Dedicado a LunaWeasleyCullen 17 por esa asombrosa portada de la historia, ¡La ame!

Clases de sexo con Edward.

Los personajes no me pertenecen, solo los uso con propósitos de diversión y para matar el ocio.

NOTA: Escenas de sexo explicitas. Solo para mayores de 18, o léanlo sobre su advertencia.

"Antes el aburrimiento que un placer mediocre."-Edmond Goncourt

JUEVES

"¿Y Edward?":- Pregunté cuando divisé a Alice sentada en la mesa de la cocina.

"Tuvo que salir de improvisto":- Contestó Alice restándole importancia.-"Hice panqués, ¿Cuántos quieres?".- Le contesté que un par y comenzamos a desayunar en silencio.

Después de haber terminado el desayuno Alice y yo nos quedamos charlando como una hora sobre diferentes cosas.-"Lamento mucho no estar pasando tiempo contigo, Alice".- Me disculpé mientras lavaba los platos.-"Teníamos muchos planes para esta semana".- Añadí sonriendo tímidamente.

"Olvídalo Bella, estas haciendo esto por tu relación".- Contestó con su cabeza metida en el refrigerador.-"¿Cómo van las cosas con Jake fuera de lo sexual?".- Preguntó Alice sentándose en la mesa nuevamente.

Suspiré pesadamente.-No lo sé Alice".- Contesté una vez que había terminado de lavar los trastes y me senté enfrente de ella.-"Peleamos cada día que estamos juntos, todo lo que el habla el sobre su carrera y cuando quiero contarle algo sobre mi, no tiene tiempo".- Le di un pequeño sorbo a mi café y la miré a los ojos.-"Nunca lo ha hecho, pensé que todo sería increíble, Jake era genial conmigo, se sentía natural estar con el.-Hice una pequeña pausa para suspirar.

"Hay algo más, ¿no?".- Cuestionó entrecerrando sus ojos.

La miré desconfiada.-"Creo que hay algo que Jake me esta ocultando".- Confesé sonrojándome.-"Quizá sean puras imaginaciones mías, pero creo que me esta engañando".- Dije mirándola tortuosamente.

"Si crees que te esta engañando. ¿Por qué estas tomando clases para satisfacerlo?".- Rodé los ojos ante su pregunta, debería preguntar otras cosas normales.

"Porque estas clases son una inversión para mi, y mis futuras relaciones".- Contesté sonriendo coquetamente mientras le daba otro sorbo a mi café.

"Bella, deja de pensar estupideces. Jake jamás te haría algo así, y tu solo estas paranoica".- Aseguró mi amiga dándole un sorbo final a su taza.-Ahora, tenemos que continuar las clases".- Anunció dejándome con la boca abierta.

"Pero dijiste que Edward no está".- Apelé siguiéndola a través de la cocina.-"¿Cómo se supone que tome clases sin mi maestro?".- Cuestione temiendo lo peor en su respuesta.

"Soy su suplente".- Soltó Alice girándose para verme con una sonrisa satisfactoria.-"Oh, relájate. Edward se nos unirá mas tarde, y pensé que yo podría ayudarte a aprender algo que él no podrá enseñarte, ya que el no tiene una VAGINA".- Hice una mueca de disgusto al oír semejante palabra saliendo de los labios de Alice.

"No tienes porque gritar esa palabra".- Espeté avergonzada aunque nadie nos estuviera escuchando.

"VAGINA, VAGINA, VAGINA"- Comenzó a gritar Alice mientras corría por la planta de abajo a la vez que yo la perseguía intentado lograr que se callara.-"VAGINA, VAGINA, VAGINA".- Continuó gritando como loca brincando en los sillones.

"¿Alice? ¿Por qué gritas vagina como loca por toda la casa?".- Preguntó Esme quien acababa de entrar a la casa y observaba la escena con una ceja levantada en la puerta.

Alice bajo inmediatamente del sillón y corrió a su mamá.-"Te extrañe tanto".- Exclamó abrazando quien la veía como si fuera un alién.

"Alice, me fui tres días".- Explicó Esme separándose de ella.-"No intentes cambiar de tema".- Amenazó tomándola de los hombros.-"¿Por qué gritabas Vagina?".- Alice me miró suplicante, tenía que ayudarla si no quería que la madre de mis mejores amigos se enterara que su hijo mayor me estaba dando clases de sexo, y que su hija pequeña era mi suplente.

