Holis... He vuelto. Y como el público lo pidió, decidí actualizar está historia antes de Familia.

Lamento haberlos dejado con tanta intriga, pero la espera acabo. Y una vez más aquí voy con mis excusas: no se si lo sepan pero a Monyer y a mi nos castigaron y nos prohibieron los fics, e incluso otro poco y me obligan a salirme de las páginas que tenían que ver con TMNT, a Monyer la hicieron cancelar su Facebook, sin contar que estuve en exámenes y cosas por el estilo, además de eso... Estoy segura que reprobe cálculo, muchas gracias profe galán... Y es probable que me castiguen...

Sin contar que tuve que hacer unas bocinas de bambú para una exposición. Y abora tengo que hacer otras porque a una señora le gustaron y me hizo un encargo. Por cierto ustedes no me clmpran una? Ok no.

Sin más que comience el show!

...

Los chicos corrían por las azoteas mientras pensaban sobre que quería hablarles su padre. Leo pensaba que su padre le quitaría el título de líder por ser débil y por decepcionarlo, por no haberse esforzado lo suficiente.

Mientras que los menores solo pensaban sobre que era lo que su padre les ocultaba. Y peor aún porque Leonardo se puso a la defensiva cuando lo mencionó.

Llegaron al laboratorio que los Kraangs estaban asaltando. Vieron como los sujetos tomaban cajas y las subían a una camioneta.

-Bien... Rafael tu toma el volante de la camioneta mientras que nosotros te cubrimos, no creo que estén solos.- ordenó Leonardo en su modo líder al tiempo que trataba de recuperar un poco el aire.

Los chicos notaron lo agitado que estaba el mayor, y les preocupó un poco. Donatello tenía una sospecha de que quería hablarles su padre, pero no podía asegurar nada puesto que sólo eran sospechas.

-Intrépido ¿te sientes bien?- Leo bufo un poco molesto, no le gustaba para nada ese sobrenombre.

-Estoy bien Rafael y ¿cuantas veces te he dicho que no me llames así?-respondió al comentario del segundo al mando.

-Seguro Leo... No te... -

-Vamos ya - interrumpió Leo a Donnie. Este suspiro resignado por la terquedad de su hermano.

Saltaron del techo ( e hicieron su pose toda cool) y comenzaron a patear robots.

Todos luchaban con su mayor esfuerzo, pero el que se esforzaba un poco más era Leo puesto que cada vez le costaba mantener el ritmo de los demás.

Cuando el de añil corto al último robot con el que estaba peleando...

-KYA...- Se escuchó y esquivo un ataque ( se supone que es un grito, he visto que los ponen así)

-Cuanto tiempo Leo -

-Karai...- Dijo tratando de recuperar el aire lo más rápido posible.

Karai lo miro un tanto desconcertada. La voz del quelonio sonaba cansada, como si le costará trabajo respirar.

-¿Te encuentras bien?- pregunto preocupada " es tu enemigo, ¿por que te preocupas por el?" pensó.

-¿Ahora te interesó?- ese comentario ofendió un poco a la kunuichi. Si bien no eran los mejores amigos, ella se preocupaba por el. Ella no odiaba al quelonio a pesar de ser discípulo de su enemigo.

-Sabes que no es eso. No es honorable pelear contra alguien enfermo y lo sabes.-

-Claro Karai, se me olvidaba que a tu padre le importa tanto el honor, como la vez en la que nos emboscaron... O cuando tu padre enveneno a mi sensei. - Aunque Karai sabía que leo tenía razón no le gustó mucho que digamos que ofendieran a su padre.

-Tienes razón. Acabare contigo - y se lanzó a pelear con el...

Mientras los chicos terminaban de destruir los robots notaron la ausencia del líder.

- Genial... Ahora el intrépido desapareció. Esto se pone interesante. - Le enterró un sai el de rojo.

- Ya conoces a Leo Rafa. No se porque te sorprende - el menor del grupo término con su parte.

Pero Donatello no había dicho palabra desde que comenzaron a pelear. Estuvo meditando un poco sobre lo que su padre tenía que decirles.

-Oye Don ¿ todo bien?- Donatello vio a su temperamental hermano.

-La verdad no lo se Rafa. Tenemos que buscar a Leo. -

Los chivos asintieron y salieron en encuentro de su líder.

Mientras la batalla entre Leo y Karai se tornaba un tanto intensa.

Ambos estaban agotados, pero Leo empezaba a sucumbir ante los efectos del cansancio, cada vez le costaba respirar más, sentía que sus piernas en algún momento lo dejarían caer, sin mencionar que se sentía mareado.

-¿Cansado?- pregunto Karai con burla. Pero por dentro estaba muy preocupada por el.

-No... No... Es... NADA - respondió apenas - he... Pasado... Peores...- entre cada palabra jalaba más aire.

La guerrera se lanzó contra el y le dio un golpe en el pecho, logrando sacar lo poco de aire que tenía en sus pulmones Leo. Y por si fuera poco volvió el desgraciado dolor en el pecho.

El quelonio se tomó el pecho y retrocedió un poco, pero al hacerlo tropezó.

Karai levantó su espada y estaba dispuesta a clavarla en el pecho del joven líder.

Leo cerró sus ojos, para tratar de aminorar el dolor y para recibir el golpe final.

-NOOO - se escuchó. Leo abrió los ojos y vio como la espada estaba a milímetros de su pecho.

