Hola Hola..!

Otra vez yo por aquí..!

No… en serio, casi me caigo de la silla por ver los reviews de esta historia.. 45!!

Con solo 2 capítulos..!

Estaba con una sonrisa de idiota en mi cara durante toda la cena de ayer… Toda mi familia me veía con cara de WTF?

Pero… bah, ellos no entienden la felicidad que me causa ver que les guste mis creaciones!

Bueno, sin nada más que decirles les dejo el cap.

O0o0o0o00oo00o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0o0o00oo0o0o0o0o0o0

Bella POV

Solté otro gruñido, por quinta vez.

Mi abuelo había decidió tener que irse, bueno, sé que no era precisamente su decisión que lo necesitaran urgentemente en Japón, dejándome totalmente sola con el sexy y arrogante tutor nuevo.

¡Pero vamos! El podía notar perfectamente la tensión entre nosotros dos, y aún así se iba, dejando a su única e inocente nieta en manos de un desconocido perfecto.

Creo que estoy siendo un poco dramática, mi abuelo se iba, y lo veía solo por unas cuantas horas cada unos seis meses, mientras tanto, hablaba por teléfono con el dos veces a la semana, como por 5 minutos.

Y durante todo ese tiempo, quedaba a cargo de mis tutores, pero ahora, eso, era tan diferente, por primera vez en10 años dude sobre mi capacidad de alejar también a este tutor, lo que era aún peor, no sabía si quería alejarlo.

Sacudí mi cabeza, tratando de borrar esos pensamientos.

¡Por supuesto que quería! Pero, algo me detenía, no sabía con que exactitud qué era lo que me mantenía a raya de hacer enojar al Sr. Edward, como Alice lo llamaba.

Después del pequeño incidente de hace dos días, no había dirigido palabra con él, ni siquiera para contestarle sus saludos de cortesía; si, sé que estoy siendo demasiado orgullosa, pero se lo merece, después de la escenita que habíamos protagonizado los dos, subí a mi cuarto encolerizada como nunca la había estado.

Cuando llegue azote la puerta lo más fuerte que pude, me mire el espejo mientras las lágrimas de rabia se acumulaban en mis ojos.

"No llores Isabella"-me había dicho a mi misma.-"Ya no más lágrimas, ¿recuerdas? Y menos por un idiota con complejos de grandeza."

Suspiré cuando regresé a la realidad; ahora que mi abuelo se fuera las cosas serían más complicadas, lo único que nos detenía de no atacarnos como gatos y perros en las comidas, era él, con sus miradas severas y sus chascos de lengua, nos ponía un límite.

No quería ni imaginar cómo serían las cosas estando solos, él y yo, completamente solos en esta casa enorme.

Un pesar enorme cayó sobre mi cuerpo, ya estaba cansada de guerras, guerras que se desarrollaban en esta casa y en las cuales, hasta ahora, yo había sido la ganadora.

Pero algo me decía que con él era diferente, con el me costaría más trabajo poder ganar esta guerra, además, tenía que hacer que él se fuera por cuenta propia, sin culparme a mí, si no terminaría en un convento en Rusia.

Me sobresaltó un ruido estruendoso justo a mi lado, cuando miré hacia los lados buscando la fuente de ese horroso ruido, me encontré con un par de ojos verdes mirándome divertidos.

"Lo siento"-dijo con su voz aterciopelada.-"¿Te asusté?"-preguntó mientras una sonrisa cínica se formaba en sus perfectos labios.-"No era mi intención, solo que se me resbalo la maleta de tu abuelo."

Maldito cínico y súper apuesto cretino de mier…. Mejor no lo digo, no quiero sonar vulgar, pero aggg, el sacaba lo peor de mí.

"No me asustaste"-dije volviendo a mirar a la nada mientras me encogía de hombros.-"Solo que me tomaste desprevenida, no noté tu presencia, supongo que eres uno de esos hombres que no se notan, que pasan desapercibido toda su vida sin que nadie nota siquiera que existen".

Me miró contrariado, por la visto no esperaba esa respuesta.

"Si, Bella di lo que quieras, te asusté."-bien, no me contestó mi ataque, le dio la vuelta al asunto, eso indica que lo deje sin palabras.

"Si, Sr. Edward, me asustó."-dije con un suspiro, ignorándolo por completo, mientras miraba mis uñas con desinterés.-"Pero vamos, quién no se asustaría de ver tu presentación, parece como si hubieras salido toda la noche y apenas llegas, deberías considerar tomar un ducha."

