¡Por fin! ¡De vuelta!

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Capítulo 13. Seguridad.

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Cuando Drew se fija en la rubia otra vez, ella esta embobada con la fotografía que les tomaron en año nuevo a él y a Gin. Pone una cara de loca con la que no puede. "Luna-lunática" la bautiza en su mente.

Y algo se rompe de repente.

La pelirroja acaba de dejar caer la charola en la que llevaba las tazas y se ha quedado de pie en el medio de ese desastre, Ashley es quien se encuentra más cerca de ella y tiene que ir a apartarla del agua y los trastos rotos porque "Ginny" ni siquiera parece consciente de lo que ha hecho.

-Te arrancaron de mi mano –murmura con los ojos puestos en Luna.

Ashley y Drew han intercambiado más miradas en esa tarde que en todo el tiempo que llevan conociéndose, en ese momento se miran preocupados y al rato pasan sus ojos a la rubia que se ha quedado tan de piedra como Ginny.

-¿Qué? –es finalmente Ashley, que sigue sosteniéndola quien se anima a preguntar-. ¿Roja, qué dijiste?

-Te soñé una vez –Lágrimas se forman en los ojos de Ginny -. En la estación de trenes… te arrancaron de mi mano ¡fue espantoso! ¿Fue verdad? ¿Por qué te llevaron? ¿Cómo escapaste? ¿Quién…? - Ginny suelta todas las preguntas que acuden a su mente de sopetón.

Luna tarda un momento en acomodar sus ideas acerca de lo que Ginny habla y de lo que puede contestarle en presencia de Ashley. Sabe que las miradas de todos están puestas en ella y se pregunta también si debería explicar todo en ese momento.

-Supongo que es un recuerdo perdido—responde con voz tranquila -. Mi padre es editor de una revista –empieza dando información simple-, la navidad pasada cuando íbamos a casa, me secuestraron personas que querían limitar su libertad de prensa. Y sí, tú estabas conmigo y te quedaste hasta el último momento, pero al final… -la voz de Luna se pierde entre su propia tristeza y Drew advierte una rápida mirada hacia él que por alguna razón le incomoda-. Bueno, no importa—los ojos de la joven vuelven a los de Ginny-. Al final me rescataron y estoy bien.

Luna se toma un momento para poner a un lado los recuerdos de su rescate; de Harry, Ron, Hermione, Dean y Dobby.

-Lo siento –murmura Ginny-. Que tuvieras que pasar por eso, lo siento.

Luna sonríe, Ginny es de lo que ya no hay.

La pelirroja se desprende de los brazos de Ashley y se deja caer con toda naturalidad en los de Luna.

-¡Qué bueno que estés bien!

-¡Qué bueno que tú estés bien, Ginny!

-Ginny –vuelve a decir la joven-. Entonces soy Ginny…

Drew y Ashley dejan salir todo su aire y se ponen a recoger los restos del juego de té y a limpiar el agua derramada.

-¿Estás bien? –consulta Drew mientras se deshace de las piezas rotas.

-Sorprendida, pero bien. ¿Y tú? –Ashley se alegra de que por fin alguien encontrara a "Ginny", no sabe por qué, pero Luna le inspira confianza.

Drew se encoge de hombros.

-Aún no lo decido.

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Aunque Luna lamenta no haber podido usar magia para reparar el juego de té del departamento, le alegra haberlos podido convencer de salir a tomar algo. Le ha enviado su patronus a Neville informándole a grandes rasgos la situación de Draco y Ginny así como la cafetería donde estarán y espera con ansias a ver si el rostro del muchacho le trae algún recuerdo a la pelirroja.

Neville recibe con asombro la noticia de "Draco y Ginny". Había escuchado la loca historia de Myrttle sobre que Malfoy estaba enamorado Ginny, habían rastreado a la joven en parte gracias a la joya mágica que él le dio. Pero los Malfoy habían dado a su hijo por muerto… ¿cómo imaginarse que en realidad estaba vivo y junto a Ginny?

Al final, se pone la ropa muggle que lleva preparada y sale en busca de Luna, Ginny y (¿quién diría?) de Malfoy.

Cuando Neville aparece en la puerta de la cafetería donde Ashley ha conducido al resto, sólo Luna le sonríe para que se acerque.

-¡Nev! –exclama corriendo a sus brazos, luego se aproxima con él a la mesa donde se encuentran los demás.

El muchacho sonríe contentísimo nada más ver a Ginny: ella se limita a mirarlo con curiosidad al principio pero acaba por contagiarse por el rostro aniñado de Neville y le devuelve la sonrisa. Luna lo presenta con Ashley Colleman y "Drew Black" y luego le pregunta a Ginny, así sin más, si lo recuerda.

