Aclaraciones: Esta historia no me pertenece, sino a Laurann Dohner. Y tampoco los personajes de Naruto pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
NOTAS: 1- He RE-SUBIDO todos los capítulos, para añadir algunos cambios físicos de Sasuke para ser más fiel al personaje creado por Kishimoto. (Gracias al review de una persona :D, yo no me había dado cuenta que quizás podrían llegar a tener algunas dificultades a la hora de asociar la descripción física en la narración con la del personaje de Kishimoto)
2 - En cuanto a la descripción de los dientes en la historia, la autora se basó en de los típicos vampiros, por lo tanto al referirse de dientes afilados ella trata de señalar a sus colmillos. Si es cierto que puede dar a una cierta confusión. (ella lo especifica mucho mejor en el siguiente libro.)
Eso es todo, ¡Que disfruten!
CAPÍTULO 3
— Puedo hacerlo yo misma. — Sakura estaba molesta mientras el enorme hombre la tomaba del brazo y casi la arrastro al baño.
— Es mi deber cuidar de ti y voy a hacer justamente eso. — gruño él.
Jadeando, Sakura se encontró que estaba siendo volteada y levantada por Sasuke, quien la había agarrado por sus caderas y la sentó suavemente en el largo mostrador del baño. Él alcanzo la camiseta antes de que ella se diera cuenta de sus intenciones, sintiendo que ésta fue abierta de golpe para mostrar su cuerpo. El tiro con fuerza, casi tumbándola del mostrador mientras le arrancaba la camisa bajándosela por sus brazos.
— Deja de hacer eso. — le dijo Sakura enojada, dándole una palmada en la mano que sujetaba su muñeca, fallo ya que él tenía muy buenos reflejos y él le jalo su mano hacia atrás, le gruño, sus brillantes ojos negros se entrecerraron mientras mostraba sus dientes afilados cuando sus labios se abrieron. Él la miro.
— Deja de resistirte.
— Deja de manosearme. — No podía evitar sentirse desnuda y expuesta en sujetador y bragas, por no mencionar del frio en el cuarto de baño que tenía que ser de al menos 15 grados centígrados. Su curiosidad vagó por la habitación de buen tamaño y vio otra chimenea más pequeña en la esquina al intentar distraer su malestar. Sus cejas se levantaron. — ¿Otra chimenea?
Sasuke giro su cabeza siguiendo hacia donde veía. — Karin decía que siempre tenía frío viviendo conmigo, así que quiso calor en cada habitación donde yo no estaba.
Estremeciéndose por dentro, Sakura volvió su atención al hombre que se mecía frente a ella. Ya sea que Karin era una perra o Sasuke tenía unos graves fallos como marido que hacía que su-no-tan-ex esposa realmente lo odiara, no lo conocía lo suficiente bien para decidir quién era el malo de la película en la relación al juzgar solo una parte, había un montón de niños, así que tal vez la mujer se había resentido por sacar tantos bebes para él.
Él se apartó de ella y se dirigió a un armario empotrado en la pared, tiro para abrirlo y sacar una caja. Sakura acertó al pensar que se trataba de un botiquín de primeros auxilios cuando Sasuke se colocó a su lado en el mostrador y lo abrió para revelar el contenido. Ella respiro profundamente y observaba, mientras el hombre sacaba cosas de la caja.
— De verdad puedo hacerlo sola. — dijo en voz baja. — No tienes que hacerlo.
Él se arrodillo delante de ella, pero incluso así era anormalmente alto mientras veía a Sakura directamente a los ojos a nivel de su rostro. El frunció el ceño, miro hacia otro lado y tomo una de sus manos.
— Es un honor, un deber y un privilegio cuidar de ti cuando estás lastimada, Sakura. Esa es la costumbre Zorn y tú exigiste ser tratada, así como una de nuestras mujeres así que permíteme hacer eso. Nunca te lastimaría así que quédate quieta y no pelees conmigo.
