Gracias a Lynette P. Broderick, Karkinos, Misha, Oh Annie Bee, natisluna, The darkness princess, YaniitaPotter, Lady Du, Erendi Cullen, Veru y Levita

¡Por este buen inicio!

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Capítulo 3. La sentencia.

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Ginny despierta sin saber exactamente lo que ha pasado, se encuentra inmovilizada ¿son cadenas? ¿Qué esta pasando?

Se escuchan voces lejanas, murmuran algo. Aunque presta atención, Ginny no alcanza a comprender nada.

-Ha despertado –dice alguien acercándose a ella.

-Harry –murmura Ginny reconociendo su voz, esta un poco aliviada de saber que esta con ella -¿Qué sucedió?

Se enciende una antorcha cerca de la joven, la luz le lastima los ojos y la obliga a parpadear hasta adaptarse. Entonces se descubre atada por medio de cadenas a una especie de silla de piedra y siente un escalofrío correr por toda su columna dorsal ¿Acaso Harry no piensa liberarla?

-¿Harry? –la joven tiene apenas un hilo de voz.

El muchacho la mira un momento y se contagia del miedo y la angustia de Ginny y sus ojos se llenan de lágrimas. Ginny se sobresalta cuando Harry se arrodilla y apoya la cabeza en su regazo, se aferra a sus piernas y deja que las lágrimas corran fuera de sus ojos.

-Lo siento… lo siento –murmura una y otra vez con la cabeza gacha.

La joven quisiera poder abrazarlo y consolarle, pero sus manos se encuentra atadas detrás del respaldo y el nudo que se ha formado en su garganta le impide articular palabras.

Ginny se percata de la presencia de Ron y Hermione en la habitación, ninguno de los dos parece capaz de moverse ni decir nada tampoco, se limitan a mirar a Harry y a Ginny con tristeza.

-Lo siento –dice Harry una última vez y levanta la cabeza del regazo de Ginny aunque permanece hincado frente a ella-. Por todo lo que ha tenido que pasar, lo siento mucho, Ginny.

-No entiendo –consigue susurrar Ginny.

Harry se juzga incapaz de explicarlo solo, mira hacia sus amigos esperando el apoyo de alguno.

-Es que yo… -trata de decir Ron, pero se queda sin voz.

-Ron no está de acuerdo –murmura Hermione explicándolo.

-Lo entiendo –Harry se quita las gafas para limpiarse los ojos –; lo siento.

Ginny comienza a dejar ir el miedo al sentir que la furia punza en su interior ¿acaso nadie va a liberarla o explicarle lo que sucede?

Harry se fija en Ginny y se obliga a mantener la mirada en sus ojos, esta preciosa, como siempre.

-La misión que Dumbledore nos encargó antes de morir –dice armándose de valor el niño que vivió –fue la de hallar y destruir los siete horrocruxes que quien tú sabes fabricó para ser inmortal y así yo pudiera enfrentarlo y derrotarlo.

-Los horrocruxes –sigue Hermione a media voz-, son objetos tenebrosos en los que un mago guarda fragmentos de su alma para mantenerlos a salvo y de ese modo ser inmortal.

-¡Los buscamos y los destruimos! ¡Los siete! –dice Harry apretando fuerte los tobillos de Ginny –te lo juro, Ginny, que destruimos los siete horrocruxes.

-Un guardapelo, una taza, una diadema, la serpiente, un anillo, el propio Harry y el diario de Tom Riddle –enumera Hermione.

-Si les han destruido todos, entonces… -Ginny trata de sonar tranquila, cada vez entiende menos por que la mantienen sujeta.

-¡Ellos creen que eres un horrocrux más! –Estalla Ron por fin-¿No lo entiendes Ginny? ¡Harry y Hermione creen que para destruir a quien tú sabes falta… falta…

Ginny lucha por primera vez con las cadenas que la atan, de pronto, la forma en que la miran Harry y Hermione le parece aterradora.

¿Qué cosa están pensando hacerle?

-¡Ron tú la viste! –le grita Hermione y comienza a llorar también -¡La viste y te diste cuenta como nosotros! ¿Acaso no notaste sus ojos?

-¿Qué quieren hacerme? –grita Ginny también- ¡Harry! ¿Qué quieres hacerme?