Rodó los ojos, pero como de soslayo miraba su ropa y sus zapatos, y como de un acto reflejo pasaba su mano por el cabello intentando acomodarlo.

Reí abiertamente ante su reacción, mi miró molesto y caminó hacia mí y se sentó a mi lado.

Me giré sobresaltada por la cercanía, además de Alice y mi abuelo, no tenía contacto físico con nadie, y en ese momento su pierna rozaba a la mía, mandándome miles de descargas eléctricas.

Al parecer, el también las sintió, porque miró confundido hacia mis piernas, intentando, inútilmente encontrar la raíz de estas descargas.

"Si no te molesta"-dije alejándome hasta llegar al otro extremo del sillón.-"Mantén tu distancia, no estoy acostumbrada al contacto físico con humanos que no sean mi abuelo o Alice".

"Vaya"-dijo mientras alzaba las cejas.-"Eres como un reptil, de sangre fría, no le gusta la gente".

Lo miré con los ojos como platos, el, ¿¡Me acababa de comparar con un animal!?

"¿Insinúas que soy como un animal?"-Esperaba escuchar un No, no, no, me malentendiste, con una voz de arrepentimiento pero no lo oí.

"Si"-dijo sin remordimientos mientras me veía directamente con una chispa de diversión en sus ojos y una sonrisa de oreja a oreja.-"Pero tranquila, Isabella, cualquier animal se puede domesticar, ese es mi trabajo. Domesticarte".

Lo miré con la boca y los ojos desmesuradamente abiertos.

No, el no había dicho eso, más le valía no haber dicho eso, debería comenzar a preocuparse por su integridad, física y mental.

Mi cara se crispó de ira pura, y más aún cuando vi que su risa no desaparecía.

"Eres un completo..."-no pude terminar poco vi bajar a mi abuelo por las escaleras seguido de Anita.-"Esto no terminará así."-le advertí.

"¿Es una amenaza o una advertencia?"-dijo con su voz aterciopelada, ¡Se notaba que la estaba pasando en grande! Era el idiota más grande del mundo.

"Tómalo como quieras"-le dije sintiendo la rabia en cada una de mis palabras.-"Solo no digas que no te advertí"

Nos miramos, desafiándonos el uno al otro con la mirada, solo por unos segundos, después nos paramos y nos dirigimos hacia donde se encontraba mi abuelo.

"Bella, Bella, Mi Isabella"-dijo mi abuelo cuando me acerqué a él.-"Como lamento no tener unos días más para estar contigo, te estás convirtiendo en todo una señorita, y una muy hermosa, y yo me lo pierdo".-Suspiró mientras unos de sus manos se posaba en mi mejilla derecha.-"Te prometo que en cuanto tengo oportunidad, pediré vacaciones y te llevaré a ese circo que tanto querías ir."

"Abuelo, ese fue cuando tenía 10 años"-dije recordando que hace 7 años le había pedido que me llevara el circo que estaba de visita en la ciudad.

"Oh, bueno"-dijo contrariado, mientras se rascaba la coronilla.-"Entonces, te llevare por un helado al parque, y caminaremos, como cuando recién te mudaste conmigo, ¿recuerdas?

Una punzada de dolor cruzó por mi cuerpo, claro que lo recordaba, como olvidar que tu padre te vende.

Pero el sentimiento de dolor fue remplazado por uno de ternura y agradecimiento; desde en el momento en que pisé esta casa, mi abuelo hizo todo lo imposible por mantenerme contenta y feliz, intentado que no pensará en mis padres.

"Claro abuelo"-dije sonriéndole tiernamente, mientras ponía mi mano sobre la suya.-"Te esperaré aquí."

"Eso espero"-dijo tomando una de sus maletas.-"Me disgustaría mucho si cuando regresara no te encontraras aquí"

"Lo sé, pero siempre estaré aquí para ti abuelo, siempre."-dije sonriéndole. A pesar de ya estar acostumbrada a verlo partir, el corazón me dolía al saber cuánto lo echaría de menos.-"Que tengas buen vuelo, háblame en cuanto llegues al hotel."

El abuelo soltó una sonora carcajada mientras subía al auto que lo llevaría al aeropuerto.

