Los personajes no me pertenecen, son de Meyer.

Este capítulo va dedicado a mi amiga, Ta- Cullen.

Ehhh! Niña eres la onda, mil gracias por todos esos momentos, de risas y de.. Risas XD.

Te quiero.

Disfruten

Edward POV

¡Tenía que existir un modo de hacer perder a Bella!

No iba a permitir que ganara esa estúpida apuesta, ¡No iba a ser su esclavo por un mes! Esa pequeña tramposa. No entendía como pude aceptar un trato así, simplemente ¿Quién en su sano juicio aceptaría un mes por una semana?

O sí, yo.

Solo porque mi mano picaba por querer sentir el contacto con su suave y tersa piel al momento de cerrar el trato, ni siquiera considere en que si Bella ganaba, sería un mes de esclavitud, y en ese mes, podría hacer que renunciara.

Me estremecí de solo pensar estar lejos de Bella, y más por su estúpida regla de los "seis meses". Tenía que elaborar un plan en el que Bella no pudiera evitar molestarme, y la tendría como esclava por una semana. Como esclava, podría obligarla a hacer cualquier cosa que a mí se me viniera a mente, o a mi imaginación.

Automáticamente, mi mente reprodujo una imagen de Bella, disfrazada con un atuendo de sirvienta, pero no uno cualquiera si no uno que dejaba casi nada a la imaginación. Por reacción a ese pensamiento, mi pantalón se empezó a hacer más pequeño, hasta llegar a hacerlo doloroso.

Mire hacia enfrente y la imagen de Alice y Jasper tranquilizo un poco mis "urgencias"; Alice miraba fijamente a Jasper con una sonrisa demasiado abierta y una nota de demencia brillaba en sus ojos, y su plato de comida estaba intacto. Mientras que Jasper comía pausadamente, notablemente incomodo, y miraba de reojo a Alice, y cuando lo hacía, Alice parpadeaba rápidamente, tanto que parecía que sus pestañas se iban a quemar.

Jasper mi miraba con ojos de suplica, estaba asustado con su nueva acosadora.

Sonreí arrogantemente y me levante de la mesa.

"Con permiso".-Anuncié parándome de la mesa y levantando mi plato.

"¿A dónde vas?".-Preguntó Jasper nerviosamente. Matándome, con los ojos.

"A buscar a Bella".-Dije colocando mi plato en el lavatrastos.-"Necesito hablar con ella…".-Contesté cortante.

Salí del comedor, dejando solos al acosado-acosadora atrás de mí, para darles algo de, privacidad por así decirlo.

Me sentía frustrado respecto a Bella, no me gustaba ser tan cortante con ella, ni estarla tentando, pero me encantaba verla enojada y encaprichada, parecía un gatito enojado, tratando de ser intimidante cuando lo único que lograba era parecer adorable.

Comencé a subir las escaleras camino al cuarto de Bella, aun no tenía ningún plan exacto sobre cómo lograr que me moleste, pero estaba seguro que al estar ahí, saldría natural, Bella me inspiraba.

Ya estaba a la mitad de las escaleras, y escuche los acordes de la guitarra de Bella acompañadas de su dulce voz, las palabras de la canción no se escuchaban con claridad, pero decía algo sobre su corazón y volver a sentir, no entendía con exactitud, pero podría decir que era una canción romántica. Corrí los últimos peldaños que me quedaban por subir, y me apresure a llegar a la recamara de Bella, pero al encontrarme ahí la música había cesado.

¡Rayos!- murmuré para mí mismo, asome mi cabeza por el hueco de la puerta de Bella, que estaba entreabierta. Divisé la silueta de Bella sentada en la orilla de su cama, con sus manos en su cabeza, era la típica posición para representar la frustración.

"Edward".- suspiró Bella.

Me petrifique al oír mi nombre en los labios de Bella, ¿Yo la frustraba? Por eso se sentía… ¿frustrada? ¿Por mi?

Mi cuerpo no reacciono a tiempo, Bella se levantaba de su cama, y yo me quede ahí, paralizado mirándola con terror; y al verme ella, me regreso la mirada de la misma manera.

