Ellas
"no existe sombra que ensombrezca mi camino, ni dios que se oponga a mi progresión"
Suiseiseki se sentía un poco más aliviada tras haber llorado un poco en la tarde frente a Tomoe. Sin embargo, tras la cena, su frustración se trasformó en ira; tras la llegada del conejo blanco, Shinku había dicho que todas se deberían reunir para una cena familiar donde se pudieran dar todos los detalles posibles a Weiss sobre la situación actual. En ningún momento ella sería capaz de llamarlo familia, pero por respeto a sus hermanas también estuvo presente durante la cena.
La pequeña Hina le narró su encuentro con Elizabeth, lo mismo hizo Kanaria "eres las segunda hija, deberías mostrar un poco de voluntad propia" pensó al ver a su hermana narrar el evento con total sumisión. Suiguintou y Odile, al igual que ella, guardaban silencio; sin embargo la mirada despectiva que Suiguintou le dirigía al visitante le sorprendía un poco. Shinku explicó varios detalles que dejaban sus hermanas sin resolver; Souseiseki por su parte, se mostraba muy diligente a la hora de resolver las dudas que iban apareciendo, entre ellas algunos terceros que entraban en las narraciones de sus hermanas como Tomoe o Nori. Weiss mostraba en todo momento una sonrisa en el rostro cosa que le molestaba bastante a Suiseiseki, el sujeto hablaba y dejaba entrever que todo cuanto le narraban era lo que esperaba desde un principio. Cuando terminó la cena Weiss, Shinku y Souseiseki se reunieron en un despacho que pocas veces ellas visitaban.
Todo esto era algo que Suiseiseki esperaba desde un principio, ya conocía la forma de actuar de sus hermanas ante Weiss, y sabía cuál era la aptitud que él tomaba frente a ellas. Sin sorpresa alguna por parte de sus hermanas o del visitante Suiseiseki se disponía a retirarse a su habitación a dormir pero en el camino se encontró con Suiguintou; la peli plateada había llamado su atención durante la cena por la mirada que tenía sobre Weiss, sin embargo esta la ignoró completamente y siguió su camino.
-¿deprimida por qué Shinku se encarga de lo que debías hacer tu?- le preguntó Suiseiseki cuando pasó por su lado. Suiguintou giró para verle a los ojos, lo mismo hizo ella, sin embargo grande fue su sorpresa al ver que el rostro de Suiguintou se mostraba indiferente ante la pulla.
-Para nada. Creo que desde hace mucho todas nos hicimos a la idea de que Shinku sería la directa heredera de la familia, aun pasando por encima de sus cuatro hermanas mayores.- No tuvo forma de replicar las palabras de la peli plateada, ya no recordaba desde cuando todas habían empezado a ver a Shinku como una especie de caudillo, pero sabía que a estas alturas no era algo que molestara a alguna- lo que si me interesa saber es por qué Souseiseki sigue estando tan atenta a sus peticiones ¿tiene intenciones de volver a ser protegida de Weiss?.
Aquellas palabras turbaron un poco a Suiseiseki, había intentado ignorar ese detalle durante toda la noche pero sabía que podía ser una posibilidad; aunque lo más probable es que todas hayan pensado lo mismo.
-bueno, no es algo que deba molestarme-continuó Suigintou- creo que hay cosas más importantes en las que debo concentrarme ahora.
-como por ejemplo…-
-cosas que no podrías entender. Aun así… creo que debes estar consciente de que Weiss parece el más interesado en Jun ¿no te parece algo muy extraño teniendo en cuenta que es un joven desconocido al otro lado del mundo?-
Suiguintou no dijo nada más y continuo su camino, Suiseiseki se quedó allí parada pensando un poco en lo que dijo. Desde el principio había tenido las mismas dudas; cuando le habían dicho que debían viajar hasta el otro lado del mundo para conocer a un joven que ninguna más conocía, sentía que era una estupidez. Pero a medida que iba conociendo a Jun, se dio cuenta de que era una persona más importante de lo que al principio parecía. Además en algún momento se planteó la duda de cómo fue que supieron de él. Sin embargo sabía que pensar jamás había sido su especialidad y esperaba que Tomoe le pudiera ayudar en aquellos detalles.
