escondiendo su rostro.

- O vienes o te llevo a la fuerza.

- ¿Puedes, simplemente, dejar de amenazarme? - está vez si estalla en llanto, ocultándose con el cojín.

Me levanto de la cama apresuradamente como si su llanto fuera una bomba de relojería y la abrazo fuerte, demasiado fuerte...ahora mismo tengo miedo y me siento una gran mierda. A pesar de ello sigo abrazándola y acurrucándola contra mí, dándome igual su forcejeo de rechazo.

- Chss...tranquila - la abrazo más fuerte y parece que cede - perdóname - me disculpo arrepentida dándole un beso protector en la nuca - a veces no me doy cuenta de lo egoísta que puedo ser.

Y de repente, se apodera de mí un nudo en la garganta.

Respira, inspira,respira, inspira...

No seas una niñata cobarde, Lexa. No llores...tú no tienes sentimientos.

- Eres difícil de entender...

Nuestras miradas se cruzan y yo le limpio con mi camiseta las lágrimas, sin desprenderme ni un milímetro de ella.

- Lo sé - sonrío con un suspiro y ésta parece sonreír también - tengo un carácter de mierda y además soy una promiscua - se ríe y parece que mis problemas acaban de desaparecer.

- No, no lo eres - me da un toque juguetón en la nariz haciendo que sonría de manera estúpida.

- Será mejor que descansemos - interrumpo este momento maravilloso, que acabo de vivir y que hacía tiempo que mi cuerpo no se sentía así de vivo, desde hace...años.

Ambas nos metemos en la cama, nos arropamos y cuando veo que ella está preparada para dormir, apago la luz.

- Buenas noches, Lexa - se despide con un susurro.

- Buenas noches, Clarke - le respondo de la misma manera, sonriendo en la oscuridad.

Finalmente, sin quererlo ni preveerlo, se gira y apoyando su rostro en mi pecho, se duerme.

(...)

No sé cuanto tiempo ha pasado desde que la respiración de Clarke se reguló al verse atrapada por los brazos de Morfeo, pero yo no puedo pegar ojo...y no es por falta de sueño, sino por miedo de no disfrutar, cada segundo de su presencia, de su olor, de su tacto,de su piel...

El sol está saliendo y está comenzando el amanecer. En una hora, tendré que despedirme de esta bella mujer que casi vuelca mi mundo en menos de 24 horas.

- Puede que de una manera u otra...si haya caído rendida a tus pies, Clarky - y con una sonrisa, la beso inocentemente en la comisura de los labios.

Cierro los ojos, y cómo si en una hora muriera...disfruto de lo poco que me queda.

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Actualizaciones: un capítulo de "Niños Ricos y no tan Ricos", y de "Lexa, la cazatesoros", por semana.

Próxima actualización: Niños Ricos y no tan Ricos.