Entre sueños y pesadillas
"no puedo perderla- le respondió con ira- no quiero perderla"
"un sueño" Más bien una pesadilla. Suiguintou se levantó esa mañana con la respiración agitada y envuelta en sudor. Durante toda la noche Había tenido horribles pesadillas que la despertaban tras apenas haber pegado los ojos, hasta llegar a un punto en el cual no sabía si se encontraba dormida o despierta.
Su mirada se clavó en el techo tratando de despejar s mente, pero las horribles imágenes de la noche anterior volvían a su mente. Desde muy pequeña había sido muy propensa a que los sueños la atormentasen, especialmente con las imágenes de su cuerpo defectuoso y su padre con sus hermanas, pero era la primera vez que veía un sueño tan aterrador.
Tras un rato de intentaos fallidos por despejar su mente se decidió a prepararse y bajar a desayunar. Al bajar al comedor esperaba encontrar el clásico bullicio de sus hermanas, pero grata seria su sorpresa al ver que solamente se encontraba Odile en el comedor.
-buenos días- dijo Odile al ver ingresar a Suiguintou al comedor.
-buenos días- respondió Suiguintou en el mismo tono mientras se sentaba frente a ella tratando de mantener la compostura.- hoy todas salieron muy temprano. ¿Acaso mis queridas hermanas aprendieron a amar el estudio?- preguntó de manera sarcástica a su compañera mientras le servían el desayuno.
-en parte se debe a sakurada- dijo Odile tras tomar un poco de jugo- Hinaichigo le insistió a Shinku para salir más temprano de lo debido con la única intención de verlo; Suiseiseki arrastró a Souseiseki para poder discutir con kashiwaba porque ella lo acompaña desde su casa hasta la escuela y Kanaria dice que no quería perderse la contienda, pero creo que no eran más que excusas para ver a sakurada.
Suiguintou la miró sorprendida. Llevaba ya algunos días en el país pero aun no lograba comprender que era lo que ellas veían en el joven. Cierto, él ya logró que algunas de ellas se conectaran con Isabel. Pero fuera de eso le parecía una persona muy normal, por no decir vulgar, por lo que tratarlo en la escuela sería más que suficiente. Aunque había algo que le llamaba aún más la atención.
-de verdad no sé qué es lo que esperan lograr al acercase tanto a el- dijo agachando un poco la mirada hacia el desayuno; pero tras un momento la levantó para centrarla en Odile- pero por otro lado, me tienes confundida. Me habías dicho que deseabas conocer al príncipe, pero puede que lo tengas frente a ti y no te le acercas.
-en realidad eres tú la que me tiene casi perpleja-respondió Odile confrontándole con la mirada- cuando partimos me hice a la idea de que viajabas con la sola intención de jugar con él para irritar a Shinku. Luego al ver a tus hermanas tan apegadas a el creí que solo serían más motivos para hacerlo. Pero te has mantenido tan al margen que ya empiezas a preocuparme.
-en realidad no me pareció tan llamativo como para jugar con el-
-o tal vez también ha influido en ti y aun no deseas aceptarlo- Suiguintou no respondió y Odile lo supo que había dado en el clavo- aunque también se deba a que últimamente no puedes dormir bien.
"me conoce muy bien" Suiguintou sabía que podía disimular cualquier dolor o aflicción muy bien delante de la mayoría excepto de tres personas, y Odile era una de esas. Un largo silencio le dijo a Odile que no obtendría respuestas por lo que se puso de pie al tiempo que anunciaba su partida.
-es hora de que me vaya-
Pero al llegar a la puerta del comedor fue detenida por la voz de Suiguintou.
-tienes razón, últimamente me atormentan los sueños- dijo al tiempo que se ponía en pie para alcanzar a su amiga-en él veía a dos muñecas… no, a decir verdad yo era una de las muñecas… la otra… la otra era la menor- "¿Por qué tengo miedo?" Suiguintou notó que su voz temblaba al hablar; por momentos hacia largas pausas y sentía que las palabras se le atragantaban.
-¿kirakishou- preguntó Odile sin despegar la vista del frente. Suiguintou solo se limitó a asentir. Los silencios prolongados era algo que hubiesen desesperado a los demás, pero ella sabía que ya de por sí era difícil que Suiguintou se abriera a alguien, así que solo se limitaba a tener paciencia.
-veía a una joven pelinegra… junto a mi estaba kirakishou… en forma de muñeca…ella me estaba hablando de la otra chica… me decía… algo sobre que no era ella… sus palabras… me quemaban el pecho…- esta vez la pausa fue un tanto más larga- pero a mí no me importaba… he intentaba alejar a mi hermana… todo con tal de estar con la otra chica…Kira-chan me intentaba detener… pero… pero me encontraba ya en un estado de frenesí… solo me importaba estar con la otra chica… no sé qué paso pero…
Estaba sufriendo tan solo con relatarlo, lo que vivió durante la noche había sido mucho peor "y mucho más real". Notó la incomodidad de Odile por la tan larga pausa, más larga que las anteriores, así que agachando la mirada se decidió a terminar a pesar de cómo se sentía.
-no sé qué paso… de un momento a otro. Solo supe estábamos peleando… veía chocar plumas negras y pétalos blancos… luego- centró su mirada en sus manos- luego empezó a despedazarla… era tal mi estado que no supe como la despedazaba… lo último…-Suiguintou negó varias veces con la cabeza- lo último que recuerdo fue llamarme Onee-sama… antes de desintegrarse totalmente…
Odile guardo silencio por un rato. Suiguintou no supo si la estaba juzgando; si le estaba teniendo lastima; o si buscaba palabras de consuelo.
