Danza de espadas

"dio siete pasos hacia el interior del templo, dejando atrás a todas las doncellas que lo vigilaban para arrodillarse finalmente frente a la joven de cabellos dorados que estaba de pie frente al altar"

Supo de inmediato que las cosas irían a mal cuando recibió la llamada citándola al parque, pero la combinación entre Souseiseki y Megu era algo que excedía en gran medida sus habilidades, aun con los poderes de la muñeca. Souseiseki aprovechaba muy bien las habilidades que ganaba allí para moverse a buena velocidad, eso mesclado con su habilidad a la hora de usar la espada la convertían en una rival a la cual tenerle mucho cuidado; por si no fuera suficiente, estaba muy bien cubierta por Megu quien aprovechaba los poderes de la muñeca que estaba crucificada sobre su cabeza para cubrirla desde la distancia con ataques de plumas negras cuyo filo destrozaba los árboles, las piedra y hasta el piso mismo. Sin embargo, la forma en que la peli-negra usaba los poderes de Suiguintou era muy distinta a la que Tomoe usaba los de Kirakishou, pero no podía detenerse a pensar en ello por los continuos ataques que el dúo frente a ella le lanzaba.

Tomoe retrocedió un par de pasos para tomarse un respiro, pero Souseiseki se lanzó contra ella desviándole la espada hacia arriba con un corte que deslizó la espada hasta la empuñadura, luego hizo un rápido giro para retomar posición frente a la delegada con la espada en mano para lanzar un ataque directo; sin embargo Tomoe pudo esquivar este golpe y posicionarse bajo su rival, pero cuando estaba por asentarle el golpe un fuerte ataque de fuego azul la obligó a alejarse de Souseiseki y cubrirse con los pétalos blancos de Kirakishou. Allí habían quedo de nuevo frente a frente Tome y Souseiseki; sin embargo, Souseiseki no mostraba signos de cansancio, mientras que Tomoe sentía que pronto llegaría al límite.

"maestra, no podemos vencer" le dijo mentalmente kirakishou mientras intentaba retomar el aliento.

"ya me estaba dando cuenta" le respondió un tanto disgustada por señalarle la obviedad, y por sentirse tan débil en estos momentos.

"no me refiero a la situación actual. Souseiseki esta siendo una rival muy dura pero el problema es que, aunque pudiéramos vencerla a ella, Megu tiene demasiado poder en estos momentos, no tenemos forma de derrotarla"

Aquello la desalentaba totalmente; Tomoe tenía la esperanza de aprovechar alguna abertura de Souseiseki para poder inmovilizarla en un golpe, con ella fuera creía que Megu sería más fácil de detener.

"Megu está usando el poder de Suigintou de forma muy diferente a la nuestra- continuó kirakishou-regularmente las Rozen maiden extraemos cierta cantidad de energía de nuestros médiums para poder luchar. Pero gracias a que no poseo un cuerpo físico puedo amplificar sus habilidades brindándole mi poder aunque sin llegar a exponer mi existencia. Sin embargo Megu está extrayendo la fuerza y las habilidades de Suiguintou, de esta forma puede llegar a destruirla completamente pero puede extraer todo su potencial sin restricciones"

"Buen análisis de la situación, pero eso no hace más que agrandar nuestros problemas"

"no maestra, si usamos el mismo método podría tener una oportunidad contra ellas"

Aquello podría solucionar este problema de manera rápida, pero el detalle sería el efecto que podría tener sobre la muñeca.

"si usamos ese método ¿Qué sucedería contigo?- kirakishou no contestó- decidí venir y luchar por dos razones, no estoy dispuesta a perder todos los recuerdos de las últimas semanas, y no te dejaré en las manos de ellas"

Tomoe respiró profundamente tratando de calmar su respiración y buscando algún punto débil en el ataque de Souseiseki, aquello era aferrarse al plan original pese a los inconvenientes que kirakishou planteaba. La delegada se lanzó contra su rival con un ataque típico frontal que Souseiseki pudo esquivar fácilmente, luego lanzó un corte interno hacia arriba contra Tomoe pero está lo esquivó colocando su espada en forma de bloqueo vertical repeliendo su ataque y desviando su espada, en esta posición Tomoe tenía una buena abertura de Souseiseki y rápidamente retrajo su espada y emprendió un golpe pero nuevamente tuvo que dejarlo a mitad del camino cuando Megu la atacó con su fuego azul. De nuevo Tomoe había quedado a una distancia prudente de Souseiseki para poder tomar aliento, sin embargo esta ves pudo detallarse de algo.

"kirakishou, ¿Cuánto más podría durar tu hermana dándole energía a su médium?"