"Jugábamos verdad o reto".- Tercié sin saber muy bien que hacer.-"Recordé ver en una película como una pareja empieza a gritar PENE en la mitad de un parque atrayendo las miradas de todos los que se encontraban a su alrededor, y fue demasiado gracioso".- Expliqué con una excusa que era demasiado estúpida para que cualquiera lo creyera.-"Quise utilizar para hacer pasar a Alice un momento de vergüenza, debido a que ella me había hecho salir a la calle gritando otro tipo de coas".- Terminé con una media sonrisa con mi corazón latiendo a mil por hora, nunca se me había dado mentir bien.

Esme entró a la casa y como no volvió a comentar nada sobre la actuación de su hija preferimos no volverlo a mencionar, por lo que le preguntamos como le había ido en sus pequeñas vacaciones en el lujoso SPA a una hora de la ciudad.

"Mamá, Bella y yo tenemos que irnos".- Interrumpió Alice.-"Tengo que enseñarle unas cosas, cualquier cosa que necesites estaremos en mi cuarto".- Añadió para después tomarme de la mano y guiarme hasta su cuarto en la parte superior.

Cuando llegamos me llamó la atención la variedad de productos que estaban esparcidas sobre su cama. Había unas bolas pequeñas en línea, era demasiado extraño.-"¿Sabes que son los ejercicios de Kegel?".- Cuestionó sentándose en el borde de su cama e invitándome a hacer lo mismo.

"No".- Contesté sentándome a su lado y mirando con asco las bolas con las cuales ahora jugaba con sus manos.-"¿Por qué tengo el presentimiento que es algo que no me gustara?".- Cuestione con miedo al ver su sonrisa picarona.

"Supuse que no los conocerías".- Contestó poniéndose de pie.-"Verás, eres virgen o algo así".- Comenzó a explicar poniéndose de pie y caminando de un lado al otro en la habitación.-"Por lo que las paredes de tu VAGINA".- Volvió a gritar para después hacer una mueca al recordar que su mamá estaba ahí.-"Están aún muy tensas, necesitas aprender a contraer y a relajar para poder dar una mayor satisfacción sexual".- Explicó sencillamente encogiéndose de hombros.-"Además, te ayudara cuando tengas que dar a luz y también si llegarás a tener incontinencia".- Agregó volviéndose a sentar a mi lado.

"Muy bien, ¿Qué tengo que hacer?".- Pregunté cruzando la pierna y mirándola con ceja levantada.

Alice sonrió y levanto unas de las bolas.-"Para eso están estas amigas".- Contestó sonriendo como una maldita demoniaca.-"Pero tenemos que empezar con algo más simple, cuándo estuviste con Jake, ¿tuviste un orgasmo?".- Cuestiono sin pelos en la boca dejándome con la voz atorada y con un sonrojo enorme.

"¡Alice!".- Chillé girándome mi cara para otro lado.

"Solo contesta".

"No".- Solté después de un rato.

"Edward me debe 10 dólares".- Murmuró para después ponerse de pie y caminar hasta el otro lado de la cama y agacharse rápidamente y después se reincorporo con una pequeña caja color negra.-"Compre esto para tu regalo de cumpleaños, pero creo que será muy útil en estos momentos".- Anunció mientras me veía con una mirada de complicidad.

Comenzó a abrir la caja y dejo ver lo que parecía ser una mariposa de plástico.-"¿Una mariposa? ¿Qué tiene eso de sexual?".- Pregunté tomando la mariposa en mis manos mientras la giraba intentando descifrar cómo funcionaría.

"La pones en tu zona pélvica y la enciendes".- Explicó mientras se acercaba a prender el aparato, el cual comenzó a vibrar haciendo que lo soltara y cayera a mis pies.-"Esto".-Continuo levantándolo del suelo.-"Es lo que te hará aprender que es lo que quieres en la cama; tuve una plática interesante con Edward ayer cuando te quedaste dormida, no es justo que solo aprendas como complacer a tu hombre sin que tu sepas como tocar el cielo con tus dedos".- Dijo apagando el aparato y metiéndolo a mi bolsa.-"Lo necesitaremos después, ahora continuemos con los ejercicios de Kegel".- Pidió Alice.

