Clases de sexo con Edward.
Los personajes no me pertenecen, solo los uso con propósitos de diversión y para matar el ocio.
NOTA: Escenas de sexo explicitas. Solo para mayores de 18, o léanlo sobre su advertencia.
"La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio."- Marco Tulio Cicerón
SABADO
Me levanté sintiéndome completa. Era una sensación extraña y a la vez familiar. Nunca me había sentido de esta manera; giré mi cabeza para observar a Edward, quien seguía dormido plácidamente a mi lado.
No pude evitar sonreír y sonrojarme al recordar la tarde de ayer, y la noche que le siguió. Edward había sido espectacular y cuidadoso conmigo. Cada caricia que me daba me hacía sentir endemoniadamente bien, y no solo por el placer. Me hacía sentir que alguien me quería, que le pertenecía, sentía que por fin había encontrado al lugar donde debería haber estado toda mi vida.
Pasé mi mano por su alborotado cabello sintiendo esa picazón en mi mano mientras recorría su cabellera, me podría acostumbrar fácilmente a esto. Sabía que Edward y yo tendríamos que ingeniar un plan sobre qué hacer y lo que había pasado.
Pero lo más importante era que yo necesitaba saber qué es lo que pasaba por la cabeza de Edward, y en su corazón. Porque para mí había quedado muy claro, estaba enamorada de Edward desde siempre. Solo había pasado que me había estado engañando a mí misma.
Lentamente mi incorpore y sentí vergüenza al encontrarme completamente desnuda y no encontrar ninguna prenda que usaba ayer. ¡Charlie! Esperaba con todo mi corazón que mi padre no hubiera llegado ayer, porque si lo hubiera hecho si encontraría con ropa tirada sin ton ni son por toda la casa.
Volví a sonrojarme violentamente al imaginar a mi padre recogiendo mi ropa interior de las escalera. Salí de la habitación, y lo primero que encontré era la camisa que Edward había usado ayer, por lo que me la coloqué para cubrir mi cuerpo. Comencé a bajar las escaleras deteniéndome cada vez que encontraba una prenda y me agachaba para levantarla.
Al final tenía todos nuestros atuendos del día anterior, le dediqué unos segundos a doblarlos y dejarlos en el sillón. Aunque no quería hacerlo, fui a mi habitación y le dejé sus calzoncillos doblados en el pie de la cama, así cuando saliera del cuarto no saldría desnudo. Muy a mi pesar.
Cuando volví a bajar note que tenía dos mensajes en mi contestadora, por lo que mientras sacaba los ingredientes para hacer el desayuno le puse play para oírlos. El primero era de mi papá diciéndome que había habido un asesinato en la ciudad por lo que tendría que ir a la escena y regresaría tarde, por lo que mejor se quedaría en un motel de por ahí.
Mi padre y su eterno miedo a conducir de noche.
"Hey Bells".- Me tensé al oír la voz de Jacob.-"¿Cómo estás? Te intenté marcar a tu celular, pero supongo que te quedaste sin batería".- No, no era eso. Me estaba acostando con tu mejor amigo; hice una mueca de dolor al saber lo que le estaba haciendo a su amistad de años.-"De cualquier manera, te estaba buscando para avisarte que unos amigos que conocí en el curso me han invitado a pasar unos días con ellos para conocer más la ciudad, por lo que me quedaré un par de días más. No sabes cuánto te extraño, llámame cuando recibas esto".- Pidió Jacob para después colgar.
Suspiré pesadamente dejando a un lado lo que estaba haciendo. Esto era lo bueno: tendría otros días para pensar que es lo que haría con Jacob, y que le diría. La verdad siempre resultaba dolorosa, pero sabía que era mejor que una mentira estúpida que terminaría hiriendo a todos.
Con ese pensamiento comencé a hacer un desayuno sencillo pero delicioso. No me había dado cuenta del hambre que tenía, el día de ayer no habíamos no siquiera comido nada que no fuera nuestros labios. Una sonrisa tonta se pintó en mi boca.