-No se que te sucede Leo. Siendo mi enemigo debería matarte ahora mismo. - Leo se molesto por su comentario.- Pero no hay nada honorable en esto. No hay victoria si hay enfermedad de por medio.- el mayor solo miro hacia el piso tratando de llenar con aire sus pulmones. Y el dolor había aumentado.

Karai quitó su espada dio media vuelta y antes de irse Dijo :

-Espero y mejores.- los ojos de Leo se abrieron como plato y antes de que dijera algo, la joven se había ido.

Los menores se acercaron a su líder y lo ayudaron a levantarse. Leo hizo una mueca de dolor.

-¿Estas bien hermanito?- Leo sonrió un poco al ver a su pequeño hermano.

-Si Mikey. Estoy bien.- le dedicó una cálida sonrisa, pero quien no estaba feliz era Rafael.

-¿Que te sucedió intrépido? La dejaste ir.-

-Rafa no emñieces por favor.- suplico el de añil, se sentía muy mal como para discutir.

-No intrépido... No puede ser que una chica te pateara el trasero.- Donatello le dedicó una mirada asesina al de rojo.

-Rafa no lo molestes quieres.- Rafael se molesto al ver como el genio defendía a Leo.

-No Donatello... No es posible que a nosotros nos dejó todo el trabajo y el se fue con su amiguita a jugar a las atrapadas...-

Y así siguió una larga discusión de regreso a casa.( no quise poner la discusión porque la verdad no se me ocurrió algo bueno... Sin contar que siento que sería muy aburrido pero en fin)

En el camino de regreso Leo se sentía demasiado, más bien en exceso mal.

Apenas podía respirar, sus piernas temblaban a cada paso, todo le daba vueltas, y sumándole un hermano que no dejaba de molestarlo.

-Aceptalo Splinter junior. Eres una vergüenza. - Ese comentario enfureció a Leo.

-BASTA.- grito furioso, sus hermanos lo miraron. - Si tanto te molesta como dirigo ¿por que no lo haces tu Rafa? Ah es cierto... NO PUEDES.-

-¿Quien te crees que eres para contestarme así? - Rafael comenzaba a enojarse.

-TU LIDER Y TU HERMANO MAYOR- contestó Leonardo, por suerte para el la guarida comenzaba a verse.

-SABES QUE... ESTOY HARTO DE TUS ESTUPIDAS ORDENES.-

Los menores entraron a la guarida mientras se escuchaba un poco más atrás a los mayores pelear.

-Cielos, no se como se las ingenian para pelear, ¿no lo crees Donnie?-

-Ya sabes como son nuestros hermanos... Pero me preocupa Leo. - Miro a la entrada y vio a sus hermanos entrar.

-HAGO LO MEJOR QUE PUEDO RAFAEL... TU NO COMPRENDES.-

-CLARO QUE COMPRENDO PERFECTAMENTE LEONARDO... COMO ME GUSTARIA QUE TE MURIERAS.- los menores no pudieron evitar sorprenderse por la magnitud de las palabras del de rojo.

Y como si alguien hubiera escuchado las palabras de Rafa, Leo comenzó a sentirse terriblemente mal.

-Rafa...- Dijo débilmente mientras e llevaba una mano al pecho y caía inconsiente.

-LEO,.- gritaron todos al bar caer al quelonio.

Splinter justo salía para controlar a sus hijos cuando vio como Leo caía al suelo.

Con una velocidad increíble fue hacia su hijo.

-LEO! Por favor responde - le suplicaba Rafa a su inconsiente hermano.

Splinter llegó y le tomó el pulso a su hijo, encontrándose con que no tenía. El corazón de su hijo se había parado de nuevo.

-No... No otra vez- los chicos miraron con horror y confusión a su padre. Este comenzó a reanimar el corazón de su hijo.

Los segundos parecían horas... Y parecía que la muerte se había llevado a su hijo, pero el maestro ninja aún no perdía las esperanzas...

-Vamos hijo... No es tu hora aún - le Susurro a su hijo aún tratando de reanimarlo. Pero para su horror el rostro de su hijo comenzaba a ponerse pálido.

-NO... LEONARDO...- grito con todas sus fuerzas y haciendo con mayor presión la reanimación...

Cuando todo parecía perdido... Pudo notar como Leonardo débilmente respiraba.

Con cuidado busco su pulso y lo encontró débil, pero su hijo aún seguía con vida.

-Mi niño... Casite pierdo de nuevo...- unas lagrimasse escaparon de sus ojos.

Los chicos miraron asombrados a su padre, nunca lo habían visto llorar. Suspiraron aliviados, que cerca estuvieron de perder a su hermano.

-Maestro... ¿Que sucedió?- Mikey habló en nombre de sus hermanos.

EN respuesta Splinter suspiro y tomó en brazos a su hijo.

-Hijos míos... Es sobre esto de lo que quería hablarles.-

...

Holis... Lamento el retraso, en serio... Pero aquí está el capítulo.

Déjenme les digo que esto me paso el viernes pasado. Estaba jugando basketball en mi escuela cuando me sentí muy mal, no podía respirar y todo me daba vueltas y casi me desmayo... Pero no hice. Me gustaría saber que se siente la verdad. Si alguien sabe podría decirme... Solo es curiosidad

Me disculpo si no fue de su agrado pero he estado muy ocupada y preocupada tanto que la inspiración no me llega tanto como antes pero trabajo en eso...

Cuídense y no olviden sus reviews

Marisa