"Seguro, ¿Qué debo hacer maestra?".- Pregunté un poco más animada sobre esta lección, nunca había tenido un orgasmo, lo había intentado pero cada vez que intentaba tocarme a mí misma; no podía evitar sentir que mi madre me miraba como si fuera un monstro y eso borraba cualquier sensación de placer, por lo cual pensé que cuando comenzara a tener sexo podría experimentarlo, lo cual, nunca sucedió.

"Tenemos que introducir algo dentro de tu vagina".- A diferencia de las otras veces, susurró la palabra.-"Podemos empezar con tus dedos, y después con uno de los dildos que compramos".- Verán, normalmente me pondría a gritar y saldrá corriendo de su casa, pero confiaba en la experiencia de Alice, ¡Y carajo, quería tener un orgasmo! Por lo que no puse objeción alguna cuando me pidió que fuéramos al baño y me bajara los calzones.-"Ahora, somos muy amigas pero no puede verte hacer esto, por lo cual me quedaré afuera del baño y te empezaré a decir exactamente lo que tienes que hacer".- Accedí gustosa y cerré la puerta con seguro.

Me miré en el espejo antes de bajar mi ropa interior y quedando usando solamente mi camisa, exponiendo mis piernas desnudas al frío del ambiente. –"Ya no tengo calzones, ¿qué hago?".- Pregunté.

"Lo primero, tienes que comenzar a controlar la orina; intenta ir al baño, empezar a hacerlo y cortar el flujo, y dejarlo fluir, cortarlo, dejarlo fluir, repetidamente".- Hice lo que pidió pero me sentía realmente estúpida haciendo esto. Duré aproximadamente quince minutos intentando controlar la orina, hasta que finalmente lo logre.

Tomé la manguera de ducha que tenía Alice y me limpie las piernas debido a lo que tendría que hacer a continuación, tuve mucho cuidado en no dejar ninguna rastro de nada entre mis piernas.-"¿Ahora qué?".- Pregunté pasándome una toalla por mis húmedas piernas.

La siguiente hora pasó entre meter mis dedos, dildos y cosas así, Alice pidiéndome que contrajera y soltara, hasta que finalmente creí que lo lograría. Después de introducir cualquier cosa, me metía de nuevo a la tina y lavaba todas mis piernas.

"Alice, ¿podemos apurarnos? Tengo que…".- No pude terminar la oración porque mis pies estaban haciendo un esfuerzo sobre humano para no resbalar y recuperar el equilibrio que acababa de perder, duré cinco minutos moviendo mis pies y cuerpo para no caer. Hasta que accidentalmente, me sostuve de un pequeño estante en el cual Alice tenía todas sus cremas, polvos y logré que cayeran sobre mí.

Después de tomar varias fotografías sobre mi cubierta de sustancias, Alice me ayudó a meterme a la tina para un baño completo. Amenacé con subir las fotos de nuestra última fiesta si ella se atrevía a subir cualquier otra foto de mí.

"¿Me vas a decir a dónde vamos?".- Pregunté por tercera vez mientras me veía en el espejo del auto de Alice.

"Vamos con Edward".- Se limitó a contestar, de nuevo.

Rodé los ojos y durante el camino no me moleste en volver a preguntar nada sobre nuestro destino al entender que no me diría nada.

Nos detuvimos en lo que parecía ser un bar estilo el viejo oeste, tenía hasta las puertas de madera por las cuales los villanos y héroes hacían su gran entrada triunfal.-"¿Alice? ¿Bar de mala muerte?".- Cuestione desabrochándome mi cinturón de seguridad.

Alice ni siquiera mi miró y salió del auto para detenerse al lado de la entrada, suspiré e hice los mismo que ella. Si la fachada me había dado la sensación de estar en una película de vaqueros, deberían de ver el interior; había una barra al final, con un piano de cola viejo y desafinado, en la mitad del lugar un tono mecánico donde chicas con minifaldas montaban en él, haciendo que los hombres aullaran, literalmente.

Una vez que mi vista se había acostumbrado a la neblina del lugar, pude divisar a Edward sentado en la barra con un vaso lleno de lo que parecía ser tequila. ¿A las 2 de la tarde? Algo malo ocurría. Me acerqué a él y lo tome por sorpresa por la espalda.