-Suiseiseki- Odile la llamó mientras ella aún estaba allí parada- creí que ya estrías dormida dada la hora y la ocasión.- comentó con un esbozo de sonrisa en los labios. Suiseiseki también sonrió un poco.
- pensé lo mismo de ti por la cara que tenías durante la cena.-Odile respondió sonriendo con un poco más de convicción.
-daba un pequeño paseo para poder dormir mejor. No es mucho lo que haga durante el día así que al llegar la noche no siento cansancio alguno-
Ante los ojos de Suiseiseki Odile siempre ha sido una persona calmada, además de clamada y paciente, cosa que le ha servido mucho a la hora de lidiar con Suiguintou.
-¿Por qué no intentas acercarte también a Jun?-sugirió al recordar la aptitud que había tomado Tomoe cuando le habló sobre sus hermanas y Jun- tal vez así puedas matar un poco más el tiempo y no permanecerías tan aburrida.
-viendo la forma en la que se acerca a tus hermanas creo que lo mejor es dejar las cosas así por ahora- respondió con una sonrisa un tanto tensa- por cierto has sabido algo acerca de kirakishou, cuando vine pensé que ella también vendría.
-lo mismo pensé cuando las vi llegar a ustedes. Pero al parecer, padre no la enviara salvo que sea estrictamente necesario.
-ya veo. Creí que el anillo que tu amiga tenia se lo había dado ella- las palabras de Odile dejaron confundida Suiseiseki.
-¿de qué añillo me hablas?-
-el anillo que tiene tu amiga en la mano derecha. Llevaba grabada la rosa blanca o si no es un símbolo muy similar. Bueno creo que yo también debo retirarme a dormir que pases buenas noches-
Que descanses Odile- Suiseiseki quedo pensativa. No se había percatado acerca del anillo, aunque sabía que podría sr solo una coincidencia que Tomoe portara un anillo con un símbolo similar.
"la rosa blanca…" recordó por un momento cuando padre les dio a cada una su símbolo personal, a Suiguintou le dio un anillo con un rosa grabada de cuyo tallo se asomaba una hoja al que llamó rosa de plata; A Kanaria le dio uno con una rosa cuyo tallo tenía dos hojas cuyo nombre era rosa amarilla; el suyo fue una rosa cuyo tallo tenía tres hojas llamado rosa verde; el de su gemela era un anillo con una roza grabada con un tallo que tenía cuatro hojas cuyo nombre era roza azul; a Shinku le dio un anillo con una rosa grabada con cinco hojas llamado rosa roja; a Hinaichigo le dio uno con una rosa grabada con un tallo de seis hojas llamado rosa rosada; el de kirakishou fue una rosa blanca cuyo tallo tenía 7 hojas llamado rosa blanca. Decidió no darle más vueltas al asunto y se entregó al sueño.
Al llegar la mañana se preparó muy temprano y salió al instituto en compañía de sus hermanas. Aun se sentía algo molesta por la visita de Raymond, pero decidió no darle mayor importancia al asunto. Cuando vio llegar a Tomoe junto a Jun la notó muy ensimismada, parecía demasiado turbada, así que cuando ella iba a dejar atrás a los demás se fue junto a ella para poder hablar a solas. Sin embargo solo consiguió sacar de la delegada respuestas evasivas; esto colmó rápidamente la paciencia de Suiseiseki y rápidamente su ira se reflejó en su rostro "que estúpida fue al pensar que podríamos llevarnos bien" pensó al ver la aptitud evasiva de Tomoe.
-Suiseiseki, necesito hablar contigo un rato a solas- le dijo Tomoe al terminar las clases "¿Por qué esta tan variable el día de hoy". Ella solo se limitó a asentir.
Tomoe le avisó a Jun que los repasos de la tarde quedaban suspendidas para que el pudiera ir a su reunión sin problemas, luego se marcharon. Tras caminar un rato en silencio Suiseiseki sentía que estaba por estallar; el estrés acumulado en los últimos días, junto a la tan misteriosa actitud que traía la delegada le causaba demasiado desespero.