"no podría saberlo con exactitud- respondió la muñeca- pero creo que está sufriendo demasiado en estos momentos"

En efecto, lo que Tomoe había detallado era las expresiones de dolor que la muñeca mostraba cuando Megu realizaba algún ataque. Si lo que decía kirakishou era cierto Megu la hubiera derrotado desde un comienzo, sin embargo solo se limitaba a ayudar a Souseiseki cuando esta se veía en apuros, o cuando la defensa de la delegada quedaba totalmente abierta.

"puede que sea más fuerte que nosotras- comentó mentalmente la delegada para kirakishou- pero creo que no desea que le pase algo malo a tu hermana"

Kirakishou no contestó pero Tomoe pudo sentir que sus emociones expresaban el temor que sentía por la seguridad de su hermana. Las tres jóvenes quedaron allí paradas un par de minutos, cosa que Tomoe aprovechó para recuperar fuerzas pero Megu rompió la tensión que se había generado.

-tenemos compañía- dijo Megu con la vista hacia un lado.

Tanto ella como Souseiseki desviaron su mirada para ver a la recién llegada, grande fue su sorpresa al ver allí de pie a Suiseiseki quien se suponía debería estar en el aeropuerto.


Un sudor frio se manifestó en ella cuando vio a su hermana y a su mejor amiga enfrentadas con armas en mano. En el momento en que se paró ante ellas se detuvieron con cara de estupor, al parecer ninguna esperaba la presencia de ella, sin embargo allí estaba esperando por una respuesta a lo que estaba sucediendo; no quería pensar que alguna fuera la villana en este cuento, pero si estaban enfrentadas, mínimo una de ellas debía serlo.

-no esperaba encontrármelas aquí- dijo de manera nerviosa. Ninguna respondió, agacharon la mirada y se quedaron allí en su lugar- vamos, díganme que esto no es lo que parece; que esto es algo lúdico, y no una lucha a mano armada- la voz de Suiseiseki denotaba nerviosismo aunque no supo si era por el temor a la respuesta.

-Suiseiseki Rosenkreuz, llegas en un buen momento. Estamos cerca a doblegar a esta intrusa- respondió la chica de pelo negro; Suiseiseki quedo muda ante la respuesta, pero aún más sorprendida de la forma fría en la que confesaba su crimen sin denotar emoción alguna- ¡oh! En donde están mis modales, mi nombre es Megu Kakizaki, encantada de conocerte.-concluyó ella sin hacer gesto alguno al ver el silencio reinante.

-¿Tomoe, Souseiseki?- las jóvenes seguían en silencio- ¿podría saber por lo menos a que se debe todo esto?

-Tonta- dijo finalmente Souseiseki de manera suave- deberías estar en el aeropuerto; no había necesidad de que te enteraras de esto.

Aquellas palabras la tocaron emocionalmente; aun no comprendía lo que sucedía, pero se estaba haciendo una idea, y la actitud de su gemela no hacía más que acentuar esta idea.

-tu hermana tiene razón- intervino Tomoe en cuya voz se mostraba que ya estaba exhausta- esto no es algo en lo que debas entrometerte.

-habías dicho que viajarías conmigo; a último momento me envías un mensaje con una disculpa muy simple diciéndome que ya no puedes acompañarme. Luego, cuando te encuentro, resulta que estas luchando con Souseiseki. Dime ¿Cómo se supone que ignore esto?

-suficiente- dijo Megu- no podemos estar aquí todo el día. Souseiseki termina rápido con esto.

Suiseiseki vio como el rostro de su hermana se desdibuja por una mueca de desagrado ante la orden de Megu, pero obedeció sin decir palabra. Tomoe entró en modo defensivo y evitó los continuos ataque que Souseiseki enviaba, pero el cansancio ralentizaba sus movimientos haciéndola blanco fácil para su hermana.

Suiseiseki posó su vista nuevamente sobre Megu y la extraña imagen que tenía sobre su cabeza, esta vez pudo detallarla mejor, aquella muñeca era echa a imagen de Suiguintou, la única diferencia notable radicaba en que la muñeca poseía un vestuario muy gótico. Pero lo realmente aterrador era que ver las expresiones de dolor que la muñeca mostraba por ratos "¿estará viva?" pensó al ver la inusual situación. Aquello no hacía sino darle más motivos para desconfiar de la peli negra y hacerla dudar de las intenciones que pudieran tener ella y Souseiseki contra Tomoe.

