HOLA gente hermosa.

Bell a vuelto, no muy satisfecha con este capítulo, pero que se le va a hacer, a veces las cosas simplemente no salen.

HP es pertenencia de la grandiosa J.K. Rowling nosotras hacemos uso de sus personajes sin un fin lucro, solo por diversión.


Cuando despertó ya debía ser de noche por la escasa luz que entraba por la ventana, intento incorporarse para darse cuenta de que estaba esposado a la pared. Unos pasos le alertaron de que alguien se acercaba a lo que parecía ser su celda, vio entrar a la chica que había visto esa mañana en casa de sus tíos mientras esperaba que viniesen por él...¡Sus amigos! Debían estar preocupados por su desaparición.

-Veo que despertaste.

-¿Dónde estoy?

-En mi casa, aunque la pregunta correcta sería ¿Por qué estás aquí? Eso tiene una respuesta fácil necesitas unirte a un Familiar para poder manejar los poderes que llegan con tu herencia vampírica- dijo sin rodeos "Así acabamos antes"

-¿Cómo sabes de mi herencia?-estaba empezando a preocuparle que esa chica supiera tanto de él.

-Fácil, me criaron para ser tu Familiar, así que acabemos con esto para que Madame Evans pueda verte, está ansiosa por contarte toda la verdad.

La peli-negra se sentó en sus piernas y se hizo un pequeño corte en el cuello sobre la yugular, cogiendo un poco de sangre con sus dedos la acercó a la nariz de Harry, que ante el olor sus ojos se volvieron completamente verdes perdiendo la pupila.

Con un rápido movimiento, inclinándose hacia adelante sin importarle las ataduras, mordió en la herida de la chica y tras un grito de dolor empezó a recitar:

"Que mi sangre sea tu alimento, así como mis poderes tu control.

Ahora a largas mi vida y yo protejo la tuya.

Unidos quedamos hasta el día que la muerte nos reclame.

Lo juro por mi sangre"

Un ligero resplandor les rodeo dejando como prueba de unión un pequeño fénix en la parte delantera del hombro izquierdo.

Harry sentía sus sentidos sobre cargados sin poder detectar otra cosa que no fuese la chica que se encontraba sobre él y los latidos de su corazón; por instinto saco los colmillos de su piel y lamió la zona donde se encontraban anteriormente, cerrando la herida, al terminar recostó la frente en el hombro y unas lágrimas comenzaron a correr.

-Shhhh-cogio su cara y limpio las lágrimas-esto es algo que iba a pasar, era mejor hacerlo ahora que todavía estabas cuerdo, de haber esperado hubieras acabo por matarme antes de completar el ritual.

- Pero yo...-comenzó en un susurro-...no entiendo que está pasando, ni quien eres.

-Mi nombre es Bonnibell Snape, tengo 16, soy metamorfomaga y dominó los elementos de Fuego y Hielo.

-¿Metamorfomaga... y controlas elementos y...? ¡Espera un momento! ¡Eres hija de Severus Snape!

-Así es y ahora que acabamos aquí debo llevarte a la sala central-quitó los grilletes que le mantenían sentado y de un impulso lo hizo levantarse-hay alguien que lleva mucho tiempo esperando este momento y será ella quien te entregue tu varita.

BP BP BP BP BP BP BP

Mientras tanto en otra habitación del castillo de Madame Evans. Se encontraba la muchacha de piel morena y de cabello negro y ondulado, un poco más debajo de la cintura, la cual estaba esperando pacientemente a uno de los extremos de la habitación a que el niño Malfoy despertara, para así iniciar con el ritual de unión. Este no se demoró demasiado, ya se encontraba regresando poco a poco a su conciencia.

Draco abrió sus ojos, y observo detalladamente la habitación en la que se encontraba, detuvo su miranda en la misma chica que observo poco antes de perder la conciencia.

-¿Dónde estoy?- pregunto este hostilmente con un tono arrogante que lo caracterizaba, no se puede pedir menos de un Malfoy. La arrogancia la llevan en las venas- ¡Exijo que me liberes!