-¿Tienes una pulsera tú también? –le pregunta la pelirroja en cuanto lo tiene frente a ella.

Neville sigue sin poder dejar de sonreírle. –Claro- dice, mostrando su muñeca derecha.

"N. L. ED" lee Ginny y la sonrisa se le ensancha, ese día, al fin deja de preguntarse si alguien la busca o la extraña. No es que no fuera feliz con quienes ahora tenía por amigos; es simplemente que siempre había sentido la añoranza de que alguien la recordara, que la ayudara a saber de dónde venía.

-¿Por qué yo no tenía una? –suelta Drew entonces y a nadie le pasa desapercibida la incomodidad de Luna y el recién llegado.

-Porque no les caías bien –resuelve Ginny con burla-. ¿No es así?

Luna y Neville sonríen culpables al tiempo que él toma asiento frente a Ginny.

-Los comprendo un poco –la secunda Ashley-. ¿Qué? Admite que eres un poco insoportable.

-Nunca tuve nada contra ti –apunta Luna-. Pero tú…

-Nos odiabas –completa Neville con una mueca-. Excepto a Ginny, supongo.

Ashley suelta una carcajada, se pregunta hace cuánto que el cobarde de Drew ha estado enamorado de Ginny que hasta los amigos de ella se miran de esa forma cómplice. El muy tonto.

-Bueno ¿y entonces? ¿Recuerdas algo sobre Neville?—insiste Luna a Ginny que se ha quedado sonriendo toda sonrojada.

La joven supera su sonrojo y mira fijamente a Neville, por alguna razón, nada más mirarlo vuelve a sonreírle.

-Un pijama –dice sin pensarlo mucho.

Neville suelta una risa franca y todos lo miran guiñarle un ojo a Ginny.

-¿En serio? –duda en medio de su risa.

-Azul, líneas rojas, con tu nombre bordado… -la pelirroja suelta las palabras animada, sabe que no está diciendo nada concreto, pero eso es lo que recuerda.

-¿Y por qué recuerdas su pijama? –Drew no está nada divertido con la escena.

Luna lo mira y se encoge de hombros como disculpándose, ella tampoco sabe muy bien a qué se refiere el recuerdo, pero entiende lo mucho que pueden malinterpretarlo los demás.

-No lo sé –reconoce Ginny sin dejar de sonreír-. ¡Pero lo recuerdo! – insiste como si fuera una maravilla que recuerde un pijama.

Neville vuelve a reír lleno de alegría, intercambia mirada con Luna cuyos ojos también desbordan felicidad y se atreve a ponerse de pie e invitar a Ginny a un abrazo.

La pelirroja se levanta tomada de la mano que él le ofrece, lentamente, algo cohibida quizá, pero sus ojos parecen abrirse más de repente y como si fuera algo del diario, termina por estrechar fuerte a Neville. Las miradas de Luna y Ashley pasan del abrazo de Neville y Ginny al rostro de Drew que parece ni siquiera parpadear en todo ese tiempo.

-Te gustan las plantas ¿verdad? –Sonríe Ginny en los brazos de Neville-. Siempre hueles a tierra mojada…

Y para disgusto de Drew, el feliz Neville, estrecha aún más a Ginny.

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Cuando Neville recibió el mensaje de Luna, su mente no comprendió el significado de "Ginny no recuerda nada" no porque él no estuviera prestando atención, simplemente debió ser alguna medida de protección para que no se le partiera el alma al enterarse que otro ser querido había dejado de recordarlo.

Incluso al llegar a la cafetería, el muchacho había percibido que Luna lo trataba con todo cuidado, quizá previendo el daño que podían haberle hecho aquellas noticias. Pero para Neville no se trataba de eso, Ginny no tenía la mirada perdida que tenían sus padres, ella en cambio le devolvía la sonrisa y conversaba con él.

¡Y recordaba su pijama! ¡Su pijama! ¿Acaso Neville había sido más absurdamente feliz alguna vez? Quizá Ginny no pudiera situar ese recuerdo, pero él, recordaba perfectamente ese pijama horrible, que sobre Ginny no lo era tanto. Se lo había puesto encima en alguna noche en que se había colado en la enfermería para visitarla y ella había mencionado que tenía frío, le había rechazado la capa y el suéter pero ya en sueños había murmurado que le gustaba mucho el pijama así que Neville se lo había dejado antes de volverse a la sala común. De todas las cosas que podría haber recordado, esa.