Retomó la vista en el duelo pero las cosas no hacían sino complicarse para Tomoe; la delegada detenía los golpes de Souseiseki e intentaba lanzar algunos estoques, pero esta última los esquivaba sin dificultad y continuaba los ataques de forma continua. En cierto momento Tomoe embistió contra Souseiseki en una estocada directa y nuevamente fue esquivada, sin embargo Tomoe cambio rápidamente la posición su espada y dando un giro rápido lanzó un corte ascendente, Souseiseki recurrió a su espada para bloquear este golpe pero al parecer era lo que Tomoe esperaba. La delegada, ayudándose de su cuerpo, empujó con fuerza la espada, Souseiseki tuvo que retroceder un par de pasos para no caer, pero en el segundo paso perdió el equilibrio momentáneamente lo cual aprovechó Tomoe para retraer su espada intentando asentarle en un ataque frontal pero repentinamente una ráfaga de fuego azul hizo que la delegada se detuviera y se alejara algunos pasos de su rival, manteniendo una distancia prudente para darse un aire.

Suiseiseki miró sorprendida la pelinegra era quien había enviado el ataque de fuego que detuvo a la delegada, en este momento terminaba de entenderlo todo; desde un principio Tomoe no tenía oportunidad siendo dos su rivales, Souseiseki quien tenía buena manejo de la espada, y Megu quien al parecer podía atacar dese la distancia con fuego azul.

-Recurres a una batalla dos contra una ¿esto es en el honor que aprendiste al lado de Weiss?- espetó Suiseiseki a su gemela-

-esto no se trata de honor, aquí se está poniendo en orden a aquellas personas ajenas a la familia rosenkreuz- respondió Megu manteniendo su cara inexpresiva. Pero Suiseiseki pudo ver el disgusto manifestarse en el rostro de su gemela.

Suiseiseki no podía comprender aquello; ¿Por qué se debía poner en orden a las personas ajenas a la familia? Si, en un principio ella tampoco estuvo de acuerdo con que Tomoe estudiara junto a Jun sobre alquimia, Pero poco a poco pudo ver que ella era iba integrándose hasta convertirse de alguna forma en alguien importante para algunas de ellas. No esperaba que Souseiseki sintiera demasiado aprecio por la delegada, pero llegar a estos extremos no era algo que ella haría en actitudes normales.

-Tomoe ha demostrado ser alguien de confianza-dijo Suiseiseki intentando defender a su compañera- puede que por ratos tenga una actitud odiosa, pero ha sido un gran apoyo en diversas oportunidades tanto para Shinku, Hinaichigo o para mí, como para el mismo Jun. -Esperaba que aquello pudiera persuadirlas para que cesaran sus ataques, pero la pelinegra esbozó una gran sonrisa de satisfacción que la confundió.

-dime una cosa ¿Les ha mostrado la misma confianza que ustedes han mostrado a ella?-Megu dirigió su mirada a Tomoe- Si es así creo que no hay problema en que les muestres la muñeca de la rosa blanca.

No comprendió aquello, y al parecer Souseiseki tampoco; la rosa blanca era el emblema personal de Kirakishou, la menor de las rosenkreuz. Pero a que se refería con eso de la muñeca, ¿acaso Tomoe, al igual que Megu, poseía una muñeca echa a imagen de una de sus hermanas? Suiseiseki busco el rostro de su compañera buscando respuestas, pero esta desvió la mirada, con lo que confirmó lo que Megu había dicho, Tomoe guardaba sus propias razones para actuar. Pero aunque eso fuera verdad, no creía que fuera suficiente motivo para atacar a Tomoe y menos en aquellas zonas extrañas. Souseiseki retomó posición y se dispuso a atacar a Tomoe; lanzó algunos tajos desde distintos ángulos los que Tomoe apenas detuvo, luego imitó el movimiento que Tomoe había usada unos minutos atrás para hacerle perder el equilibrio y poder tener así una buena abertura, pero cuando estaba por lanzar la estocada un enorme tallo protegió a la delegada. Cuando Souseiseki volteo a ver a su hermana, esta tenia a sui dream en su mano quien creaba una suave lluvia que hacia crecer aquellos tallos del suelo.

-no termino de comprender que está sucediendo; pero no es justo que ambas luchen contra ella sola- sentenció en tono firme.

Souseiseki retrocedió algunos pasos para pararse junto a Megu, Suiseiseki también se acercó a Tomoe y allí las gemelas quedaron frente a frente en bandos distintos.


En palabras de Suiguintou, los campos N eran una manifestación que reflejaba los pensamientos, personalidades y sentimientos de aquellos con la suficiente fuerza mental para crear un mundo en aquella dimensión llamada "mundo de los sueños". Según ella, Souseiseki y Tomoe estaban teniendo un duelo de espadas, o algo similar, por lo que lo más probable es que estén batallando en un campo N. Ellas al ser practicantes de alquimia tenia la suficiente fuerza para crear su propio campo N, pero aun carecían de la fuerza para poder trasportase entre dimensiones, menos aún en pleno día y a mitad de un parque, tal como le había sucedido a Jun con Hinaichigo y Kanaria. Por tanto concluyó que la persona que estaba con Souseiseki debía tener habilidades especiales, o que contaba con alguien con esas habilidades.