Eso hizo que ella arquera una ceja. ¿Habla en serio?Su ex marido nunca había limpiado nada, sobre todo, la sangre en su piel, pero eso es exactamente lo que Sasuke procedió a hacer. Tuvo cuidado de no lastimarla mientras tocaba alrededor de su cuerpo, abrió el grifo del agua y delicadamente procedió a dar unos pequeños golpecitos sobre los rasguños de cada muñeca. Sakura aparto la atención de su rostro para ver como sus grandes manos tocaban suavemente sus muñecas mientras utilizaba una toalla de mano para secarlas. El examino los pequeños rasguños durante largo rato antes de alcanzar la caja nuevamente.
— Realmente no tienes que hacer esto. Sasuke.
Una mirada increíblemente se levantó, fijándose en la de Sakura. — No deberías de haber sido herida en absoluto. Los Collis son nuestros aliados, pero últimamente hemos tenido problemas con ellos, atacaron nuestras naves y ahora se atreven a venir a mi plantea con esclavos tratando de venderlos a mis guerreros, tentándolos con las mujeres humanas rompiendo mis leyes.
—Yo tampoco estoy muy emocionada acerca de eso tampoco. Tenía una vida en la Tierra, ya sabes, estaba pensando en mis cosas cuando estaba en camino del trabajo y de repente ¡bam! soy atacada, me despierto en una jaula y después me desnudan para venderme a tus…ah…guerreros. ¿Qué sucedió con las otras mujeres que secuestraron junto conmigo?
El frunció el ceño. —Alguien nos alertó de la subasta así que mis guerreros están cazándolos, pero pensábamos que habían traído a sus mujeres Collis para vender. Si las mujeres se han vinculado a los guerreros quienes las compraron se quedarán dónde están. Mis guerreros serán castigados con severidad y si estos las han hecho esclavas, serán liberadas y como tu estarán bajo protección.
—¿Así que van a terminar quedándose en tu casa también?
El sacudió la cabeza, Sasuke unto suavemente sobre las cortadas una crema blanca aromática, después vio como suave y cuidadosamente le envolvía cada una de sus muñecas con una fina gasa de material similar a la cinta adhesiva para mantenerlas en su lugar. Era un poco exagerado, pero no iba a quejarse de las vendas del tamaño de las bandas en cada muñeca. Cuando termino, cerró la caja y lentamente se levantó.
— No habrá más seres humanos en mi casa. — Él parecía molesto al decirlo. — Uno es más que suficiente.
El temperamento de Sakura exploto. — ¿Cuál es tu maldito problema con los humanos?
Las cejas negras se arquearon mientras la miraba frunciéndole el ceño. — No tengo tratos con los seres humanos.
— ¿Cuál es tu problema? ¿Qué demonios tienes contra nosotros? Eso es lo que estoy preguntando. En primer lugar, te molesta de que alguien se atreva a vendernos, lo que me hizo pensar que te agradaban los humanos y de seguro encontraste mí cuello fascinante. Te ha gustado eso de mí muchísimo y más por la sensación de ello, pero desde que llegue a esta casa me mostraste lo que realmente piensas acerca de mi especie. Has tratado de dejar caer sobre mí todas las tareas de los ayudantes de casa y no me dejas llamarte ni siquiera por tu nombre. ¿Crees que no me di cuenta? ¿Soy un ciudadano de segunda? ¿Es eso? Deberías de haber visto el disgusto de tu cara cuando te dije que si ibas a traer otras mujeres aquí. No te gustan los humanos, ¿verdad? — Frunciendo el ceño, Sasuke suavemente gruño.
— No tengo ningún problema y no me desagradan los humanos, no eres un ciudadano de segunda clase aun cuando no entiendo lo que quieres decir. Ahora eres una ciudadana de Zorn de este planeta como cualquier otro Zorn. — El tomo una respiración profunda. — Te dije que me llamaras por mi nombre. ¿Es un insulto en la tierra permitirme un gesto tan íntimo? — Levanto la vista para mirarlo fijamente, la confusión de Sakura creció.
—¿Gesto íntimo?
— Te ofrecí que me llamaras por mi nombre en lugar de mi título cuando unos cuantos tienen ese privilegio. — Ella comenzaba a comprender.
—Mierda. Hyvin no es tu primer nombre, ¿verdad? Eres como un general o algo así por eso todo mundo te llama por ese término Hyvin.
—Hyvin es mi título.
