Se que no tengo palabras para disculparme por mi falta con repecto a esta historia, en verdad lo siento por todos aquellos que la estaban siguiendo.

He pasado por muchos problemas, tanto personales, de fuerza mayor, familiares, de salud, academicos y emocionales. Se que no justifica mi falta pero queria que al menos sepan algo y no crean que lo he dejado, prometi publicar toda la historia y eso haré no importa cuanto cueste.

Entenderé si se sienten molestos u ofendidos por mi poca participación.

Desde ya me disculpo.

Los personajes son de Masashi Kishimoto y la historia no me pertenece, sino que es de nekosenpai se encuentra en "amor- yaoi. Com "

pueden pasar al grupo de facebook "planeta de las fujoshis"

CAPITULO 16:Elige a quien amar.

¿Que haces aquí?. – pregunto Gaara dejando pasar al azabache.

Bueno yo... Quería disculparme, por llamarte cerecita y todo lo demás. – dijo Sai en claro tono calmado y claramente nervioso.

Y yo lamento haberte dejado caer en el pozo y luego gritarte. –se disculpo Gaara de igual manera.

Bueno gracias. –contesto el azabache, con un lindo sonrojó. No sabia porque, pero las palabras de Gaara en verdad lo reconfortaban, como si fuera lo mas hermoso que le habían dicho en la vida. – yo creó que, es mejor que me vaya, es tarde.

Oye –Gaara lo tomó rápidamente de la mano ¿Porque? ¿Porque no quiero que se vaya? Se preguntaba el pelirrojo. – Creo que "cerecita" no es tan malo después de todo.

Cerecita –Sai le dedico una de sus típicas sonrisas, si ya la había visto antes ¿Porque se sonrojo de esta manera? Esperaba que no lo haya notado.

Pero te lo advierto, esta es tu ultima oportunidad. –Queria mostrarse serio, no podía perder la calma frente a él. Solo espero que este lo suficientemente oscuro para que no note el color rojo en sus mejillas.

Una es suficiente. – dijo o mas bien susurro lentamente en su oido. Seguro que si no estuviera tan cerca de el, como ahora, de seguro no lo habría escuchado y ése inclino para besarlo.

El pelirrojo se sorprendio mucho, pero no lo apartó. El beso era lento y cálido, su lengua se movía tan suavemente en su boca que no dudo ni un segundo en permitirle entrar a su cavidad cuando se lo pidió. Recorría cada parte de sus labios y su boca, conociendo cada rincón de esta y memorizando cada detalle.

Gaara solo se estaba dejando llevar por esos brazos tan suaves y aunque fueran fríos le brindaban un completo calor y sentia una gran seguridad entre ellos.

No se dio cuenta cuando le rodeo completamente con ellos, uno de sus brazos apretaba fuertemente su cadera, y con su otra mano jugaba en su espalda. Acariciándola lentamente,

llenándole de un inmenso placer que nunca hubiera creído que pudiera sentir.

Los dos se separaron, o mas bien el pelirrojo se separó de sus labios por la falta de aire, puede que Sai no lo necesitara debido a que era un fantasma, pero si el no quería morir en medio de un beso debia respirar, y al parecer el otro lo entendió pues le sonreía cálidamente con un poco de burla que decidio ignorar por completo para no hechar a perder el momento.

Luego de que el pelirrojo recuperara todo el aire que se le habia ido en aquel beso, se unió nuevamente a él. Mientras aquellas manos seguían trabajando en su espalda y cadera el menor apresó su cuello, debió hacerlo muy fuerte pues el pelinegro se agitó levemente cuando lo jaló para si, pero no por eso se detuvo.

El pelirrojo ahogó un gemido de placer en su boca, cuando el otro toco descaradamente una parte de sus firmes muslos.

jeje... Eres muy lindo cerecita. –susurro provocando un ligero rose en sus labios al hablar, lo cual solo logró éxitarlo más... No tenia idea de cuanto mas iba a resistir.

Cállate... Pervertido. –le respondió entre gemidos, trataba de sonar molesto pero no lo lograba, pues el otro le apresó aun más de la cadera mientras el solo se separaba para poder mirarlo fijamente debido a que tenia una pregunta en mente. – Sai... Los fantasmas, ¿Pu-pueden hacerlo?

Gaara... – le beso ligeramente la barbilla, hasta bajar a su palido cuello donde daba pequeños besos en cada rincón de éste, como si estubiera seguro que, al igual que con aquella dulce boca, conocia cada rincón de su cuello.