"Cálmate, Bella. Pareces su Madge"-dijo mi nana mientras ponía su mano en el hombro,-oh si, también soportaba el contacto de mi nana.

Me giré y sonreí a Anita.

"Si, lo sé. Supongo que me pongo un poco paranoica cada vez que se va. Anita, el ya es grande, no sé cuánto tiempo va a estar aquí conmigo, y quisiera poder aprovecharlo al máximo."
"Entonces, ¿Pog qué no aceptas supropuesta de igte a estudiag en Londges? Estagías más cegca de él.

"También se que sería una perfecta solución, pero nana, mi vida es aquí, no puedo irme, no aún."

Mi nana me sonrió y luego se retiró a la cocina.

Me quedé un momento pensando en cómo sería irme vivir a Londres, más sencillo por supuesto, a mi abuelo lo vería por lo menos una vez a la semana, y no tendría que soportar a los dolores de cabeza llamados también tutores.

Pero no podía, no. Tenía a Alice, ella me necesitaba, estaba sola.

Nadie conocíamos su paradero, por eso es que prácticamente vivía conmigo, claro, tenía su apartamento propio, pero todas las tardes después del colegio, venía a casa a comer y luego hacíamos la tarea juntas.

Era mi hermana, no podía dejarla.

Sabía que Alice últimamente estaba viendo a un chico, un tal Jasper, que la tenía muy emocionada, solo esperaba que no saliera herida, y que ese muchacho supiera apreciar cuanto valía alguien como ella.

Sentí la mirada de alguien sobre mí y vi que Edward me miraba con el ceño fruncido, como intentando leer mis pensamientos.

"Si quieres te doy una foto, así no me desgasto".-Le dije mientras caminaba hacia el jardín, planeaba ir a ver a Jake y a sus flores que presumió hace dos días.

Caminé hacia el jardín donde se suponía que tendría que estar Jacob, y si, ahí estaba, pero ¡De que manera!

Jacob esta en cuclillas escarbando alrededor de unas rosas, sin camiseta y en bermudas, su pecho era perfecto, tenía cuadros en los cuadros, además ligeras gotas de sudor caían sobre este, haciéndolo ver increíblemente sexy.

"Ho…hola Jake"-el aludido se levantó sobresaltado.

"Este, hola Bella"-se miró a sí mismo y luego a mí.- ¿Qué haces aquí?"

Levanté las cejas.

"¿Qué no se supone que este es mi jardín?"-dije en broma acercándome a él.-"Vine a ver a las rosas que tanto presumías con orgullo hace dos días".

"Oh, cierto. Pensé que no vendrías"-dijo algo avergonzado.

"Claro que vendría Jake, es solo que con el nuevo tutor las cosas no están del todo bien, y he intentado mantenerme en mi cuarto para no ocasionar problemas."

"Oh"-fue lo único que contestó.

"¿Están son las que tanto presumes?"-dije señalando a un montón de rosas blancas. Jacob asintió.-"Wow, Jake, son hermosas"-me hinque cerca de las rosas y con suma delicadeza tome una de ellas entre mis manos, la olí, y la roce contra mi mejilla, se sentía tan bien.

"¿En serio te gustan?"

"Claro que si Jake"-dije poniéndome de pie.-"Se nota que las flores te quieren, no cualquiera cultiva flores tan hermosas. Dicen que le hermosura de las flores depende de quién las cultive, se nota que eres muy bueno en lo que haces, Jake."-dije sonriéndole, era fácil hablar con él.

"Gracias Bella"

"No tienes nada de que agradecerme Jacob, solo dije la verdad".

"Si, pero de cualquier modo". Cuando dijo eso sentí que perdí el equilibrio y caía sobre algo húmedo y viscoso-¡Bella cuidado!"-gritó Jacob, al principio no entendí lo que pasaba, me sentí húmeda y más pesada.

Cuando Jacob me levantó, me di cuenta que había caído en un gran pozo de lodo, quedando cubierta totalmente.

"¿Te encuentras bien?"-preguntó Jake con el ceño fruncido.

Me reí.

"Claro que sí, solo que no entendía lo que estaba pasando. Pero bueno, será mejor que me bañe y que me cambié. Nos vemos luego Jake, sigue cuidando a esas rosas"-le dije mientras me despedía de él con la mano.

Me dirigí hacia la entrada trasera de la casa, si entraba por la principal, lo más probable es que estuviera Edward, y lo último que necesitaba era un regaño por un accidente.