—Pensé que estabas haciendo que te llamara por tu nombre formal, pero Sasuke es tu primer nombre, maldición. De verdad lamento haberme enojado por eso, pero pensé que estabas siendo grosero conmigo. — Un poco de culpabilidad la consumía por haber pensado que él estaba siendo un snob con ella cuando en realidad había sido todo lo contrario, estudió sus preciosos ojos brillantes.
— Aunque, no te gustan los humanos. — de eso estaba segura. —¿Que tienes contra mi especie? — El suspiro mirándola.
— Tres de mis cuatro hijos se han vinculado con mujeres humanas y han dado un mal ejemplo a mi pueblo. Soy el líder y mis guerreros querrán seguir mi ejemplo y el de mis hijos. — Su mirada descendió lentamente sobre el cuerpo de Sakura, captando cada centímetro, antes de levantarla de nuevo. — Los seres humanos son pequeños y aun así mis hijos están teniendo niños con sus mujeres. Me preocupa que no tengan hijos fuertes que sean capaces de mantener la línea de sangre Zorn como líderes. Nuestra familia es una de las más fuertes pero mis hijos han optado por mujeres más débiles. — sus parpados se redujeron mientras sus labios se apretaron en una firme línea de ira. — Admito que no estoy contento al sentir atracción por ti, pero lo hago. — Ella se sorprendió por su confesión, al decirle que se sentía atraído sexualmente hacia ella, sabía a lo que se refería, pero también estaba enojada.
— Me molesta que digas que soy débil. — Empujándose se quitó del mostrador, ella se puso de pie, mirándolo. — Ustedes son unos alienígenas raramente grandes, pero no soy una idiota. Me crie entrando y saliendo de casas hogar, después de que viví con dos alcohólicos en algunos barrios bastantes patéticos. Se judo, kickboxing y he tenido que luchar muchas veces en mi vida simplemente para que no me dieran una patada en el culo porque la gente pensaba que podían aprovecharse de mí porque no era una mujer alta. Nunca confundas que el ser pequeño significa que sea débil Sasuke. Me las arregle para evitar que tus chicos guerreros abusaran de mí en esa subasta, mientras estaba encadenada al piso como un maldito perro.
Él cruzo sus brazos en su pecho. — Creo que he entendido la mayoría de lo que has dicho, pero eres débil. Todas las mujeres lo son y necesitan protección de los hombres, pero las mujeres humanas son aún más débiles que las mujeres Zorn. — Sakura casi podía sentir el vapor que salía de sus orejas. Él la estaba enfureciendo a lo grande y en serio pensaba que ella era una patética perra quien necesitaba de alguien que peleara sus batallas como si fuera una inútil. Su mirada recorrió su enorme y musculoso cuerpo, y entonces, se movió si darle aviso sabiendo que era la única ventaja que tenía. Voy a demostrarle quien es débil.
Sasuke se tambaleo retrocediendo unos buenos cuatro pies cuando el pie descalzo de Sakura hizo contacto con su estómago, arrancándole un gruñido mientras se doblaba por el golpe. Sakura giro, pateándolo de nuevo, lo alcanzo en el hombro con una patada giratoria. Esto hizo que el enorme tipo golpeara el suelo del baño con su trasero. Ella retrocedió, poniendo sus brazos contra su pecho, apretándolos, observándolo cautelosamente mientras el levantaba su cabeza. Sus impresionantes ojos negros se encontraron con los suyos por algunos instantes antes de que el suavemente le gruñera.
—Esto es Kickboxing, Sasuke. Mi pequeña patada es temible y dañina, lo suficientemente fuerte como para patear tu enorme trasero. ¿Qué es lo que decías de la debilidad de las mujeres humanas? — Ella arqueo las cejas y después estiro su mano haciéndole señas con sus dedos. — ¿Estás listo para retractarte o quieres que te lance sobre tu trasero cada vez que te levantes hasta que estés dispuesto a admitir que estabas equivocado?
Él puso sus manos en el suelo, poniéndose de manos y rodillas mirándola fijamente mientras otro suave gruñido salía de sus carnosos labios entreabiertos. — ¿Quieres jugar?
— No estoy jugando
La sorpresa impacto en su rostro. — ¿Quieres pelear conmigo?
Frunciéndole el ceño, ella se encogió de hombros. — Si eso es lo que necesitas para convencerte de que los seres humanos no son débiles, maldita sea y solo porque tengo pechos no significa que no puedo cuidar de mi misma.