"Hey, Mr. Cullen".- Dije logrando que diera un pequeño respingo en su lugar.-"Pero mira nada más que mal ejemplo me estás dando, dejándome con una maestra suplente mientras tu tomas en un bar de mala muerte".- Al principio Edward tenía el ceño fruncido, y parecía que quería matar a lo primero que se cruzara en su camino, pero después de oír lo que estaba diciendo su sonrisa se suavizo mas no llego a los ojos.

"Tenías que aprender ciertas cosas que yo no podía enseñarte".- Contestó sonriendo ladinamente, se inclinó levemente y me besó en la mejilla.-"¿Te compro algo de beber?".- Preguntó girándose en el banco y quedando dándole espalda a la barra.

"¿A las 2 de la tarde? No gracias".- Contesté haciendo una mueca debido al olor a tabaco y alcohol del lugar.-"¿Dónde está Alice?".- Cuestione al darme cuenta que la había perdido en cuanto entramos al bar.

"Mira al toro".- Contestó Edward antes de tomarse de un solo trago el tequila. Lo miré con reproche pero después fijé mi vista en el toro, y casi me voy de espaldas al ver a mi amiga montada en él como una maldita vaquera. Los hombres alrededor del cuadrilátero, técnicamente ladraban y ella les daba lo que querían.

Intentamos bajar a Alice del toro pero por lo que continuó de la tarde, nadie podía bajarla del toro; por lo que Edward y yo comenzamos a hablar en un lugar más retirado del bar. Ahora éramos los dos los que tomábamos caballitos de tequila.

"¿Qué tal Alice de maestra?".- Preguntó Edward realmente cerca de mi oído debido a la estruendosa música country.

Tomé otro caballito antes de contestar.-"Es genial, no tan buena como tú, pero aun así aprendí cosas muy útiles".- Contesté sinceramente, también muy cerca de su oído.-"Lo que me recuerda".- Añadí para después buscar en mi bolsa la mariposa que Alice había colocado ahí.-"Le debes a Alice 10 dólares".- Confesé esperando un sonrojo que nunca llegó.

Edward mi miró intensamente de la misma manera que lo había hecho la última semana.-"¿No tuviste un orgasmo".- Preguntó con la voz contenida.

"¿Cómo podía pasar eso? Si ni siquiera podía verlo completamente".- ¡Vaya! Me estaba poniendo demasiado sincera para mi gusto.-"¡Lo más excitante fue cuando por fin termino!".- Chillé riendo histéricamente. Edward cerró los ojos frunciendo el ceño.

Creo que dije demasiado, el tequila nunca había tenido un buen efecto en mí, y esta vez no era una excepción.

"Voy a…".- Comencé a excusarme para irme a buscar a Alice y pedirme que me llevara a casa, pero Edward me interrumpió tomando mi brazo un poco más fuerte de lo debido.

"Por favor, no dejes de ser mi amiga por lo que voy a hacer".- Pidió dejándome muy confundida; iba a preguntarle que era a lo que se refería pero sentí como jaló mi cuerpo hasta lograr que quedara a horcadas sobre él; lo miré esperando una explicación, pero Edward me besó. Y me besó de la mejor manera en la que he sido besada; sus manos recorrían mi espalda, de la misma manera en la que las mías jalaban su cabello. Se sentía endemoniadamente bien, eran dulces pero aún tenían el sabor de los rastros dejados por el tequila, eran adictivos.

Comencé a moverme un poco más a la vez que el hacía el beso más intenso metiendo su lengua en el asunto; no supe cuando tiempo duramos haciendo eso, ya que no tuve la necesidad de separarme por aire como cuando sucedía con Jake.

¡Jake! En cuanto pensé en mi novio me separé de Edward y lo miré tan sexy como nunca lo había visto; con su cabello alborotado, sus labios hinchados y rojos, y sus ojos llenos de lujuria y pasión. Tenía que alejarme, por lo que me quite de él y salí corriendo al baño.

Escuché como Edward me llamaba pero no hice caso, ni me detuve hasta llegar al baño de las "vaqueritas" como decía el letrero que adornaba la puerta del baño. Me mojé la cara varias veces hasta que mis mejillas disminuyeron notablemente.

