¡Te dije que actualizaría esta semana Viollet!

PD: Con este capítulo termina la primera parte e inicia la segunda.


-¡Déjate de tonterías, Damian no está y ahí un reguero de sangre en su habitación!

Al oír esas terribles palabras el imponente Batman se levantó y antes de que Jason pudiera parpadear él ya estaba en el pasillo.

Se dirigió a la habitación de Damian, no porque dudara de la palabra de Jason (sabía que era incapaz de jugar con algo así) sino porque necesitaba indicios; quizás su hijo solo salió a tomar aire… o de lo contrario alguien burlo la seguridad de la mansión y lo secuestro. Rogaba que fuera la primera opción.

Efectivamente había sangre, demasiada, pero se negaba a creer que fuera de Damian.

–Tm y Dick lo están buscando en el patio –dijo Jason evitando ver la sangre. Estaba acostumbrado a ella pero pensar que fuera de él… no podía, simplemente no podía.

–…

–Bruce… esa sangre… –aun así tenía que preguntar.

–No es suya –se notaba el alivio en su voz.

– ¿Qué? ¿Cómo lo sabes?

–Mira –renuente se acercó hasta su padre y vio el porqué de la sangre. Titus. Las entrañas del perro estaban esparcidas entre la pared y el pasto del jardín.

–Oh por…

–Vamos, tenemos que encontrarlo. –Bruce salió al patio a buscar a su avecilla, Jason siguiéndole los talones. Ahora si estaba preocupado, ¿quién le habría hecho eso al pobre perro? Sabía que Damian no, adoraba a ese perro jamás lo dañaría, ¡consideraba cruel ponerle correa!

El y Bruce se separaron para abarcar más terreno, quizás no era una buena idea ¿cuántos tenían la habilidad para escabullirse en esa fortaleza sin ser detectados? Solo un verdadero enemigo, pero su prioridad era encontrarlo.

"Vamos mocoso, ¿dónde estás?" Lo llamo a gritos pero solo oía su propia voz, ya ni siquiera oía a sus hermanos y padre haciendo lo mismo, no habían pasado más que unos cuantos minutos pero se sentían como horas, la desesperación los invade y tienen miedo al pensar en qué condiciones se puede encontrar el menor.

La luz de su linterna topó con un bulto azul, Jason recordó que de ese color era el pijama del niño perdido. Rogaba por estar equivocado a pesar de lo que su raciocinio le gritaba, tomo entre sus brazos el cuerpecito que sabía era Damian y busco desesperadamente un pulso que desgraciadamente no encontró.

Profundos sollozos brotaron de su garganta mientras abrazaba al niño, y pensar que descubrir que la sangre no le pertenecía a él sino al perro les había dado una esperanza y ahora, ahora… ¡Dios! ¿Cómo se lo diría a los demás? Otro triste llanto se unió al suyo, alzo la vista topándose con el resto de la familia; Bruce en shock, Tim llorando pero cubriéndose la boca evitando que se escucharan sus gemidos y un Dick lloroso que se hacía arrodillado junto a ellos.

–Dami… –Dick acerco una de sus manos al rostro del niño pero no se atrevía a tocarlo. –Dami despierta.

Jason negó frenéticamente con la cabeza, no podía ser cierto, no era verdad, eso no estaba pasando. Pero recargo la cabeza sobre el pecho de su hermanito y lo sintió más blando que de costumbre, no sintió su pulso ni que subiera y bajara rítmicamente; simplemente ya no estaba vivo.

El reporte de autopsia fue difícil de leer, querían saber que lo mato y al mismo tiempo dudaban. Algo –nadie tenía idea de que – le quebró casi todos los huesos además de que sus órganos estallaron por la presión en ellos, ¿pero que pudo ser? Pareciera que una anaconda lo hubiera atacado algo factible si estuviera en el Amazonas no en el patio de su casa; como si eso no fuera suficiente para desconcertar a todo mundo había algo que volvía eso todavía más raro: tenía el cuello desgarrado.

Profundos cortes atravesaban de lado a lado su piel, tanto que incluso sus cuerdas vocales estaban destrozadas; su cuerpo se asemejaba más a una muñeca de trapo al carecer de cualquier soporte.

Alfred pasaba la mayoría del tiempo en la tumba de su pequeño amo, si no estaba ahí entonces se encontraba resguardando la puerta cerrada de su habitación hasta que se fue a hacerle compañía en el mas allá. La mansión estaba más silenciosa, ya no se oían risas o peleas sin sentido pues fueron reemplazadas por tristes llantos y preguntas que no tenían respuesta.

Cassandra no regreso a Hong Kong, su familia la necesitaba; Sthephanie pidió ser transferida a la Universidad de Gotham y estar más cerca.

Aunque nunca lo hubieran dicho los chicos sabían que las Batgirl los culparon – un tiempo y en silencio – por la muerte del menor, después de todo lo habían dejado a su cuidado. Una noche, solo una noche ¿y el moría? Parecía una broma cruel, una maligna jugarreta del destino, comenzaban a comportarse como familia y la muerte se llevaba a uno de ellos.

Se sumergieron en la tristeza, la de unos más profunda que la del resto pero ninguno pudo decir que esa muerte no les afecto en no más mínimo.

Les tomo tiempo pero finalmente superaron el hecho y siguieron su vida… a pesar de las medidas drásticas que Bruce tomo, Alfred desaprobó y ellos apoyaron…

15 años después

Tres pares de ojos miraban fijamente la puerta que tenían delante, por alguna razón que no sabían siempre tuvieron prohibido entrar ahí y la verdad les extrañaba. Podían andar libremente por la casa de su abuelito incluso entraban a su habitación como si fuera la propia y no había problema alguno., pero cada que mencionaban algo referente a esa puerta la cara (de sus padres, sus tíos o abuelo, quien sea a quien hubieran preguntado) se volvía seria y obtenían un simple "Aun eres muy joven para entenderlo" o "No hagas preguntas"; e inmediatamente eran apartados de ese misterioso trozo de madera.

– ¿Listos? –Susurro Leonor a sus pequeños primos, ellos siempre la seguían en sus travesuras.

–Si –respondieron en el mismo tono los niños d aunque sabían que no había nadie cera que pudiera oírlos.

–Bien. –La niña saco una horquilla, iba a usar las enseñanzas de sus padre para desobedecerlos. Sabía que no debía estar cerca de ahí pero la curiosidad la carcomía como a sus primitos.

– ¡¿Niños?! –Sin embargo sus planes se vieron frustrados.

– ¡Ya vamos nana!

Rápidamente corrieron hasta la cocina donde seguramente su nana ya había servido el almuerzo.

Otro día seria.

Pero de que descubrirían lo que se ocultaba ahí, lo descubrirían sí o sí.


¿Se imaginan lo que se viene ahora?

Ideas, dudas, sugerencias, comentarios, crucios, avadas; todo será recibido.

PD: juguemos a algo. Imaginen que son uno de los hijos de Bruce (Robin, Batgirl, incluso Helena) y díganme, ¿qué le reclamarían a Batman? Por ejemplo, Jason y Damian lo obvio que no llego a tiempo y no los salvo. O también que descuido a Tim y gracias a eso se volvió el Joker (vean Batman del futuro: el regreso del Guasón, muy buena película). ¿Ustedes que le reclamarían al Caballero de la Noche?