El primer contacto
"… a pesar de todo ellos sabían que el amor crea vida sin importa las barreras, y fue de ese amor que ella nació…"
Jun miro la hora en su celular al percatarse del crepúsculo a sus espaldas. El día se había hecho demasiado largo y esperaba que pronto terminara, pero la conversación entre las hermanas rosenkreuz se había prolongado un buen rato.
Hinaichigo se encontraba a un lado de Kashiwaba intentando convencer a Shinku de permitirle continuar con su hobby; pero alentada por Suiseiseki, Shinku persuadía a la niña para que se centrara más en sus estudios sobre alquimia.
La conversación no parecía dirigirse a ningún lado y fue allí donde Kashiwaba intervino.
-disculpa rosenkreuz- las dos hermanas que se encontraba al frente fijaron su vista en ella- sé que no me corresponde entrometerme en este tipo de discusiones, pero creo que no está bien el método que están imponiendo a la pequeña Hinaichigo.
Suiseiseki iba a protéstale pero Shinku fue más rápida en tomar la palabra.
-sé que puede parecer algo muy estricto; pero el problema con Hinaichigo es que no sabe tener equilibrio entre sus pasatiempos y sus deberes.-
-eso es algo que puedo apreciar, pero me parece que lo mejor es intentar que la niña pueda sentir algo de motivación hacia el tema-
-lo sé. Y ese era el motivo por el que deseaba encontrarnos lo más pronto posible con sakurada- la joven de cabello dorado volteo a ver a Jun quien permanecía en silencio ante las cuatro jóvenes- pero creo que las cosas se están complicando un poco respecto a ese tema.
Jun aún se sentía incómodo con la presencia de las hermanas rosenkreuz, pero lentamente estaba ganando confianza con ellas, cosa que le estaba sorprendiendo.
-según lo que nos comentó Hinaichigo, todas están aquí para conocer a sakurada ¿me equivoco?-
-así es. El deseo de padre es que él pueda desarrollar todo el potencial que tiene sakurada y nosotras podamos aprender al mismo tiempo-
-pero sus conocimientos son muy básicos-Suiseiseki intervino guardando la calma, sin embargo con la mirada parecía asesinar a Kashiwaba.
-sin embargo, no veo cómo puedo ayudar en ese tema- manifestó el joven con una voz baja, "a pesar de cómo me siento me sigo mostrando muy nervioso.
-en un principio pensé en oponerme a la voluntad de padre sobre lo de venir a este país- Shinku guardo silencio un momento evitando las miradas de sus hermanas- sin embargo, luego de reflexionarlo un poco, me pareció una buena oportunidad para darle una nueva atmosfera a nuestros estudios. Sakurada, la idea de que mis hermanas te conocieran es para que se motivaran un poco más al estudiar con alguien externo a la familia.
-ya veo. ¿Es totalmente necesario que Hinaichigo estudie en su casa?- la pregunta de Kashiwaba resonó en la cabeza de todos haciéndolos guardar silencio.
-¿disculpa?- Shinku rompió el silencio.
-me refiero a que si es totalmente necesario que estudie en su casa. Podrías probar darles distintos ambientes a tus hermanas para que estudien.- todos los presentes seguían en silencio a la espera de la continuación de Kashiwaba.
"no me gusta a donde se dirige esta conversación" Jun presentía hacia donde intentaba llevar la conversación la delegada.
-si lo desean, la pequeña puede estudiar en las tardes en mi casa, mis padres trabajan y llegan hasta la noche. Otra opción sería que estudiara en la casa de sakurada; convive únicamente con su hermana y sé que no pondrá ningún problema si le pedimos el favor-
Shinku disimuladamente miro a Jun, este notó su mirada y tras pensarlo un poco soltó un suave suspiro.
-Sí; si ustedes lo desean la pequeña podría estudiar en mi casa cuando gusten-
-¡no! no me parece prudente que estudie un tema tan complicado en lugares tan… "impropios"- Kashiwaba y jun notaron la pequeña pausa de Souseiseki en sus palabras, cosa que se reflejó en su rostro con una suave expresión de seriedad. "creo que ya sé por dónde se encamina esto" se dijo para sus adentros la rubia al ver la actitud de su hermana.
-bien creo que por ahora tomare su oferta Kashiwaba.- la rubia se acercó a su hermana quien agacho su mirada ante su hermana mayor.-Hinaichigo, podrás continuar con tu hobby, pero deseo que te esfuerces un poco más en tus deberes-
La pequeña asintió tras lo cual levantó la mirada regalándole una cálida sonrisa a su hermana la cual fue correspondida. Suiseiseki centro sus ojos en los de su compañera quien le devolvió la mirada. Jun se quedó a un lado, procurando pasar inadvertido "tal vez su calmo mi respiración no noten que estoy aquí".
Las hermanas rosenkreuz se despidieron de los jóvenes y se disponían a volver a la limosina, Hinaichigo en tres salticos se acercó a kashiwaba y la abrazo. La delegada sonrió suavemente y la abrazo también. Las hermanas se retiraron por lo que Jun y su compañera retomaron su camino.
La noche cayó sobre ellos y aún no habían vuelto a sus hogares; Jun acompaño a su compañera hasta su vecindario y tras despedirse y agradecerle su ayuda durante el día retomo el camino a su casa.
Al llegar a su casa encontró a su hermana en la cocina preparando la cena, ella solo lo saludo y le dijo que pronto terminaría; el asintió y dijo que primer tomaría un baño.
