Clases de sexo con Edward.
Los personajes no me pertenecen, solo los uso con propósitos de diversión y para matar el ocio.
NOTA: Escenas de sexo explicitas. Solo para mayores de 18, o léanlo sobre su advertencia.
"Solamente pasaba diez minutos con el amor de su vida, y miles de horas pensando en él"-Paulo Coelho
VIERNES
"Nunca más".- Volví a decir mientras me movía de un lado a otro por mi cama.-"Nunca más".- Insistí antes de ponerme la almohada en la cabeza como si fuera a disminuir cualquiera de los síntomas de la cruda que me estaba dando.
La cabeza parecía que había aumentado seriamente de peso, ya que no la podía mover, sin mencionar que el mas mínimo ruido me hacía sentir que la estaban taladrando; cualquier movimiento brusco, removía las nauseas que me hacían salir corriendo al baño, logrando que la cabeza estuviera peor y las nauseas aumentaran.
Apestaba.
Miré mi celular y vi que tenía tres llamadas perdidas de Alice y una de Edward. Al ver la última llamada perdida me sonroje violentamente al recordar lo que había sucedido el día anterior; había medio engañado a mi novio con su mejor de todo, y lo peor de todo era que no me arrepentía y lo volvería a hacer miles de veces.
Me dirigí a la puerta al escuchar el timbre y solo esperaba que no fuera Edward porque no podría mantener mis manos para mí misma. Después de saber que se siente un orgasmo, lo único que quería era tener otros mil.
"Bella".- Saludó Alice quien parecía recién salida de un SPA, entró a la casa campante seguida por un Edward con gafas de sol y completamente desaliñado.-"¿Por qué no contestas el teléfono?".- Cuestionó sentándose en el sillón.-"Edward y yo estábamos preocupados."
Cerré la puerta e hice una mueca por el sonido de la voz de mi amiga.-"Seguía dormida".- Me limité a contestar.
"Es la una de la tarde y, ¿seguías dormida?".- Preguntó con tono de reproche, esta vez no pude contestar por lo que solo me senté en el sillón intentando no mover la cabeza.-"Ustedes dos no tienen vergüenza".- Exclamó Alice poniéndose de pie y parándose enfrente de nosotros.-"¿Cuánto tomaron?".- Preguntó poniendo las manos en su pequeña cintura.
Ni Edward ni yo fuimos capaces de componer una respuesta sólida, solo soltamos gruñidos y nos encogimos de hombros, intente decir que no con la cabeza pero me resultaba imposible moverla.
"Pues es mi deber informarles que hoy es su última clase y no podemos desperdiciarla".- Y cayó sobre mí la verdad, Jacob regresaba hoy y mis clases con Edward terminaban; por lo que solo lo vería cuando hubiera fiestas en su casa o Jake quisiera ir a visitarlos. Hice una mueca de disgusto, me había acostumbrado demasiado a estar con Edward.
"Alice tiene razón".- Concordó Edward quitándose las gafas y dejando ver sus ojos opacos y enrojecidos.-"Tenemos que dar conclusión a la semana de clases, así que mejor ve a cambiarte y nos vamos a la casa".- Pidió. Iba a discutir sobre quedarme en mi casa dormida el resto del día, pero eso sería un verdadero desperdicio por lo que me levanté y me cambié con unos jeans y una camisa sencilla.
Antes de salir me puse mis gafas de sol para evitar que la cabeza se pusiera peor, Edward también se colocó las suyas y salió atrás de mí. Algo pasaba con él, una cosa era estar crudo y otra muy distinto actuar como si no hubiera pasado nada sobre nosotros.
"Bella".- Me llamó Edward deteniéndose antes de salir del edificio.-"Lamento preguntarte esto, pero ¿recuerdas algo de lo que paso ayer?- Preguntó sonriendo incomodamente; pensé que esta era su manera de abordar el tema, asegurandose que el alcohol no hubiera borrado mi memoria.-"Porque yo no".- Agregó sonriendo incomodamente.
