Bella POV
Las pequeñas gotas de agua caían desde mi pelo hasta aterrizar en la toalla que rodeaba mi cuerpo recién bañado. A pesar que me había enjabonado bastante bien, y que me tallé mí cabello dos veces, el olor a fruta y a miel seguía en mí; no es que me molestara pero pensé que se iría y aún olía a una combinación de fresas con crema chantillí.
Me senté sobre mi cama y acosté mi cabeza sobre las almohadas, seguramente si Anita entrara a mi cuarto, pegaría un grito al cielo, alegando que me iba a dar un resfriado y que acababa de lavar las almohadas.
Suspiré.
Anita siempre tan preocupada por mí. Era como la mamá que nunca tuve, bueno si la tuve, pero solo por una pequeña parte de mi vida.
Siempre creí que la vida misma me había recompensado la falta de padres mandándome a Anita, y así lo era. El problema era, que volvía a empeorar las cosas con tantos tutores.
Definitivamente, la vida no es justa.
Seguía sin entender cómo fue que Edward y yo habíamos terminado llenos de fruta, miel, y crema; Anita nos dijo que parecíamos un par de críos, a mi me pareció de lo más gracioso, pero ha Edward se la cayó la cara de vergüenza. Lo entendía, se supone que él era quién debía ponerme límites, no romperlos conmigo.
Edward.
Una punzada de dolor cruzó por mi pecho. La misma punzada que sentí ayer cuando me confesó que Jessica le atraía y que por eso estaba celoso; mi parte lógica me decía que su excusa no tenía sentido, porque Mike estaba bailando conmigo cuando lo golpeó, y Jessica no estaba ni al 100 metros cerca.
Pero la patética excusa de mi tutor no era lo que me preocupaba, no, lo que me tenía en estado de paranoia, era esa maldita punzada. ¿Por qué la había sentido? A mí no me importaba lo que él sentía y mucho menos hacia quien tenía sentimientos. O eso estaba intentando hacerme creer. No debía importarme. Edward no es más que un tutor más, solo uno más.
Mientras cerraba los ojos y suspiraba, la imagen de Edward inundo mis pensamientos; sus hermosos ojos verdes me miraban fijamente, estúpidamente me sonroje, digo, Edward no me estaba viendo, tenía la libertad de observar su rostro perfecto y admirar su belleza desmedida.
Su cabello color broncíneo caía sobre su frente y el resto estaba totalmente desordenado, como si un remolino acabara de pasar, sus orbes verde esmeraldas con ese brillo que solo en él había visto, su nariz recta, perfectamente delineada, sus labios, no eran gruesos ni delgados, eran perfectos, con tan solo imaginarlos un impulso creció dentro de mí.
Quería besarlo.
Necesitaba besarlo.
Quería sentir sus perfectos labios sobre los míos, su lengua moverse junto a la mía; la imagen que estaba en mi cabeza fue remplazada por otra que se movía más.
Edward me estaba besando, vaya que mi imaginación era buena, era tan vivido esa imagen que pareciese como si en verdad hubiera pasado; los labios de Edward estaban presionados sobre los míos, moviéndose rápidamente, con urgencia, sus manos estaban en mi cintura, atrayéndome más hacia él, mis manos estaban enredadas en su rebelde cabello, no había distancia alguna entre nosotros, el aire cada vez nos faltaba más, nos separamos solo para tomar aire, mientras tanto, Edward me giró y me estampo en la pared, por inercia rodeé mis brazos alrededor de su cuello, mientras él me seguía besando, enrollé mis piernas alrededor de su cintura atrayéndolo más hacia mí, si es que eso fuera posible. Edward comenzó a morder mi cuello, dejando un rastro húmedo por donde sus labios pasaban, sentí algo duro pegado a mi cuerpo, al principio no entendí que era, pero cuando vi a los ojos de Edward, vi solo una cosa, lujuria.
Abrí los ojos con rapidez.
Fui demasiado lejos. Una cosa era fantasear besar a alguien y otra muy distinta a fantasear algo casi sexual.
Corrí hacia el baño y abrí el grifo de agua fría, en cuanto salió el chorro aventé la toalla y me metí debajo del agua; estaba helada, pero necesitaba quitar el calor que había invadido mi cuerpo con esa fantasía que se había salido de mis manos.
Cuando mi cuerpo comenzó a temblar supe que era tiempo de salir, cerré el agua y tomé una toalla nueva, la otra ya estaba muy mojada.
En vez de volverme a sentar en mi cama, me dirigí a mi closet y tomé unos pantalones de mezclilla y una blusa color verde, me vestí y cepillé mi cabello.
Cuando terminé de cepillar mi cabello me senté en mi cama, el tema de esa fantasía me estaba dando vueltas en la cabeza, si seguía sacándole la vuelta terminaría con dolor de cabeza.
Dejé caer mi cuerpo sobre la cama, mi cabeza muy lejos de la almohada, tanto que termine con la cabeza colgando por un borde de la cama, sentí como la sangre corría a mi cabeza, y esta vez no era por vergüenza.
Cerré mis ojos.
