Clases de sexo con Edward.

Los personajes no me pertenecen, solo los uso con propósitos de diversión y para matar el ocio.

NOTA: Escenas de sexo explicitas. Solo para mayores de 18, o léanlo sobre su advertencia.

"El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla."- Manuel Vicent

LUNES

Deseaba nunca haber regresado de la cabaña. Como era de esperarse, Alice estaba en mi apartamento hecha una furia esperando a nuestra llegada para interrogarnos por cada segundo que respiramos juntos.

"¿Qué es lo que pensaba yéndose solo porque si?".- Cuestionó mientras se paseaba de un lado a otro enfrente de mi sillón, donde Edward y yo estábamos sentados.

"Ese es nuestro problema, Alice. No tuyo".- Contestó Edward que parecía no estar intimidado por su hermana, y no tenía problemas lidiando con la situación en la que nos habíamos metido.

"Si es mi problema. Jacob es mi amigo, tu eres mi hermano y Bella mi amiga".- Replicó haciéndome estremecer en cuanto oí el nombre de Jake. Edward hizo una mueca de molestia pero no contestó nada. Al ver que ninguno de los dos tenía nada que decir Alice continuó hablando:-"¿Qué es lo que pasará cuando Jake regrese y se dé cuenta que su novia y su mejor amigo están reproduciéndose como conejos?".- Rodé mis ojos.

"No se lo vamos a decir".- Respondí.

"¿Qué?".- Exclamó Edward quien acababa de ganar interés en la plática.

"No ahora. Terminaré con él, y en un par de meses le diremos.".- Expliqué sintiéndome pequeña mientras esquivaba la mirada furiosa de Edward.

"¿Ese es tu plan? ¿Me pides que siga callándome los sentimientos que tengo por ti? ¿Qué escondamos nuestra relación? ¿Me estás pidiendo ser tu secreto?". A estas alturas Edward se había parado del sillón y me miraba como si estuviera loca; nunca lo había visto tan molesto.

No contesté pero lo miré asustada. No había pensado ese plan muy bien; había pensado la manera de hacer las cosas sin herir a Jake, y nunca pensé en que quizá podría herir a Edward. Hice una mueca de disculpa, pero fue muy tarde porque Edward ya se dirigía a la salida con su chaqueta en una mano y a paso veloz.

"Edward, espera".- Chillé incorporándome lo más rápido que pude para detenerlo antes de salir.-"Lo lamento, no pensé muy bien ese plan".- Edward se detuvo y se giró para encararme.-"Solo pensaba en una manera de no herir a Jake, y no pensé en ti".- Al parecer esas palabras no eran lo que Edward quería oír, porque continuó caminando sin detenerse hasta llegar a su auto.

"Yo llamó a eso meter la pata de una manera magistral".- Comentó Alice quien se me había unido a mirar a la nada por donde había pasado el auto de Edward.

"¿Cuánto tiempo paso? ¿5 minutos? ¡En menos de 5 minutos Edward se puso furioso conmigo, y salió de mi apartamento como una señora menopáusica".- Respondí cerrando mi puerta y recargándome en ella una vez que estaba cerrada.

"Si, será mejor que te acostumbres: a mi hermano le encanta el drama. Aunque en esta ocasión tuvo la razón. ¿Qué te hizo pensar que eso era un buen plan?".- Cuestionó Alice.

"No lo sé. Solo pensé que sería algo bueno. No pensé que Edward lo tomaría de esa manera. ¿Qué puedo hacer para que me disculpe?".- Pregunté pasando mis manos por mi cabello, en un movimiento frustrado.

"Eso lo pensaremos después, ahora lo más importante que hacer Bella, es pensar que haremos con Jake. Queda claro que tu estupendo plan de no decirle hasta después de su rompimiento es algo que no puedes hacer".-

"¿Qué se suponga que haga? ¿Qué le compre un pastel que diga: Bienvenido, amor. Oh, por cierto. ¡Me enamoré de tu mejor amigo y ha sido el mejor sexo de mi vida!".- Cuestioné moviendo mis manos dramáticamente; gruñí para luego irme de vuelta al sillón.