Ginny tiene el cabello revuelto de tanto moverse en su intento vano por liberarse, está sudando frío, sus ojos suplican respuestas y le tiemblan los labios, el corazón amenaza con salirse de su pecho y siente que le cuesta respirar, sigue tratando de tironear las cadenas que de pronto le hacen daño en los brazos y las piernas mientras una sensación de vacío se va apoderando de ella ¿son su amiga y su amor quienes quieren dañarla?

-¡Harry! –Vuelve a gritar Ginny y obliga al joven a mirarla -¿Qué es lo que vas a hacerme?

-Escucha, Ginny, por favor –suplica Hermione sin dejar de llorar—si colaboras, esto tal vez funcione.

-¡Ni tan siquiera estamos seguros! –protesta Ron y decidido, apunta su varita a las cadenas que sujetan a Ginny.

-Expelliermus –Harry lo desarma sin dudarlo y ahora sí, Ginny siente que un terror helado se apodera de su cuerpo y roba toda su energía.

-Harry, ¿es cierto? –Solloza la pelirroja -¿no están seguros aún?

-Lo siento –vuelve a decir el muchacho-, pero tenemos que hacer algo.

-No –Ginny suplica, no soporta que Harry la mire como si fuera realmente un peligro, tiembla y le falta el aire y no puede por más que lo intenta dejar de llorar—no, Harry, por favor, no…

-Harry también fue un horrocrux –dice Hermione sin que Ginny deje de suplicar –si él pudo librarse, tú también lo harás, Ginny, pero deja que…

-¡Se han vuelto locos! –vuelve a gritar Ron –Y no puedo permitirlo, Harry. Si no resulta, no habrá marcha atrás y lo sabes. Harry, por favor.

-Quien tú sabes me lanzó un avada kedavra y destruyo sin saberlo la parte de él mismo que había en mi –Harry trata de sujetar a Ginny para que no se mueva y no le dañen las cadenas, le explica lo más sereno que puede, pero solo consigue que Ginny tenga más miedo.

-¡No, Harry! ¡Por favor! –la joven llora y lucha con las pocas fuerzas que encuentra -¡No!

-No se nos ha ocurrido nada más –interviene Hermione desafiando la mirada furiosa de Ron y mientras quede un horrocrux…

-¿Vas a lanzarme la maldición, Harry? –Ginny intenta rechazar los brazos de Harry quien sólo trata de inmovilizarla para que no se haga daño-¿de verdad?

-Ginny, yo sólo… -Harry intenta responder, pero no es una elección fácil.

Al asomarse al rostro del muchacho, Ginny comprende que todo lo que creía tener esta perdido. Ella le ama y sabe que de ser inversas las circunstancias, ella hubiera agotado hasta la última opción por liberar a Harry sin hacerle daño, él en cambio, sólo piensa en salvar a lo demás y como siempre, ella es la primera a quien hay que poner a un lado del camino.

-Tú sólo aléjate de mi, por favor –Ginny deja de moverse de pronto –has lo que quieras, lanza la maldición que elijas, pero no vuelvas a tocarme.

-Lo siento, lo siento –repite Harry y se aleja poco a poco de Ginny.

-¿Por qué yo? ¿Cómo saben que soy yo? –Ginny mira hacia donde se encuentra su hermano quien ha recuperado su varita y mira desafiante a Harry.

-Porque hoy te lanzaron por el vestíbulo del castillo –explica Ron – con los golpes que te diste, debiste haber sufrido un grave daño, pero estás ilesa. Cuando te vimos después de eso, ehm… tus ojos…

-Eran como los de él –finaliza Hermione -. Debió haber sido en la cámara de los secretos.

-Quien tu sabes, te había quitado mucha energía ese día –Harry ya no mira hacia Ginny, sus ojos están puestos en la varita que Ron aprieta en su mano derecha, sabe que en algún momento, el chico intentará liberar a su hermana –el diario que tenías era justamente un horrocrux y le iba a devolver un cuerpo a cambio de ti, pero lo destruí y volviste a este mundo… con una parte de él, creemos.

-Pero…

-Como tenía otros –continua Hermione –no había necesitado utilizar el fragmento de alma del diario, pero como destruimos todos los demás… tuvo que aferrarse a lo que fuera.

