Bella POV
Sentí la luz del sol sobre mi cara. Gemí y me giré para que me dejara de dar directamente, ¡Que molesto era despertar con el sol en tu cara!
Un segundo.
¿El sol en tu cara?
Normalmente, cuando me despertaba para ir a la escuela el sol aún no se aparecía por el cielo, así que…
¡Oh, por Dios!
Me quedé dormida.
Con los ojos aún cerrados brinque de la cama y me dirigí al baño, me moje la cara para despejarme y tratar de abrir los ojos. Cuando por fin pude, me cambié con mi uniforme de la escuela, agarré mi cabello en una coleta, dejando algunos mechones cayendo en mi cara. Bajé corriendo las escaleras, con mi mochila en mis hombros.
Mi estomago rugió.
¡Diablos moría de hambre!
A pesar de que anoche me había atragantado de tanto pastel, probablemente si Edward no me hubiera interrumpido, quizá lo hubiera terminado todo.
Miré el reloj, 10:35. Hace 5 minutos que salieron al receso, tenia otros 35 minutos para comer algo e irme a la escuela.
Corrí hacia la cocina, tomaría un poco mas de ese delicioso pastel y me iría en mi coche, no quería irme con el chofer.
Nesecitaba estar con mi bebé, osease, mi hermoso y precioso coche, un Peugout 207 CC, color azul, ¡Dios! ¡Como la amaba!
Era el mejor regalo que me abuelo me pudo haber hecho.
Entre a la cocina, y ahí estaba mi querida nana, el chef, Rigoberto y para mi tormento, Edward.
"Hola"-saludé a todos. Dejé mi mochila en una silla y me dirigí al refrigerador.-"Quiero desayunar y me iré corriendo a la escuela, ya perdí dos horas de clase, pero muero de hambre."
"Eh, mi niña"-comenzó a decir Anita.-"Hoy es domingo.".
Saqué mi cara del refrigerador y miré a todos con cara de duda.
Edward soltó una carcajada.
El muy idiota se estaba burlando de mí.
"¿Hoy es domingo?"-pregunté con el ceño fruncido.-"Bien, eso explica por que mi despertador no sonó."-Edward se rió aún más fuerte. Me daban unas ganas tremendas de darle un gran zape en la cabeza.-"Hay, cállate, ni que tu nunca te equivocaras".-Le dije mientras tomaba de nuevo mi mochila, y me encaminaba hacia mi cuarto.
"Si, me equivoco".-Admitió.-"Pero no esta clase de errores"-aclaró.
Solté un gruñido.
Cuando estaba en mi cuarto, me quité el uniforme, tomé unos pantalones de mezclilla y una camiseta un poco holgada de color blanca, con un bordado de muchos colores en la parte de arriba.
Mientras me peinaba decentemente, pensé el lo que había ocurrido ayer con el Sr. Tutor.
Había llorado enfrente de él.
Bueno, quizá al principio fue puro teatro, para hacerlo sentir mal, pero después de ver la manera tan tierna y preocupada en la que me consolaba, fue cuando vinieron las lágrimas de verdad.
No entendía muy bien porque me sentía segura entre sus brazos, y mucho menos porque le creí cuando dijo que nadie me lastimaría.
En ese segundo me sentí feliz, segura. Pero en cuanto subí a mi cuarto, comencé a reprocharme el haberme abierto con él, no podía saber que era vulnerable, pero por el otro lado, extrañaba la sensación de sentirme segura, de no tener que protegerme por mi misma.
Moví la cabeza de un lado a otro tratando de olvidar esos pensamientos.
Si Edward quería en verdad ser mi amigo, tenía que probarlo, y nadie mejor que Alice para ayudarme a crear un plan para ponerlo a prueba.
Mi estomago rugió de nuevo.
Bajé las escaleras lo más rápido que mis pies me permitían sin terminar en el suelo.
Pero, por ser parte de mi torpe naturaleza, tropecé en el último escalón. Pero antes de que mi cara tocara el suelo, unos fuertes brazos me tomaron por la cintura impidiendo que me cayera.
Levanté la vista para encontrarme con unos ojos verdes esmeraldas.