"Quizá puedas hablar con él después de que regresé, pero lo mejor sería que los dos hablaran con él. Después de todo no solo eres tú la responsable de esto; Edward es igualmente de culpable, y no importa lo que él diga: no vas a hacer esto tu sola".- Alice parecía que acababa de salir de un programa con Oprah, me miraba con motivación y parecía dispuesta a darle una paliza a Edward si no me ayudaba.

"Tienes razón, pero para eso necesito tener una relación con Edward y tal como van las cosas parece que si no hago algo que me asegure que Edward me perdoné, ni siquiera tendré que tener esa platica con Jacob".- Hice una mueca con una risa nerviosa por mi broma, la cual deseaba que no se hiciera verdad.

"Tengo una idea".- Comentó Alice después de un rato de silencio en el cual las dos habíamos estado pensando.

2 horas después.

Me miré en el espejo y me enamoré de mi misma, por algo había comprado este disfraz. ¡Me hacía ver espectacular!

"Alice, esta es la segunda vez que saldré a la calle con este disfraz. Estoy comenzando a pensar que me convertiré en una especie de exhibicionista".- Alice estaba acomodando mi cabello por debajo de la capa insistentemente.

"Quizá después me una a ti".- Comentó distraídamente.-"Jasper y yo ya nos aburrimos de Fiona, estamos buscando algo más picante".- La miré como si estuviera loca. Corrección: no como si estuviera, como la loca que es.-"Deja de parlotear y vámonos ya".- Exigió una vez que había notado mi mirada intensa sobre ella.

No sabía por qué estaba tan nerviosa; esto de los disfraces se me daba muy bien, o por lo menos eso pensaba; la vez que había practicado había obtenido una reacción por parte de Edward no tan buena, y esta vez mi relación dependía de mi actuación como caperucita roja.

En cuanto estacionamos enfrente de la casa de los Cullen tome un poco de aire para después bajar corriendo para evitar que alguien pudiera ver algo que solo Edward debía ver. Alice le había dado las llaves para que tuvieran la casa para ellos solos.

Tan pronto como entró aseguró la puerta y se dirigió a la recamara de Edward; automáticamente su corazón se acelero, era algo estúpido pero nunca había estado en la habitación de él, y ser la primera vez no estaba ayudando con sus nervios.

Entre sin tocar para encontrarme con una habitación vacía. Me adentré un poco más buscando con la vista cualquier rastro de que Edward se encontraba ahí; noté que su celular estaba en su mesita de noche al igual que su cartera, lo que me aseguraba que Edward estaba en la casa.

El sonido de la regadera me hizo darme cuenta que Edward estaba en la ducha; pensé que quizá podría unírmele, pero eso arruinaría la sorpresa del disfraz por lo que mejor lo esperé en su cama; una vez que oí como se cerraba la llave corrí a esconderme detrás de la puerta del baño, donde Edward no me vería al salir.

Después de unos minutos Edward salió con solo una toalla cubriendo lo mejor que la naturaleza le había heredado; perdí la concentración un momento observando detenidamente su trabajada espalda blanca. Me mordí el labio inferior visualizando su trasero que estaba siendo resaltado por la toalla húmeda que se le pegaba a su anatomía.

"Hola lobo".- Murmuré con la voz un poco ronca debido a la anterior escena que acababa de presenciar. Edward se giró sobresaltado al escuchar mi voz y me miró con los ojos como platos.

"Be… Bell… Bella".- Dijo con la voz seca y apretando la toalla alrededor de su cintura.-"¿Qué haces aquí?".- Preguntó nervioso.

"Es mi manera de disculparme".- Dije mientras jalaba de la correa de la capa que hizo que ésta cayera a mis pies, dejándome solo con el diminuto traje y con un Edward completamente perplejo.-"Escucha, lamento de sobremanera lo que dije, lo dije sin pensar y solo intentaba callar a Alice".- Mientras hablaba comencé a dar pequeños pasos acercándome a él.-"¿Es tan difícil de perdonar? Si lo es".- A esta altura me encontraba acariciando su barbilla con un dedo, justo como él me había enseñado: solo un suave y ligero roce.

