En verdad les agradezco por los reviews que me han dejado, me hacen muy feliz, feliz~~~
Amo a Kagami-chibi e imaginármelo me causa mucha ternura, pero desde aqui tomaremos temas un poco dramáticos, como el de la familia de nuestro Kagami, espero sigan esta historia, los amo 3
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen.
Capitulo 3
Era la primera vez que la sombra del Tigre tenia tantas ganas de matar a cierto rubio que junto a los demás de la Kiseki jugaban, con un ahora muy despierto, Kagami Taiga, bueno, en realidad, Akashi, Midorima y Momoi conservaban cierta madurez, pero los demás, no, y en verdad quería matarlos.
-Tetsuya, es hora que nos expliques la situación actual.- los ojos heterocromaticos del pelirrojo viajaron del pequeño Taiga hacia Kuroko que lo observaba inexpresivo pero con aires de asesino.
-No lo sé Akashi-kun, por eso necesito la ayuda de Momoi-san, es la única que puede reunir la información necesaria.- risas comenzaron a escucharse, al parecer los demás se estaban divirtiendo.
-Según Oha-Asa, Leo tendría muy mala suerte, estaba último.- colocándose bien los lentes Midorima hablo fuerte y claro, en el fondo él también quería jugar con el chibi-Taiga pero no podía perder el control, aun debía mantener su perfil de "Chico-cool-con-lentes"
-¡Kagamin es hermoso! ¿Cómo supiste que era él Tetsu-chan?- exclamo la única mujer mientras reía al ver como el enorme Murasakibara colocaba al pequeño en sus hombros y este reía mientras exclamaba ¡Mas alto! ¡Más alto!
-Lleva el collar que le regalo Himuro-kun, Kagami-kun nunca se lo quitaría, aprecia demasiado ese regalo.- una pisca de celos nació en su interior, sabia más que nadie que la relación de Kagami y él nunca se compararía a la que tenía con la del chico del lunar.
-¡Kuroko! ¡Kuroko!- el peli celeste desvió su atención de la conversación para ponerla completamente en el pequeño pelirrojo que tiraba de su ropa.- ¡Aomine-Onichan dijo que quería llevarme a su casa para enseñarme a jugar baloncesto! –
Akashi podía ser una persona fría y todo, pero ni él podía haber resistido los ojos de cachorro abandonado que estaba poniendo el pequeño, un deje de admiración hacia Kuroko rugió en su interior al ver como la sombra estaba resistiendo.
-No, Kagami-kun, el idiota de Aomine-kun tiene otras intenciones.- explico con gran paciencia, mientras un "¡Hey! No soy un shotacon" se escuchaba.- Debes mantenerte alejado de él.-
Los enormes ojos caoba del Tigre se llenaron de lágrimas, él quería aprender a jugar baloncesto, los videos que Kise le había mostrado habían despertado algo en su corazón, una necesidad de estar en esa cancha y jugar mientras se sentía libre.
-Taiga, no llores.- la suave voz del pelirrojo capitán llamo su atención.- Iremos todos a jugar luego, pero por ahora compórtate.- la orden estaba dicha y esperaba que el pequeño comprendiera y aceptara sin chistar.
- Esta bien.- exclamo entre pequeños sollozos, sus manitos enjuagaron sus ojos y sonrió levemente, observo de reojo al peli celeste y le saco la lengua para luego comenzar a correr hacia Kise que lo tomo en brazos.
-Kise-Onichan, quiero ver a mamá.- aquello dejo atónitos a todos, nadie conocía a la familia de Kagami, Kuroko había escuchado que vivía con su padre pero nunca lo había visto, por un momento se sintió un mal amigo, en verdad que no conocía para nada al As de Seirin.
-¿Cómo has dicho Kagamicchi?- susurro con voz temblorosa el rubio, mientras acariciaba con cariño el cabello del chibi.
-Quiero ver a mamá.-
Nadie sabía qué hacer, todos simplemente estaban atónitos por lo dicho y también se sentían muy mal, nunca se habían ocupado de conocer más a fondo a Kagami, ¿y si tal vez su vida era mala? ¿Y si desde pequeño había sufrido mucho? ¿Y si la madre a la cual el de ojos caoba quería ver estaba muerta?
-Kise-Onichan, ¿Por qué lloras?- la infantil voz del pelirrojo hizo que todos despertaran de sus pensamientos. El rubio había comenzado a llorar, pensamientos tristes acerca de la vida del chico cruzaban por su cabeza.
-Ven conmigo Kagamin.- exclamo maternalmente Momoi, miles de teorías estaban surcando su cabeza solo rogaba que alguno fuera cierta.
Ya en brazos de la pelirosa, en un acto de reflejo Taiga beso la mejilla de la chica, mientras susurraba en su oído.- Momoi-neesan tiene el mismo perfume que mamá.-
La Generación de los Milagros observo con tristeza al pequeño, querían, no, deseaban conocer más del pequeño ángel que sonreía junto a Momoi y comenzarían desde ahora.
-Necesitamos comprarle ropa.- exclamo Akashi.- Luego averiguaremos sobre tu madre, Taiga.-
Kagami sonrió feliz y algo en el interior de los milagros se removió, definitivamente era un ángel…
Agradecimientos a las siguientes personas 3
MizuhashiNeko
MajestyDickhead
haru no bara
Yuki Rivaille
Riko-tan
anachand7
krisyeol77
Yui-chan
TAIGA AKAI
Guest
Nietzsche le manda muchos besos 3