Entré y me fije que no hubiera nadie, cuando comprobé que así era, corrí con cuidado hacia las escaleras, dejando un rastro de lodo por donde pasaba.

"Detente ahí"-me dijo una voz severa y aterciopelada.

¡Mierda!- pensé.

"Me puedes explicar, ¿Por qué demonios estas cubierta de lodo?"-dijo con la voz irritada.

"Me tropecé"-lo encaré.-"Sr. Edward relájate, fue un accidente, me bañare y le daré la ropa a Anita, y asunto resulto."

"No, es tu problema, no el de Anita, tu lo solucionas, así que ve al cuarto de lavado y tu lavarás tu ropa, y hasta que no esté completamente limpia, no te bañaras"

"¡¿Queeeeeeeeeeeeee?!"-pregunté histérica.- ¡¿QUIEN TE CREES QUE ERES PARA MANDARME A HACER ESAS TONTERIAS?!

"Simple"-contestó con calma.-"Tu tutor"

----------

Estaba en el cuarto de lavado investigando como coños se prendía una lavadora, con el Sr. Edward a mi lado, después de arrastrarme hasta aquí, decidió que no se iría, desconfiaba que yo lo obedecería.

Después de 15 intentos, logré prender la lavadora.

¡Bien! Me comencé a quita la ropa, llena de lodo semi-seco.

"¿Qué estás haciendo?"-preguntó Edward con los ojos totalmente abiertos.

"Me estoy quitando la ropa que voy a lavar"-me quite la blusa y el pantalón, quedando simplemente en mi ropa interior, agradecí al cielo que me había puesto un traje de encaje color azul, que Alice había insistido en comprar, porque según ella, nunca sabes a lo que te vas a afrontar.

Así que semi-desnuda comencé a lavar; me senté arriba de lavadora mientras esta hacia su trabajo, sentía la mirada de Edward sobre mí, y podía sentir su tensión. Gracias a que siempre había sido acosada por hombres, esta situación no provoco que me sonrojara ni que mi intimidara.

Pasaron veinte minutos y la lavadora aún no terminaba, Edward seguía paralizado en el otro extremo mío, y yo, moría de aburrimiento.

De repente una idea cruzó por mi cabeza, y sin saber muy bien lo que hacía, tomé un balde con agua fría y la arroje sobre mí.

Edward mi miró con los ojos de par en par, sin captar muy bien lo que hacía.

"Lo siento, pero el olor a tierra me estaba matando"-dije inocentemente. Sabía que estaba jugando con fuego, y que con un hombre no se juega así, al menos si esperas salir ilesa, pero solo quería ver que tan resistente era este tutorcito.

Tomé otro balde y ahora lo mojé a él.

"¡ISABELLA!"-exclamó furioso.-"¿Qué hiciste?".

"No sé"-dije encogiéndome de hombros.-"Parecía que necesitabas un buen chapuzón".

El mi miró con furia, tomó otro balde y lo arrojó hacia mí.

Ahora la atónita era yo, no pensé que me contestaría.

Eso desató una guerra de baldazos, no es necesario mencionar que el suelo estaba totalmente inundado, los dos estábamos empapados y en un intento de no tropezar por lo resbaloso del piso, agarre a Edward y los dos caímos al piso, el quedando encima de mí.

"Te dije que necesitabas bañarte"-le dije recordando nuestra pelea de hace unas horas.

O0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0

Hola Hola.!

Bueno,, este capi me gusto mucho, XD, estaba enojada cuando Edward le dice animal a Bella, en verdad, creo que entre demasiado en el papel hahaha..

Bueno, ¿Qué les pareció? ¿Les gustó? Digamenloo porfavoorr

Hahah

Mil gracias por sus reviews..!

Otra vez..

Mañana actualizo Destino Empeñoso y el martes aquí.

Será un día cada una, como ya saben la única hora en la que puedo escribir es en la noche, ya que mi mama no ocupa su lap, así que mañana como a eso de las 2:30 estara el capi de Destino Empeñoso .

Ahh.. casi lo olvido, actualize mi perfil, ahora si ya esta bien hecho y mas elaborado, por si quieren darse un vuelta.

Bueno, ahora si ya me voy

Tengo sueñin.!

Las quiere..!

Annie-Cullen Massen

XOXO

"Momento De Inspiración, Escribiendo Palabras Que Harán Historia"