-tenías algo que decirme o solo querías dar un paseo- dijo Suiseiseki al ver a su compañera tan callada.
-me gustaría pedirte que me contaras algunas cosas- dijo Tomoe yendo directo al grano- quisiera que me contaras todo lo que sabes acerca dl Elizabeth si no hay inconveniente con ello.
-¿eso era todo lo que necesitabas saber?- Suiseiseki dio un suspiro al sentirse aliviado por alguna razón- creí que sería algo más complicado, pero si solo es eso no creo tengo ningún problema; sentémonos. No es una historia muy larga pero tampoco me apetece seguir caminando.
La delegada estuvo de acuerdo y la siguió hasta una de las bancas del parque. Allí con la delegada sentada a su lado Suiseiseki empezó a narrar todo cuanto sabía acerca del legendario espíritu que acompaña a las damas de la familia rosenkreuz.
Suiguintou nuca se ha destacado por su paciencia. En repetidas ocasiones ha mostrado desbordes de ira que rozan el desquicio. Por eso, no era de extrañar que casi no pudiera soportar a Nori cada vez que venía a visitarla, aun así, mantenía su compostura y lograba conversar con ella hasta que Chadi se manifestaba.
Desde que la conoció en la sala de la casa Sakurada, Suiguintou se ha sentido muy atraída por conocer acerca de las verdaderas historias detrás de las tradiciones de la familia. Ese día era un tanto especial, con la llegada del señor Weiss sentía que la situación entraba en una nueva etapa, después de todo, si lo que Chadi había dicho era verdad, su interés por Jun iban un poco más allá de conseguir un neófito para la familia.
La tarde estaba llegando a su fin, miró la hora y se dio cuenta que a estas alturas ya deberían estar reunidos en la mansión Jun, Shinku, Souseiseki y el nuevo visitante. En un principio tuvo la idea de estar ella también en aquella reunión. Pero decidió pasar la tarde con Nori; no era que Jun o Weiss le cayeran mal, por el contrario, lo que realmente le molestaba era que ella debería ser la que afrontara aquellas situaciones familiares como la heredera de los rosenkreuz; pero debido a su debilidad durante su infancia, todo aquello que le correspondía por derecho, fue realizado por Shinku quien a pesar de su corta edad, demostraba mayores capacidades que el resto de sus hermanas.
-¿aun pensativa?- preguntó Nori cuando ella fijó su vista en el atardecer; aunque supo que ya no era Nori sino Chadi.
-creo que padre debió haber sido el que viera a Jun-
-Créeme, tu padre es el único en esta historia que no tiene absolutamente nada que ver.- Chadi bebió un poco del té que tenía frente a ella y centró su mirada también en el atardecer- Lo que realmente me molesta es que le presenten tan rápido a Jun.
-Bueno, Jun ha mostrado un poco más de sumisión ante Shinku, y esta a su vez casi nunca se opone a los deseos de Padre.-
-esto no es un deseo de tu padre; Jun será inducido para acerca a Elizabeth a todas ustedes luego que los dioses me protejan, porque yo ya no podré desde luego- "música para mis oídos" pensó Suiguintou al escuchar a Chadi hablar. Esa manera de contarle las cosas, como si Suiguintou ya lo supiera de antemano, era su forma despistada de narrarle todo lo que debía saber.
-Elizabeth… me habías dicho que ella estaba interesada en Jun, así que no veo porqué deban inducir a Jun a traerla hacia nosotras-
-porque es necesario que Elizabeth las conozca a todas para que pueda hacer su elección- respondió Chadi con la vista perdida hacía en el atardecer- aunque siendo honesta, creo que ella ya ha hecho su elección.
-así que las demás debemos considerarnos perdedoras por defecto cierto- tenía la sospecha de quien podría ser la elegida y eso le molestaba un poco. La voz de Suiguintou mostraba resignación, pero muy dentro de ella aun le dolía sentirse ignorada.