Al estar las cuatro jóvenes luchando en un campo N la mejor opción para encontrarlas es buscar en los campos de Souseiseki y Suiseiseki y la mejor forma de llegar a esos campos N era por medio de aquel extraño lugar; todo esto le quedó muy claro al joven, lo que aún no podía comprender era la forma en la que la peli plateada lo guiaba.

-Suiguintou ¿es realmente necesario que me lleves de la mano?- preguntó Jun un tanto titubeante.

-no. pero sería peligroso que te perdieras aquí. No tengo forma de encontrarte y al estar en una emergencia no es mucho del tiempo que disponga.

Jun soltó un hondo suspiro ante las palabras de su acompañante pero decidió no hablar más sobre el asunto.

-ya hemos pasado muchas puertas y tan solo le echas un vistazo de pasada ¿tienes alguna manera de encontrar la que estamos buscando o te basas en intuición?-

-las puertas tienen imágenes grabadas en ellas como puedes darte cuenta, nosotras tenemos nuestros símbolo personal, eso es lo que estoy buscando.

-¿y estas segura que luchan en el campo de alguna de tus hermanas? ¿No podría ser que la otra chica lo haya creado?-

-al principio me planteé la misma pregunta, pero Chadi aseguró que debía ser de Souseiseki o Suiseiseki.

-confías demasiado en ella- dijo Jun frunciendo el ceño; esa entidad se manifestaba por medio de Nori, pero le guardaba desconfianza al no saber sus intenciones o quienes, a decir verdad era poco lo que había hablado con ella. No así Suiguintou, quien venía muy seguido a pasar la tarde con Nori hasta que apareciera Chadi.

-no se trata de confianza. Ambas tenemos un fin que, sin llegar a ser el mismo, coinciden.

Aquello le resultaba más desconcertante a Jun, pero sentía que no podía opinar nada al respecto hasta no terminar de entender que sucedía con el mismo. Finalmente Suiguintou se detuvo ante una puerta y la observó fijamente unos instantes antes de hablar.

-esta es la de Souseiseki- declaró soltándole por fin la mano. El joven se fijó en las inscripciones en la puerta, eran una mezcla entre símbolos alquímicos, y elementos propios de un jardín- revisemos primero esta, si no hallamos nada proseguiremos con la de Suiseiseki.

Suiguintou abrió lentamente la puerta la cual no permitía ver nada de lo que sucedía al otro lado debido a la gran luz brillante que despedía, aun así Suiguintou ingresó con Jun siguiéndola de cerca.


Desde que Suiseiseki se había unido a la batalla las cosas se había puesto más parejas gracias a que ella podía detener todos los ataques que Kakizaki enviaba de apoyo a Souseiseki; sin embargo la pelinegra había incrementado el número de ataques por lo cual empezaba a demostrar fatiga debido al uso excesivo de los poderes de la muñeca. El dolor se hacía cada vez más evidente en el rostro la muñeca colgada sobre ella y Tomoe sentía incrementar la preocupación de Kirakishou por su hermana.

-"Maestra no puedo continuar"- declaró Kirakishou finalmente. Pero Tomoe se resistía a perder, temía por lo que pudiera sucederle a kirakishou si caía en manos de Kakizaki, aun así sentía como la muñeca le cedía cada vez menos energía. Debía encontrar pronto la manera de derrotar a Souseiseki y detener la extracción de energía de Suiguintou.

"solo un poco más; si derrotamos…"

-haremos que Megu absorba más energía de Suiguintou para intentar derrotarnos"

El intercambio de golpes se prolongó un poco más, Souseiseki y Tomoe le abalanzaban una contra la otra buscando una abertura en la defensa mientras Suiseiseki y Kakizaki las apoyaban desde atrás con tallos y plumas negras respectivamente, mientras que Suiguintou expresaba un dolor agónico en su rostro.

"maestra, lo siento- dijo kirakishou con voz quedada- gracias por toda su ayuda"

La delegada sintió como la fuerza la abandonó espontáneamente poco antes de caer de rodillas al suelo; la batalla ya de por sí la tenía agotada, pero ahora sentía como si su cuerpo fuera a colapsar en cualquier momento. Perdió la capacidad auditiva pero pudo ver como Suiseiseki la tomó y movía los labios como si hiciera un ademan de gritar. Finalmente vio hacia el frente y pudo ver una lucecilla blanca que se alejaba de ella en dirección a Kakizaki. Pero cuando aquella luz estaba a mitad de camino de la nada vio aparecer a Jun y Suiguintou. Tomoe sintió un leve alivio al verlos llegar por lo que esbozo una suave sonrisa poco antes de perder el conocimiento.