-Oigan chicos tengo que decirles… sobre Damian –una misteriosa sonrisa cruzo sus labios.
Sthehanie, Cassandra, Jason y Tim (Dick se quedó con Bruce haciendo quien sabe que) se habían reunido en el departamento de la primera Batgirl; llevaban semanas sin verse y tenían mucho de que platicar… por ejemplo el reciente descubrimiento que hizo la rubia sobre el babybat.
-¿Qué pasa con él? –Pregunto interesada la pelirroja.
-Ayer estuve conversando con él y descubrí algo curioso –los demás se inclinaron un poco sobre la mesa esperando esa información. – ¡Tiene un amigo imaginario!
-¡¿QUÉ?!
-¡Es cierto! ¿Y saben qué? Es un payaso, miren –saco un dibujo que le había regalado y se los mostro. – Aunque no entiendo porque es un payaso con esos colores.
-Bueno él siempre ha dicho que no le gustan los payasos y quizás esta es una manera de superar su aversión a ellos –explico pensativa Cass.
-Y no es como si su vida fuera muy colorida, supongo que por eso solo usa blanco y negro –dijo Jason recargando la cabeza en el hombro de su novia.
-Y las garras y colmillos… bueno, Damian tiene una imaginación macabra –comento Tim analizando la imagen que paso de mano en mano. – ¿Por qué serán tan largos sus brazos, y la nariz?
-Chicos están pasando por alto lo más importante: la razón de esta creación… me refiero –explico Bárbara al ver los gestos de confusión –a que los amigos imaginarios son comunes en la infancia no a la edad que tiene Damian y por lo general se crean para suplir una deficiencia de cariño; en otras palabras Damian se siente solo y por eso creo un ser fantástico con quien pasar el tiempo.
Un incómodo silencio siguió a las palabras de la primera Batgirl, los murciélagos sintieron aguijonazos de culpa y remordimiento en sus nucas, habían dejado al más pequeño solo así que recurrió a su propia mente para no sentirse tan abandonado… ¿Qué clase de hermanos eran?
"Pero no más, desde ahora le hare saber lo mucho que lo quiero" pensaron haciéndose la promesa de pasar más tiempo con el niño.
-Oigan, ¿deberíamos decirle a Dick o Bruce? –pregunto tímidamente Stheph, no sabían cómo reaccionarían los mayores al enterarse, de por si no fue fácil que el menor viera a Bruce como una figura paterna y que Dick le perdonara al murciélago mayor todas las veces que hizo llorar al niño ¿cómo para agregarle esto a la lista? No gracias.
-Por ahora no –respondió Babs –, primero veamos que tal es ese payaso, por si tenemos que enviarlo al psicólogo.
Los demás asintieron en silencio, trataban de recordar algún comportamiento inusual en el niño pero al poco tiempo desistieron, era imposible; Damian nunca fue un niño normal ¿cómo poder compararlo con el resto si muy pocos habían pasado por lo que él?
Esa noche se habían dividido en duplas para patrullar, extrañamente Batgirl y Robin iban juntos cuando lo normal era que fueran con Nightwing o Spoiler. Se encontraban en una azotea vigilando, la ciudad estaba muy tranquila y no creían que fuera buena señal aunque quizás solo estaban siendo paranoicos (algo que se les habría pegado de Bruce); Bárbara meditaba sobre la inmortalidad del cangrejo cuando un sonido llamo su atención. No era un grito de auxilio o una explosión, era algo que nunca pensó escuchar…
-¿Estas tarareando la comadreja? –Pregunto extrañada la primera Batgirl, el niño se encogió de hombros pero asintió.
-Sí, ¿por qué?
-No creí que la conocieras.
-Hasta hace poco no, pero me la enseño Jack.
-¿Quién es Jack? –Trato de parecer interesada, ella sabía a quién se refería pero no podía decir que Stheph les conto su secreto.
-Un amigo.
-Oh, nunca habías hablado de él.
-Lo conocí hace poco, hace dos semanas.
"Bueno no es mucho tiempo, ¿pero porque…? Hace dos semanas fue su recital de piano… al que nadie de la familia fue tal vez ese fue el detonante para crear al sustituto. Oh pobrecito ¿tanto te descuida tu familia Dami? ¿Tan poco le importas que no puede cancelar por un rato sus compromisos y dedicarte ese pequeño lapso?"
