Disclaimer: Fairy Tail es propiedad intelectual de Hiro Mashima.
#PorCienAñosdeHermosaCursilería
She's (not) dead
por Onmyuji
III.79. Aftermath.
Cuando despertó, no había nadie ahí. La cabeza había dejado de darle vueltas y tenía la impresión de que había dormido mucho más tiempo del que normalmente lo hacía.
Su cuerpo estaba pesado y aún no daba muestras de haber descansado y repuesto suficientes energías. Tenía la sensación de que esa larga e impresionante guerra contra el Imperio de Alvarez ni siquiera había terminado.
Pero finalmente había concluido.
No de la manera que esperaban, pero lo había hecho. Cuando al tratar de arrancar Fairy Heart del cuerpo físico de Mavis, la primera maestra de Fairy Tail, las cosas se pusieron terriblemente malas para Zeref y los 12 Spriggan, provocando la retirada.
No hubo promesa de retornar, pero sí una de saldar lo que había comenzado. Y para eso no sólo tenían que juntar esfuerzos en reconstruir todo aquello que fue dañado, sino en recuperar fuerzas, volverse más fuertes. Y luchar siempre juntos.
Juntos.
El recuerdo de su propia desdicha en el campo de batalla lo hizo desperezar e incorporarse sobre la improvisada cama del gremio (que afortunadamente, había resultado con pocos daños tras la batalla), percatándose de que ahí, en la cama a su lado, dormía ella profundamente.
Así que se levantó y fue tan rápido como pudo hacia ella, queriendo convencerse de que haberla reencontrado, viva, y todo hasta ahora, era verdad y no un sueño.
Juvia estaba viva.
La miró, por lo que le pareció apenas un par de segundos, queriendo memorizar cada mechón de su cabello y cada facción de su fino rostro. La vida y los Dioses le habían dado la oportunidad de recuperarla y no se iba a dar el lujo de desperdiciar un solo segundo a su lado.
—Gray-sama.
Saltó sobre su lugar cuando se sintió llamado de esa manera tan suave y delicada, reparando en que la maga del agua le miraba. ¿Cuánto tiempo tenía ella despierta? No lo sabía, pero nervioso (quizá como no lo estaba nunca con ella a su lado), la miró.
—¿Te desperté?
—No. Juvia ya se encontraba despierta. —Explicó ella, mientras hacía un esfuerzo por levantarse sobre la cama, provocando que el mago de azabaches cabellos se relajara, de vuelta a su yo mismo, más reservado con sus emociones.
—Deberías de quedarte acostada. —Sugirió él mientras colocaba su mano sobre la espalda de ella y la otra sobre un hombro, tratando de hacerla recostar nuevamente.
—No. Juvia está bien. —Sonrió ella, insistente, terminando por sentarse y haciéndole un ademán con la mano de que se sentara con ella en la cama. Gray se sentó junto a ella sin pensarlo mucho y la miró profusamente. Al sentirse observada con tanto ahínco, Juvia se encogió, ligeramente avergonzada—. ¿Sucede algo, Gray-sama?
Había pasado todo tan rápido que no se había tomado el tiempo de pensar en qué haría si la volviese a tener en sus brazos, si hubiese imaginado que su piel volvería a tener color, y que sus ojos le mirarían sonrientes nuevamente. Ella simplemente apareció ante él y se encargó de recordarle que no lo abandonaría.
Ahora era el turno de ella de ponerlo en esa clase de predicamento lleno de sentimientos.
Involuntariamente, llevó una de sus manos a la mejilla de ella, acariciándola despacio y con la otra se enredó entre sus dedos, apretando su mano suavemente. La maga del agua enrojeció al sentirlo tan cerca, como si aquellas acciones fueran demasiado inesperadas, incluso para su imaginación.
Pero él ya ni siquiera se sentía lo suficientemente nervioso como para que la sangre le subiera a la cabeza o le obligara a titubear. Porque esta vez no iba a desperdiciar el futuro de Juvia. Y él estaba más seguro que nunca de la respuesta que estaba por darle.
—Juvia, yo-...