"¿Qué?".- Cuestioné después de quedarme un momento en silencio y comprendiendo que Edward no recordaba nada de lo que había pasado; sentí una opresión en mi pecho al comprender que la noche anterior no había significado nada para él, el solo estaba borracho.
Mis ojos se nublaron y agradecí que estaba usando lentes.-"Si, desperté en la mañana con la mitad del día de ayer borrado; recuerdo hasta cuando tu llegaste y hablamos un rato, después nada…".- Explicó encogiéndose de hombros.
Una lágrima abandono mis ojos pero pude detenerla antes de que saliera de las gafas.-"Nada, nada paso".- Contesté comenzando a caminar de nuevo al coche de Alice.
El resto del camino fue en silencio. Quizá era lo mejor, que le no recordara nada y que yo pretendiera que nada paso y pudiera seguir mi vida con Jacob. Suspiré pesadamente, pero ¿era eso lo que yo quería? Pasar mis días al lado de un hombre que no se preocupa por mi satisfacción, y que solo le importa su carrera.
No, no lo era.
Pero tampoco era como si pudiera escoger, Edward quería a Jake como su hermano y ni siquiera recordaba algo de lo que había pasado. Por lo que lo mejor sería pretender lo mismo que él, y seguir con Jake. El era algo seguro.
"Bien Bella".- Comenzó a hablar Edward una vez que habíamos llegado a la casa.-"En esta semana te he convertido en una experta en el sexo, sabes cómo hacer sexo oral a la perfección; sabes cómo empezar a provocar a alguien valiéndote de disfraces; has dejado claro que tienes el roce de un ángel en cuanto a caricias; y pues bueno, la última lección fue impartida por Alice, quien me ha dicho que eres bastante buena".- Puntualizó Edward sirviéndose un vaso con agua y tendiéndome otro a mi.-"En resumen, eres casi una experta".- Anunció sacando un par de pastillas y poniéndolas en los vasos.-"Tómatelo, te ayudara con la resaca".- Explicó sentándose a mi lado.
"Fue mi idea".- Terció Alice poniéndose de pie y prendiendo la televisión.-"Vamos a ver una porno".- Anunció extremadamente emocionada.
"¿Qué?".- Pregunté exaltada por la idea de ver semejante cosa con ellos.-"¿Cómo para qué?".- Cuestione antes de tomarme el vaso con agua.
"Sencillo".- Respondió Edward.-"Tienes que identificar todas las lecciones que aprendiste en el video".- Explicó poniendo su vaso vacío en la mesa.-"Ponlo Alice".- Pidió Edward riendo levemente al ver como subía mis piernas al sillón y me hacía bola.
Empezó el video con una mujer extremadamente voluptuosa con una falta tan pequeña que podía, literalmente su ropa interior. Si a eso se le podía llamar ropa interior; ella comenzó a decir que tenía 19 años y que estaba esperando a que su papá regresara a la casa.
Después entraba un señor pelón y con una playera muy pegada a su cuerpo, se presentaba como el socio de su padre y cinco segundos después ya se estaban besando.-"Esto es ridículo".- Espeté con asco.-"El es 30 años mayor que ella, y ni siquiera se conocen".- Puntualicé intentando lograr que lo pararan.
"Bella, es pornografía no un documental".- Contestó Edward completamente concentrado en lo que sucedía en la pantalla.-"Deja de quejarte y pon atención".- Exigió sin siquiera mirarme.
Por un momento me olvide de la mujer que soltaba gemidos sin que el hombre la tocara, y volví a sentir la opresión en mi pecho al notar la indiferencia de Edward hacía mi; quizá no recordaba lo que paso ayer, pero el resto de la semana habíamos tenido momentos especiales como para que actuara así.
Rodé los ojos después de que 15 minutos la mujer no dejara de darle sexo oral al hombre y repetir, ¿te gusta así, papi? Era enfermizo. Les expliqué las partes clave del sexo oral que ella estaba brindando. Edward me felicitó pero fue todo.