El pelirrojo solo se dejaba llevar por aquellas sensaciones que empezaban a nublar su mente, levantando la mirada y moviendo su cabeza para darle espacio de continuar.

Ya una vez terminado con su cuello, le miro fijamente, sus ojos estaba entre cerrados lo suficiente para verlo a el... le quería, y le deseaba solo a el, de eso estaba seguro.

Se inclino para levantarlo del suelo aprovechando la diferencia de estatura que en verdad no era mucha, y lo cargo hasta la cama.

gaara solo se aferró a su cuello esperando no caerse. Cuando quiso acostarlo sobre aquellas suaves sabanas de seda, el menor termino jalandolo haciendo que cayera sobre sobre su cuerpo. Afortunadamente no era nada incómodo, al contrario, a ambos les reconfortaba estar juntos. Sus miradas estaban nubladas por el placer que los embargaba.

El pelinegro se ubicó mejor sobre el cuerpo de Gaara, quedando entre sus piernas. Mientras el pelirrojo decidió recargarse en sus brazos levantandose un poco para alcanzar y rodear su cuello con sus brazos. El tambien queria participar en ese acto de entrega de amor mutuo. Se dedicó a besarlo tal y como el mayor lo habia hecho antes llevando una de sus blancas manos a sus cabellos azabaches, apresandolo mas mientras dejaba salir pequeños gemidos de placer, los cuales solo lograban alentarlos mas.

Gaara dejame hacerlo –pidió con la voz algo enronquecida por la exitacion antes de separarse de el.

Le tomo de ambas manos y las apresó contra la cama, dejandole a su merced. Le miraba fijamente, como si en verdad le gustara aquella vista que tenia en frente de el, mientras el contrario le mandaba una mirada llena de lujuria y deseo. Esa accion lo hizo volver en si y decidio comenzar a jugar nuevamente en su cuello. Llevo sus brazos hasta arriba de su cabeza y los apresaba con una de sus manos mientras que la otra comeenzaba su nueva tarea de desvestirlo. Empezó a sacarle la camisa negra corta con gris del pelirrojo boton por boton, desesperando al de ojos aguamarinas.

Al pelirrojo se le salió un pequeño pero sensual gemido cuando el mas alto le mordió fuertemente su cuello, por reflejo movió sus manos pero debido a que las tenia aprisionadas no pudo hacer mas que dar un pequeño brinco en la cama.

Perdóname cerecita, pero quiero grabarme por completo en ti. – le comentó con una sensual sonrisa al notar el gesto de molestia que el otro le daba, aunque en realidad no lo estaba.

Luego de unos segundos en los que se miraron fijamente regresó a lo suyo, su mano ya habia acabado con la camiseta. Ahora se dirigia a sus rosados pezones para comenzar a drle la atencion que se merecian. Se acercó a uno de ellos y comenzó a mordisquearlos y chuparlos levemente sacandole mas de un gemido de placer que parecian alentarlo a seguir.

Cerecita, eres tan perfecto –susurró besando parte de su pecho.

Ca-cállate – un gemido que salió de sus hinchados labios le impidió seguir hablando para después sentir como los mismos estaban siendo apresados por los contrarios, sintiendo su lengua jugando con la de su acompañante.

Este beso era lento y lleno de lujuria por parte de ambos que solo trataban de ahogarse en el contrario. No les molestaba la lentitud que llevaban porque estaban conscientes de que era la primera vez para sus cuerpos y corazones. Y eso era lo que hacia que aquel momento fuera aun mas especial y perfecto.

Se la distancia se hizo presente entre ellos, dandole oportunidad al pelirrojo de recuperar el aire perdido mientras sus manos rompian su contacto. El menor lo miro curioso al notar como el pelinegro se levantaba y se sentaba sobre la mullida cama.

Con algo de duda imitó aquella accion, observando que el mayor continuaba con toda su ropa mientras que el solo llevaba sus pantalones puestos.

Gaara – tomó una de sus manos y la llevó al borde de su pantalón ¿acaso el queria que él...? – Por favor, to-tocame – le suplicó con la voz ronca por la exitación. El pelirrojo se encontraba hipnotizado por su mirada cargada de lujuria.

Ha-hai, hai – sin pensarlo mas le respondió mientras la distancia entre ellos disminuia, con su mano derecha rozó ligeramente su entrepierna notando que aquella zona se encontraba tan enduracecida como la suya.

Ambos ya no podian resistirlo mas y se dejaron embargarar por aquel bello y pecaminoso placer.

