Capítulo 5: El Llamado que Alertó Sobre la Situación.
La noche había llegado y luego de haberle pedido a su tío que la llevara recorrer las calles de Londres por última vez llegaron a un elegante restaurante. Marina no dejaba de sonreír por fin había conseguido apartar de su cabeza momentáneamente de todas las cosas que la atormentaban.
—Espero que hayas disfrutado mucho de tu estadía aquí — dijo el tío de Marina.
—Claro que sí, todo estuvo genial, ustedes se encargaron de hacer de este viaje algo inolvidable — afirmó mirando a su tíos y a su prima.
—Sabes que nos vas a hacer mucha falta, pero que las puertas de nuestra casa siempre están abiertas para ti — señaló su tía tomándola de la mano —, eres una persona muy importante para nosotros.
—Yo lo sé y por eso que pienso venir más seguido — definitivamente Marina había encontrado el lugar adecuado para estar alejada de todo o… eso creía.
—Ojalá que este escape te haya ayudado querida prima — indicó su prima sonriendo.
La guerrera le lanzó una mirada fulmínate.
—Espero que la próxima vez que vengas traigas a tus padres, hace mucho tiempo que no veo a mi hermano.
—Claro que sí, cuando decida… regresar aquí — por alguna razón Marina se sintió extraña al decir las últimas palabras. Como si fuera algo imposible de suceder —, él vendrá.
Sin importarle absolutamente nada, Lucy luego de haber escuchado a Rayearth corrió en busca de una de sus "amigas", necesitaba saber de una vez por todas si Marina se encontraba en Tokio.
La amorosa madre de Marina la recibió con un gran abrazo y la invitó a pasar cosa que alegró un poco al ex pilar.
—¿Entonces Marina no ha regresado? — preguntó mientras le daba un sorbo a su té.
—No mi niña, aunque ella tiene vuelo hoy según horario japonés.
La pelirroja sonrió al escucharla.
—Mi esposo se va de viaje pasado mañana y bueno antes de irse quiso ver a Marina, es por eso que se adelantó unos días el viaje— la señora Ryuuzaki sonrió —. Te podrás imaginar lo molesta que se puso.
—Claro que si me imagino, pero lo bueno es que dentro de poco va a estar con noso... digo con ustedes — dijo mientras bajaba la mirada.
—Ay mi niña pero no te veo para nada feliz. Yo pensé que te iba a gustar la noticia, al fin y al cabo ustedes son amigas y de las mejores.
Lucy sonrió ocultando todos sus sentimientos.
—Deberías comentarle a Anais esto para que estén cuando Marina llegue — propuso la señora con emoción.
—Bueno yo la verdad creo que es mejor que ese sea un momento familiar, con nosotras luego será — dijo tratando de sonar segura, ese reencuentro iba a estar muy interesante.
La madre de Marina la volteó a mirar confundida y luego sonrió — bueno pues si quieres, por mí no hay problema, yo lo único que quiero es ver feliz a mi hija.
La guerrera respiró profundo, ella también deseaba verla feliz, de hecho quería que las tres fueran felices pero con los últimos acontecimientos vea todo tan lejos e inalcanzable que la asustaba terriblemente.
— Vamos Anaís… — Lulú haló con fuerza del brazo de su hermana — vas a ver que te vas a distraer.
—¡Ay! Lulú pero ya te dije que no quiero ir allá, además no me dijiste que te vas a ver con un amigo, por favor déjame en paz que enserio que hoy no tengo ganas de nada — indicó con resignación y tristeza.
—Si me iba a ver con un amigo pero no sé, no me siento con la capacidad de salir con alguien — dijo mientras suspiraba —, además como iba a dejarte sola si cuando entré a tu habitación estabas llorando y medio ida Anaís.
—No pasa nada ya te dije, deja de estar tan pendiente de lo que hago o me pasa.
—¡Cállate! — le gritó molesta —, deja de tratarme así que yo no tengo la culpa de tus malditas amarguras, así te guste o no vamos a ir a la torre de Tokio, vas a enfrentar ese pasado y lo vas a olvidar mientras comemos pastelillos — terminó con una súper sonrisa que contagiando un poco a la rubia guerrera — ¡Vamos!