Me sobresalte al oír un clic atrás de mí. Me giré y me sonroje al ver que Edward me había tomado una foto con su celular, lo miré con el ceño fruncido ganándome una sonrisa ladina.
"Era una escena entrañable".- Se explicó encogiéndose de hombros.-"Muero de hambre".- Agregó sentándose en la barra de la cocina.
"Ya casi esta".- Contesté regresando mi vista al sartén que contenía los huevos con jamón.-"¿Te gustan bien cocidos?".- Pregunté añadiéndoles algo de sal. Aunque no lo estuviera viendo, podía sentir su mirada insistente sobre mí, por lo cual me sonroje.-"Deja de verme así. ¡Me estás haciendo perder la concentración!".- Edward soltó una sonora carcajada haciendo que lo mirara fulminante.
Se paró de la barra y volvió a la cocina y me abrazó por atrás, tomándome por sorpresa y logrando que soltara una pequeña exclamación.-"Es solo que sigo pensando que todo esto es un sueño, e intento encontrar un indicio que esto no es real".- Confesó haciendo que me faltara la respiración al sentir la suya acariciando el hueco de mi cuello.-"Que estés usando mi camisa ha sido una de mis fantasías desde que te conocí, y ahora me levanto y te veo usándola haciendo el desayuno".- Rió histéricamente haciéndome creer a mi misma que en verdad era un sueño.
Apagué la estufa y me giré para verlo. Sus ojos brillaban de una manera que nunca lo había visto, y sonreí sintiéndome especial por ser yo la que causara ese brillo. Lo besé tiernamente en la frente y después deposite un suave beso en sus labios, los cuales se curvaron haciendo una sonrisa.
Todo esto era una locura. Hace una semana Edward no era más que un amigo, y yo creía estar enamorada de Jacob. Antes me sentía insegura sobre mi feminidad, y ahora me sentía hermosa y sensual. Mi mundo había dado un giro de 360 grados, y todo a las benditas clases.
El desayuno continuó normal, la mayoría de los temas eran sobre cosas triviales y superficiales, pero aun así no hacían falta los comentarios subidos de tono de Edward que me hacían sonrojar haciendo que le volviera a reír, al final Edward estuvo riendo durante todo el desayuno. Nos serví una taza de café a los dos, y tomó mi mano. Miré por un momento este gesto y sonreí con ternura.
En verdad no podía sentirme avergonzada, ni sentir que lo que hacíamos mal. Cuando su mano tocaba la mía, no sentía nada más que pertenencia; ahí era donde mi mano debería estar, aquí es donde yo debería estar.
"Jacob llamó".- Habló Edward sacándome de mi ensoñación.-"Oí su voz, fue lo que me despertó".- Sonreí con tristeza al imaginarme el chasco con el que Edward se debía haber despertado al oír su voz.
"Si, me informó que unas amistades que hizo en el curso lo invitaron a quedarse a conocer la ciudad por unos días".- Expliqué mirando el contestador e imaginando a Jacob cuando dejo ese mensaje. Me sentí mal por él, sabía que él no se merecía esto.
Edward no pasó por alto mi gesto y pude ver que el dolor también cruzo su rostro, y lentamente soltó mi mano. Lo miré tortuosa porque no quería que soltara mi mano, me hacía sentir perdida y sola. Por lo que la volví a tomar, aunque el intentara zafarse.
"¿Qué significa esto Bella?".- Preguntó con el ceño fruncido y viéndome con dolor en los ojos.-"¿Estás conmigo porque Jacob no está cerca? ¿Soy tu consuelo?".- Preguntó no con coraje, pero con dolor al pensar que esto podría ser cierto.
Lo miré con los ojos abiertos como platos. ¿Edward en verdad pensaba eso? ¿Después de ayer? Normalmente hubiera reaccionado gritándole que como podía siquiera pensar eso; pero cuando volví a ver a sus ojos vi miedo e inseguridad. Edward tenía miedo que lo que pasó ayer fuera una mera noche de pasión por mi parte, sonreí con ternura, me levanté de mi lugar y me senté en sus piernas.