Una sonrisa curvo sus labios mientras lentamente el musculoso hombre se levantó hasta su metro ochenta de alto. Sakura admitió sentirse un poco atemorizada al darse cuenta de que realmente podría hacerle daño si él le ponía las manos encima. Voy a tener que mantenerlo atrás y en su culopensó, durante años había tomado de lecciones de defensa personal cuando era una adolescente en la casa hogar cuando unos niños más grandes la intimidaban y comenzaron a golpearla. Los voluntarios del centro de la comunidad se habían ofrecido a enseñarle clases de defensa personal. Después de que dejo la casa hogar se había inscrito a un gimnasio y tomo clases para seguir aprendiendo habilidades de combate, las había dejado algunos años atrás, pero era "como andar en bicicleta" o ella así lo esperaba.
— Quieres jugar
— Te voy a dar una lección, no estoy jugando. — Riéndose él se agacho para quitarse las botas una a la vez y las tiro en la esquina, revelando que no usaba calcetines. Sakura trago saliva. El gran bastardo parecía divertido cuando su mirada se cruzó con la de él. Nunca había tenido un oponente en el ring tan malditamente grande, pero "entre más grande son, más fuerte es la caída" el dicho cruzo por su mente. Ella retrocedió hasta que salió del baño a la habitación mucho más grande, miro rápidamente alrededor de la zona para conocer el entorno y esperaba que entre más espacio hubiera le ayudaría a evitar sus manos. Sasuke lentamente la siguió, con los parpados entrecerrados mientras otro suave gruñido salía de él.
— Deberías dejarte caer de rodillas, bajar la cabeza y mostrarme obediencia, Sakura. Eso es lo que una mujer Zorn haría y dijiste que querías ser tratada igual que ellas, pero no estás actuando como una.
—Vi a esas mujeres arrodillarse ante ti. — Ella le frunció el ceño, mirándolo furiosamente. — No soy del tipo sumisa con el que estás acostumbrado a tratar. Tampoco soy débil ni patética y no voy a tomar nada de tu mierda. — Ella vacilo. — Sin embargo, tal vez tú podrías dejarte caer de rodillas, bajar la cabeza y mostrarme obediencia.
El inclino ligeramente la cabeza mientras la observaba con sus brillantes ojos divertidos. Sus brazos se abrieron de par en par, como si quisiera abrazarla un segundo antes de lanzarse hacia adelante en un intento de agarrarla. Sakura dio un salto atrás, apenas escapando de sus manos cuando se abalanzo a ella…se agacho y dio un giro, lanzando una patada con su pierna, golpeándolo primero en su estómago. Ella intencionalmente golpeaba alto porque no quería golpearlo en la entrepierna. Él había sido amable con ella hasta entonces y no jugaba sucio a menos que fuera absolutamente necesario.
Sasuke retrocedió unos metros tambaleándose, pero sin doblarse esta vez, pero frunció el ceño mientras que con una mano se frotaba el punto donde lo había golpeado, todo rastro de diversión desapareció de su rostro. La mirada de Sakura reviso alrededor de la habitación en busca de vías de escape y objetos que pudiera usar para colocarlos entre ellos si nuevamente se abalanzaba sobre ella. Un suave gruñido hizo que su atención regresara a Sasuke.
— No puedes ganar, Sakura.
— No tengo que ganar. Solo tengo que demostrar mi punto, de que no soy patética o débil. Yo soy muchísimo más fuerte de lo que son tus mujeres Sasuke. No me veras caer de manos y rodillas viendo hacia el piso porque diga algo que no te gusta y que haga que me gruñas. No me importa si no te gusta lo que digo.
Él no quería escuchar esa burla y lo demostró en sus labios fuertemente apretados y la expresión sombría en su rostro, sin embargo, esta vez no le gruño. Respiro profundamente, aspirando el aire fuertemente, haciendo que su amplio pecho desnudo se expandiera antes de que nuevamente se abalanzara hacia ella. Sakura se lanzó sobre la cama y apenas escapo mientras aterrizaba en ella rodando saliendo de su camino.