Nos quedamos estáticos por unos cuantos minutos, ninguno de los dos sabía qué hacer, esta situación era de lo más incómoda, tenía que pensar algo, ¡Pero mis neuronas se habían tomado vacaciones de nuevo! ¡Esta vez al polo sur!

Eh, quizá están con Santa Claus, digo, ya casi es Navidad, espero… que esta vez si me traiga el cochecito militar que le pedí desde que era niño, y no me trago nada, bueno, si, ¡Carbón!

¡Edward, concéntrate! Oh sí, lo olvidaba.

"Si tomas una foto te durara mas".-Dije son pensarlo dos veces.

"¿Qué?".-Preguntó Bella, parpadeando varias veces.-"Idiota".-Dijo bajito.-"¡Eres tú, el que está en mi cuarto!".-Exclamó levantando las manos.

"Bella, Bella, Bella, quizá debas suavizar tu voz".-Le recordé adentrándome en su cuarto.

La cara de Bella, era un poema. Se notaba la rabia contenida en su rostro, y una sonrisa falsa dibujada en sus labios, tratando de calmar su coraje.

Le sonreí arrogantemente, retándola a que me dijera algo.

Bella cerró sus ojos, y sus manos se convirtieron en puños y temblaba ligeramente, y imaginé que en cualquier momento se lanzaría encima de mí y me mordería o algo así.

"¡¡¡¡IDIOTA!!!!".-Gritó Bella abriendo los ojos que estaban cristalinos de la rabia acumulada.-"Eres el idiota más grande de todo el universo".-Dijo mirándome fijamente a los ojos.

"Eso es imposible".-Dije acercándome a ella.-"No conoces a todo el universo".-Agregué rodando los ojos.

Bella bufó.

"¿Ves?".-Preguntó.-"Esas son las cosas que me sacan de juicio. Bueno, de todos los tutores que he tenido, y vaya que han sido bastantes, TU eres el peor de todos.".-Dijo con tono de odio en su voz.

"Oh, vamos".-Dije con una nota de histeria en la voz.-"No, puedo ser el peor de todos".

"Pero, por supuesto que lo eres".-Contestó Bella con lagrimas en los ojos.-"¡Además! ¡Odio tener que llorar por rabia! ¡Y Tú ocasionas esa rabia!".-Dijo limpiándose las lágrimas que empezaban a ser derramadas.

"Bella, no me culpes de tus rarezas".-Oh, vamos Edward. ¡Cállate!- "Digo, ¿Qué clase de persona llora cuando se enoja? Eres un fenómeno de la naturaleza.".-Muy bien, definitivamente, ¡Tengo que cerrar mi bocota! ¿Por qué carajos estoy diciéndole todo esto?

Bella me miró con los ojos como platos, se me encogió el corazón de ver la profunda tristeza que sus enormes orbes chocolates reflejaban.

"¡Bestia apocalíptica! ¡Zángano del mal! ¡Escoria humana!".-Chilló la voz de Alice detrás de mí, me giré sobre mis talones para verla entrar en la habitación, con paso apresurado miraba a Bella extremadamente preocupada, y los momentos que me miraba, lo hacía con profundo odio.-"¡Fuera de aquí!".-Me ordenó al momento de que sus pequeños brazos rodeaban a Bella y esta se soltaba llorando en brazos de su amiga.

¿Pero qué diablos?

"Tú no eres nadie para decirme que hacer".-Dije firmemente.

La mirada de Alice, juraba que me estaba matando mentalmente, y me recordó una frase que la novia de Emmet decía:

Si las miradas fueran puñales…

Probablemente estaría más que atravesado; no podía imaginarme que fue lo que le había afectado tanto a Bella, digo eso de fenómeno no fue muy lindo de mi parte, pero no era para tanto drama.

"¡Fuera!".-Rugió una vez más Alice.

Y esta vez, preferí no protestar.

Caminé lentamente hacia la salida, donde me esperaba Jasper con una gran interrogante reflejada en su cara; antes de salir por el marco de la puerta, me giré para ver a Bella.