Tome su cara en mis manos y lo hice que me mirara.-"Edward, desde que te conozco has sido el único que interrumpe mis sueños, y has sido el hombre con el que he fantaseado mil y una veces, y no solamente de una manera sexual, si no fantaseaba como sería ser tu novia, tomarte de la mano, besarte, decir que eres mío".- Comencé a explicar sintiendo un apachurro en mi corazón al ver que dos gotas gruesas abandonaban los ojos de Edward.
Me reí suavemente para después quitarlas con mis dedos. Lo volví a besar.-"Es solo que lo había olvidado por un par de días".- Agregué después de besarlo.
"¿Por qué lo olvidaste?".- Preguntó recuperando su postura y acariciando mi pelo.
Suspiré antes de contestar.-"No lo sé. Supongo que me rendí y perdí mis esperanzas contigo".- Confesé encogiéndome de hombros.-"Nunca diste señales de nada más, por lo que supuse que era tiempo necesario para seguir adelante".- Confesé jugando con su pelo.
Edward mi miró como si estuviera loca.-"¡¿Nunca di señales? ¡Isabella, lo único que hacía era mandarte indirectas!".- Lo miré sorprendida por lo que estaba diciendo.
"¿Cuáles?".- Cuestioné parpadeándome repetidamente al no entender de lo que estaba hablando.
"Bella".- Suspiré al oír la manera tan suave en la que decía mi nombre.-"Intentaba decirte lo que sentía cada vez que estábamos solos, pero algo siempre ocurría. O me volvía a acobardar pensando que tu no sentías lo mismo".- Explicó depositando suaves besos en mis mejillas.-"Cuando Jacob me anunció que oficialmente eras su novia, pase cuatro horas escuchando All by myself de Celion Dion".- Confesó sonriendo ladinamente.-"Es lo mas gay que he hecho en mi vida".- Agregó haciendo que riera levemente.
Edward se incorporó y yo junto con él. Una vez de pie, con una mano me jaló hasta que nuestros cuerpos chocaron y con la otra comenzó a acariciar mi cuello subiendo a mi cara. Yo por mi parte, coloqué mis manos en su cabello y jugué con él. Nuestros ojos se encontraron a la mitad del camino, y dijeron todo lo que no habíamos dicho durante tanto tiempo.
Y lo sentí, ese momento que tanto describen en los libros. El momento previo a un beso es a veces más increíble que el mismo beso, la anticipación, el deseo, la impaciencia. Era como si el tiempo se hubiera detenido, nuestras caras se movían con extrema lentitud hasta que llego una distancia en que no sabía en qué momento terminaba mi aliento y comenzaba el suyo.
Sus labios se amoldaban perfectamente a los míos; este beso era lento, sin prisas. Como si fuera la primera vez que lo besaba, sus labios en contra de los míos se movían suaves pero firmes mientras sus manos acunaban mi cara, acortando cualquier distancia entre nosotros.
No sé cuánto tiempo estuvimos besándonos de esa manera, no había pasión solo amor, amor que habíamos guardado por tanto tiempo siendo los dos tontos y estúpidos. Antes de que supiera, estábamos de nuevo en mi habitación y Edward me estaba depositando suavemente en las sabanas enredadas.
Me volví a sentir completa cuando lo sentí acostarse sobre mí mientras me besaba tiernamente y con adoración; sentía en mi pecho como si fuera explotar de tanta felicidad, me sentía suya, me sentía amada. No había palabras suficientes para expresar lo que sentía en ese momento.
Lo amaba, lo amaba, lo amaba.
"Te amo".- Solté de pronto haciendo que Edward dejara de besarme y me mirara a los ojos. No sabía si Edward sintiera lo mismo, pero no me importaba solo necesitaba que supiera lo que sentía.