Las sabanas de la cama donde aterrizo Sakura fueron tiradas con fuerza, era una cama grande, más grande que una King size y su cuerpo fue arrastrado hacia el alienígena quien la había agarrado con su puño, tirándola hacia sí, más rápido de lo que ella podía rodar. Él la iba agarrar y ella lo sabía así que tiro de sus rodillas hacia su pecho haciéndose una bola. Justo cuando el soltaba las sabanas para agarrarla, ella lo pateo fuertemente con los pies y estos se estrellaron contra la parte superior de su pecho.
Sasuke fue lanzado hacia atrás y se tambaleo, pero logro mantenerse de pie. La sorpresa se mostró en sus facciones mientras Sakura se daba la vuelta gateando frenéticamente a través de la cama para llegar al otro lado. Escucho un rugido detrás de ella que lleno la habitación, lo que hizo que se volteara para ver que era Sasuke quien lucía las dos huellas rojas de las marcas de sus pies en su pecho. Una de sus manos frotaba una de las marcas con dolor evidente, mientras la miraba.
Sakura se bajó del otro lado de la cama, feliz de tenerla entre ellos mientras lo miraba, respiraba con dificultad, sin aliento y trataba de ignorar que sus dos tobillos latían de lo fuerte que lo había pateado. No le sorprendería si cojeaba cuando intentara caminar, pero no estaba dispuesta a tirar la toalla todavía.
— Eso dolió.
— No soy débil, maldita sea. ¿Te retractas? Quiero una disculpa por toda esa mierda que dijiste de las mujeres humanas.
Los dientes afilados brillaron, la única advertencia que ella recibió, antes de que Sasuke saltara, literalmente hasta la parte superior de la cama. Sorprendida hasta la medula, Sakura se le quedo mirando. Le sorprendió que fuera capaz de brincar cuatro metros hacia arriba desde esa posición, aun de pie. Él ataco repentinamente cruzando a través del colchón con los pies descalzos. Él bajo su mirada viéndola, recordándole que él estaba a punto de atraparla. Así que ella retrocedió rápidamente, su mirada se cruzó con la suya.
— Cuidado — gruño él.
Su advertencia llego demasiado tarde mientras Sakura chocaba contra una mesa, había calculado mal en donde estaba colocada detrás de ella. Se había movido demasiado rápido para detener su impulso y perdió el equilibrio, no pudo evitar su caída. Nunca llego al suelo, cuando unos fuertes brazos la agarraron y tiraron de ella hacia un pecho fuerte, sólido y caliente. Sakura se quedó viendo con asombro a Sasuke, que pudiera moverse tan rápido mientras ella oyó la mesa caer al suelo detrás de ella.
Frunciendo el ceño, Sasuke la miro fijamente. —¿No te lastimaste?
Ella negó con la cabeza, sus miradas se encontraron. La piel de él estaba caliente y presionaba firmemente contra la suya mientras la abrazaba, la había salvado de tener una mala caída si hubiera aterrizado en la parte de arriba de la mesa, volteo su cabeza para ver detrás de ella, casi asustada al ver la mesa rota a su lado donde se había estrellado sobre el impecable suelo de baldosas.
— Necesitas ser más cuidadosa para no lastimarte cuando juegues conmigo.
Volvió la cabeza bruscamente, entrecerró los ojos mientas levantaba la vista hacia él. — No estoy jugando contigo, maldita sea.
Los Labios de Sasuke temblaban mientras una carcajada hacia que se iluminaran sus ya brillantes ojos y una sonrisa aparecía en su boca. —Te tengo, ¿así que admites que soy más fuerte que tú, más rápido y que necesitas mi protección? Si eres una mujer guerrera entonces has que te suelte.
La ira estallo rápida y ardiente en Sakura. El bastardo parecía petulante pero el si la tenía y sabía que con sus fuertes brazos envueltos firmemente alrededor de su cintura no tenía ninguna posibilidad de liberarse a menos que le diera un rodillazo. Estaba tentada, pero cuando miro a sus hermosos ojos no quiso lastimarlo de esa manera.
— No es ninguna vergüenza admitir que necesitas a un guerrero que cuide de ti. Es la costumbre Zorn y tú eres Zorn ahora.