Mientras caminaban y se acercaban a la torre Anaís no pudo contener sus lágrimas, ese lugar le traía infinidad de recuerdos bonitos y tristes, mirado por las grandes ventanas había llorado y suplicado que apareciera una vez el planeta de las montañas flotantes, sus esperanzas cada vez se desvanecían con más fuerza, su tranquilo y paciente corazón parecía estarse muriendo sin descanso.
Una vez estuvo frente a la gran estructura su desesperó y angustia de pensar en la posible situación que estuvieran viviendo Céfiro aumentó, para ninguna de las tres era desconocido que la torre de Tokio era el punto de conexión con el mundo mágico, es por eso que sus subconsciente y corazón de guerrera mágica la comenzó a llamar.
—Anaís, yo sé que todo va estar bien — la animó.
La rubia no dijo nada, ni siquiera la miró en la mente de la guerrera se posó el ultimo recuerdo que tenía de la torre.
….
Llevaba más de dos semanas que no habla con Lucy, con Marina era ya más de un mes. Anaís no podía evitar sentirse sola en ocasiones y más en ese día, el día en el que su hermana estaba enferma y le había pedido unos pastelillos que vendían en la torre de Tokio. A pesar de que le pidió y la evadió no pudo negarse.
Su corazón parecía que en cualquier momento colapsaría, sus ojos parecían cascadas — ¿por qué? Yo no quiero estar allí, no quiero ver ese lugar — dijo mientras caminaba por las calles. Anaís tenía un mal presentimiento que iba creciendo a medida que se acercaba al lugar en cuestión —. Paris… ay no puedo, la princesa Esmeralda se equivocó de persona, yo no merezco esto — señaló deteniéndose en la entrada —. Este es mi karma— susurró dirigiendo su mirada al interior más exactamente hacia los ascensores por donde salió una pequeña pelirroja, quien por su forma de caminar y su mirada dirigida al piso se podía deducir que lloraba. Los ojos de la rubia se cerraron y aunque sus impulsos le decían que fuera abrazarla, no lo hizo, ella prefería compartir su dolor de lejos.
….
—Deberíamos, no se… ir a otra cafetería hermana — propuso mientras caminaban —, mi amiga Kasumi me recomendó los pastelillos de allí — dijo señalando con el dedo.
—Lulú ve tú y los compras, yo quiero quedarme aquí — indicó dirigiendo su mirada a los grandes ventanales.
La mayor de las Hououji suspiró y dio media vuelta.
—Princesa Aska, las princesas de Cizeta necesitan hablar con usted, ¿qué les digo? — preguntó Sanyung.
—Que molesta resultaron ser esas dos — dijo incomoda —. Parecen no entender que Fahren no desea tener relación alguna con tan insignificante planeta.
—Es que no desean hablar de eso, sino que me mandaron decirle que es algo muy importante, algo con respecto a Céfiro y a las… guerreras mágicas.
—¡Que! — exclamó abriendo los ojos —, ¿acaso paso algo malo?
—No lo sé, es mejor que usted hable con ellas.
—Muy bien comunícame con ellas Sanyung, cualquier cosa que se trate de Anais es importante.
—Así será princesa.
En la Bravada de Cizeta una de las princesa, la más irritante no hacía más que caminar de lado a lado mientras que la otra simplemente sonreía y se servían una taza de té.
—¿Ves cómo es Tatra? que se cree esas niñita — dijo colocando sus brazos en la cintura.
Tatra abrió sus ojos — cálmate y no si…
—¡No me interrumpas!, nosotras también somos princesas y no tenemos por qué esperar a esa tonta — afirmó totalmente molesta sin percatarse que era escuchada por la princesa de Fahren.
—Tata por favor.
La princesa Aska respiró profundo conteniendo toda su rabia.
—Tata yo creo que es mejor que te sientes y que hablemos con la princesa Aska — le propuso mientras le hacía señas para que viera en la "pantalla" a la princesa.
Al verla la menor de las princesas se cruzó de brazos indignada.
—Que gusto poder comunicarnos con usted princesa Aska — dijo Tatra haciendo una pequeña reverencia.
—Deja los formalismos y dime que necesitas.
—¡Ay niña deja de ser tan grosera! — le gritó —, ¡que no te das cuenta que Tatra sólo quiere ser amable contigo, no te creas tan importante, nosotras también somos princesas y mucho más bonitas que tú niñita tonta!