-dime Suiguintou ¿sabes porque la semana tiene siete días?-preguntó Chadi aparentemente cambiando de tema.
-si no estoy mal es por los cinco planetas que se pueden ver a simple vista, más el sol y la luna- respondió Suiguintou un tanto sorprendida por la pregunta.
-es correcto. La superstición sobre el número siete parte de ese detalle. En distinta culturas estos siete astros eran dioses, con el paso del tiempo y la entrada del monoteísmo fueron pasados a arcángeles pero aun así son venerados por casi todas las culturas. El sol, astro poderoso señorea por el día y nada puede opacar su brillo, sin embargo, está condenado a la soledad. La luna por su parte, tiene un brillo muy inferior, aun así es el que señorea en la noche. Su ventaja es que al ser su luz tan menguada, los demás astros lo acompañan en la noche para que su luz combinada pueda alumbrar el camino.
Así que no desfallezcas ni te rindas. Puede que el sol tenga tanto brillo que no necesite a nadie más a su lado. Pero la luna tiene algo que el sol nuca tendrá, todas las potencias del reino siempre han de estar a sus pies. -Suiguintou sintió que ya había escuchado algo similar en algún momento, pero no recordaba donde podía haber sido.- por cierto Suiguintou, antes de seguir hablando me gustaría que vieras un cuadro antiguo.
-¿un cuadro?- no era raro escuchar a Chadi hablar de cuadros, en repetidas ocasiones había mencionado algunos y, aunque no podía entender que era lo que los cuadros escondían, sabía que en algunos de ellos había detalles muy importantes.
-así es. Hay un cuadro llamado el ungido. Míralo un poco y dime si puedes saber qué es lo que revela.- Suiguintou la miró de frente, en algún momento ya había visto el cuadro, pero no se había detenido a analizarlo, "quizás la no estoy tan lejos de entender o que está sucediendo" pensó al recordar algunos detalles de la pintura.
Souseiseki llamo una limusina con anterioridad para poder llegar un poco antes a la mansión de la familia, cuando llego a la puerta del instituto dejó allí a Shinku y Kanaria para que ellas esperaran a Jun. Sentada en la limusina reflexionaba sobre la conversación que habían tenido en el despacho la noche anterior. Cuando la cena terminó Raymond, Shinku y ella se habían reunido en aquella habitación para hablar en privado; sin embargo, estando allí Raymond le pidió a Shinku que le contara en detalle la forma como se habían enterado de la existencia de Jun.
-sucedió hace casi un año- le había explicado Shinku- uno de los contactos de padre había dado con un joven que tenía cierto talento para el diseño de trajes. En un principio padre había ignorado los mensajes que le enviaban acerca del joven, hasta que llegó a sus manos un dibujo de una muñeca que lo cautivó, tanto por el diseño del vestuario, como porque el dibujo parecía tener vida propia. Tras mostrárselos al señor Weiss y el señor Fausset, se decidió que debían conocer al joven; en un principio el señor Weiss había pensado en venir solo a conocerlo, pero el señor Fausset sugirió que alguien de edad similar al joven debía acompañarlo para que no se sintiera intimidado y pudiera ser un poco más fácil acercarse a él. Fue en ese momento cuando me llamaron y me contaron la situación, acepté venir a Japón con el señor Weiss para conocer al joven aunque en el fondo estaba llena de dudas, y desafortunadamente, mis dudas no estaban erradas.
Al llegar a Japón intentamos averiguar todo lo que pudimos acerca de él, lo que conseguíos me decepcionó totalmente; era una persona que no asistía al instituto, no tenía relaciones sociales, ni siquiera salía de su casa. Aun así el señor Weiss tenía la intención de conocerlo, así que hablamos con el contacto de padre y mediante Nori, pudimos organizar un encuentro con Jun. La tarde que lo conocimos él se mostraba muy nervioso, al parecer llevaba ya un buen tiempo sin ver a nadie más, además de su hermana; hablamos con él un rato, y pese a que intenté ser lo más gentil que pude, no hubo cambios en su estado y no fue gran cosa la que pudimos saber de él.