El pelirrojo comenzó a gemir de placer a causa de las caricias que su pareja depositaba por todo su cuerpo. Se encontraba tan nervioso que al momento de tratar de desabrochar su pantalón sus manos no dejaban de temblar. Al mismo tiempo Sai comenzó a sacarse la camisa que llevaba puesta.

Al observarlo sin su camisa con su pecho al descubierto se puso mas nervioso de lo que ya se encontraba y al parecer el lo notó.

Garaa – le miró fijamente antes de comenzar a quitarle el pantalón y los boxer todo en uno, sonrió de forma ladina al notar lo erecto que se encontraba y luego de ayudarle a quitarle su propio pantalón se enfocó en su entrepierna.

Empezó a acariciarlo, provocandole gemidos cada vez mas rapido haciendo que grandes oleadas de placer recorrieran su cuerpo en cada movimiento qu ejercia alrededor de mi miembro con sus grandes manos.

Sai – el escuchar su nombre salir de esos rosados labios acompañados con los sensuales gemidos gemidos del pelirrojo eran como una droga, la cual lo incitaba a continuar.

Los movimientos se hacian cada vez mas rapidos, dejandose llevar por el placer.

Eres tan perfecto, mi cerecita –

Sa- Sai, yo- yo creo que me vo- voy a... Ah! – sin poder terminar la frase se corrió en sus manos mietras aun tenia los espasmos de aquel orgasmo que experimentó. –Per- perdona–

lo miró, se encontraba avergonzado y notó como este se deleitaba con su semilla en su boca, no hizo mas que sonrojarse ante tal acto, pero no por eso le dejaría todo el trabajo, aprovechando su distracción, comenzó a hacer rápidos movimientos en su miembro.

Los gemidos que el pelinegro hacia solo le daban mas animo, y comenzó a acariciarlo con mas rapidez, hasta que se agachó lentamente con claras intenciones de probar parte de su esencia pero de sorpresa el otro lo tomó de los hombros y con un rápido movimiento lo acostó nuevamente sobre la cama quedando sobre su cuerpo.

Perdona cerecita, pero ya no aguanto más –.

Le dedicó una sonrisa con un notorio sonrojo que estaba seguro inundaba sus mejillas, que tomo como afirmación y después de ahogarse en un apasionado beso en el cual se enrolló en su cuello y mientras el otro jugaba con sus pezones, finalmente bajo a su entrepierna.

Se colocó en medio de ellas y aprovechando lo húmedo que ya estaban sus dedos metió dos de una sola vez lentamente esperando no lastimarlo, al mismo tiempo Garra se erguía del dolor que fue cambiando lentamente al momento que comenzó a fingir penetraciones combinadas con algunos movimientos en círculos.

Relájate amor, esta bien. –susurró en su oído sin dejar de trabajar con su entrada. – ¿Listo?

No hizo mas que asentir levemente, tal parece que no podía esperar a meter el tercero...y el tampoco.

Aférrate a mi, lo hare lento...– su voz sonaba, tan tranquila y serena, que lo relajaba, lo miró a los ojos y él a los suyos, nuevamente llenos de placer y deseo, que parecía que quería que se diera cuenta de el amor que sentía, llevó mis manos detrás de su cuello, o enredándome en él, quería sentirlo cerca y dentro de el.

Se sobresaltó al momento de sentir como se acomodaba mejor entre sus piernas, y por instinto lo abrazó fuertemente.

Un gemido de dolor salian de los labios del pelirrojomientras encorvaba su espalda sin poder evitarlo, como el lo dijo lo había echo lento, pero aun asi habia dolido y algunas lagrimas comenzaron a salir de mis ojos haciendo prueba de ello, pero no lo noto hasta que se separo, para poder mirarlo de nuevo.

Ya estoy adentro. – dijo dedicándole una sonrisa mientras, limpiaba sus mejillas

Sai mu- muévete. – le pedía en un susurro lleno de placer, mientras levantaba sus rodillas y las enredaba en su cadera, estaba sobre el, estaba dentro de el, y lo miraba solo a el...

Como digas – contestó tiernamente antes de besarlo como la primera vez, lleno de amor y deseo al igual que el menor.

Había comenzado con las embestidas de forma rápida y algo desesperadas de placer.

Gaara, eres tan perfecto. – dijo entre gemidos que comenzaban a hacerse más ruidosos y a cada movimiento.

A medida que los movimientos se hacían mas rápidos, tambien sus gemidos, que de vez en cuando ahogában mutuamente en uno que otro beso.

Eres, muy cálido y estrecho. – su voz se volvía cada ves mas ronca, a diferencia de lasuya que sentía que la perdería en cualquier momento.