¿Por qué deje ir tan lejos esa fantasía?
¿Por qué no la detuve?
Abrí los ojos lentamente, lo sabía.
Sabía exactamente porque lo hice, pero eso era diferente a querer aceptarlo.
No podía ser.
Me sentía atraída por mi tutor.
Un peso cayó sobre mí.
Era algo que yo sabía desde el día en el que lo conocí, pero soy tan cabezota que me lo estuve negando una y otra vez, intentando ocultar esta atracción natural que hay entre los dos, bueno al menos de mi parte hacia él.
La cabeza me estaba dando vueltas, quizá era por el peso de la cruel realidad que acababa de aceptar, pero lo más probable es que fuera que ya había demasiado sangre en mi cabeza.
Lentamente me incorpore hasta volver a quedar sentada, a pesar de haberlo hecho con lentitud, mi cabeza daba vueltas.
I Feel So Untouched
I Want You So Much
That I Just Can't Resist You.
¿Qué hacen las Veronicas en mi habitación?
Oh, es solo mi celular. Sería muy raro que las hermanas gemelas estuvieran en mi cuarto cantando. Tomé mi celular y en la pantalla estaba la fotografía de Alice haciendo una mueca graciosa.
"Diga".-Contesté.
"Vaya, hasta que contestas".-Sonó la voz falsamente enojada de mi hiperactiva amiga.
"Hola, buenas tardes Alice, si amanecí muy bien, ¿Qué tal tu? Qué bueno…".-Le contesté.
"Ahh, si como sea".- Casi pude ver como rodaba los ojos.-"Te llamaba para decirte que no hagas planes para hoy en la tarde, y si los tienes cancélalos. Iremos de compras, a comer y al cine."
"¿Puedo decir mi opinión?".-Pregunté. Aunque no sabía para que, si conocía la respuesta.
"No".-Contestó firmemente. Alice a veces era tan… Alice.-"Estaré en tu casa a eso de las 3:00 pm".
"Está bien".-Contesté con el tono que un niño usa cuando acaba de ser regañado por alguno de sus padres.-"Pero tengo que pedirle permiso al Sr. Tutor, y no es muy seguro que me deje."-Por primera vez, que Edward fuera tan estricto me iba a salvar de una salida con Alice.
"Lo dudo, tengo un buen presentimiento.".-¡Diablos! Esos malditos presentimientos, siempre se hacían realidad, como quisiera que por una vez, Alice se equivocara.-"De cualquier modo, pídeselo de manera amable y linda."
Iba a contestarle algo, pero me colgó.
Sería mejor que le pidiera permiso de una vez, si lo hacía poco antes, armaría un lio, y hoy no tenía ganas de pelear, suficiente había tenido con la guerra de fruta en la mañana.
Bajé las escaleras con cuidado de no caerme, seguramente Edward estaría en el despacho de mi abuelo, con eso de que cada vez tiene más trabajo en la oficina que conmigo.
Toqué la puerta dos veces y después se oyó su aterciopelada voz desde adentro indicando que entraran.
Entré lentamente, esto era invasión a territorio del enemigo, nunca, jamás había entrado aquí sin que mi abuelo fuera el que estuviera sentado en esa silla, pero vamos, al parecer, las cosas con este tutor serían muy distintas.
"Eh, hola Sr. Edward".-Me sentía estúpida hablándole en una combinación de Sr. Y Edward en lugar de usar su apellido.
"¿Qué pasa Bella?".-Dijo él en ese tono formal que utilizan los adultos cuando están concentrados en algo importante del trabajo. Edward se giró en la silla, y pude notar que también estaba con el cabello húmedo, sentí un leve cosquilleo en mis manos por querer tocarlo.
"Hum, verás, me acaba de llamar Alice, y quiere ir de compras, y al cine, o algo así, y quería pedir permiso".-Me miró por unos segundos y después volvió su vista a los papeles que sostenían sus manos.-"Entenderé si no me dejas ir".-Dije intentando de que no me dejara ir.
"No, está bien. Puedes ir, de cualquier modo tengo demasiado trabajo como para estar checando cada movimiento que haces, ya te puedes cuidar sola".-Muy bien, eso hirió mi orgullo.
"Muy bien".-Contesté con tono frío y cortante, si él se iba a comportar así, yo también.
"Te quiero aquí en la casa a las 10:30, ¿entendido?".-Dijo con el mismo tono distraído mientras buscaba algo entre más papeles.
"Entendido".-Dije con voz baja mientras salía del despacho.
No entendía que estaba pasando conmigo, primero lo único que pedía era libertad y que no controlaran mi vida, y ahora que tengo lo que quiero, no me gusta y siento como si Edward se hubiera desecho de mi.
Esto se me estaba saliendo de las manos.
Edward POV
En cuanto Bella cerró la puerta del despacho del Sr. Swan aventé los papeles que tenía en mis manos al suelo.
Me sentía fuera de control, quería salir y detener a Bella y decirle que no, que no podía salir sin que yo fuera con ella, sin que yo estuviera ahí para protegerla.
¿Es que ella no se daba cuenta de lo frágil que era?