Me miré en el espejo y huía de mi mirada, ¡esto estaba jodidamente mal! Edward era mi mejor amigo, y el mejor amigo de mi novio, yo no podía…

"¡Todas las mujeres fuera de este baño!".- Gritó Edward que acababa de abrir la puerta del baño, seguido de eso las únicas dos mujeres que estaban salieron corriendo. Edward se aseguró de poner el seguro de la puerta antes de acercarse a mi.-"¿Crees que puedes besarme de semejante manera y después simplemente huir al baño?".- Cuestiono acercándose lentamente a mí.

"No era mi intención, Edward, pero esto está mal y…".- No pude terminar porque tenía a Edward aprisionándome contra la pared besándome intensamente.-"¿Por una sola vez podría terminar lo que estoy diciendo?".- Cuestione distraídamente mientras Edward besaba mi cuello, dando pequeñas mordidas.

Edward tomo una de mis piernas y la enrolló en su cintura. No sé cómo lo hizo, pero me tenía elevada contra la pared, logrando que quedara a su altura. Nos miré en el espejo del tocador y lo que vi solo logró que me excitara aún más, éramos perfectos; nos veíamos endemoniadamente sensuales y eróticos juntos.

Salí de mi ensoñación cuando sentí una de las manos de Edward internarse en mis calzones por debajo de mi falda; solté un pequeño gritito al sentir como dos de sus dedos comenzaban a mover sobre lo que debía ser mi clítoris.

"No pienso pagarle 10 dólares a Alice".- Dijo comenzando a incrementar la velocidad en el movimiento de sus dedos; suprimí un gemido al sentir tanto placer sobre mi cuerpo, pude ver como se pintaba una sonrisa arrogante en su rostro.-"¿Te gusta?".- Preguntó mientras añadía otro dedo a la acción.

"Edward".- Susurré cuando sentí el tan mencionado nudo formándose en mi vientre bajo.-"Edward".- Repetí esta vez más fuerte cuando mi nudo comenzaba a amenazar en explorar.-"¡EDWARD!".- Grité al sentir un cosquilleo que comenzaba en mis pies y recorría todas mis piernas para fortalecerse en la zona pélvica, logrando que diera pequeños espasmos.

Lo que siguió después fue una paz que jamás en mi vida había sentido, todos mis músculos estaban relajados y cualquier preocupación se había esfumado.

Edward me besó con ternura esperando a que yo me recuperara de mi primer orgasmo. Comencé a reír histéricamente, ¡mi primer jodido orgasmo!

"Necesito devolverte el favor".- Dije comenzando a bajar mi pierna y mirando a Edward.

"No".- Contestó con la voz ronca.-"No así, y no aquí".- Añadió ante mi mirada confundida.-"Ahora, es tu turno de montarte en ese toro. Tenemos que continuar con la clase".- Explicó ayudándome a acomodarme mi ropa.

"Edward".- Lo llamé antes de salir.-"Gracias".- Dije ganándome la mirada más tierna que alguna vez le había visto y un beso en la frente.

"Mi placer".- Contestó sonriendo ladinamente.-"Ve y monta ese toro".- Pidió una vez que habíamos salido del baño. Estaba a punto de subirme cuando sentí que Edward me abrazaba por la cintura y susurraba en mi oído:-"Piensa en mí cuando lo haces".- Exigió con la voz extremadamente ronca, haciendo que quisiera mandar el toro al coño y que fuera él el que me enseñara a montar.

"¡Vamos vaquera!".- Chilló Alice cuando me había subido al toro.

Y debió haber funcionado haber pensado en Edward, porque no me caí del bendito toro. De ahora en adelante, jamás podría sacar de mi mente a Edward, no después de ese momento.

Estaba jodida.

¡Termine!

Son las 10:22 y termine, sinceramente pensé que no alcanzaría a subirlo este jueves, pero aquí estoy. ¿Qué les pareció? ¿Se esperaban eso?

El pequeño momento en el baño, no estaba planeado se me ocurrió cuando estaba escribiendo, ¿muy pronto? ¿Muy bueno?

¿Qué opinan? Viernes es su último día juntos, ¿Qué pasará?

¿Review? Y lograré que Edward sea su maestro personal.

Las quiere,

Anabella.