La emboscada orca
Había llegado un informe a al palacio de Ecclesia de que Cyrus una ciudad al norte del reino fue atacada por una horda de orcos en jabalíes, que la ciudad estaba en llamas, que incluso los orcos no se tomaban contemplaciones con los habitantes matándolos y saqueando todo lo que pudieran obtener, por lo que la reina mandaría a su propia hija con los mejores hombres caballo arqueros como de infantería para repeler la amenaza, alistándose lo más rápido que podían para salir por las puertas del reino hacia el gran valle verde que rodeaba toda la zona montañosa, sabían que la ciudad estaba en las faldas de un cinturón de montañas que dividía Cyrus, Enar y Awan 3 ciudades que eran las que proporcionaban vivires, como armamento para el reino con un justo pago tributario. Al frente de la caballería marchaban Artorias, Cyaran, Sif y Umi, esta última llevaba una armadura que asemejaba a un lobo, con colores azul oscuro y plata, con hombreras en forma de garras, el rostro de un lobo en el centro, garras en las rodilleras y tobilleras, además de que en el antebrazo diestro llevaba un escudo como parte de la armadura con el estandarte Ecclesiano, su yelmo era la viva imagen de un lobo además de un sable delgado pero de una lo hoja lo suficientemente filosa para cortar hasta las armaduras más gruesas.
Galopando a paso rápido pudieron ver a lo lejos a la ciudad en llamas ya que humo se levantaba por los cielos, apresurando el paso atravesando el arco de la entrada que estaba totalmente destruido, pudiendo comprobar que cada edificio, cada construcción o monumento estaba devastado, se podía oler el hedor de la sangre e incluso verla por el suelo adentrándose con sus caballos a paso lento y cauteloso mirando a todos lados.
No bajen la guardia estén atenta… aún siguen aquí… huelo su peste en el aire…— Diría la peli azul desenvainando su espada tomándola por el mango.
Mi señora… venga…. tiene que ver esto…. — Uno de sus terratenientes le llamaba con cierto tono de preocupación.
Oh… por dios… — Umi no podía creer lo que estaban viendo sus ojos ambarinos.
En la plaza central de la ciudad, en donde estaba el gran árbol de cerezos estaban clavados los habitantes esta con varias flechas y lanzas, además de que por el suelo habían muchos cadáveres desangrándose incrementándose la pestilencia en el entorno, sintiéndose una enorme pesadez en el lugar, cuando de repente escucharon el sonido de una trompeta orca cimbrar el silencio cayendo del cielo un gran pilar de mármol que se estrellaría contra el mismo causando un gran impacto, este yendo en dirección a donde estaba el ejercito de Umi pero rápidamente lograron esquivar aquella masa gigantesca los caballos mientras los soldados desenvainaban sus espadas algunos y otros tomaban sus arcos disparando en varias direcciones. Para de los edificios salir varios arqueros orcos apuntándoles mientras tanto otro resonar de trompeta se escuchó para salir de golpe de uno de los edificios del costado rompiéndolo en pedazos aquella líder orca de 3 metros de largo de cabellera anaranjada rugiendo como una bestia salvaje siendo seguida por su infantería orca encontrándose en una emboscada. Había sido una trampa para llamar su atención y tenerla prácticamente en la palma de su mano.
¡Es una trampa, todos acaben con los orcos!, ¡No dejen ni uno solo vivo! — Blandiendo la espada con una mano comenzaría la respuesta de sus tropas.
Mi señora Umi, lleve a Sif con usted, Cyaran y yo acabaremos con estos monstruos malvivientes ¡Les llegó su hora bestias carniceras todos síganme! — Artorias comenzaba a liderar un ataque con sus arcaros a caballo usando su gran espadón abriéndose camino entre líneas enemigas.