-al despertarme intenté convencerme de que todo había sido solamente un sueño. Una representación echa por mi mente debido a la envidia que les tenía a mis hermanas. Pero lo sentí tan real, que aun creo escuchar las palabras de kirakishou en mi cabeza. –El silencio de Odile terminó por desesperar a Suiguintou- justifícame, condéname o insúltame. Pero no guardes silencio cuando yo me siento perdida.
Odile se detuvo y elevo la mirada por un momento; al parecer no sirvió mucho de inspiración porque cuando volteo para darle la cara a su compañera sus palabras parecían más una broma que un concejo.
-creo que deberías seguir el ejemplo de tus hermanas y acercarte a Sakurada-
-Bien. Creo que sería suficiente castigo para expiar por mis pecados- respondió con una sonrisa sarcástica.
-esa no era la idea. Como te habrás enterado, dos de tus hermanas ya han tenido encuentro con Isabel; y Suiseiseki ya vio las habilidades de los fragmentos de piedra en el mundo mental-Suiguintou no dijo nada pero un suave movimientos en sus parpados le mostró a Odile que lo estaba meditando- si tus problemas provienen de tus sueños, creo que podrías usar a sakurada para llegar a la raíz de los mismos.
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"¿Por qué se supone que estoy aquí?" frente a la puerta de la casa de los sakurada Suiguintou aun dudaba si debía llamar o no. En un principio se había negado a aceptar el consejo de Odile, pero tras escuchar sus argumentos había aceptado acercarse un poco más al joven. Sin embargo, el solo hecho de pensar en acercarse a él le parecía humillante "y eso que quería usarlo para causarle celos a Shinku".
Tras dudarlo un buen rato, Suiguintou se decidió y toco el timbre. Pero no sería el joven quien abriría la puerta, sino su hermana. Un suave suspiro se asomó a sus labios de la peli plateada.
-¿Suiguintou rosenkreuz?- pregunto Noria.
-Así es. ¿Cómo se supone que sabes quién soy?-
-Hinaichigo nos ha hablado de todas ustedes, y al ser tan diversas no es difícil recordar sus nombres-"esa pequeña me las pagara" pensó Suiguintou mientras recordaba la sonrisa irritante de la niña.- pero me temo que Jun aún no ha llegado. Si lo deseas puedes pasar y esperarlo.
"Lo que deseo es que quites esa sonrisa tan fingida" sin embargo Suiguintou no dijo nada y acepto la oferta. Durante un rato Nori estuvo haciéndole preguntas referentes a su relación con Jun, sobre su país de origen y el motivo de estar en Japón, Suiguintou intentaba responder lo más superficialmente posible. Cerca de media hora más tarde pudo escuchar cuando la puerta principal se abrió y alguien se dirigía a la sala.
-estoy de vuelta- dijo Jun con cara de cansado, pero Suiguintou no supo si sería por un día pesado o solo fue al verla a ella.
-sakurada- dijo Suiguintou en forma de saludo cuando vio al joven ingresar.
-buenas tardes Suiguintou- respondió con una pequeña reverencia.
-joh, veo que ya le tienes suficiente confianza como para llamarla por su nombre- dijo Nori con una sonrisa en sus rostro-bueno los dejo solos para que conversen tranquilos- Nori levantó y se dispuso a salir de la sala.
-no esperaba verte hoy- le dijo Jun cuando ella paso por su lado.
-ya vez. No puedes predecir cuando aparecen mis caprichos- respondió Nori dedicándole una suave sonrisa.
-¡Alto¡- la voz de Suiguintou detuvo a Nori aunque no se levantó del sillón donde estaba- ya respondí a tus preguntas ahora responderás a las mías. Para empezar dime quien eres.
- ¿qué te refieres?- preguntó Jun un tanto nervioso.
Se supone que tu hermana vive contigo pero dices que no esperaba verla hoy. Además me habían dicho que tu hermana es alguien muy amable, pero varias de sus preguntas eran un tanto ofensivas.
-que perspicaz- dijo Nori- no esperaba que fueras capaz de darte cuenta tan rápido.
-más bien creo que era lo que estabas esperando
-esto… Suiguintou no es que Nori
-¡silencio!- exclamaron las dos al tiempo.
-reitero la pregunta quién eres.
-ahora mismo no soy nadie. Aunque, en un pasado fui alguien muy importante. Llámame Chadi.
-bien Chadi. Creo que ya nos vamos entendiendo. Me gustaría saber qué es lo que quieres.
-bueno eso depende mucho de con quien estoy. Además no es algo que puedas comprender de un momento a otro. Pero por lo que he visto, me serviría en estos momentos entablar una alianza.
-eso de ser directos es algo que en verdad me encanta. Pero no veo por qué tendría que ayudarte.
-No te digo que ganarías algo. Pero puede que por lo menos te des aburas.
-joh. Interesante. Creo que podríamos hablar un poco. Hay algunas cosas que me gustaría saber
-bien Suiguintou, creo que podríamos llegar a comprendernos muy bien- Suiguintou sonrió a modo de respuesta; Jun quien había obedecido muy bien cuando las dos jóvenes le gritaron se sentó al lado de Nori.
"vine buscando a sakurada, pero creo que encontré algo mejor" pensó Suiguintou mientras escuchaba las propuestas de Chadi.