Escenas corrieron por su cabeza de cómo podría salir de su control, mientras ella y Sasuke se miraban el uno al otro, paso su lengua por sus labios porque estaban secos. La respuesta inmediata que recibió de Sasuke la llenó de asombro mientras la atención de él descendió a su boca, su enorme cuerpo se tensó. Ella no pudo ignorar el calor del deseo que ardía en su mirada que despertó únicamente con el inocente movimiento de mojar sus labios. Sasuke creció en la parte delantera de sus pantalones de cuero contra su estómago, el duro bulto en cuestión de segundos era notable mientras su cuerpo respondía al suyo.
El haber trabajado durante diez años en un bar le había enseñado bastante a Sakura y una lección que aprendió fue la capacidad de saber cómo coquetear para controlar a los hombres, al haber conocido a un sinfín de hombres borrachos que se pasaban de manos largas y se sobrepasaban con ella, había aprendido que la mejor manera de lidiar con ellos cuando la acorralaban, era conseguir que bajaran la guardia. También se despertó la curiosidad en ella sobre el enorme alienígena, sabiendo que él no podía follarla, pero obviamente se sentía atraído a ella.
Sakura abrió sus manos sobre sus pechos y las deslizo sobre su musculoso estomago hasta sus hombros. La mirada de ella se cerró sobre la de él para ver qué clase de efecto tenía al tocarlo. La respuesta fue instantánea cuando él cerro sus ojos, la inconfundible mirada de placer, mientras él de hecho se inclinaba un poco para que su cuerpo fuera más accesible a sus exploradoras manos.
Sasuke tenía la piel cálida y tersa esta era suave al tacto hasta que ella presiono sus manos un poco más fuertes contra él, capaz de sentir la dureza de sus músculos bajo sus dedos. Su mano se detuvo sobre su corazón, donde realmente pudo sentir que este palpitaba en forma errática. Ella miro su rostro y vio sus labios un poco abiertos, lo suficiente para mostrar sus dientes afilados que asomaban mordiendo su labio inferior donde dejaban marca, sus Las manos se deslizaron más alto hasta que se detuvieron en la curva de sus fuertes hombros.
Los increíbles ojos negros se abrieron, luciendo aún más de un brillante neón que antes, con las pupilas ligeramente dilatadas. Eran los ojos más peculiares que nunca había visto, fascinantes y mirando fijamente a los suyos. Estos se entrecerraron mientras un suave sonido salía de él, haciendo que su pecho vibrara un poco. Las cejas de Sakura se elevaron.
—¿Acabas de ronronear?
—¿Que es un ronroneo?
Riendo ella le sonrió. — Ese sonido que acabas de hacer.
—Tus manos son tan suaves como el más suave galtisque he sentido.
—¿Qué es eso?
El dudo. — Un tipo de sabanas que muy común, además de cara, la compras para tenerla contra la piel mientras duermes.
No era una mala comparación, ella decidió, adivinando que él la estaba comparando con la seda o el algodón egipcio, se rio por su pensamiento.
— ¿Te divierte que te haga un cumplido? — El frunció el ceño, luciendo un poco irritado. — Yo no entiendo a las mujeres humanas.
— ¿Entiendes a las mujeres Zorn?
El asintió con la cabeza. —Por supuesto.
— Este planeta definitivamente es muy diferente a mi mundo donde los hombres y las mujeres siguen sin entender los conceptos básicos de cada uno.
— ¿Hay alguna dificultad en el lenguaje en el dialecto humano?
— Se podría decir que sí. — Sus manos se movieron de nuevo, recorriendo a lo largo de su clavícula y localizando la curva de su espalda con las uñas. — Los hombres y mujeres piensan una cosa, pero suelen decir algo más el uno del otro de donde yo vengo. En realidad, no son realmente honestos o sinceros como para llegar a conocer muy bien cómo actúa el otro.
— Yo nunca te mentiría y siempre te diré lo que pienso. Tu mundo parece engañoso.
Sasuke se estremeció ligeramente y ella vio como sus pezones reaccionaban, arrugándose por sus uñas que ligeramente los raspaban de arriba hacia abajo desde los costados de su garganta. Nunca había tenido a un hombre que respondiera tan fácilmente a su toque. Era una forma de gran poder e increíble, mantuvo su mirada centrada en él.
— ¿Te importa que te toque? Soy curiosa
Él negó con la cabeza. — Tengo curiosidad por ti. ¿Puedo tocarte?