En la casa lo único que se lograba oír eran los gritos fingidos de la actriz, y la respiración contenida de nosotros. –"Eso es demasiado rudo".- Comentó Alice mientras hacía una mueca de disgusto.-"¿Qué clase de película escogiste Edward?".- Preguntó Alice con la voz un poco más alta debido a que los gritos aumentaban cada vez más.
"¡¿Qué están viendo?".- Chilló la voz de Carlisle y Esme quienes supongo acaban de entrar. Los tres nos pusimos de pie aterrorizados de lo que sus papás pudieran pensar. Los siguientes tres minutos todos permanecimos callados, a excepción de la actriz que a este punto había fingido tres orgasmos.
Deberíamos apagar el maldito video, pero no podíamos mover ni un solo musculo, esto era muy malo.
Demasiado malo.
"¿Y bien?".- Preguntó Esme con un gesto de asco al ver como el tipo de veía y hacía ruidos asquerosos.-"¿Alguno va a explicar que está pasando?".- Cuestionó extremadamente molesta.
"Lo sentimos".- Habló Alice después de un momento.-"No tenemos una explicación".- Comentó con la voz muy baja.-"Teníamos curiosidad".- Esa era la peor excusa del mundo; sus padres los conocían como la palma de su mano. Probablemente pensarían que teníamos una enfermedad mental, o que éramos ninfómanos en un mal sentido.
"Edward me estaba haciendo un favor".- Expliqué con la voz temblorosa y sintiéndome débil, aun mas de lo normal. Me senté de nuevo y comencé a explicarles la verdad, saltándome las cosas realmente asquerosas o intimas; Esme y Carlisle escucharon atentos toda mi explicación mientras Edward se tensaba a mi lado. Cuando termine me sorprendí al ver que los padres se partían de la risa y no pararon por los siguientes 15 minutos.
"Quizá después me puedas dar clases a mi".- Bromeó Carlisle entre risas haciendo que se quitara la tensión del ambiente, y dejando a Esme seria.
"¿En verdad tomarías clases para mejorar?".- Preguntó emocionada mientras la tensión en el ambiente regresaba.-"¡Me harías tan feliz!".- Exclamó como una adolescente, haciendo que me sonrojara violentamente. Nunca deseas ver a un adulto hablar de su vida sexual.
Carlisle subió las escaleras extremadamente ofendido porque su esposa pensaba que necesitaba tomar clases de sexo de su hijo, y era algo normal, si Jake me hubiera pedido que tomara las clases por mi misma nunca lo hubiera hecho y hubiera terminado con el por haber ofendido de semejante manera mi orgullo sexual.
"Nunca, pero nunca espero ver que mi mamá le pida lecciones de sexo a Charlie".- Comenté para romper el silencio que había inundado la planta baja de la casa.
"Ni mucho menos que tú seas el maestro".- Agregó Edward con la vista perdida en las escaleras.-"Me han traumado por el resto de mi vida".- Dijo sentándose en el sillón.-"Bueno Bella, queda una lección opcional".- Anunció después de que me había sentado a su lado.-"Anal".- La sola mención de la palabra hizo que un escalofrió me recorriera la espalda.-"No es obligatorio, pero…".- Comentó al ver mi reacción.
"No, no, no ¡NO!".- Contesté poniéndome de pie.-"Eso es masoquismo y no pienso hacerlo".- Agregué caminando de un lado para el otro.-"No me importa qué bien se siente para ustedes, ¡Métanlo en una piña no en mi trasero!".- Espeté aun más molesta.
Edward asintió y sonrió.-"Supuse que dirías que no".- Comentó volviendo su vista a la televisión.
"Me voy".- Anunció Alice.-"Ver el video me ha dejado picada, así que iré a lo de Jasper".- Tanto Edward como yo hicimos una especie de mueca de disgusto y solo nos despedimos con la mano de Alice.
Se hizo el silencio en la sala y supuse que sería hora de darle las gracias e irme por donde entre y volver a mi relación antigua de solo amigos, pero ¿podría en verdad pretender que nada había despertado en mí?