Y para completar, volver a escucharla decir con la cara contra su pecho "Siempre hueles a tierra mojada" como en aquellos días oscuros en que se abrazaban cuando el otro aparecía en la sala común de una pieza, llenaba a Neville de esperanza de que de alguna forma, todo iba a estar bien. Tenía a Ginny en sus brazos otra vez, y ella había olvidado todo sobre sí misma, pero no sobre él…

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Ese día, se vuelven oficiales las listas que el Ministerio de Magia en Londres ha recibido de la Comunidad Mágica Internacional informando sobre los nacidos de muggles que recibieron asilo en otros países durante la guerra en Inglaterra. Se rumorea que la oficina de aurores recibió también una copia que incluía fotografías con el fin de localizar sospechosos. Pero en esas listas oficiales, donde se mezclan refugiados y sospechosos, no aparecen las personas como Draco Malfoy y Ginny Weasley, que no saben que son refugiados ni han hecho magia en meses.

Ashley está segura de que ni Luna ni Neville harían daño a la Roja así que los deja en la cafetería y se dirige donde Lois-Mary pues considera una atención avisarle que han aparecido personas que afirman conocer a "Ginny Weasley".

La visita es corta, Lois-Mary se da por enterada de la situación sin que Ashley logre percibir si la noticia la emociona para bien o para mal. Y es que ni la propia Lois-Mary sabe aún si la llegada de esos conocidos será positiva o no.

Por fortuna, Neville Longbottom y Luna Lovegood han ingresado al país de forma legal por lo que la oficina de magos de Washington le proporciona toda la información que necesita para localizarlos.

Cuando vuelven a su hotel, a Neville y a Luna les informan que alguien los espera en el restaurante. Los jóvenes buscan a la persona que les describen y avanzan a donde Lois-Mary aguarda con cierta cautela, los dos llevan las varitas ocultas en la ropa pero en realidad no tienen idea de quién podría haber dado con ellos tan fácilmente.

-¿Luna Lovegood y Neville Longbottom? –Les pregunta una mujer cuando se acercan a su mesa, ellos asienten y ella se pone de pie con formalidad-. Por favor, siéntense – dice estrechándoles la mano-. Soy Lois-Mary Cooper, trabajadora social. Estoy llevando el caso de "Georgiana W. Black" –su mirada se vuelve pesada cuando añade-: Ginny Weasley, para ustedes.

-Usted no es muggle –observa Luna cuando ya están sentados-, pero tampoco hace magia.

Lois-Mary le sonríe.

-Exacto. Pero no es de eso de lo que debemos hablar.

-¿Para quién trabaja exactamente usted? –pregunta Neville que no se traga eso del trabajo social.

-Para el gobierno—responde cortésmente la mujer-. Pero insisto en que no estoy aquí para hablar de mí, sino de Ginevra.

Luna y Neville se sobresaltan un poco cuando la escuchan decir el verdadero nombre de la pelirroja, la mirada de la mujer vuelve a sentirse pesada sobre ellos.

-Ella forma parte ahora de un programa de protección de refugiados, es considerada vulnerable tras haber perdido la memoria y estoy muy segura de que su información esta resguardada, así que… ¿cómo la han encontrado?

Ninguno de los dos le responde.

-Chicos, si la información sobre Ginevra se ha filtrado, si está en riesgo, el departamento de seguridad mágica debe estar enterado y tomar cartas en el asunto.

-Entonces usted no es trabajadora social –la voz de Luna es tranquila.

-Para ella lo soy. Y velo por su seguridad.

-¿Por qué deberíamos confiar en usted? –el tono de Neville también es tranquilo, su mirada en cambio demuestra toda la desconfianza que siente en esos momentos.

-¿Por qué debería yo de confiar en ustedes? ¿Por qué no debería llamar un equipo de seguridad y devolverlos a Inglaterra?

Con un gesto que pretende ser rudo, Lois-Mary pone en la mesa una placa del departamento de seguridad mágica norteamericano y una identificación con la fotografía en movimiento.

-Pero usted no hace magia –insiste Luna mirándolas- ¿cómo es que trabaja con ellos?

-La magia me hizo mucho daño –reconoce por fin la mujer-. Por eso protejo a personas como Ginevra.

-A quienes la magia dañó–murmura Luna, su voz se carga de tristeza.

-Nosotros nunca dañaríamos a Ginny –Neville pone una mano en el hombro de la joven y mira a Lois-Mary con toda la serenidad que puede-. Somos sus amigos y sólo queríamos saber que está bien, la hemos buscado mucho…

-Y les he preguntado cómo la han encontrado.