Como ordenes Artorias —
Iniciándose así una gran masacre en la gran plaza de la ciudad, donde espadas, flechas, escudos se golpeaban entre si mientras orcos y humanos salían volando por los aires matándose sin piedad alguna, el gran lobo gris junto a la princesa se abrían paso entre las la infantería orca bloqueando y contratacando los embates pero como eran muchos termino siendo derribada por un orco que como un kamikaze se lanzaba hacia ella embistiéndola mientras se le tumbaba encima tratando de golpearla con su maza de hierro pero la peli azul rápidamente pudo matarlo aturdiéndolo con un golpe en el escudo levantándose con velocidad para degollarlo con su sable viendo como la orca estaba usando sus brazos para aplastar, embestir y pulverizar a sus soldados que no eran rivales para ella. Llegando a cruzarse miradas llenas de odio, ferocidad, de esas ansias de acabar con la contraria se lanzarían al ataque acabando con cuanto enemigo se le cruzara en su camino hasta que finalmente habrían quedado cara a cara ambas asechándose al caminar en círculo esperando que una de las 2 diera el primer movimiento escuchándose la grave voz de la orca reírse con burla tratando de provocarla.
Jajaja vaya que fue sencillo llamar tu atención Umi — De manera prepotente sonreía con gran ironía.
Durante mucho tiempo has sido una piedra en el zapato… tú y tu legión de salvajes… o lo que queda de ella… — Respondía con repudio ante sus palabras.
Jure ante mi señor Encablossa que acabaría contigo, con tu linaje, aunque así fuera lo último que hiciera, ¡Hoy morirás! —
Sin esperar ni un segundo más, la gigantesca orca se abalanzaría sobre su enemiga que corría velozmente hacia ella con la espada por delante dejando su guardia un poco baja lo que aprovecharía para con todo su brazo izquierdo embestirla azotándola contra el suelo haciéndola escupir un poco de sangre.
¿Qué pasa Umi? Es todo lo que tienes…. acaso el que me cortaras mi ojo izquierdo fue pura suerte… — Señalando su ojo que tenía una cicatriz en los parpados superficial en diagonal.
¡Voy a arrancártelo Rin! — Con furia respondía mientras se levantaba empuñando su espada con ambas manos corriendo hacia ella, pero antes de que el siguiente impacto con su brazo llegara la más chica se desplazó de rodillas debajo de su embestida dando un golpe de tajo a su costado que rápidamente comenzó a sangrar.
Rin no podía estar motivada y furiosa a matarla que corriendo tenía la intención de tomarla con sus enormes manos para pulverizarla con toda su fuerza, pero a medio camino Sif por un costado la embistió tumbándosele encima para comenzar a morder sus antebrazos forcejeando con brutalidad, el gran lobo le tomó por sorpresa e intentaba arrancar sus colmillos del brazo que le estaba mordiendo por lo que arrancado una gran masa de piedra del suelo la levanto golpeando al animal de lleno en el hocico provocando que este chillara de dolor saliendo disparado e impactando contra unos pilares cayéndole encima los escombros dejándolo sepultado. Esto causaría en la comandante de Ecclesia una furia incontrolable activando la ballesta de su escudo apuntándole la líder la tribu Hoshizora disparándole varias flechas que se le clavaban en su cuerpo que se arrancaba con suma facilidad sin importarle que estuviera perdiendo sangre, tenía la fuerza suficiente para seguir luchando, nada ni nadie le impediría cumplir su venganza.
Te has vuelto una molestia…. "princesita" voy a disfrutar romperte cada uno de tus huesos uno por uno — Caminando hacia ella arrancaría el gran árbol de cerezo desde la raíz tomándolo por la base, lo usaría como masa para golpearla hasta matarla. — ¡Toma esto! —
¡Iagh! — Un estruendoso grito se escuchó en el campo de batalla además de sonido de un impacto totalmente brutal, Umi había sido lanzada contra una casa rompiendo uno de los cimientos derrumbándose sobre ella.
Oh no… aún no hemos acabado… — Rin se acercó a la zona de impacto viéndola entre los escombros con una herida en la frente que manchaba su rostro de color rojo tomándola por los cabellos haciendo que gritara lanzándola por los aires para cuando la tenía a modo le volvió a impactar el árbol contra su cuerpo tumbándola contra el suelo dejando un gran cráter.