-Shinku sugirió dejar las cosas así y no intentar hacer nada mas pero pensé en lo que Fausset había dicho y propuse otra idea- Raymond había intervenido en el relato de Shinku.
-así es-dijo Shinku dando un suave suspiro- la idea fue hacer un segundo encuentro, pero esta vez solo seriamos Jun y yo. La idea era poder acercarme un poco más a Jun, no creí que fue a servir de algo después de ver lo temeroso que era; Aun así decidí intentarlo. Fui a visitarlo la tarde siguiente aprovechando que su hermana no estaría, así podríamos estar a solas. En un principio se negaba a recibirme, pero tras insistir un poco me permitió pasar. Tras un rato de conversación noté que ya no mostraba la misma aptitud nerviosa del día anterior, esta vez parecía que mi presencia lo molestaba. Luego de eso aproveche las tardes siguientes para visitarlo y poder acercarme un poco más a él, poco a poco fue abriéndose y me contó cosas como de donde surgió la decisión de aislarse de la sociedad, como desarrollo su gusto por el diseño y algunas cosas más.
una tarde en la que hablábamos tranquilamente Jun me reveló que desde que me conoció todas las noches soñaba con una niña de cabellos negros que reía mientras jugaba en un jardín.
-un momento. Eso quiere decir que…-
-así es. Elizabeth entró en contacto con Jun desde que nos conocimos. No sé a ciencia cierta qué es lo que realmente sucede, pero al parecer Elizabeth está interesada en Jun. En todo caso esa tarde mientras hablábamos, poco a poco su mirada cambiaba, algo de melancolía podía notarse en Jun; pero algo un tanto más extraño llamó mi atención, una mariposa de cristal apareció de un momento a otro y empezó a revoletear cerca de Jun. Al parecer él no se había percatado de ella hasta que lo llamé, el reaccionó y también se mostró sorprendido ante esto. Luego de eso tuvimos el primer encuentro con Elizabeth, aunque eso es algo que debo hablar primero con el antes de poder contarles a ustedes.
Souseiseki salió de sus pensamientos cuando el vehículo bajó la velocidad al ingresar a la mansión. Todo el viaje se había quedado pensando en lo que había escuchado la noche anterior. No le sorprendía que Shinku ya hubiera conocido a Jun antes que las demás. Eso explicaba algunas cosas como el afán de padre de que aprendieran japonés, además de cierta confianza que parecía tenerle Shinku a Jun. Pero por otro lado había cosas que aún le quedaban en duda. Cuando llego al despacho donde se encontraba Raymond hizo una pequeña venia sin emitir palabra.
-es raro de ti que no muestres los saludos correspondientes- dijo Raymond sentado en el sillón tras el escritorio- si tienes cosas que preguntar tienes toda la libertad para hacerlo.
-la mañana en lo que conocimos a Jun parecía estar totalmente desubicado de toda la situación; aun a día de hoy parece no saber que está sucediendo. Si ya él los había conocido a ustedes ¿Cómo es que se muestra como si fuera la primera vez que los ve?-
-eso es algo que no sabemos aún- respondió Raymond- es por eso que decidí venir a verlo en persona, creí que podría ser algo tan simple como un bloqueo psicológico; pero creo que las cosas son mucho más complejas de lo que parecen. Pronto debo volver a Alemania, así que no podré investigar más acerca del asunto, dejo todo en tus manos mientras puedo organizar mi agenda para poder pasar aquí un tiempo.
-haré todo lo posible por averiguar lo que sucede junto a Shinku- Raymond asintió.
Una cosa más; creo que hay demasiadas personas ajenas involucradas en este asunto pero hay alguien más que necesito que ayudes, esta persona te ayudará con algunos que están demás en estos asuntos.- "se había tardado demasiado en hablar sobre ello". Durante la cena Raymond se había mostrado con su actitud alegre ante los relatos de sus hermanas, pero sabía que no soportaba la idea de que alguien externo a las tres familias estuvieran involucradas en estos asuntos. Sabía que en cualquier momento intentaría sacarla de la historia, pero la pregunta era como "¿Qué planea hacer con Kashiwaba?"