—¡Sí! Pues no sé, si lo sabías pero la que comenzó fuiste tú engreída — se defendió.
—¡Niñita tonta! te falta tanto para llegar a ser como nosotras que si somos todas unas damas.
—¿Damas? Pero si son unas vulgares — afirmó.
—¡Cállate! ¡Cállate!
—Por favor hermana deja de gritar, sabes que en este momento hay cosas más importantes — intentó detener la discusión.
—¡Tatra! No me interrumpas.
—Pero… — la princesa no dijo nada más, sólo se limitó a llorar —como puedes tratarme de esta manera.
—¿Mmmmm? — la princesa Aska la miró sorprendida.
—Eres muy cruel.
—Pero… — la menor de las princesas cerró sus ojos y respiró profundo —, yo sólo quiero hacerle entender a esta niña que no puede creerse mejor que nosotras, llevamos no sé cuánto tiempo intentando darle una información importante y sólo se ha dignado a ignorarnos, que falta de respeto.
—Princesa… — Chang interrumpió la conversación — por favor disculpe a la princesa Aska.
—¡Que! Como puedes decir eso Chang.
—Princesa por favor díganos que está pasando en Céfiro — continuó con la conversación ignorando por completo a la pequeña princesa.
Tatra se limpió las lágrimas — nosotras fuimos informadas que Céfiro está en problemas.
—¡Eso es mentira! — indicó Aska —, Guru Clef nos dijo lo mismo pero luego Anais se comunicó conmigo y me informó que la situación estaba bien, que no había sido nada grave.
—Pues viniendo de una guerrera mágica eso es lo único que se puede esperar — afirmó Tata.
—¡Que! Como puedes decir eso, Anais no es una mentirosa, no te metas con ella princesita.
—¡Bah! sigue confiando en ella, es más si quieres invítala a tu planeta para que le haga lo mismo que a Céfiro — rió con ironía.
—Tata compórtate por favor — dijo seria —. Disculpe princesa Aska pero me temo que esa información es falsa, desafortunadamente las guerreras mágicas traicionaron a Céfiro y lo destruyeron, nosotras tuvimos la fortuna de llegar a tiempo y pudimos salvar a unos habitantes, el castillo fue destruido.
—Por favor hermana no le digas nada, ella verá si nos cree, que mejor en vez de estar jugando a las muñecas o dibujando dragoncitos y niñitos, que mejor use su magia para verificar si esto es verdad o no.
Aska cerró sus ojos por un momento y tomó asiento intentando entender la situación. La princesa quería mucho a Anais que el enterarse de todo la asombraba y aterraba —no puede ser… — por la mente de la pequeña pasaban los recuerdos que tenia de la guerrera — ella no…
—Princesas les pido el favor que entiendan, esto no es fácil.
—Entendemos, pero necesitamos de su colaboración, nuestra nave no da abasto y hay demasiadas personas heridas, nos comunicamos con Autozam y nos informaron que ya se dirigían para acá, nosotras nos encontramos un poco cerca de Céfiro, necesitamos que nos ayuden a trasladar a las personas, si es posible que los lleven a su planeta — dijo Tatra.
—Muy bien, hablaré con la princesa y en momento nos comunicaremos con ustedes.
—Muchísimas gracias señor, debo decirle que esto no ha sido decisión de nosotras, dos personas nos han encargo esto. Céfiro necesita de todos nosotros.
—No puede ser cierto — dijo Geo.
—Sí, es increíble, es bastante desolador el panorama — señaló Zaz viendo las imágenes en la computadora —, ¿Tú enserio crees que haya alguien vivo todavía?
—Bueno yo… — el comandante suspiró mientras pensaba en la armera.
—Ay Geo — Zaz colocó su mano sobre el hombro de su compañero en señal de apoyo —, ojala siga vida, al igual que Latis.
—Para mí todo es como un sueño, no puedo imaginar a Lucy haciéndole daño a cuanta gente veía.
—Se a lo que te refieres, ella no parecía ser una mala persona, por algo Águila la quería — indicó bajando la mirada.
—Menos mal que Águila no está aquí, sería algo muy triste saber que su mejor amigo murió a manos de la guerrera que quería tanto.