"Gra…"-Comencé a decir, pero sentí como el calor que de sus manos se iba de mi cintura, y de la nada ya estaba en el suelo.
Miré hacia arriba, sin entender que era lo que pasaba.
El idiota de Edward me había soltado, y se destornillaba de risa. Pudo haber evitado que tocara el suelo, lo hizo, y solo porque si, decidió dejarme caer.
Era un pedazo de idiota.
No, que digo pedazo, era un completo idiota. Insultaba a los idiotas si los comparaba con ellos.
Fruncí el ceño, mientras soltaba pequeños gruñidos.
Me dirigí a la cocina, escuchaba la risa de Edward aún en las escaleras.
Me dejé caer sobre la silla, mientras enfurruñaba palabras sin sentido.
"Bella".-Escuché la voz de mi nana.-"¿Te encguentas bien?"
"Si, es solo que el tutor saca lo peor de mí."-comenté-
"Si eso es cuando llevan 4 días viviendo juntos".-Dijo el chef principal, Rigoberto.-"No me quiero imaginar el resto de los días."
A pesar de sabía que serían días muy difíciles reí ante su comentario, en verdad. Edward y yo somos polos opuestos, ¿Cómo se supone que conviva todos los días con alguien que es totalmente distinto a mí?
"O quizás".-Agregó la vocecita en mi cabeza.-"Ustedes dos son iguales, y ambos quieren tener el poder."
Tal vez tuviera razón, pero eso no justifica que me haya dejado caer de esa manera, era tan descortés de su parte, de él, el eterno caballero.
Bla, bla, bla.
Puras patrañas.
Edward tenía de caballero lo que yo tengo de princesa refinada.
Y los dos estábamos en ceros.
Rigoberto me hizo unos ricos Wafles de desayuno, y un jugo de naranja. Durante el desayuno recibí un mensaje de Alice diciéndome que venía en camino para mi casa.
Perfecto.
Podríamos diseñar el plan para poner a prueba al Sr. Tutor.
El susodicho entró a la cocina con los ojos llorosos aún por las lágrimas que le causaron la risa.
En cuanto sentí que se sentó a mi lado, me levanté y me fui hacia la entrada principal, ahí iba a llegar Alice, y quería esperarla ahí mismo.
"Bella".-Dijo una voz aterciopelada a mi espalda, esa voz no era de Alice.-"Lo lamento, ¿sí? Fue muy descortés de mi parte haberte dejado caer."-La última palabra tembló a causa de la risa contenida.
"No hay problema, Eddie."-Le dije con una sonrisa falsa y a la vez malévola.
Si por esta vez lo perdonaba, sólo porque no sabía lo que le pasaría en un futuro no lejano.
Pobre y descortés caballero.
Oo0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Hola Hola.!
Quien quiere matarme?
No pueden…! Primero me suicido yo..!
Mil disculpas..
En serio..
Ayer iba a subir capi aquí y en Destino Empeñoso, pero primero mi mama, a quien le pedí que llegara temprano para poder tener tiempo suficiente para escribir, llegó a las 12:00 am..!
Dije bueno, que importa si me desvelo, total estoy de vacaciones.
Me retrasé aún as por que mi mama venía de un genio de los mil demonios, y me regañaba de todo.
Así que cuando porfin pude sentarme en mi camita a comenzar a escribir, ¡No había intenet!
Y el problema era que, ya tenía parte de este capitulo en mi correo, y no podía abrilo.!
Así que dije, bueno mañana subo.
Y Hoy mi mamá llegó a las 9:00 pm, le pedí su lap y me dijo que tenía que trabajar, y yo así de WTF??! Si trabajas todo el día..!
Pero en fin.. me la dio hace una hora exactamente.
Y para variar no se que le pasa que se cambia de renglón sola, asi que no me doy cuenta y yo sigo escribiendo y esta en otro renglón..!
AHHHHH!
Entre todo eso, mi imaginación se bloqueo y este capi fue todo lo qe pude escribir.
Prometo mañana subir mejor capi aquí y en la otra y historia.
Las deja una estresada y molesta
Annie Cullen Masenn
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