-Y me eligió a mí –concluye Ginny. Aunque no lo acepta del todo, comprende que por más angustioso que parezca, debe escoger entre ella misma y el resto del mundo mágico.

-¡Pero no estamos seguros! –sigue discutiendo Ron.

-Ellos lo están –la mirada de Ginny es la de alguien que ha perdido todas las ilusiones y sueños en unos minutos-. Eso me basta.

-Entonces…

-Voy a dejar que intenten… destruir la parte de él que está en mí-. Ginny habla con voz segura, dejan de temblar sus labios, aunque su respiración esta más agitada y las lágrimas todavía le empapan el cabello que esta pegado en su rostro.

-¿De verdad? –Hermione llora, pero el tono de su voz esta renovado.

-Si –murmura Ginny –pero antes… por favor, no me mantengan atada.

-¿Es todo? –Harry luce incrédulo pero su mirada es más triste que nunca, se pregunta si alguno de verdad irá a ser capaz de lanzar la maldición a Ginny.

-Si algo falla, no quiero que mis últimos momentos sean así… como si hubiera hecho algo malo. Y quiero estar con mi familia y enterrar a Fred, por favor, si algo falla yo…

-No fallara –intenta prometerle Harry, pero la joven de verdad ya no quiere que él se le acerque, sabe que lo más probable es que él vaya a ser su verdugo.

-No escaparé ni nada así –ofrece Ginny, sin dejar de llorar y respirando agitadamente, ninguna de sus células parece querer funcionar bien ya.

-Finite –murmura Ron a las ataduras antes de que puedan detenerlo y Ginny se desliza al suelo de piedra sin fuerzas.

El muchacho corre para sujetar a su hermana, levanta su cabeza del enlozado y la aferra contra su pecho, no puede creer que la joven este en ese peligro ahora.

-¿Por qué no nos dimos cuenta antes? –Susurra para luego elevar el tono de su voz casi a su máximo -¡Esto no estaría pasando si la hubiéramos cuidado mejor!

Ginny solloza en el pecho de su hermano y se aferra a los hombros de este, algo dentro de ella, le dice que no va a sobrevivir al Avada kedavra. Aunque está dispuesta a hacerlo por su familia y amigos, se siente aterrada y furiosa, porque una voz en su cabeza, le repite que Harry va a ser quien la mate, no hay duda de ello.

¿O sí?

El calor que el abrazo de Ron le brinda ayuda a Ginny a respirar mejor y a menguar el dolor en su abdomen, casi puede pensar con claridad. A pesar de todo, ama a Harry y supone que para el chico también será difícil… si tan solo pudiera hacer algo para evitar el dolor de todos ellos.

-Lo haré yo misma –susurra Ginny al oído de su hermano -. Dime cómo, y después del funeral de Fred, lo haré yo misma.

Ginny no ha tenido días fáciles últimamente, pero en lo más profundo de su ser nunca han dejado de arder la fuerza, ni la esperanza.

Aferrada a sus ideales, pudo soportar a Snape y a los Carrow, sobrellevar la ausencia de Harry y reunir al ED. Sin embargo, en menos de media hora ha perdido todo lo que había creído tener. Esta vez ha sido demasiado.

Al mirar a su alrededor, se encuentra en la tienda de campaña que usaba su padre, rodeada por las personas con quienes creció, las mismas que le habían prometido apoyo y cariño, son las que ahora están amenazándola con la maldición de la muerte.

Ya sin fuerzas ni esperanzas, se entrega al sueño en los brazos de su hermano.

-Después del funeral de Fred –promete en un susurro cuando Ron la lleva cargando a una de las camas de la tienda.

Y Ron, sabe que Ginny no va a errar su objetivo.

Las fuerzas que hacían arder su estrella se han agotado y esta lista para iniciar el camino hacia la muerte.

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¡Hey! Espero que el año este pintando genial :D

¿Saben? Desde antes de empezar el mes ya tenía casi todo el capítulo, pero pensar los últimos renglones fue de un trabajo tremendo, ¡espero les guste cómo resultó!

;) En el próximo capítulo: ¡Draco! ¡Draco! ¡Draco y Ginny!

¿Necesito poner más para que animen a dejar su review? xD