—Qué historia de amor tan triste Geo, Lucy mató a Latis, la persona que supuestamente amaba — señaló con ironía —, de verdad que es muy difícil de creer.
—Yo la verdad no sé qué pensar, todo es muy confuso — Geo se levantó y buscó entre sus cosas algunos dulces —. Lo único que podemos hacer por el momento es llegar hasta donde las princesas de Cizeta.
—Y entonces terminaste enredado con una de las princesas — le dijo Kiyoshi en tono de burla, era la primera vez después de todo lo sucedido que se sentaban a hablar y a descansar.
—Pues sí, la verdad es que ni yo mismo se cómo fue que pasó — indicó Ascot —, pero creo que en este momento no puedo pensar en eso, Tata no quedó para nada contenta con mi regreso.
—Pues hasta donde yo supe Guru Clef les pidió ayuda pero como te puedes dar cuenta ni Autozam, ni Cizeta, ni Fahren hicieron nada.
—Yo les pedí a Tatra y Tata que no viniera, era mejor así — suspiró —. Tata odia a Marina, siempre me dijo que no confiaba para nada en ella y cuando sucedió esto pues…
….
—¿Que es que no te basta con esto Ascot? — le preguntó mirándolo fijamente.
—Tata es que…
—¿Sabes algo? — la princesa lo interrumpió molesta —, defiende cuanto quieras a tu guerrera adorara, eso no va a cambiar nada lo que ha hecho hasta ahora. A mí no me extraña de Marina, siempre supe que era manipuladora y que detrás de su amabilidad si es que a eso se le podía llamar así, había puras mentiras, engaños, ella tenía la palabra traidora escrita en su frente.
—No me digas eso por favor — le pidió con tristeza —, porque no entiendes que me cuenta creer en esto, Marina nunca sería capaz...
—¡Vaya! tú sí que eres bien ciego y eso me aburre, es por eso que te voy a decir lo siguiente: lo de nosotros que luego de escucharte… creo que nunca existió, termina aquí. Me gustas Ascot y creo que hasta te… quiero, pero no estoy dispuesta a aguantar esto. ¡Corre! ¡Vete detrás de ella!, si tanto la amas traiciona tú también a tu planeta — Tata no esperó respuesta alguna del hechicero solo dio media vuelta y siguió su camino hacia el interior del castillo.
….
—Luego de esa conversación me dirigí tan rápido como pude hasta aquí.
—¿Cuál es Marina? — preguntó confundido.
—Ella es la guerrera mágica del agua, la chica de pelo azul.
—Creo saber quién es, la más solapada de las tres — afirmó.
El ojiverde se levantó molesto y harto — pues creo que la única forma en que deje de creer en ti, es verte de frente — pensó y sin que nadie pudiera detenerlo salió del refugio.
—¡Ascot! — lo llamó Ráfaga.
—Ahora no puedo, tengo algo importante que hacer.
Luz abrió los ojos con dificultad, todo su cuerpo le dolía, como pudo se levantó mientras recordaba lo que había ocurrido.
….
—Pero como es que Guru Clef no está muerto, acaso no te habías cerciorado de eso.
Aoi apretó sus puños —pues sí, pero creo que me equivoque, Guru Clef es muy astuto y me hizo creer eso, pero hace unos momentos intentó hablarme telepáticamente. Lo ignoré, creí que me estaba volviendo loca o que Marina había tenía una visión o algo parecido— indicó molesta.
Luz sonrió, todo parecía estarse aclarando.
—¿Entonces cuál es el plan? — le preguntó Midori sonriendo levemente, si bien Aoi era la líder le encantaba verla como se equivocaba.
—No sé, el asunto con el mago lo arreglo yo, tú mejor preocúpate por hallar a los que faltan, además si no lo recuerdas las princesas de Cizeta andan por aquí cerca. Mira Midori yo te advierto desde ya… que no voy a tolerar una error más, así que más te vale que Latis y Paris si estén muertos porque de lo contrario tendré que deshacerme de ti.
—¡Ay! a mí no me amenaces que yo no soy Luz y si mi disculpas ya me aburrí de la conversación y si no estás dispuesta a acabar con esta inútil yo si — dijo colocándose en posición de ataque.