Me masajeé las sienes con la punta de mis dedos, esta situación me iba a matar de una sobredosis de estrés.
El solo verla así, con su cabello húmedo, unos pantalones de mezclilla y una blusa color verde que se veía adorable con el tono de su piel, hacía crecer esta maldita atracción aún más, es que Bella era perfecta, era… sencillamente perfecta.
Cerré los ojos y comencé a recordar lo que había pasado hace algunos momentos.
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Flashback.
¡No podía estar pasando otra vez!
Regañado de nuevo por la nana de Bella, otra vez. Por estar peleando como un par de "críos".
Mientras me colocaba mi camisa pensaba como fue que otra vez termine en una guerra de secundaria con Bella.
Cuando terminé de vestirme y pelear con mi cabello un rato, decidí ir a ver a Bella, seguramente tendría planes para hoy, era sábado, no creo que se fuera a quedar en la casa.
Toqué varias veces suavemente, pero no había respuesta. Así que abrí la puerta, intentando no hacer ruido; fue cuando la vi, Bella estaba recostada sobre su cama son solo una toalla cubriendo su cuerpo, parecía estar dormida, y su rostro estaba completamente sereno. Daría lo que fuera por saber qué es lo que estaba soñando, y lo que no daría porque estuviera soñando conmigo, pero ¡Qué va! Para ella soy solo el molesto tutor que su abuelo le impuso, al que ella debe odiar. Una punzada de dolor me cruzó el pecho, no quería que me odiara.
Bella movió la cabeza hacia un lado, inquieta.
Pensé que se despertaría así que mejor salí de su habitación, antes de cerrar la puerta me giré a verla, se veía como una muñeca pero al mismo tiempo la imagen de pureza se veía interrumpida por las piernas bien formadas que no estaban cubiertas por la toalla, era una imagen pura y a la vez demasiado tentadora.
Me confundía demasiado el estar cerca de ella, todo hacia ella me atraía, pero a la vez me alejaba, había algo en ella, como diría mi hermano Emmet "un no sé qué, que que se yo".
Fui a directo a mi habitación tratando de sacarme de la cabeza a Bella, a la dulce y picante Bella.
Fin del Flashback
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La atracción que sentía por Bella era demasiado fuerte como para negarla, pero si quería estar cerca de ella la mejor manera era hacerlo como su tutor, pero a la vez sería su amiga, me ganaría la confianza de Bella, me convertiría en su confidente. Al fin y al cabo lo que ella necesita es un amigo, no a un novio.
El problema sería que Bella era muy terca y obstinada, a eso agreguémosle que es orgullosa como ella sola, sería demasiado difícil llegar a ser querido por Bella, no sin antes pasar por un par de momentos embarazosos y uno que otro rasguño.
Pero valdría la pena, ahora solo necesitaba ser su amigo.
Solo el destino sabe que pasará después.
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¡Hola Hola!
Antes que nada, mil disculpas. En serio, se que llevo diciendo que subiré capitulo desde hace más de una semana, pero he tenido un par de inconvenientes, fue el cumpleaños de mi primo y se quedo toda una semana en mi casa, y el absorbía todo mi tiempo e inspiración; y el fin de semana que por fin iba a subir capitulo, amanecí muy triste a causa de un sueño que tuve, y como no podía poner nada deprimente en esta historia, subí un One-Shot narrando lo que sentí en mi sueño, obviamente adaptado, si lo leen podrán comprender mejor como es que me sentía y porque me bloqueé, ese sentimiento de tristeza me duró hasta el domingo en la noche. Ósea ayer, y en la noche comencé a escribir, cuando ¡Poof!, tronó mi computadora, otra vez. Pero lo bueno es, ¡Ya tengo lap-top nueva! Bueno, está condicionada, me la dieron porque estoy trabajando con mi mamá, y me dijo que en la casa solo podré usarla hasta las 8 de la noche, y salgo del trabajo a las 6, ¬¬, ósea, nada de tiempo, pero bueno, podré escribir entre mis ratitos libres y esas dos horas, n_n.
Como ya mencioné, comencé a trabajar, lo que reduce mi horario, así que subiré en esta historia, Lunes y Jueves, y en la de Destino Empeñoso Martes y Viernes.
Este capítulo está dedicado a mi mejor amiga, Gaby!
Que nadie hizo más presión para que subiera el capitulo como ella, en serio, casi me vuelve más loca.
Ja, ja, ja. Bueno, espero que les guste este capítulo, en el que sigue es la ida al centro comercial, ¿Qué pasará? Jaja, con estos personajes nunca se sabe.
Ahora si ya me voy, porque tengo sueño y mañana temprano a trabajar.. ¬¬
Bonitas vacaciones.. Carajo!
XD
Un favor, las quiero invitar a que se pasen a mi One-Shot, no explica nada de la historia, que fue lo que pasó, como murió ni nada, solo es una narración de sentimientos de Bella, es muy deprimente, pero me gusta mucho.
Se llama Vivir Sin Mi Vida
Gracias!
Nos leemos mañana en Destino Empeñoso.
Las quiere
Annie Cullenn Maseenn!