"Gracias por todo Edward, en verdad lo agradezco".- Dije sonriendo distraídamente.-"Será mejor que me vaya".- Anuncié poniéndome de pie, Edward giró su cabeza para verme sorprendido.
"¿Ya te vas?".- Cuestionó poniéndose de pie de un solo salto.-"¿Tan rápido?".-
"Si, ya no tengo nada que hacer aquí. Así que será mejor que vaya a espera Jacob".- Intente decir con tono casual, pero sonó venenoso como lo que dicen algunas adolescentes de las series que veo intentando causar celos de una manera muy infantil. Y no supe que fue lo que paso por la mente de Edward, porque su mirada cambió a ser extremadamente fría pero a la vez triste.
"Te llevo a tu casa".- Dijo con voz monótona.
Dije que si con la cabeza e iniciamos el camino a mi casa.-"Muchas gracias Edward".- Repetí a modo de despedida. Me acerqué para darle un beso en la mejilla, pero él se alejó como si mi solo toque le quemará.-"¿Qué te sucede?".- Pregunté contrariada.
"Nada".- Contestó simplemente.-"Será mejor que te vayas a esperar a Jacob".- Agregó con un tono de reproche y sin siquiera dignarse a mirarme a los ojos.
"Lo esperaré después, pero ¿me puedes explicar que carajos te pasa? Y no me respondas con la tontería de nada".- Amenacé con el ceño fruncido, gesto que me fue devuelto.
Edward no contestó por un rato hasta que hice el ademan de entrar a la casa.-"No deberías desperdiciar tus besos en la mejilla en mí, cuando tienes a un novio tan perfecto".- Espetó con los dientes apretados.
Aunque me dolía lo que estaba diciendo, no pude evitar sentir mariposas en el estomago al darme cuenta que Edward estaba celoso.-"¿Todo esto es por un beso en la mejilla?".- Pregunté girándome de nuevo para encararlo.
"No".- Contestó.
"¿Entonces?".
"¿Qué?".
"¿Me vas a decir que esta semana no has sentido nada? Quizá no recuerdes lo que paso ayer, pero yo sí. Y dicen que los bebés y los borrachos siempre dicen la verdad, así que, Edward, ¿Cuál es la verdad aquí?".- Espeté con los brazos cruzados.
"¡Dijiste que nada había pasado!".- Reclamó elevando más la voz.
"¡Porque tu no recuerdas ni una sola mierda de las que hiciste ayer! ¿Sabes cómo me hizo sentir eso? ¡Como si fuera otra de las zorras con las que te acuestas! ¡Como si no fuera más que un puñetero juguete para tus borracheras! ¡De las cuales te olvidas!".-A esta altura estaba gritando de tal manera, que todos mis vecinos sabían lo que estaba ocurriendo afuera de mi casa. Esto era demasiado, había logrado alterarme de tantas maneras. Las lágrimas acumuladas amenazaban con abandonar mis ojos, por lo que saque las llaves e intente abrir la puerta.
"¡Eso no es cierto!".- Replicó Edward con el mismo volumen que yo.
"¿¡No lo es! ¡Maldita sea Edward! ¡Esta mañana me preguntaste que había pasado porque estabas tan ebrio que no podías recordar nada!".- Espeté con un nudo en la garganta que nunca había sentido, al menos no de esta manera.
"¡MENTÍ!".- Gritó Edward jalándose el cabello.-"¡MENTÍ!".- Repitió mientras caminaba de un lado a otro.
Me quedé sin respiración unos segundos.-"¿Qué?".- Pregunté en un susurró.-"¿Mentiste?".- Repetí comenzando a subir el tono de mi voz.-"¡¿POR QUÉ CARAJOS MENTIRÍAS?".- Cuestioné sin importarme ahora que las lágrimas bañaran mi cara, era demasiado que sentir como para preocuparme para reprimirlas.
"¡Era lo mejor!".- Respondió acercándose a mí y pegándome a la pared.-"Jacob es mi mejor amigo, ¡Esto no puede pasar!".- Gritó viéndome a los ojos.