"Bella".- Murmuró cerrando sus ojos.-"No puedo evitar sentir celos por él. Jacob es por quien te preocupas, él es quien te ha tenido como su novia, y siempre será tu primer novio".- Confesó mientras acariciaba la muñeca de la mano que rozaba su barbilla.

"Jacob es por quien me preocupo porque te escogí a ti en lugar de a él; él me tuvo como su novia, pero ahora soy tuya. Y si, el será mi primer novio, pero tú serás mi primer amor".- Contesté con voz suave mientras acariciaba cada facción de su perfecta cara.

Edward abrió de vuelta la cara y me miró lleno de amor, le sonreí para después besarlo y comenzar a morder suavemente sus labios.-"¿Te he dicho que ese traje te hace ver irresistible?".- Preguntó mientras yo le daba suaves mordiscos a su cuello.

"Pude suponerlo por la reacción la vez del almacén. Ahora, déjame demostrarte cuánto me preocupo por ti".- Edward no contestó pero dio un pequeño gruñido al sentir como me deshacía de la toalla y lo dejaba completamente desnudo ante mí.

Me hinqué como un par de veces había hecho anteriormente y tomé su pene con mis manos, lo miré coquetamente. –"Oh, Edward. ¡Qué gran pene tienes!".- Reí abiertamente antes de introducirlo lentamente en mi boca. Edward había intentado reír, pero no le di tiempo.

Edward enterraba sus manos en mi cabello mientras yo iba aumentando la velocidad y la presión; Edward me había dicho que había mejorado bastante en el sexo oral, y ahora basándome en los gruñidos y gemidos que estaba emitiendo supuse que lo estaba haciendo espectacularmente.

No sé como lo hizo, pero mientras yo seguí con mi tarea, Edward se las arreglo para quitarme la parte superior del disfraz y con su mano libre jugaba un poco con mis pezones mandando ciertas vibraciones placenteras a esa parte de mi cuerpo.

No pudo aguantar mucho más cuando hizo que me levantara y me tiró en la cama, con un movimiento algo brusco arrancó la parte baja del disfraz, y estaba segura que tendría que regresar al almacén para comprarme uno nuevo.

"¿Qué pasa caperucita roja? ¿Le tienes miedo a este lobo?".- Dijo Edward para después entrar fuerte y duramente en mí. Solté una exclamación al sentirlo tan abruptamente dentro de mí. Comenzamos un vaivén de caderas; entre sudor, gemidos, sonrisas y placer alcance nuevamente un orgasmo seguida después de unos segundos por Edward.

Nos quedamos en la misma posición por unos minutos mientras recuperábamos el ritmo normal de nuestra respiración; Edward salió de mí y nos cubrió con su cobija para después acariciar mi espalda con su mano derecha haciendo figuras sin sentido.

"Eso no fue justo, es difícil estar enojado contigo cuando vienes vestida de esa manera".- Sonreí e iba a contestar cuando escuchamos ruidos en el pasillo del cuarto de Edward. Rápidamente nos incorporamos y nos vestimos; realmente Edward se puso uno de sus pantalones y me tendió a mi otra camisa de él. Dudaba que algún día pudiera volver a usar su disfraz, ¡Edward lo había destrozado!

"No, no ¡Mamá! ¡Papá! No entren, Edward….".- Se escuchó la voz interrumpida de Alice que intentaba parar a sus padres, pero fue demasiado tarde ya que Esme y Carlisle acababan de entrar a la habitación de Edward y los miraban con los ojos como platos.

"¿Qué está pasando aquí? ¿Nuevamente clases? Sobre eso hijo. Lo comenté con tu madre, y nos gustaría tomar una lección rápida. Solo para solucionar una que otra duda".- Edward y yo nos quedamos petrificados ante la petición de su padre.

"Bella, querida. Durante el sexo oral, ¿es necesario intentar meterlo todo?".- Abrí los ojos como platos y se me secó la garganta ante la pregunta tan directa de Esme.-"¿Entonces?"

"Esto… No".- Contesté con la voz en un hilo y miré a Edward a quien se había llevado al otro extremo de la cama y estaba siendo interrogado sobre cómo dar sexo oral a una mujer. Probablemente yo tenía la misma expresión que Edward tenía: pálida y nauseabunda. Esto era algo que nunca, pero nunca podría olvidar.