Umi sentía un dolor insoportable, ya no podía ver bien, su cuerpo le estaba pesando y era seguro que tuviera algunos huesos rotos, pero eso no le importaría a su rival que seguiría golpeándola una y otra vez con el árbol hasta el grado de dejarla inconsciente. En su auxilio llegaría SIF por la espalda embistiendo a Rin quien caería de cara contra el suelo recibiendo arañazos y mordidas en toda su espalda como en sus brazos mientras esta última tomaba de la cabeza al animal para comenzar a estrangularlo escuchando una voz debilitad que llamo su atención de manera retadora, mientras tanto se encontraba todavía de pie la comandante Umi quien sostenía su espada blandiéndola con su rostro ensangrentado pero con esa fuerza infranqueable sacando fuerzas de quien sabe dónde para correr y saltar una distancia larga causando un corte con su espada en la muñeca de la orca obligándola a soltar a su fiel compañero que ferozmente le daba un zarpazo en el abdomen trastabillando al caer al suelo. Se encontraba tan débil que no se dio cuenta que un arquero la tenía en la mira disparándole una flecha que daría de lleno en su costado izquierdo sintiendo como todo el cuerpo le punzaba obligándola a caer de rodillas arrancándose la flecha rompiéndola en 2.
Muy lejos de ahí, en uno de los templos del bosque del abrazo el sonido de algo quebrándose se escuchó, alertando a la reina elfica quien corrió rápidamente a donde se encontraba su mano derecha encontrándola de rodillas en el suelo junto a un florero con una cortada en la palma mientras derramaba algunas lágrimas no comprendía porque, pero sentía una gran opresión en el pecho.
¡Kotori! ¡¿Qué tienes porque lloras?! — la rubia oji - celeste corrió hacia ella arrodillándose para tomarle la muñeca.
Algo malo… Algo malo acaba de pasar… me duele el pecho majestad… me duele mucho — Su llanto no cesaba y se volvía más amargo, más triste.
Tranquilízate… por Nible… no llores… — Le intentaba calmar, pero no estaba surtiendo efecto.
Debo verla ¡Majestad debo verla! — Eli comprendía que quería decir la peli gris que solo le abrazo tratando de consolarla.
En Cyrus la matanza y la batalla estaban llegando a su clímax cuando las líderes de ambos bandos estaban cara a cara, una más plena que la contraria pareciendo que todo estaba perdido para Ecclesia, que sufrirían un destino parecido en cierto modo al reino de Azilla: "Perder un pilar importante que mantenía estable al reino" Rin se sentía victoriosa se acercaba peligrosamente a su adversaria que estaba de rodillas en el suelo, sin poder moverse ni empuñar su espada con un rostro lleno de impotencia, era el fin inminente pero antes de que Rin pudiera asestar el golpe de gracia el caballero Artorias corría hacia donde estaba su líder para ponerse como escudo bloqueando el golpe con la hoja supera afilada de su gran espadón cortándole los nudillos causándole una herida profunda inutilizando su puño totalmente .
El caballero maldito por la oscuridad…. vaya sí que eres una molestia…. pero no te preocupes he venido preparada — Poco a poco se hizo para atrás rugiendo golpeando su pecho deteniendo el ataque de sus tropas, las tropas humanas estaban confundidas por lo que había pasado.
Protejan a nuestra comandante…. — Dio la orden que sería acatada por unos soldados que tomaron a Umi por los hombros para llevársela a un lugar seguro y poder tratar sus heridas.
Ar… to…. rias…. aca… aca… acabalo…. — Completamente exhausta se la llevaban a arrastras dejando al caballero delante de la orca que se abrió paso mientras el suelo temblaba a sus pies apareciendo entre los orcos un adversario formidable, era incluso más alto que Rin.
Yhorm… el señor de los gigantes…. — Con su mirada fija hacia el frente miraba al susodicho sin inmutarse.
El campeón de Rin había aparecido, Yhorm un antiguo señor de los gigantes de la época antigua portador de una corona que lo abalaba como rey, una armadura súper pesada en una combinación de cuero metálico y placas de metal que cubrían su fisonomía con una capucha en su cabeza bajo su corona, blandía una gran hacha gigantesca de la cual su hoja gruesa comenzaba a prenderse misteriosamente quedando al rojo vivo, sus ojos rojizos brillantes estaban fijos en Sir Artorias que empuño su espada colocándola en su hombro, teniendo en puerta un combate durísimo con un enemigo realmente intimidante, lento en sus embates pero formidablemente letal.
Continuara….
Nota del autor: El siguiente capítulo promete ser E – P – I – C – O se los aseguro, para quienes sean fans del Lore y la saga Souls un combate entre Artorias y Yhorm es algo muy épico, apuesto a que no se lo esperaban jajajaja.