Tras tomar el baño el joven se sentó un momento en su habitación, aun pensando en las jóvenes que había conocido; tras un momento de reflexión tomo su viejo block de dibujo. Hace más de seis meses no tocaba. Pero al cuando estaba por revisarlo su hermana lo llamó de la planta de abajo.
-Jun, la cena está servida- el joven dejó el block sobre su escritorio y bajo al comedor. Su hermana estaba aún en la cocina pero la cena ya estaba servida. El joven se sento a comer y Nori se aproximó al comedor.
-dime Jun, como te fue con tu novia- le preguntó desde cierta distancia. El joven al escuchar esta esto mudo su expresión un tanto extrañado, "sabe mi razón para estar con Kashiwaba ¿verdad?"
-no me mires con esa cara- expuso la joven al ver a su hermano menor cambiar su semblante- solo me pareció una bonita pareja cuando andaban por la calle. Pero si te soy sincera, creo que deberías tener algo más de valor ante las chicas y ser un poco más atrevido-
-Quien eres- preguntó el joven levantándose de su silla y poniéndose en estado de alerta.
-ohh. ¿Fue demasiado obvio?- el tono de la joven cambio instantáneamente demostrando que Jun había dado en el clavo- podríamos decir que soy una vieja amiga de la familia Rosenkreuz.-
El joven fue retrocediendo lentamente pero la entidad que se manifestaba a través de su hermana le mostro una amplia sonrisa y dio un pequeño giro sobre su pie izquierdo mientras con el derecho dibujaba un circulo en el piso.
-no tengas miedo Jun no deseo hacerles nada malo, ni a ti ni a tu hermana. Solo estaba aburrida y deseaba tener algo de contacto humano.-
La entidad entrelazó sus manos tras la espalda y se dirigió al patio, Jun la seguí desde una distancia prudente. La entidad se detuvo y empezó a contemplar las estrellas.
-no las puedo distinguir bien. Ha cambiado bastante la posición desde la última vez que estuve aquí-
El joven seguía en silencio, la entidad lo miró de medio lado y le regaló una sonrisa ante la cual Jun desvió la mirada. Luego ella alzo su mano derecha y empezó a dibujar en el aire intentado unir las estrellas.
-ahí están, ya las encontré- empezó a señalar los cuerpos celestes.- no te parece curioso, es debido a estas estrellas llamadas planetas que nuestras vidas giran alrededor del número siete; sin embargo son raras las ocasiones donde están todas reunidas, a decir verdad las dos mayores las guían, una de día y otra de noche. Pero cuando están todas juntas se manifiesta un de los más bellos fenómenos que podemos divisar.
-que es lo deseas- pregunto el joven con una voz un poco apagada, al parecer al entidad ya no le generaba miedo sino melancolía.
-¿qué es lo que quiero?..- La expresión en el rostro de Nori cambió, al parecer estaba pensado en ello- a decir verdad deseo mucha cosas- poniéndose frente al joven volvió a entrelazar sus manos tras su espalda- pero por ahora solo deseo jugar.
Jun retomo su pose en estado de alerta, pero esta vez no retrocedió a pesar de ella se le acercaba.
-Hoy conociste a algunas de las integrantes de la familia rosenkreuz, deseo mostrarte algo- ella tendió su mano y en ella se materializó una llave para dar cuerda a muñecas- ellas se sienten obligadas a cumplir cosas que no desean. Tu deber será lograr que ellas te entreguen estas llaves y con ellas abrir su corazón-
-suena demasiado a un galge- el joven mostró su rostro un tanto escéptico ante la propuesta.
-lo siento, lo siento- dijo ella entre risas- que te parece si lo hacemos más difícil. En el transcurso aparecerán villanos que tienen otros fines pero intervienen con tu objetivo. Pero no te preocupes ya tienes aliados y vienen más en camino- la entidad entrego la llave a Jun y retomo las manos a su espalda- si lo logras podrás darle un final a este largo cuento, si fallas seguiremos jugando en el eterno otoño.
-lo que dices no tiene sentido, para empezar porque debo ser yo quien haga esto-
-porque no es la primera vez que lo intentas. Además, desde hace un año vienes preparándote para esto-
-lo siento, pero no creo poder hacerlo, como viste soy asocial, no puedo tener una conversación sin, exaltarme mucho menos acércame tan íntimamente a ellas-
-sabes que no es así, por eso mismo, a pesar de estar nervioso, sentías tranquilidad al estar con ellas.-la entidad se acercó al joven y le tomo la cara con las manos- además a esta todo preparado, solo es que comiences y todo se irá dando.
Ella lo soltó y volvió a dirigir su mirada al cielo, en esta posición estuvieron cerca de 2 minutos en silencio.
-cierto, aun no te he dicho m nombre- volvió a dar una vuelta sobre su pie izquierdo, luego hizo una pequeña venia mientras levantaba levemente el borde de su falda.- mi nombre es Chadi, es un placer jugar junto a ti Jun Sakurada. Dudas y más dudas te generan cada vez que conoces a alguien, pero ya no tengo fuerzas y debo volver pronto- la entidad llevo el cuerpo de nori hasta la sala y allí se sentó en el sofá- por favor no olvides lo que te dije.
Recostándose hacia atrás en el sofá la entidad liberó a Nori quien quedó dormida ahí mismo. El joven la recostó en el sofá, y acto seguido salió a tomar un poco de aire en el patio. El día había llegado a su fin pero los problemas apenas empezaban.