—¡Ya dije que no! Nosotras no vamos a hacerle nada, eso es solo cuestión de días para que Marina y las otras regresen. Luz ya fue un dolor de cabeza para las guerreras y por muchas razones no le van a creer esta vez, dejémosla aquí votada, que esas se encarguen de ella, porque enserio tú crees que Lucy quiera ayudarla sabiendo lo que le hizo a Latis — indicó sonriendo —, tendremos que buscar la forma de comunicarnos con Ceres y Windom por nuestros propios medios.
Y sin decir nada más desaparecieron.
….
—¿Acaso él? — Luz sonrió y respiró profundo —, yo sé que ellas van a venir y pondrán a salvo este maravilloso mundo, confió en Lucy y sé que ella hará todo para que regresen las tres — dijo mientras dirigía su mirada nublada por las lágrimas al cielo.
Había sido imposible contener las lágrimas, viejas heridas se habían abierto, se habían hecho más grandes y difíciles de cerrar. El corazón de Anaís se había despedazado una vez más.
—Las necesito, las extraño… — susurró en medio de sollozos —Lucy… Marina… — la rubia se acercó tanto como pudo a la ventana y sin importarle absolutamente nada lloró — Paris… sin ti no soy nada… por favor mándame una señal, ¿qué es lo que está pasando en Céfiro? ¿Por qué siento que una parte de mi corazón está agonizando?
Se limpió las lágrimas y se sorprendió por completo al ver como el panorama frente a ella cambiaba, la gran ciudad de Tokio en un abrir y cerrar de ojos se había transformado en el mundo mágico que tantas veces había anhelado ver frente ella — pero… — una fuerte explosión la asustó. Todo lo que ella recordaba ya no existía — Céfiro… —el corazón de Anaís empezó latir a gran velocidad – esto no es… — aterrada se colocó las manos en la boca — Paris… — lo llamó apretando sus ojos y menando la cabeza de lado a lado —ya… por favor… no jueguen con mi mente de esta manera — de igual manera que apareció Céfiro, despareció.
—¡Anaís! — Lulú corrió hasta ella — ¡por favor hermana reacciona! — desesperada la tomó de ambos hombros y la movió suavemente. Su hermana estaba en una especie de trance y a pesar de que tenía abierto los ojos y la miraba fijamente no la reconocía.
Lucy se detuvo, llevaba mucho tiempo caminando de lado a lado sin rumbo fijo, había pensado ir a casa de Anaís pero sentía que su corazón no estaba listo, sabía que ella a diferencia de Marina si estaba en Tokio y que lo más seguro era que la iba a encontrar, no quería presionarla, aunque el hecho de imaginar a Céfiro en crisis no la dejaba tranquila.
—Quisiera saber que tengo que hacer para ir hasta ti Latis, mi amor — cerró sus ojos y poco a poco comenzó a sentir que su mente era transportada a otro lugar. Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios, pensó que lo había conseguido, su corazón parecía hallar algo de paz; con mucha calma se dispuso a abrir sus ojos ansiosa de ver frente a ella el planeta que tanto quería, pero lo que sus ojos encontraron fue algo que ni en sus peores pesadillas había imaginado, junto enfrente de ella se encontraban los resto de lo que alguna vez había sido el castillo de Céfiro. Un frio recorrió todo su cuerpo, intentó gritar, decir algo pero fue imposible, sus ojos permanecían abiertos, cuando intentó moverse extrañamente fue transportada a diferentes lugares del planeta, todo lo que veía la aterraba, casas, aldeas consumidas por las llamas, la vegetación había desaparecido casi que por completo, el cielo estaba totalmente cubierto de nubes que daban señales de que en cualquier momento comenzaría a caer una tormenta.
Luego de casi una hora o más de ver pura tristeza y desolación, la mente de la guerrera mágica regresó, Lucy intentó reaccionar pero fue imposible, sus nervios estaban totalmente alterados, su mirada parecía no ubicarse, no reconocía nada de lo que la rodeaba, lo único que sintió fue el golpe en su cabeza una vez cayó al piso, segundos después sus ojos se cerraron.
—Tantas veces deseé que este día nunca llegara — se dijo mientras tomaba asiento en la sala de espera.
—Muy bien, me dijeron que en unos minutos tendrás que abordar el avión — indicó su tío mirando su reloj.
—Tío yo sé que tienes muchas que hacer así que puedes irte, tranquilo — Marina sonrió.