-Por el pendiente – reconoce Luna entonces, ahora que ha visto las identificaciones de Lois-Mary no ve sentido en mentirle, acaba de comprender que es mejor si ella aprueba su presencia en la vida de Ginny-. Mi padre rastreó una joya mágica que…

Lois-Mary palidece, debió haber decomisado esa maldita cosa cuando paso por sus manos ¿cómo iba a saber que era mágica?

-¿Quién más sabe dónde está Ginevra? –pregunta la mujer como si aún tuviera el control de la situación.

-Sólo Neville y yo lo sabemos con exactitud, mi padre pudo rastrear la joya hasta Chicago, pero sólo nosotros vinimos a buscarla.

-¿Y la encontraron tan rápido? ¿En esta ciudad?

-Luna es intuitiva –Neville se alza de hombros, él tampoco pensaba que verían a Ginny el primer día que llegaran.

-¿Seguros? ¿No hay más trucos?

-Seguros. Y mi padre no se lo dirá a nadie. Ginny sigue estando a salvo.

-Perdón, pero ¿cómo es que la protegen? –Aventura Neville-. Es decir, vive con Draco Malfoy… ¿quién pensaría en protegerla así en lugar de buscar a su familia?

-Él también se encuentra bajo nuestra protección.

-¿A pesar de quien solía ser? ¿Sólo hace falta perder la memoria para que los magos de Norteamérica te protejan? ¿Sin importar todo lo demás?

-Sabemos quién es el señor Malfoy –aclara Lois-Mary- y seguirá bajo la protección de nuestro gobierno al menos que el Ministerio en Londres decida lo contrario.

-¿Qué? – Luna y Neville se sobresaltan.

-¿Entonces aún es sospechoso? –pregunta Neville.

-Créanme, fue sometido a muchas pruebas, pero al final fue admitido en el programa de protección porque su memoria fue alterada. Pero tiene la marca, así que sí en Londres consideran llevarlo a juicio o quedárselo a su cargo, entonces no podemos impedirlo –la voz de Lois-Mary es triste.

-¡Dios mío! ¿Pero entonces qué pasaría con Ginny? ¿Qué le dirían?

-Lo que sea necesario. Depende del estado en que se encuentre su memoria para entonces.

Luna se olvida por completo la tranquilidad que le había dado ver a Ginny, sabe que Malfoy obró mal pero esta sin memoria, ¿cómo podrían enjuiciarlo así? ¿Y si termina en Azkaban? A su lado, Neville también se inquieta, si ya le parecía retorcido eso de aislar a los magos perdidos en lugar de avisar a sus familias, le parece aún más terrible que exista la posibilidad de que los alejen a él y a Luna e incluso a Malfoy y que Ginny "vulnerable" como ellos dicen, se quede sola.

Lois-Mary percibe la inquietud de los dos muchachos, es la misma que ella ha sentido desde que se enteró que Drew tenía la marca y que sus esfuerzos por mantenerlos juntos podrían fallar de todos modos.

-¿Qué paso con la memoria de Malfoy? –Pregunta Neville- ¿A qué se refiere con alterada? –después de la alegría que experimentó esa tarde, ahora tiene el estómago revuelto. Malfoy lo odiaba, lo sabe; el sentimiento prácticamente era recíproco, aun así, no quiere pensar es que le haya podido suceder lo que a sus padres.

-Todos sus recuerdos relacionados a la magia fueron borrados –responde Lois-Mary sin rodeos.

-Pero si él creció como mago -razona el muchacho en voz baja-, entonces…

-Debe estar casi en blanco –susurra Luna a su lado.

Lois-Mary los deja murmurar mientras ella misma se ordena.

-Lo de Ginevra es diferente –explica después de un rato-: Ella llegó a Chicago envenenada…

-"Sombra de la noche" –asiente Luna, es el nombre de la poción que Hermione mencionó.

-Fue extraño lo que sucedió: la poción cerró su efecto y el corazón de Ginevra se detuvo, la ciencia muggle comúnmente no tiene ningún efecto cuando se trata de magia… pero esta vez sí. Y ella se recuperó, su cuerpo, quiero decir, su mente… su memoria…

-¿Qué piensan sus médicos muggles? –Pregunta Luna—me imagino que atribuyen sus latidos a su ciecia. Pero de su memoria ¿qué piensan?

-Ciencia –corrige Neville en voz baja.

Luna se limita a negar con la cabeza, no le importa cómo se llame, seguramente hubo algo más que revirtió la poción, pero eso puede esperar.

-Que todo sigue ahí, esperando a ser reconectado.

-A lo mejor Ginny no quiere reconectarlo –Luna recuerda su propio secuestro y aunque al final conservó la oscura memoria, no olvida que el dolor la tentó una vez a pedirle a su padre que borrase el recuerdo.