"¡Y, ¿solo pensaste en ti? ¿En como tú lo olvidarías? Y, ¿qué hay de mí? ¿Tenía que vivir en una relación de mentiras, torturada por el recuerdo que solo yo tenía?".- Espeté aventándolo y abriendo la puerta de la casa. No quería que mis vecinos se enteraran aún más de mi vida privada.
"TODO ES TIEMPO, LO ÚNICO QUE HICE FUE PENSAR EN TI".- Contestó volviéndome a acorralar pero esta vez fue contra la puerta.-"INTENTABA HACER LO QUE ERA MEJOR PARA TI".- Dijo Edward con los ojos nublados por lágrimas.-"Jacob no te merece".- Agregó alejándose y bajando el volumen.
"¡No puedes hacer eso!".- Chillé acercándome así.-"Siempre que las cosas se complican un poco, ¡tu huyes! Enfrenta tu realidad, ¡Se un hombre! Aunque sea la primera vez en tu vida".- Grité llena de rabia y coraje.
Edward se giró rápidamente con un aire felino, e inmediatamente me arrepentí de haberle gritado todas esas cosas.
"¿Piensas que no soy lo suficientemente un hombre? ¡En este preciso momento lo estoy haciendo! Estoy respetándote y a Jacob, ¡y a su estúpida relación".- Reclamó acercándose cada vez más a mí.-"Eso es más de lo que tu novio entendería sobre ser un hombre".- Agregó una vez que me volvía a tener acorralada sobre la pared. Me quedé sin una solo respuesta, con mi respiración agitada debido a los gritos.
Tan cerca y a la vez tan lejos. Edward parecía contrariado su mirada se movía y me veía confuso hasta que pareció recordar algo de suma importancia.
Y entonces, me besó.
No me tardó ni un solo segundo en respondérselo, con demasiada urgencia; el coraje y la rabia se convirtieron en una pasión descontrolada, lo quería y lo quería ya. Mordí levemente su labio inferior logrado un pequeño gruñido de su parte. Sentí como sus manos viajaban debajo de mi camisa acariciando cada fibra de mi piel, mientras yo jalaba su cabello con demasiada necesidad.
No supe en qué momento mi camisa salió volando al igual que la suya, ya que no recordaba haber despegado mis labios de los suyos; comenzamos a caminar hacia la habitación, aun sin despegarnos. En uno de los escalones perdimos el equilibrio y caímos, pero Edward me colocó sobre él para que no me golpeara. Aun así, no dejamos de besarnos.
Como pude comencé a desabrochar sus pantalones al mismo tiempo que el desabrochaba los míos, con las extremidades del otro comenzamos a quitarnos el resto hasta que los pantalones quedaron en algún peldaño.
Nunca en la vida me había sentido de esta manera, había algo en la manera que Edward me tocaba que me hacía sentir viva, me hacía sentir mujer. Solté un pequeño gemido al sentir a través de su bóxer el sexo de Edward completamente erecto pegado entre mis piernas.
"Edward".- Gruñí para después volver a besar sus labios. Sentí las manos de Edward recorrer mi espalda hasta llegar al borde de mi sujetador, y solté una pequeña exclamación cuando lo desabrocho y lo aventó por las escaleras.
En un movimiento rápido, Edward nos puso de pie, me aventó contra la pared y me quitó las bragas dejándome completamente desnuda ante él; retrocedió un paso y me observó placenteramente, como si intentara memorizar cada centímetro de mí.-"Edward".- Pedí con urgencia haciendo que saliera de su ensoñación y se acercara de nuevo a mi; mientras Edward me besaba el cuello le quite sus bóxers y me quede sorprendida.
Edward sonrió satisfactoriamente y tomó mi cara con su mano.-"Mírame".- Exigió Edward con los ojos oscurecidos. Hice lo que pidió y no despegue mis ojos de los de él; mi corazón comenzó a latir cada vez más lento por la excitación de lo que estaba a punto de suceder.