"Oh, Bella".- Dijo Edward volviéndome a besar aun con mas devoción. Con demasiada delicadeza removió su camisa dejándome desnuda ante sus ojos, Edward se incorporó para observarme mejor; esta vez lo vi mientras él intentaba memorizar cada centímetro de mí.
Después de unos segundos Edward regresó a su posición antigua y comenzó a besar mi cuello haciendo su camino hacia mis pechos; cerré los ojos para concentrarme en cada sensación que me estaba transmitiendo con cada roce. Me sentía viva, estaba por primera vez consiente de cada poro de mi cuerpo que formaba mi piel.
Curve un poco mi espalda debido a un impulso que sentí cuando Edward besaba uno de mis pezones; lo jalé del cabello atrayéndolo de nuevo hasta mi cara para besarlo con urgencia; Edward pareció entender el mensaje porque en un movimiento que se me antojo eterno removió sus calzoncillos.
Esto era algo de lo que no me cansaría.
Esta vez era diferente a la noche anterior, no había urgencia, no había desesperación no teníamos prisa de nada. Esta vez no había nada más que amor, amor en su mayor estado de pureza. Sentí como se colocaba en mi entrada, pero no entró. Antes me miró a los ojos y me acarició el cabello; y me miró de una manera que no lo había dicho antes, me amaba. Edward me amaba.
Hubiera soltado una risa histérica si no fuera porque en eso momento Edward entró en mí, solté un pequeño gemido al sentirlo dentro de mí, nuevamente. Comenzó al vaivén lento y sin prisas, pero firme y seguro. Conforme pasó el tiempo sentía más calor en mi entrepierna, y mi respiración empezó a ir desigual; me aferré a la espalda de Edward, poniendo mis manos atrás de él intentando fusionarme con él.
Sonreí cuando un pensamiento cruzó mi mente. En la mañana que me había visto en el espejo no pude evitar ver los múltiples chupetones que había dejado Edward alrededor de mi cuello, así que pensé si él me marcaba, yo también podría hacerlo. ¿No?
Edward rió levemente al entender lo que estaba haciendo pero no paró con su tarea. Lo habría golpeado si lo hacía. Me desesperé al ver que no se marcaba la piel, por lo que lo mordí con mayor fuerza.
"Auch".- Exclamó Edward para después volver a reír.
"¡No se marca!".- Espeté con la voz entrecortada.-"No me enseñaste como hacer chupetones".-Agregué haciéndolo reir aun mas.
Una vez que habíamos terminado los dos, recosté mi cabeza sobre su pecho intentando recuperar la respiración y hacer que mis latidos dejar de ir tan rápido. No sabía qué hacer el amor era así; fue extremadamente excitante a la vez mágico y divino. Podía tocar el cielo con mis manos, y no fue solo por el orgasmo que alcance, si no todo el momento. Fue una fusión de dos almas convirtiéndose en una a causa del fuego emanado por nuestro amor.
"Bella, necesitarás mas clases".- Anunció Edward después de unos minutos de silencio. Reí suavemente en su pecho.-"Es muy importante los chupetones".- Agrego riendo el mismo.
"Creo que acepto".- Dije incorporándome un poco y poniéndome encima de él.-"Aunque maestro, aun hay ciertas cosas que no hemos practicado".- Dije con tono picaron comenzando a bajar lentamente.
Cortito pero bonito.
Este capítulo es mi forma de avisarles que decidí alargar un poco el fic debido al éxito que ha tenido, y a que muchas de ustedes lo pidieron. Seguirá siendo un un short fic, pero aumentará unos cuatro capítulos más, donde se verán a Edward y a Bella como pareja aprendiendo nuevas cosas.
Aprovecho un momento de publicidad: Enchanted. Es mi nueva historia, prometí que no me iría y no lo hice. Es una temática un poco diferente; será drama con romance pero mucho drama y un Edward, algo que nunca he hecho.
Pasen a leer a ver qué opinan. (:
Las quiere,
Anabella.