La escena que vi, me partió el corazón.

Bella estaba acurrucada en el regazo de Alice, llorando amargamente y esta le pasaba sus manos por los castaños cabellos.

Definitivamente, soy un idiota.

--------

Llevaba más de dos horas dando vueltas por el despacho del Sr. Swan; tres veces había ido al cuarto de Bella, para intentar investigar qué era lo que estaba pasando, pero, tanto a Jasper como a mí nos daban la misma respuesta, ¡Largo de aquí!

La angustia se apoderaba de mí, y la culpa…

La culpa cada vez me carcomía por dentro, me sentí como… como todos los insultos que me había dicho Alice, nunca pensé que mis palabras fueran a herir tanto a Bella, tenía que disculparme con ella, hacerle saber que no era mi intención, que solo quería hacerla perder la apuesta, y que era un completo idiota.

Pero, ¿Cómo?

Si cada vez que intentaba acercarme a la habitación de Bella, me expulsaban como a un perro pulgoso.

"Edward".-Dije Jasper con su usual voz calmada.-"¿Qué le dijiste a Bella para que se pusiera así?".-Preguntó mientras me detenía de los hombros.

"Yo…".-Estaba completamente avergonzado, si mi madre Esme me viera, seguro se tiraría llorando diciendo que no crió a un caballero para que se comportara de esa manera.-"Le dije fenómeno de la naturaleza".

Jasper me miró sorprendido, pero muy levemente. Ya que su rostro casi no demostraba ninguna emoción que no fuera la tranquilidad.

"Y hiciste eso, para ganar la apuesta".-No era una pregunta, lo estaba afirmando.

Asentí.

"Me siento como una mierda Jasper, no pensé antes de hablar".-Confesé.-"Sinceramente, cuando estoy cerca de ella no pienso con claridad, corrección, no pienso".-Dije mientras miraba hacia abajo con los hombros caídos.

"Bueno, si ese es el caso".-Dijo sonriendo.-"¿Qué harás para pedir perdón?"

Levanté mi vista para verlo a la cara, y gritarle que no tenía idea. Pero la manera en la que Jasper sonreía, me dejaba saber que tenía un plan perfecto para disculparme.

Jasper, era una bendición.

Bella POV

Hace apenas quince minutos que el llanto había cesado, pero mis ojos aún permanecían rojos e hinchados, y Alice y yo seguíamos en la misma posición en la que ella me acunaba en sus piernas y acariciaba mis cabellos en forma maternal.

¡Odiaba sentirme de esa manera!

Pero al oír esas palabras, fenómeno de la naturaleza no pude evitar que millones de recuerdos, imágenes, sonidos, gritos, lamentos, lágrimas vinieran a mi mente, dejándome en el estado en el que me encuentro en este momento.

Flashback:

"¡Por Dios! Reneé".-Gritó mi padre que entraba y salía de la cocina totalmente quemada.-"¿Por qué intestaste cocinar si sabes que no puedes hacerlo".-Aumentaba el tono de su voz, y los colores cambiaban en su cara.

Mi madre estaba arrinconada en un rincón de la cocina tatemada abrazando sus rodillas con sus brazos y gruesas lágrimas rodaban por sus chamuscadas mejillas.

"Yo… yo…".-hipo mi mamá de manera incoherente.-"Intenté hacerte la cena, por tu ascenso en la empresa, Charlie.".-Sonrío fugazmente.

"¡Era por eso!".-Volvió a gritar mi papá.-"Pues, felicítame. ¡No obtuve el ascenso! ¿Sabes por qué Reneé? "

Mi mamá negó rotundamente con la cabeza, mientras sus rulos castaños giraban al mismo tiempo que su cabeza.

"¿No lo sabes? Querida".-Eso ultimo lo dijo como si fuera una palabrota.-"¡Por ustedes! ¡Mi, "familia" tu, y la mocosa que dice ser mi hija!".

Mi madre lo miró con los ojos abiertos como platos, mientras más lágrimas caían por su delicada y perfecta cara.

