Bella POV

Alice casi me aventaba por la ventana cuando le conté lo sucedido con Edward en el estacionamiento mientras ella compraba su maquillaje.

No pensé que era tan grave, hasta que mi sabia amiga me hizo ver lo que estaba pasando en realidad; aunque aceptarlo sería atravesar mi orgullo y tener que tragármelo.

Me gustaba Edward, eso era obvio. Pero el problema era que, si mis sentimientos salían a flote, me ponía en desventaja.

Porque esto era una guerra.

Una guerra en la cual no estaba dispuesta a perder.

Aunque el contrincante fuera un dios griego por el cual, cualquier chica haría lo imposible.

"Ya estamos listas".-Gritamos Alice y yo. Después de colocar todo lo nuevo que la compradora compulsiva acababa de obligarme a comprar, decidimos utilizar unos de los pantalones color negro, mi blusa era color azul, y la de Alice un rosa pálido.

Edward abrió la puerta del despacho de mi abuelo, y detrás de él, había un chico un poco más alto que el, rubio de grandes azules ojos; el, sin duda era la tranquilidad andando, sus manos estaban en sus bolsillos de sus pantalones y sonreía a la nada.

O en verdad era feliz, o estaba completamente drogado.

"¿Qué hay de comer?".-Preguntó Edward.

"¿Y yo que voy a saber, cabezota? Llegue al mismo tiempo que tu ¿recuerdas?".-Edward frunció el ceño mientras que su amigo cubría su boca para contener una carcajada.

"Ni dos horas Bella, ¿Me pregunto cuánto será tu record sin pelear a alguien?".-Preguntó Edward.-"Yo apuesto que ni un día".

¿Quién se creía? ¡Pero claro que podía durar sin pelear a nadie!

"¿Quieres apostar?".-Lo reté.

"Claro".-Contestó muy confiado de si mismo.-"Te reto a que no puedes durar 12 horas sin burlarte, pelear o cualquier semejanza".-Dijo cubriendo todos los términos.

"Eso no es justo.".-Dije.-"Solo a ti te peleo, eres… peleable".-Le dije provocando que rodara los ojos.

"Muy bien".-Dijo dándome su mano a modo de cerrar el trato.-"Solo no puedes molestarme a mí. Si pierdes, serás mi esclava por una semana".-Una mueca d espanto cruzo mi cara.

¿Una semana como esclava de Edward? Eso sería una tortura. Pero estoy más que segura ganare, así que, ¿Qué más daba?

"Muy bien".-Dije tomando su mano, en cuanto sus dedos se entrelazaron con los míos sentí como miles de descargas eléctricas recorrían cada una de mis terminaciones nerviosas.-"Pero si yo gano, tú serás el mío por un mes".-Dije alargando el plazo

"¡Eh! Eso no es justo".-Alegó soltando mi mano.

"Si, si lo es. Porque soy yo la que va a dejar de molestarte, y créeme que será todo un reto".-Dije volviendo a tomar su mano.-"Así que, ¿Vas o no vas?".-Pregunté repitiendo la típica pregunta de un programa televisivo.

Edward pareció considerarlo por unos segundos. Estúpido no era, sabía que si perdía, tendría que someterse a un mes de tortura estilo Bella Swan.

"Muy bien".-Aceptó tomando mi mano y estrechándola.-"El que pierda será el esclavo del otro".

"Bien".-Corroboré mientras lo veía a los ojos y una chispa de diversión brillaba en sus ojos, estaban tan iluminados que podría ver mi reflejo y ver mis ojos que tenían la misma chispa que él.

Estas serán unas 12 horas muy interesantes.

Alice miraba con insistencia a Mr. Drogado, era obvio que había captado su interés, más porque el también le sonreía, o más bien, no dejaba de sonreía. ¡Se le entumirían las mejillas!

"Hola, soy Alice".-Se adelantó mi amiga a presentarse.

"Jasper".-Dijo el tomando su mano.

"Me has hecho esperar bastante".-Dijo Alice coquetamente haciendo que Jasper la mirara con cara de, está en verdad loca y una sonrisa bastante incómoda.

"¿Lo siento?".-Contestó más en modo de pregunta que de disculpa.