Sakura no esperaba esa respuesta mientras lo miraba, recordándose a sí misma que él estaba vinculado así que no podía ir muy lejos. Era solo curiosidad y ¡demonios!, ella también tenía una buena dosis de esta así que asintió, preguntándose qué era lo que el haría. Un jadeo salió de su garganta mientras caía sobre la cama, donde él suavemente la había lanzado sobre su espalda. En un instante tenía a un enorme hombre con solo unos pantalones de cuero sujetándola hacia bajo con su cuerpo aprisionándola con cuidado para que su peso no la aplastara, estaban casi nariz con nariz, el cuerpo de él flotando encima de ella, con las piernas hacia afuera para sujetarle las piernas.
—¿Que estás haciendo?
—Estate quieta.
Ella levanto sus cejas. —¿Estate quieta?
Él se levantó un poco alejándose de ella y bajo por su cuerpo para que su rostro quedara a la altura de sus pechos. Su mirada de aparto de la de ella hacia sus pechos, los cuales casi salían desbordados de su sujetador. Sus fosas nasales se abrieron mientras el inhalaba profundamente por su nariz, otro ronroneo suave salió de él.
—Hueles tan bien.
—No debería. Esos idiotas que me secuestraron solo me dejaron lavarme con agua antes de que intentaran venderme, ni siquiera tenían Shampoo ni jabón.
Los ojos negros se levantaron, encontrándose con los de Sakura. —Tu olor es dulce y agradable.
Ella lo inhalo, su olor era masculino con un suave olor a almizcle y a madera se había dado cuenta en cuanto se puso su camisa. Cualquier colonia que usara vale la pena su precio.Conseguir estar en su casa era una pista para ella de que Sasuke tenía prestigio en su planeta por lo que probablemente tenía lo mejor de todo que Zorn podía ofrecer.
El bajaba su rostro hacia el valle de sus pechos, haciendo que Sakura jadeara. Sus dedos se apoderaron de su cabeza, para después deslizarlos por su oscuro cabello agarrándolos y darles un fuerte tirón. El respondió haciendo lo contrario de lo que ella quería, realmente presionando fuerte contra su piel. El volteo su cara hacia la derecha y le acaricio el costado de su pecho. Una caliente y húmeda legua, humedeció su piel de repente, haciéndola que se sacudiera debajo de él.
—Hey, deja de hacer eso.
Sasuke le gruño fuerte ignorando su orden, solo para volver su rostro al lado izquierdo de su pecho donde lamió la piel una vez más antes de abrir la boca más grande. Sus dientes rasparon suavemente el área entre sus pechos y luego tiro con fuerza del material. Su pecho se desbordo libre después de que utilizara sus dientes para rasgar el material que sostenían las copas del sujetador separándoles completamente.
Él se negó a mover su rostro aun mientras que los dedos de Sakura agarraban su cabello apretándolo fuertemente, para después tomarlo con ambas manos sacudiéndolo frenéticamente para obligarlo a retirarse. Él la ignoro, como si no le estirara el cabello. Su boca era cálida y húmeda mientras la cerraba sobre un pezón para tomar una cantidad generosa dentro de su boca aún más caliente, chupándolo fuertemente.
La sorpresa atravesó a Sakura, no le estaba haciendo daño, pero nunca antes tuvo a un hombre que le hubiera hecho eso. Por supuesto, que hubo hombres que la chuparon, pero no tan fuerte, no de la forma en que él lo hacía devorándola, succionándola como Sasuke lo hacía. Peor aún, la sensación era tan maravillosa que dejo de resistirse y en su lugar se retorció debajo de él mientras su boca tiraba más fuerte de su pezón y sus dientes raspaban sobre su sensible carne.
Experimentaba una sensación intensa todo el camino desde su pecho bajando hasta su clítoris como si estuvieran conectados entre sí. Lo que uno sentía el otro también. La imagen de él usando su boca más abajo en su cuerpo hizo que las paredes de su vagina se apretaran e hizo que un gemido saliera de sus labios.
De repente el libero su pecho, levanto la cabeza para mirar su cuerpo, inhalando por su nariz una vez más y el sonido que salió de él casi asusto a Sakura. Se escuchó primitivo, similar al de un animal salvaje que advertía a un depredador, sufrió un destello de miedo junto con el deseo.