-Vaya, el bello durmiente decidió despertar- comento la chica acercándose peligrosamente a Draco, tomando una daga que se encontraba en una de las mesas de aquella habitación- No estás en posición de exigir nada niño Malfoy-dijo esta que ya se encontraba frete de él.

Este, furioso por lo que acaba de oír de la muchacha la cual lo miraba burlonamente. Esperando otro reproche, el cual no tardó mucho en llegar por parte de Draco.

-¡Tú no sabes con quien estás hablando! ¿Verdad?- dijo este molesto- ¡Soy Draco Malfoy!-continuo diciendo.

-Basta de habladurías y terminemos con esto de una buena vez- dijo la morena sentándose en sus piernas. Este alarmado por la situación en la que se encontraba protesto.

-¿Qué demonios crees que haces?- está ignorándolo por completo, realizo un pequeño corte en su cuello, pasando sus dedos por la herida- ¡Estas demente!-continuo, colocando sus dedos ensangrentados sobre la nariz de Draco, al percibir ese exquisito aroma que tanto lo llamaba, perdió la pupila dejando sus ojos completamente grises y un poco más oscuros de lo normal.

Cegado por el deseo de probar, mordió el cuello de la muchacha y está en medio de un grito, debido al dolor que esto le causaba logro recitar:

"Que mi sangre sea tu alimento, así como mis poderes tu control.

Ahora tu a largas mi vida y yo protejo la tuya

Unidos quedamos hasta el día que la muerte nos reclame.

Lo juro por mi sangre"

Estando ya sellado el pacto, un destello ilumino toda la estancia dejando un ave fénix en representación de su unión.

Draco, totalmente desconcertado dice:

-¿Qué acabas de hacer?-pregunto aterrado, no tenía idea de lo que acababa de suceder- ¿Quién eres?- insistió.

-Me llamo Devorah Snape, tengo 16 años, tengo el poder de predecir el futuro y de dominar los elementos agua, tierra y aire.-dijo está completamente segura de todas sus palabras.

Malfoy con sus sentidos súper desarrollados debido a los poderes que acaba de descubrir, estaba totalmente asustado parecía un niño aterrado que necesita la ayuda, y protección de sus padres. Tenía los ojos cristalizados, conteniendo las lágrimas, debido a las palabras cada vez más vivas de su padre Lucius "un Malfoy nunca llora Draco" mientras este lo golpeaba brutalmente.

-Puedes llorar Draco-dijo esta impresionada por la resistencia que mostraba él.

-Soy un Malfoy-dijo en voz baja- Nosotros no lloramos- ella podía entenderlo, tenía sus sentimientos a flote y no sabía cómo manejarlos, al convertirse todo se magnifica y lo que te dolía antes ahora lo hace pero 100 veces peor.

Ya cansada le saca los grilletes que lo tienen sujeto a la silla y de un tirón lo ayuda a levantarse

-Vamos, Madame Evans te explicara todo mejor-dijo mientras este recobra el equilibrio- y tu madre debe de estar preocupada por ti- esta le extiende su brazo para que se apoye, lo rechazo.

-Se caminar solo- soltó bruscamente, bajando el brazo de Devorah, la cual ya se estaba cansando de su actitud de principito. Se colocó delante del rápidamente.

-Perfecto, algo menos que enseñarte-dijo mirándolo molesta- andando Draco.


Me hubiera gustado que fuera más largo pero simplemente no terminaba de gustarme, así que corte por lo sano y salio esto que esperamos les guste.

Y ahora yo Bell responderé sus lindos comentarios:

yumeatelier: Correcto! Las chicas son las "Familiares" de los chicos encargadas de ayudarlos a controlar sus poderes y magia, además de ser su fuente principal de alimento.

sasuhinas fan: je je hasta a mi se me hace interesante, me alegra que nos sigas tan de cerca.

NUMENEESSE: ahí tienes razón, son sus guías y alimento.

mESTEFANIAb: conti subida ;)

teffyshineetae: somos nosotras n.n

susigabi: trataré de no tardar mucho la próxima.

Nos alegra informar que todas estais en lo cierto al respecto de Draco y en el próximo capítulo les explicaré porque tiene dicha herencia.

Besitos y hasta la próxima. Que ojala sea dentro del próximo mes.

B y D Snape.