-Eso es lo más probable ¿no lo creen? –Lois-Mary los mira con cierto reproche en esos momentos-. Es decir, Ginevra se tomó un veneno…

Neville y Luna intercambian miradas, he ahí un dato clave que la no-bruja-ni-muggle que tienen delante desconoce: El por qué Ginny se tomó aquella poción.

-Y huyó de algo. O alguien –Lois-Mary termina su sentencia.

-Por eso la han dejado con Malfoy –concluye Neville –porque la han tomado de suicida pero con él parece tranquila ¿no es así?

Lois-Mary hace un mínimo gesto de asentimiento con la cabeza.

-¿Qué pasaría si ella recuerda de repente el por qué se tomó la poción, o el por qué vino aquí? –pregunta Luna sin ocultar el temor en su voz, está ya cansándose de jugar a la Gryffindor.

-Ustedes deben tener un panorama más claro que yo ¿no? –el gesto de la "trabajadora social" es casi amenazador-. Por eso quise hablar con ustedes, porque ustedes deben saberlo ¿qué es lo que Ginevra va a recordar? ¿O a quién? ¿La pone eso en peligro? Y no me estoy refiriendo solamente a la guerra por la que pasó su país; les estoy preguntando también sí consideran posible que ella vuelva a intentar dañarse… necesito que colaboren conmigo. Por el bien de ella.

Neville se toma su tiempo para tomar las manos de Luna y soplar en ellas para calentarlas, aprovecha para tranquilizarse e intentar tranquilizarla a ella.

-Ginny es más fuerte de lo que parece –comienza a decir sin soltar las manos de la rubia-. No es una suicida, si es eso lo que nos está preguntando. La poción que eligió es en sí misma evidencia de que no quería hacerse daño, no sé cómo explicarle que el haberla tomado fue en realidad una muestra más de su gran valor…

-La chica que "conocimos" hoy, "Georgiana" –lo secunda Luna—sé que parece consentida, incluso frágil, pero creo que eso se debe a que todos a su alrededor se desviven procurándola y protegiéndola. Y me alegra, nos alegra –se corrige-, que sea así, que haya tanta gente cuidando de ella. Pero si no fuera así, si Draco no hubiera estado aquí y ella tuviera que aprender a valerse por sí misma, estoy segura de que lo haría. Si llegara a recordar, si volviera a ser ella, entonces ninguno de ustedes tendría oportunidad de protegerla más, se lo aseguro. Ella no se los permitiría.

-Se lo decimos con la certeza de quien atravesó la guerra con ella – Neville vuelve a soplar en la manos de Luna y esta vez logra detener el temblor de la chica-. Ginny es fuerte.

-O lo será, si se recupera – Lois-Mary no se deja embargar por los muchachos-. Incluso puede ser la oportunidad de Drew de salir bien librado… pero ¿y si no? ¿Cuántos más de ustedes vendrán? ¿Y cuántos serán un peligro?

Esta vez, son las manos de Luna las que instintivamente vuelven a buscar las de Neville.

-Nadie más sabe que ella está aquí –asegura la joven-. Y nadie lo va a saber por nosotros.

Neville siente el apretón de la chica cuando está a punto de protestar. Le habían prometido a George Weasley avisarle si se enteraban de algo, pero de pronto parece que Luna no va a correr ese riesgo. Y él, que ha perdido tanto en ese Guerra, no va a perder a Luna y a Ginny otra vez, así que acepta la decisión y asiente.

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Lois-Mary se pasa esa noche donde Drew y Gin solo para asegurarse que están bien. Los encuentra tranquilos, aparentemente conversando sorprendidos por los acontecimientos del día, pero sin salirse de su cotidianidad: el sitio huele al chocolate que están tomando y de fondo se escucha el ruido de las caricaturas que a Gin le gustan, sus planes de ir a la boda no han cambiado… todo parece bajo control.

Aun así, Lois-Mary Cooper llega exhausta a casa, quiere confiar en Luna y Neville, en la tristeza que reflejan a la mínima insinuación de alejarlos de Ginny y en la fuerza que aseguran que la pelirroja oculta. Pero ya se equivocó con lo del pendiente y tiene que esforzarse por limitar el impacto de su error. La seguridad y la felicidad de Drew y Ginny dependen de ella, que ya ha perdido a mucha gente querida en su vida como para permitirse otro error.

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¡Hasta aquí! ¿Qué les ha parecido?

¡Gracias por seguir leyendo! ¡En verdad! ¡Miles de gracias!

Con cariño: muminSarita