"¿Cómo... como puedes decir eso?".-Preguntó mi madre entre sollozos.-"Somos tu familia, te apoyamos en todo. ¿Cómo nos puedes culpas por qué no te dieran ese ascenso?"

"¡¡¡PORQUE PARA TENERLO TENDRÍA QUE PASAR 24 HORAS EN ESA OFICINA!!! Y EN LUGAR DE ESO, TENGO QUE PASARLO CON USTEDES… USTEDES… ¡¡¡¡PAR DE FENOMENOS DE LA NATURALEZA!!!!"

Mi madre que durante toda la pelea se había mantenido sentada en aquel rincón, se levantó y abofeteo a mi padre.

"¿¡Que te sucede!? ¿Nos llamas fenómenos de la naturaleza?".-Hizo una pausa y miró al infinito antes de decir.- "¿Quién eres y que hiciste con aquel hombre que me case enamorada, y por el cual renuncie a mi familia, y a la herencia de mi padre? Puedes llamarnos fenómenos, si quieres, pero tú eres un monstro."

Mi madre se giró para retirarse, pero se frenó en seco al notar mi presencia afuera de la cocina, observando toda la pelea.

"Bella".-Dijo mi madre con voz tenue.-"Mi vida, ¿Cuánto tiempo tienes aquí?".-Preguntó con aflicción.

Mi padre salió de la cocina en ese momento, me observó y levantó una ceja esperando mi respuesta.

"Lo suficiente".-Contesté con la voz temblorosa a causa del llanto.

Fin del flashback

Suspiré al recordar una de las miles peleas de mis… padres.

Esa vez solo tenía cinco años, y por más pequeña que fuera, todas y cada una de las peleas las recordaba a la perfección, cada palabra, cada gesto, cada golpe… TODO.

"¿Te sientes mejor?".-Preguntó dulcemente Alice.

"Si, muchas gracias".-Contesté con voz pastosa mientras me levantaba.

Alice entrecerró sus ojos y frunció los labios.

"En verdad ese tutor tuyo es un tarado".

Me encogí de hombros.

"Supongo".-Afirmé mientras me estiraba.

A lo lejos, se escucho los acordes de una guitarra mal afinada.

"¿Qué es eso?".-Preguntó Alice.

Volví a encogerme de hombros.

"No lo sé… supongo que algún vecino…".-No pude terminar de hablar porque las notas de la guitarra aumentaban su sonido y se escuchaban afuera de mi ventana.

¿Qué rayos?

"Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Si hay algo que quiero eres tuuuuuu!

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee"

¡Por Dios! Un gato, ¡Lo están matando! ¿Con una guitarra?

Fruncí el ceño y corrí a la ventana para encontrarme a Jasper tocando la guitarra de la misma manera que un niño de tres años, y a Edward cantando.

"Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Si hay algo que quiero eres tuuuuuu!

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee

Perdooooonameeeeee"

¡Dios! Sí había algo que no era perfecto en Edward, ¡no sabía cantar! Suprimí una carcajada al reconocer la canción de Luis Fonsi con David Bustamante.

A pesar, de que las cuerdas vocales de Edward se asemejaban a un gato siendo asesinado, el detalle era que se quería disculpar por algo que no había hecho, eso era, tierno.

Tengo que hablar con él, explicarle que esto no es su culpa.

Y por piedad, ¡Hacer que se calle!

Hola, hola!

Sigo viva, si!

Después de millones de exámenes, pude encontrarme un momento para escribir este capítulo.

Sé que no es tan gracioso como muchos de los anteriores, pero es importante recordar cosas del pasado de Bella, para que Edward se gane su confianza.

Y aunque no lo mencione en este cap, ¡Bella perdió! Por mayoría de votos, y porque era demasiado un mes.

Niñas, ¡En verdad mil gracias por todos sus reviews! Me hacen tan feliz.

Y por eso, les tengo una gran noticia.

¡Mañana mismo subiré capi nuevo! Que será una muy tierno, y como siempre gracioso, y para aquel momento que todas esperamos, faltan solo dos capis.

Bueno, me tengo que ir.

¿Llegaremos a los 600?

Las quiere…

Annie Cullen Massen

XOXO