"Otra cosa: cuando yo llego al orgasmos, (muy raramente) no quiero dejar que Carlisle continúe, ¿eso está mal?".- Sacudí la cabeza de un lado a otro esperando que esa imagen saliera de mi cabeza. Mientras tanto, Carlisle le preguntaba a Edward que hacer mientras ella le daba un trabajo oral.

Entre Alice y Bella contestaron algunas de las dudas de Esme, aunque algunas eran tan retorcidas que mejor las dejaron al aire. No querían saber cómo es que una duda así se había plantado en su cabeza. Intentaron sacar a Edward, pero Carlisle lo tenía aferrado y no dejaba siquiera que las mirara.

"¿Y qué piensas hacer con Jake?".- Preguntó Esme dejándome respirar al ver que no era otra pregunta intensa.-"¡Oh! ¡Un trío! Eso sería tan hermoso".- Exclamó mientras aplaudía las manos. ¿Un trío? ¿Qué era esto? ¿True Blood?

Me tape la cara con mis manos e intenté eliminar este momento de mi memoria, pero escuchar a Carlisle preguntar cómo hacer para durar más en la cama no era algo que estuviera ayudando. No supe cómo, pero salí pitando de ahí, de esa casa de locos. Seguida por Alice y Edward, quienes lucían igual de perturbados que yo.

Nos subimos al auto de Edward y comenzamos a manejar, ¿A dónde íbamos? No teníamos idea, pero solo necesitábamos alejarnos de ahí rápidamente antes de que alguno de nuestros oídos explote. Para mi había sido una experiencia traumática, no me quería imaginar para Edward y Alice que sus mismo padres habían sido los que nos interrogaron de tan intensa manera.

Llegamos a una cafetería y nos sentamos en un gabinete de cuatro, nuevamente sin decir ni una palabra. Unos minutos después, Jasper llegó y se nos unió al silencio inmortal. Lo único que logró sacarme de mi ensoñación fue el timbre de mi celular que me avisaba de una llamada. Lo contesté sin fijarme en el remitente y mi corazón dio un brinco al escuchar la voz de Jacob al otro lado de la línea.

Edward no despegó su mirada de mí durante toda la conversación, por lo que fue algo bastante incomodo. No fue necesario disimular mucho, ya que como de costumbre Jake habló de sus cosas y sus días, pero no me preguntó que había pasado en la mía. Gracias a Dios.

Cuando regrese a la mesa el ambiente estaba un poco más relajado, y en cuanto me senté Edward colocó su brazo en mis hombros y me atrajo hacia él, me preguntó que si todo estaba bien a lo que respondí con un simple asentimiento de cabeza y una media sonrisa.

Después de un rato de estar entre los brazos de Edward, era muy difícil seguir preocupada por cualquier cosa; por lo que ahora reía abiertamente mientras de vez en cuando besaba suavemente a Edward en los labios. Alice nos había invitado muchísimas veces a una cita doble con Jake, pero nunca pudimos ir; y ahora, con Edward se sentía como si nunca hubiera estado con nadie más. Siempre él, solo él.

"¡Miren nada más!".- Terció una voz familiar en nuestra conversación.-"Bella y Edward juntos".- Nos giramos para verlos y sentí como se me iba la sangre a los pies; no podía ser, no aquí, no ahora. No por favor.

No él.

¿Quién podrá ser?

¡He vuelto! Si, se me cierran los ojos pero lo hice!

No es muy largo, ni pasa mucho pero es importante para el siguiente capitulo.

¿Un Review?

¡Gracias!

Las quiere,

Anabella.

PD: He hecho mi propio blog donde empezare a publicar mis propias historias, con mis propios personajes. Así es, probablemente pronto dejaré FF para empezar mi nuevo proyecto como autora independiente.

Aquí les dejo el link

Ya saben, sin espacios.

(:

http:/a n a s a i n z s t o r i e s.b l o g s p o t . c o m / 2 0 1 1 / 1 1 / 3 0 7 – m i l l a s – p a r t e – i . h t m l ? s p r e f = f b