Y me llenó. Completamente. En una emboscada lenta pero segura, Edward y yo nos convertimos en uno, y se sentía tan bien. Comenzó a aumentar el ritmo al ver mi reacción, no tenía idea de qué hacer, no podía controlar mi cuerpo, era como si mi alma hubiera salido dejando solo mi cuerpo lleno de sensaciones las cuales no sabía identificar. Era similar a la sensación a un orgasmo, pero aún no estaba ahí. Era un sentimiento de compañía, como si ya no fuera solo una mitad.
Fue entonces cuando recordé lo que Alice me había enseñado, y decidí que sería buena opción intentarlo. Así que lo hice, al principio me sentí incomoda porque era muy distintos unas bolas a un pene de verdad.
"¡MIERDA BELLA!".- Gruño Edward contra mi hombro a la vez que aumentaba la velocidad.-"No pares".- Pidió en un susurró.
Sonreí coquetamente dándome cuenta del poder que teníamos las mujeres; me sentía extremadamente bien conmigo misma viendo lo que podía causar, y lo que estaba logrando hacer. En un impulso aventé a Edward e hice que se volviera a acostar en las escaleras; Edward me miró picaronamente al entender lo que estaba haciendo.
Sin pensarlo dos veces me senté en él, y comencé a brincar tal y como lo había aprendido en el toro mecánico. No sé cuanto duramos ahí, ya que se sentía tan bien que nunca quería parar. Estaba ten perdida en el placer que estaba sintiendo que no fue consiente en que momento terminamos de subir las escaleras y ya nos encontrábamos en mi cama. Edward me había cargado hasta ahí, sin separarnos mientras yo seguía montándolo de pie.
Me depositó en la cama con extremo cuidado; me coloqué en mis rodillas y sentí como Edward se acomodaba atrás de mí. Solté tremendo grito al sentirlo dentro de mí, había escuchado que en esta posición, el pene entraba mucho mejor. ¡Y vaya que era cierto! Porque podía sentir cada milímetro de él dentro de mí.
Edward tomó mi cabello que estaba suelto en mi espalda y comenzó a jalarlo suavemente; empecé a sentir el mismo nudo en mi abdomen que amenazaba en explotar en cualquier momento. Repetí el nombre de Edward varias veces a la par de cada estocada, y lo grité cuando sentí el orgasmo apoderándose de mi cuerpo haciendo que me retorciera un par de veces.
Edward esperó a que pasara para poder continuar, y después de un par de minutos el también alcanzo el suyo. Caí sobre su cuerpo cubierto en sudor al igual que el mío, y nos quedamos así hasta que nuestra respiración comenzó a regularizarse.
"Definitivamente, eres un gran maestro".- Comenté haciéndolo que riera suavemente. Y me sentí bien al escuchar su risa, y al no sentir vergüenza por estar desnudos y juntos; se sentía tan natural como respirar.
"Y tu acabas de recibir un doctorado en la materia".- Contestó besando mi frente.
Y por lo pronto, todo estaba bien.
Necesito un vaso con agua. ¡Por favor!
Chicas, creo que ha sido el primer leemon que escribo con mis propias frases. Los otros que tengo eran sobre lo que había leído en otros, así que no eran muy originales. En este, intente dejar lo pornográfico de un lado y enfocarme un poco más en lo erótico.
Y no lo sé por experiencia propia, pero el sexo de reconciliación he escuchando que es el mejor. Por lo que pasaron estos dos, parece ser cierto. :P
¿Qué les pareció? ¡Gracias por todos sus Review, alertas, favoritos.. etc.
Bueno, me preguntaban que cuantos capítulos tendría esta historia… El que sigue es el último, siempre dije que sería un short-fic. Una vez que se cumplió la trama no veo la necesidad de alargarlo.
¡Mañana regresa Jacob! ¿Qué pasará con ellos? Algo sabe Edward que Bella no, y que lo ayudó a tomar la decisión de hacer eso con Bella.
¿Ideas? ¡Bienvenidas!
Las quiere,
Anabella.