—No te preocupes cariño, yo espero hasta que te vea entrar por esa puerta — dijo señalando la puerta frente a ellos.
—Pero…
—Marina me vas a hacer mucha falta.
—Tú a mi igual — la guerrera se limpió algunas lágrimas —, gracias por todo, te quiero mucho.
"Pasajeros con destino a Tokio favor de presentarse en la puerta número 8"
—Muy bien creo que llego la hora — se levantó de su silla.
—Cuídate mucho — el tío de la peliazul se acercó abrazándola y dándole un beso en la frente —. Suerte en todo.
Marina afirmó con la cabeza y tomó su bolso — este es mi destino… pero tengo miedo de lo que pueda encontrar en el — pensó mientras se aproximaba a la puerta.
Extrañamente mientras avanzaba por el corredor este poco comenzó a cambiar y aunque se detuvo por unos minutos y miró extrañada todo continuó su camino hasta llegar a la luz.
—Pero… — los ojos de la guerrera se abrieron hasta más no poder y el bolso que llevaba en su mano cayó al suelo —p-por… porque estoy aquí… esto es… — el cuerpo de la guerrera empezó a temblar —. Como odio esto — dijo dando la vuelta intentando ignorar todo, pero el corredor y el aeropuerto habían desaparecido —. Me estoy volviendo loca y… — Marina analizó con calma todo — Céfiro el planeta que tanto quiero, no puede ser este lugar, porque… es horrible.
….
—…él sí que tiene la culpa de todo, por eso te puedo decir que ese problema ya no existe.
….
La peliazul miró a su alrededor mientras sentía como el sentimiento de culpa se apoderaba de ella, quiso salir en busca de sus amigos, de su mago querido, pero fue imposible, su cuerpo ya no le respondía — Clef… perdóname — sollozó desesperada cubriéndose los ojos con las manos —, no... Estuve aquí. No merezco ser llamada una guerrera mágica — y así continuó por varios minutos, culpándose, odiándose y reprochándose de todo lo que había sucedido.
—Señorita, ¿se encuentra bien? — le preguntó un señor que iba detrás de ella en el corredor y llevaba tiempo viéndola como se había detenido y permanecía con los ojos cerrados susurrando cualquier cantidad de cosas.
La guerrera se asustó al verlo frente a ella — yo… — hizo una pausa tomando un poco de aire — ¡por favor déjeme en paz! — gritó mientras salía corriendo.
Holas, yo otra vez por aquí trayéndoles mas de mis pensamientos, compartiendo con ustedes toda mi inspiración XD. Como siempre espero que les haya gustado.
Sé que más de una (no yo diría que una en especial jejejeje mi querida Clemitis) esta que brinca en una pata porque Clef ando vivo, bueno pues yo la verdad no creo que las artimañas de una impostora logren engañarlo pero bueno ya más adelante sabrán bien que paso. Con respecto a los otros, yo no sé obvio que mi intensión no es matar a nadie, si me gusta el drama y el misterio pero no puedo sobretodo porque es importante resaltar que mi querido Paris es uno de los desaparecidos, así que lo único que digo es que próximamente sabremos que sucedió con todos y si andan agonizando o vivitos como el mago aquel.
Una vez más gracias por sus reviews y por el apoyo. A mis amigas ciberneticas les digo que ya estoy aqui que por favor no se desesperen. Empecemos por el club de Clemis:
Antitos querida estás loca y eso me gusta porque me haces reír y porque te entiendo o pues yo creo jejejeje, espero que sigamos charlando así y pues sigamos relacionado :D.
Mia oye súper que ahora andes mas conectada, me parece genial que hablemos y que nos hagamos amigas XD.
Olivia mi niña espero que estés súper en tus estudios, aunque haces falta, mucho juicio.
Jessica wash me encantan tus historias, que bien que actualizaste en un rato te leo. Amiga que gusto conocerte enserio que sí.
Por último a mi compañera a la que me entiende y comparte mi amor por Ferio, Nancy bueno yo no quiero presionarte pero !PARA CUANDO! jejeje no mentiras, fresca yo tendré paciencia mientras sigamos conociendo la cultura japonesa y pues si quieres nos ponemos a bailar jejejeje.
Saludos y suerte en todo hasta la próxima.
Lina A