–Sai, mas rápido. – quería sentirlo, quería que lo amara tanto, y de todas las maneras.

Sai le sonrió tiernamente y comenzó a penetrar fuertemente, sentía como chocaba contra su prostata, en verdad era cálido y cuando menos se dieron cuenta la habitación se había llenado de sus sonidos al moverse, lo hacia perfectamente sentían que en cada fuerte movimiento entraba más.

Ambos querían mas, mucho más, asi que le tomo de ambas piernas para colocarlas aun mas arriba, hasta el punto que ya se encontraban sobre sus hombros.

Gaara – le beso nuevamente tratando de distraerlo un poco del dolor, obviamente no tenia pensado bajar el ritmo, y Garaatampoco lo quería, porque en verdad lo volvía loco, lo deseaba tanto en ese momento que no quería que terminara nunca.

El pelirrojo no hacia nada que gemir el nombre de su amado, quería que se grabara su voz, quería que supiera que solo pensaba en el en ese momento.

-Gaara, me- me voy a- a correr – susurro siguiendo con el ritmo que llevában

Se aferró fuertemente a su espalda, al momento en el que sentía como su semilla lo llenaba completamente, era tan cálido y placentero que necesitaba más asi que ayudándolo con las embestidas comenzó a mover sus caderas de arriba hacia abajo siguiendo cada movimiento suyo.

Ambos sentías como la cama bailaba con sus cuerpos, parecía que en cualquier momento se romperia, e incluso comenzó a rechinar de una forma extraña que solo afirmo esos pensamientos y que en cualquier segundo caerían al suelo.

Sus miradas se encontraron fijamente por unos segundos, el tambien había notado el rechinido, pero no quería detenerlo, quería seguir hasta ya no poder más.

tenemos tu cama –le señaló con una sonrisa llena de lujuria mientras acariciaba aquellas suaves hebras de cabello.

Se mordió el labio inferior aun mas exitado y regresó a reclamar sus labios que invitaban al pecado. Podia sentir como su lengua invadia su cavidad explorando,buscando y saboreandolo, mientras el pelirrojo continuaba con el movimiento de caderas evitando asi que disminuyera el ritmo que entre los dos habian alcanzado.

Los gemidos descontrolados de Gaara se escuchaban en toda la habitacion, ambos se habian corrido nuevamente, podia sentir como su interior era llenado por la semilla del otro a tal punto que incluso salia mojando la cama al igual que sus gluteos.

Gaara – le llamo con la voz algo cansada y cargada de placer por tanta actividad realizada –creo que ya no puedo mas – ambos estaban mas que satisfechos.

yo tambien –contestó de igual manera, ya no le podia pedir mas y el otro tampoco le podia dar, estaban demasiado exhaustos.

Te amo... Mi Gaara, gracias por ser el primero. – dijo mientras salia lentamente de su interior con cuidado, y se acostaba a un lado mío permitiéndole acurrucarse en su pecho, mientras el los cubría con la sábana que se encontraba a un costado del suelo.

Yo tambien te amo. –le contestó lleno de alegría al escucharlo. El había sido el primero, el primero en la vida de Su Sai... Si porque ahora era suyo y solamente suyo, y lo cuidaría como a nadie. Porque no quería ser solo el primero si no el único de ahora en adelante.


Naruto-san, ¿Que hace despierto a esta hora?. –pregunto Temari encontrándose con el rubio en las escaleras.

Es que, no puedo dormir... Saldré a tomar aire. –contestó el rubio con algo de prisa.

Pero es media noche, y esta lloviendo.

No importa-ttebayo. –grito desde el final de las escaleras, tenia que salir rápido si Shikamaru lo estaba esperando de seguro ya estaba completamente empapado.

Pero... – protesto nuevamente antes de tratar de seguir al rubio.

Déjalo, yo voy por él, tu encárgate de el otro. – ordeno Sasuke en tono serio pero amable deteniendo a la chica.

Si señor. –contesto esta viendo como el azabache salia igualmente de la casa.


¡Shikamaru! –grito Naruto llegando al árbol de sakura, gracias a la lluvia casi no podía ver muy bien.

Vaya, creí que no vendrías... –dijo el chico de coleta saliendo de la sombra de unos arbustos con algunas hojas en su ropa y cabello.

No soy tan cruel como para dejarte en la lluvia toda la noche. – comento el kitsune protegiéndose de la lluvia. – ¿De que quieres hablar?