Y entonces la puerta de la pequeña enfermería cedió ante el peso de un grupo de personas que cayó al suelo, de la habitación, interrumpiendo su declaración.
Su pequeña burbuja se rompió en un instante, momento tras el cual Gray cayó en la cuenta de lo que estaba pasando y finalmente la sangre subió hasta su rostro, haciéndolo avergonzar profusamente al sentirse evidenciado.
—¡¿Qué demonios hacen!? —Gritó alterado y nervioso mientras se paraba de la cama y enfrentaba a sus nakamas, que con esfuerzo trataban de empujarse unos a otros para levantarse—. ¿Acaso no ven que estamos tratando de descansar?
Descansar. Claaaro.
—Ignóranos, Gray, y ya dile a Juvia lo que sientes. —Erza habló, con esa sonrisa pícara que solía usar de cuando en cuando, mirándole antes de guiñar un ojo.
Gray cambió de tono por primera vez desde que se sonrojó.
—Finge que nosotros no estamos aquí y no escuchamos nada. —Sonrió Mirajane mientras tomaba a Wendy por los hombros—. Incluso le taparemos los ojos a Wendy si hace falta.
Y esta ocasión, subió dos tonos más el rojo de su rostro.
—¿Ah? —El rostro de Wendy era todo un poema.
—¡Venga, Gray, tienes que ser un hombre y portarte a la altura!
Y ahora no sólo el volvió a cambiar de tono, sino que Juvia, en la cama, lo hizo también.
—¡Sí, Gray! ¡Juvia merece ser correspondida!
Y, cual si fuera una olla de presión, Gray volvió a cambiar de color, pero esta vez su ceño se frunció, claramente incómodo por las insinuaciones casi burlescas de sus compañeros de gremio que parecían más pendientes de su vida sentimental que de ellos mismos.
—Juvia cree qu-...
—¡Todos fuera! —Gritó Gray mientras los echaba a todos de la enfermería completamente desesperado y mientras todos respingaban saliendo lentamente (y asegurándose de que nadie se quedaba en la puerta a husmear), se giró hacia la maga de cabellos azules, que le observaba avergonzada.
La guerra había terminado. ¿Significaba que ella recibiría su respuesta?
—Yo-...
¿Realmente se encontraba preparada para recibir esa respuesta que durante tanto tiempo añoró? Él parecía haber perdido su temple y su calma como para dar una respuesta. ¿Estaba realmente nervioso ahora? Lo miró paciente y le sonrió.
Ya había esperado mucho tiempo para llegar a este punto. Podía esperar un poco más.
—Tómate tu tiempo, Gray-sama. Aún estaré aquí cuando estés listo. —Le sonrió ella mientras el azabache mago de hielo enrojecía de nuevo al sentirse evidenciado y tuvo las terribles ganas de encogerse y salir huyendo.
TBC.
PS. Bueno, dije que era romance, no que todo iba a ser súper angst xD así que metí un poquito de risas para aligerar el ambiente y hacerlo todo más familiar. Aunque me frustra porque Gray aún no le da respuesta a Juvia TOT juro que por más que intenté, Gray no se dejó :I está coludido con mi inspiración y juntos me están haciendo pasar un pésimo momento (y Gray se hace del rogar, JUM), pero en el próximo capítulo. That is it. Gray no se va a librar en el próximo capítulo :I YA DIJE!
Estoy esforzándome mucho para mantener el IC, sobre todo con Gray. Analizando los lenguajes del amor aplicados a Gray y Juvia, queda claro que para ambos, el lenguaje de actos de servicio es súper importante. Ahí está su chistecito del suicidio doble(?). Peeeeero, eso no cambia que merece que Gray le diga lo que ya sabe(L). Díganme qué tal me está quedando Gray, porque se está haciendo el divo y poniéndose difícil ewé!
Como comentario, la frase que usé fue la #79 I'll still be here when you're ready, que participa de la misión de 100 años, 100 formas de decir Te Amo, del foro Cannon Island :D! (ya, no se hagan del rogar y pásense al foro, yo sé que quieren X3)
Nos leemos súper pronto :D mañana es el Gruvia Day *w*!
Onmi.