"No hay problema, ya tendremos tiempo de sobra".-Dijo Alice segura y enrollando su brazo alrededor del suyo.

"Seguro".-Contestó Jasper aún mirándola sin entender su actitud.

"Bueno, ya.".-Les comencé a cortar.-"Muero de hambre, así que, ¿Se pueden dejar de cursilerías y podemos ir a la cocina?"

Jasper se sonrojó y asintió mientras Alice asentía frenéticamente y sonreía como una maniaca que se podría confundir con una fugitiva de un manicomio.

Comenzaron a caminar Jasper y Alice primero, seguidos por mí. Esperaba ver a Edward atrás de mí, pero cuando me giré aún seguía parado fuera del despacho, mirándome fijamente con una sonrisa picarona.

"¡Apúrate, cabe…".-Me detuve al ver su expresión de júbilo, ¡Era un maldito tramposo! ¡Me estaba tentando!-"¡Eso no es justo Edward! ¡Me estas tentando!"

"No eres la única que sabe hacer trampa Bella, si tu pones que yo seré tu esclavo un mes, no te haré tan sencilla esta apuesta. ¡Las veras negras, Swan!".-Agregó pasando por mi lado y entrando a la cocina.

Me quedé plantada en el vestíbulo, ¡Era un maldito sexy tramposo! ¿Cómo se supone que iba a soportar doce horas sin molestarlo?, si cada cinco minutos, el iba a estar provocándome y dándome motivos para pelearlo.

Suspiré y caminé hacia la cocina.

En lugar de sentarnos en el comedor-donde cabían 20 personas- sugerí sentarnos mejor en la barra que estaba pegada a la cocineta, donde cabríamos perfectamente sin necesidad de utilizar el comedor que solo usábamos cuando estaba el abuelo en casa.

Serví la comida a cada uno, y cuando le di el plato a Edward le sonreí falsamente, entrecerrando un poco mis ojos recibiendo la misma respuesta por parte de él, aunque él se veía en realidad divertido, mientras yo estaba echando fuego en mi interior. Gracias a que Alice seguía sin querer separarse del Mr. Feliz, que ahora sería Mr. Acosado, tuve que sentarme al lado de Edward que no intentaba disimular sus miradas divertidas esperando cualquier segundo para recordarme que no podía molestarlo, a excepción que quisiera terminar siendo su esclava por una semana; pensé que quizá no sería tan mala idea, en una de sus comida, podría ponerle algún laxante, en señal de venganza; pero eso lo planearía mejor, sería el PLAN B, por si llegaba a perder la apuesta.

A pesar de que había pensado que la comida sería tediosa e incómoda, resultó ser bastante divertida en los momentos en que Edward no me provocaba, Alice y Jasper tenían buena química, pero aún así, Jasper estaba algo asustado por tanta energía de Alice, supongo que pensaba lo mismo que yo pensé cuando la conocí ¡Es demasiado pequeña para tener tanta energía! Y aunque intentaba seguirle el ritmo en varias de las conversaciones, terminaba pedido, tanto que Alice tenía que explicarle de nuevo sobre que estaban hablando, después de hacer una clara mueca de disgusto. Pero ya debería estar acostumbrada a que nadie le pudiera seguir el ritmo, la más cercana a seguirle la batería, era yo, y aún así me sacaba mucha ventaja, y vaya que decían que yo era hiperactiva.

Pero Alice era algo como una mezcla de una Santa Claus hiperactiva en navidad, y en disneyworld comiendo puros dulces y chocolates y en disneyworld.

"Bella".-Me llamó Edward con voz calmada y pasiva, una que era la que utilizaba cuando estaba en su papel de tutor.-"¿Mañana tienes clases?"

"Si".-Contesté secamente. Porque si decía algo más probablemente terminaría agrediéndolo, cosa que era lo que menos quería.

"Bueno, ¿Ya hiciste tu tarea?".-Rodeé los ojos. ¿Qué me creía? ¿Una niña de primaria? ¡Pero claro que la había hecho! ¡No estaba retrasada como para no saber cuáles eran mis obligaciones!