Bien ya que no quisiste escucharme. –dijo sin mucho animo provocando un puchero en la cara del kitsune. – me dedique a investigar la casa

Te dije que respetaras su privacidad. – se quejo el kitsune tratando de regañarlo.

Sabes muy bien que nunca escucho lo que me dices. –contestó burlesco. –pero eso no importa el punto es... Que en toda la casa, no hay ni un solo retrato de la familia, a excepción del que esta en tu habitacion Naruto.

Y eso ¿Que tiene de importante?. –contestó el kitsune aun molesto, ahora ser estaba arrepintiendo de haber salido a verlo. Sabia que se volvía un cómplice al escuchar todo lo que Shikamaru le decía y el chico aun no se detenía.

"Eso" no, "él". –corrigió rápidamente, hablando como si llegara al punto mas importante. – él chico del retrató; Menma, tu les preguntaste ¿Porque el era el único que no estaba aquí? A si que me enfoque directamente en él.

No puedo seguir escuchando esto. –dijo con toda la intención de regresar a la casa.

No espera, ven con migo. –grito algo alterado.

¿Que? – Naruto se dio media vuelta para encarar nuevamente al de coleta.

No quería llegar a esto pero... –Shikamaru agachó su cabeza algo apenado. – Naruto no confío en ellos, no confío en él y no se porque pero presiento que el te quiere.

¿Hablas de Sasuke?. –pregunto incrédulo.

Si hablo de él, no te le acerques más, no hasta que descubra quien es Menma y porque están aquí realmente.

¿Estas loco-ttebayo?. – se quejo Naruto dando unos pasos hacia atrás Shikamaru comenzaba a asustarlo.

No Naruto estoy preocupado por ti, solo vámonos de aquí.

Yo me quiero quedar aquí. – dijo el kitsune con mirada seria y fulminante realmente hablaba en serio.

No te voy a dejar. – dijo antes de tomar su mano un poco fría e intentar jalarlo.

Sasuke-teme.

¿Que?. –Shikamaru se dio media vuelta para notar que había tomado la mano del azabache en vez del kitsune.

¿Que haces aquí?. –pregunto el kitsune detrás del azabache.

¿Tu que haces aquí? Te puedes enfermar. –contestó el azabache en tono serio y molesto, sin mirar al kitsune.

Es que yo...

No tiene porque explicarte nada. –contestó Shikamaru soltando agresivamente al azabache. –porque ahora mismo se va con migo.

Se queda aquí. –gruño el pelinegro retador sin aumentar su tono de voz.

No puedes encerrarlo, si el quiere irse-

Si el quiere irse es libre de hacerlo, –le interrumpió el moreno – pero tambien decide si se queda y no dejare que te lo lleves contra su voluntad. –completó manteniendo la voz al margen.

¿Como sabes que prefiere estar contigo?. –reto Shikamaru con una mirada segura

El semblante de Sasuke cambio de una serio y molesto a una cara insegura y deprimente. Era verdad que no conocía los sentimientos del kitsune, solo llevaban un dia de conocerse no podía hablar por él si no le correspondían.

Jhm, no lo conoces. – se burlo Shikamaru con una sonrisa victoriosa sabia que le había ganado al azabache.

¡Ya cálmense! –grito Naruto colocándose en medio de los dos chicos para evitar cualquier pelea. No, no quería ser la damisela callada que siempre esta en problemas, ese no era su estilo. Él podía solucionar sus problemas solo y asi lo haría.

Bien, entonces dinos Naruto. –comento Shikamaru aun con su sonrisa victoriosa y arrogante.

Sasuke solo lo miraba fijamente, sin ninguna expresión en su rostro. No quería presionarlo ni que sintiera pena al verlo deprimido no ganaría nada viéndose débil

¿Que vas a hacer?. –pregunto nuevamente Shikamaru.

Yo...


Este es el capitulo 16, sinceramente tuve muchos problemas al realizarlo ya que gracias a la ayuda de una persona que me estuvo guiando para hacer el fic lo mas apropiado tuve que modificar algunas partes, pero la escencia se encuentra escrita.

tambien este fue uno de los capitulos con los que mas tuve problemas en mi corta existencia ya que justo mi madre me descubrió escribiendo "esas" escenas y digamos que se armó una fuerte en mi hogar.

espero que les haya gustado y les den todos sus derechos a las correspondientes autoras de esta entretenida historia.

PD: mis respetos a todos aquellos escritores que pueden escribir escenas como "esas" porque supongo que debe ser toda una odisea poder hacerlo.

atte: Tenshitsuki no Arashi