Él la besaba bajando, húmedas caricias, en la parte baja de sus costillas al centro de ellas y centímetros más abajo. Su larga cabellera le hacía cosquillas a sus costados donde caía hacia adelante. El apoyo su peso sobre una mano para liberar la otra y tocarla. La áspera y callosa palma de su mano le acariciaba sus caderas y después la parte superior de sus muslos hasta que sus grandes dedos se deslizaron entre sus bragas y su piel.
—Hijo de perra, — exclamo Sakura cuando Sasuke dio un tirón fuerte encima de sus caderas y muslos.
El sonido de tela desgarrándose penetro en su cerebro el mismo instante que se dio cuenta de lo que significaba el tirón, aire la golpeo donde su ropa interior estaba. Sasuke arrojo lejos la pieza destruida, tirando con fuerza sacándola fácilmente debajo de ella, dejando a Sakura totalmente expuesta.
Desesperadamente se aferró a su pelo y su hombro, tratando de tirar la cabeza hacia arriba y apartarla de donde ahora su nariz estaba presionando. Sasuke le gruño, negándose apartarse de la V de sus muslos. Él le acaricio el costado de una pierna con la barbilla, empujando su muslo, obviamente tratando de hacer que se abrieran para él.
—¡Basta!
Sasuke levanto la cabeza y sus brillantes ojos negros se centraron sobre los ojos sorprendidos de Sakura, sus ojos se entrecerraron y la mirada en su rostro la asusto por la intensidad de la pasión que ahí vio reflejada.
—¿Que estás haciendo? Tú no puedes hacer eso, maldita sea. Eso es grosero. Quita tu cara de ahí y solo déjame ir.
—Muéstrame todo, — le dijo él con voz profundamente ronca. —Pon tus piernas sobre mis hombros y flexiona las rodillas para que pueda verte.
Sakura se quedó sin habla cuando comprendió lo que él quería hacer, que ella abriera sus malditas piernas y le mostrara los bienes de una chica. Honestamente, estaba más que excitada pero también un poco asustada, sin saber cuál emoción era más fuerte.
— No voy a hacerte daño, Sakura. Tu olor me llama y quiero ver tu clítoris. Las mujeres de Zorn no lo tienen en el exterior de sus cuerpos. Te mostrare mi cuerpo después de que yo acabe de explorar el tuyo. Ábrete para mí.
En este momento podría tomarme algunos de tragos de bourbon, ella pensó, mordiéndose el labio mientras forcejeaba. Él estaba vinculado así que no podía follarla, se preguntaba qué tan diferentes lucían los hombres de Zorn sin pantalones comparados con los humanos, tenía curiosidad, pero le estaba pidiendo que fuera completamente vulnerable a él, mostrándole su coño. Ella no era del tipo que andaba mostrándolo por ahí y diciéndolo…nunca, solo se quedó mirando a sus hermosos ojos mientras sus miradas se centraron.
— Muéstrame Sakura, — el suavizo su tono de voz. —Ya no tengo tus piernas atrapadas entre las mía. Ábrete y deja que te explore.
Ella tomo un par de respiraciones profundas. — ¿Así que, si yo te muestro la mía, tú me vas a mostrar el tuyo? Este es un juego al que nunca jugué mientras crecía.
Un gesto torció sus labios hacia abajo. — No estoy jugando. Te mostrare cualquier cosa que quieras ver de mi cuerpo.
Mirándolo directamente a los ojos, ella hizo algunas decisiones en fracción de segundos, la había salvado de la esclavitud, mato al bastardo de Gohl quien la había secuestrado de la tierra y cuando lo había pateado en el trasero, había reaccionado divertido en lugar de prenderse como fusible. Era un buen tipo y confiaba que no la lastimaría o se convertiría en una especie de monstruo que le haría algo horrible.
— Está bien, pero no me siento cómoda con esto.
— ¿La cama no es lo suficientemente suave?
— La cama está bien, es solo que yo no permito que los hombres me vean, no dejo que los hombres me vean por ahí. Sasuke. Es una cosa muy personal mostrarle a un hombre mis partes de chica.
La diversión brillo en sus ojos. — Entonces me siento honrado. Muéstrame.
CONTINUARÁ...