"Si, Edward, ya la hice".-Conteste con tono de aburrimiento mientras entrecerraba mis ojos, recargaba mis codos en la mesa y recargaba mis mejillas en mis manos en señal de aburrimiento. Creía que la forma más fácil de evitar pelearlo sería ignorarlo, pero sería completamente difícil.

"Ah".-Contestó simplemente con un timbre de decepción, me giré para verlo y ¡Gran error! Sus hermosos orbes verdes me miraban con una nota de tristeza y con un ligero puchero, haciéndolo ver adorable.

¡Era un chantajista! ¡Sabía a la perfección lo que su cara estaba provocando! Mi corazón se sentía apachurrado y mi estomago más estrecho a causa de la culpa.

Suspiré pesadamente.

"Solo tenía que hacer unos cuantos resúmenes y unos cuestionarios".- Agregué con un tono más alegre.-"Los maestros estuvieron de muy buen humor, ya que les aumentaron el sueldo la semana anterior".-Complementé mi historia con una sonrisa un poco más sincera.

"Y, yo quería sabes todo eso, ¿Por qué razón exactamente?".-Me contestó ahora con una cara de burla.

La rabia invadió todo mi cuerpo. ¡Caí en su maldita trampa! Me hizo sentir culpable por ser cortante y fría con él; y ahora, el me la devolvía.

¡Agggg! Era en verdad frustrante.

Respiré diez veces antes de contestar, y para cuando lo hice ya estaba más tranquila.

"No lo sé, pensé que quizá lo quisieras saber".-Le respondí encogiéndome de hombros mientras levantaba mi plato y lo depositaba en el lavatrastos.-"Me voy a mi recamara, ¿Vienes Alice?"

Me miró con un puchero más pronunciado. Dejándome saber que quería seguir acosando a Jasper, le respondí poniendo los ojos en blanco y volviendo a encogerme de hombros.

Estando ya en mi recamara, tome mi guitarra y comencé a tocar algunos acordes sin tocar alguna canción en especifico mientras mi mente volaba a otra dimensión muy lejos de aquí.

Sin saber cómo termine pensando en él, en sus hermosos ojos verdes, en la forma en la que reía, en su cabello que siempre estaba desordenado, en la manera como me sentía cuando estaba cerca de él, a pesar de que era desesperante no podía alejarme, y aunque eso me asustaba quería seguir cerca de él.

Poco a poco mis manos comenzaron a tocar una melodía improvisada muy lenta y muy romántica, en automático las palabras comenzaron a fluir in mi mente, y después de acomodarlas conforme a la música, comencé a cantar.

"Cuando te veo todo mi cuerpo, vuelve a sentir

Cuando te escucho, mi corazón vuelve a latir

Cuando tus ojos ven a los míos, puedo sentir

Que tu mirada llena el vacío dentro de mí

Y todo lo que muerto creía, hoy descubrí

Que por ti vivía, esperándote…"

Era exactamente la manera como me sentía sobre Edward, quizá era rápido, pero era inevitable, sentía que lo conocía desde antes, desde otra vida, como si nos perteneciéramos…

El escuchar esos pensamientos, mire como a mi guitarra y dije que me estaba afectando tocar acordes tan románticos, la hice a un lado; me levanté del suelo, y me senté al borde de mi cama, agache mi cabeza y un ligero Edward en forma de suspiro se me escapo de mis labios.

Me quedé por unos segundos más en la misma posición y después me levanté para ir al baño, y cuando lo hice, sentí que la sangre desaparecía de mi cuerpo, al ver a Edward asomado por mi puerta, completamente petrificado y mirándome fijamente.

Le devolví la mirada de la misma manera.

Aterrorizada.

o-o-o-oo-o—oo-o-o-o-o-o-o-o—o-o-o-o-o—o-o-o-o-o-o—o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Lo siento, lo siento, lo siento!

Chicas, lo se, he tardado añales!

Pero mi Word no sirve, tuve que raptar la lap de mi mama, y son las 12:00 de la noche y mañana tengo escuela.

Espero que les haya gustado el capi

La canción que escucha Bella se llama ESPERANDOME de Adrianna Foster, escúchenla esta hermosa.

¿Quién quiere que pierda la apuesta?

XOXO