-Rob…
-Mira dos ladrones… -inmediatamente el niño salto a detener el asalto, Bárbara se quedó un momento antes de seguirlo.
"No parece que su amigo sea "malo" o que confunda su realidad… quizás si le prestamos un poco de atención este desaparezca y Damian sea un niño normal. Pero los niños normales tienen amigos imaginarios, ¿entonces Dami si es normal? O por lo menos lo más que se pueda siendo de esta familia"
Gordon les comento su descubrimiento al resto y entre todos decidieron que era hora de comportarse como los buenos hermanos mayores que se suponía debían ser. Así que convencieron a Dick de unírseles (lo cual no fue tan difícil) y pasar TODO el fin de semana con el menor.
Era viernes "inhábil" los maestros no darían clases en su escuela en cambio habría reuniones con los padres, al no ser necesaria su presencia Damian pensó quedarse en cama hasta tarde… lástima que sus hermanos no pensaran lo mismo.
-¡Arriba pequeño demonio!
Todos, TODOS aparecieron en su habitación con sartenes que usaron como despertador. Sin embargo el bulto en la cama no se destapo ni siquiera se movió. Bajo las cálidas cobijas Damian suspiro débilmente, lo normal hubiera sido que les arrojara cuchillos y los corriera para volver a dormir pero estaba cansado, no tenía ánimos o fuerzas para hacerlo; el azote del metal se volvió a escuchar esta vez acompañado de una mano que lo zarandeo del hombro y varios pies que saltaban en su cama.
Gruño por lo bajo resignado a levantarse, cuando se proponían algo nada detenía a sus hermanos para lograrlo y si querían arrebatarle la comodidad de su capullo de cobijas… pues harían lo que pudieran.
-¿Qué quieren tan temprano? –Medio pregunto medio gruño sentándose, al instante Dick lo cargo y lo abrazo.
-¡Vamos a pasar todo el fin de semana contigo!
-¿No podían esperar un par de horas? –Bostezando recargo la cabeza en el espacio entre el hombro y el cuello de su hermano mayor. –Tengo sueño.
Dick miro a los otros, todos tenían una mirada de culpa realmente el chiquillo estaba que se caía de sueño y eso solo ocurría cuando tenía pesadillas. El mayor lo sostuvo mejor y lo movió para verle el rostro, tenía unas notables ojeras bajo los ojos, también se veía más pálido. En definitiva necesitaba dormir más.
Así que lo recostó y se acomodó junto a él para hacerle compañía, los demás lo imitaron y poco a poco se fueron quedando dormidos.
Bruce suspiro cansado a la par que cerraba la puerta, había que tenido una reunión con el maestro de Damian y si bien el chico no había tenido problemas ni con las materias ni con sus compañeros si hubo algo que le inquieto un poco. Según el docente, su hijo había dibujado a un singular personaje durante la clase de arte: un payaso blanquinegro. Y como si no fuera poca la sorpresa de que precisamente fuera un payaso dado a la aversión que sabía tenía el chiquillo hacia esa profesión se venía enterando de que el dibujo era una representación gráfica de su amigo imaginario; lo que llevo a la pregunta obligada: "¿su hijo pasa mucho tiempo solo, señor Wayne?"
"Por lo general no, siempre están las mascotas que lo siguen a cada lugar que vaya, pero si se refiere a que si pasamos tiempo con el… pues no, cada quien tiene sus responsabilidades y no hay tiempo para Damian así que eso ha orillado a mi hijo a refugiarse en su mente ¿por qué, de que le sorprende? ¿Damian no le dijo que su madre lo abandono, yo "morí", reviví y aun así no estoy a su lado?" pensó sarcásticamente.
Como si no se sintiera lo suficientemente culpable por no estar cuando su pequeño lo necesitaba.
¿Pero porque hasta ahora se enteraba? ¿Por qué Damian no le había platicado sobre él?
"¿Ya olvidaste lo que sucedió la otra noche? ¿Así como quieres que te tenga confianza?"
Desde esa pelea no había vuelto a hablar con el menor así que subió para disculparse y de paso tratar ese asunto del payaso.
Le enterneció lo que encontró, sus murcielaguitos estaban acurrucados unos contra otros profundamente dormidos; pasaba de medio día pero aun así no tuvo corazón para levantarlos.
