Los personajes no me pertenecen, siguen siendo de Meyer… dedicado especialmente a Ta-Cullen… me gemi perdida en el tiempo!
Importante… lean abajo porfa!
Edward POV
¡Las hormonas! Sí, eso era.
Ellas tenían que ser las causantes del cambio de actitud de Bella. No encontraba otra solución más lógica al nuevo comportamiento de ella; había sido grosera con Victoria, y volvía a ser fría y distante conmigo; llevaba toda la noche intentando dormir, sin lograrlo. El asunto de Bella seguía dándome vueltas en mi cabeza. Quería gritar al sentirme tan frustrado y desesperado, pero si lo hacía levantaría a Bella, y eso no era una buena idea.
¿Qué le sucedía? Pensé que después de la intensa plática del domingo, habíamos hecho una extraña clase de tregua; pero al día siguiente, ¡Bam! Como si nada hubiera pasado, y peor que cuando nos habíamos conocido.
"Quizá la forma en la que la tratas.".-Dijo lo que esperaba que fuera mi conciencia, ya que si no lo era, tenía que dejar de preocuparme por Bella, y comenzar a tratar seriamente mi salud mental.
Regresando a lo que fue el comentario de mi conciencia, no quería creer que Bella estaba actuando de esa manera por mis pequeñas bromas inocentes, además solo le estaba regresando todo lo que ella me había hecho pasar cuando llegué aquí; así que eso no le podía estar afectando tanto.
¡Yo culpo a las hormonas!
"¡Piensa genio! Esas bromas no le afectan, ¿Qué puedes estar haciendo para que ella se comporte así?".-Preguntó mi conciencia.
"No lo sé, ¿Por qué tengo que ser yo el culpable? ¡No me culpes a mí!".-Exclamé algo irritado, ¡Yo no podía ser la causa de los cambios hormonales de una adolescente!
"¡Dije que pienses! Si serás idiota… ¿Qué hiciste durante todo el día?, ¡revívelo!".-¡Como si fuera tan sencillo! No podía recordar que fue lo que comí hoy en la tarde, y ¿Mi conciencia quiere que recuerde todo un día?
Bufé mentalmente.
Internamente, me estaba dando flojera llamarle conciencia a mi conciencia, así que tendía que ponerle un nombre… ¿Qué tal Archie?
"¿Archie? Suena como a una caricatura de los 80's. Pero, eso no importa. ¡Intenta recordar! Grandísimo idiota".- ¡Vaya! Hasta mi otro yo me agrede. Vale, vale. Lo intentaré.
¿Cómo comencé mi día? Me levanté con mucho sueño, ya que me había desvelado con todo el trabajo que se está acumulando de las empresas del Sr. Swan; me encaminé hacia el baño y tome una ducha con agua prácticamente hirviendo, para que mis músculos se relajaran y poder iniciar mi día como nuevo.
"¡Primer error: La dejaste sin agua caliente, y se baño con agua helada!".-Recordé las veces que me tuve que levantar y bañarme con agua helada, y siempre era horrible y me ponía de muy mal humor, así que acepté que ese fue mi primer error.
Después salí hacia la cocina, y en las escaleras encontré a Bella, quien se veía hermosa como siempre, con su pequeño uniforme y con su guitarra colgada en uno de sus hombros; parecía distraída pensando en la inmortalidad del pingüino; así que decidí hacerle una ligera broma sobre la apuesta que había perdido.
"¡Segundo error: Acababa de tener una mañana muy mala, y tu llegas y le empeoras su humor! En verdad no tienes tacto con ella".-Esta bien. ¡Pero ella también se había vengado! Con eso de jalarme mi cabello, ¡Si tiene fuerza!
Luego de haberme sobado mi cuero cabelludo, seguí mi trayectoria a la cocina; cuando entré la vi comiendo su desayuno con el ceño fruncido; saludé a Anita y a Rigoberto y me senté a su lado; cuando sentí su mirada sobre mí, la encaré un poco temeroso de que me arrojara algo, pero su cara mostraba preocupación pura, así que le pregunte que si le pasaba algo y contestó que no y se apresuró a salir; pero la detuve cuando, le dije su primer castigo, que era no manejar, y que yo la llevaría a su escuela.
"¡Tercer error: Edward, la tratas como una niña de 6 años! Dejándola sin su auto, tanto que le gusta manejar, y la privas de eso. ¡Eres el colmo!".-Bueno, Archie, Bella tiene su licencia vencida, además de que como es de impulsiva, un día tendrá un accidente, y eso me quita el sueño.
Después de haberla dejado en la entrada de su escuela, espere unos minutos para que hubiera más gente que presenciara la escena vergonzosa que le armaría a Bella.
"¡Cuarto error: La hiciste pasar una vergüenza enfrente de sus compañeros, haciéndola parecer como una nena que necesita que la estén cuidando!".-Sí, pero valió la pena con ver la cara que tenía al no poder creer de lo que estaba haciendo, y vamos parándole a esto Archie, lo que sigue son mas bromas de mi parte, que ella sabía que tenía que pasar si perdía la apuesta, no era para que se pusiera así.
"Bueno, ya solo te quedan dos errores más, y los que dieron los golpes finales. Ya que no los quieres decir tú, te los recordare yo, el quinto error, fue dejarla como olvidadiza en frente de sus compañeros de clase en su salón, y después de haber oído la hermosa canción que acaba de terminar. Sexto error, ¡La cambiaste por Victoria!"
Wow, ¿Qué? ¡Yo nunca la cambie por la Srta. Smith!
"¿No? La excluiste completamente en el auto, hablaste con Victoria de millones de cosas, y no pensaste ni un segundo en ella. Como si no fuera suficiente, en la cena no la defendiste a ella, cuando Victoria hablo pestes de ella, cuando no estaba presente para defenderse y cuando Bella se defendió un poco, ¡La atacas!"
Yo no la ataqué, solo la regañe por el comportamiento grosero de su parte, y quizá si me comporte algo rudo con ella, ¡Pero no la entiendo! ¿Por qué actúa de esa manera? Tan defensiva.
"Después de te contó la historia de su vida, ¿Preguntas por qué actúa así? Edward, ella confía un poco en ti, aunque la vida misma le ha enseñado a no confiar en nadie, y al día siguiente la ignoras. Honestamente, los dos sabemos que las bromas le importan lo mismo que un cacahuete quemado, pero que la cambiaras por otra, eso es lo que la hace comportarse así."
Y dale con lo mismo, ¡No la cambie!
"Tú no lo ves desde ese punto de vista, pero para ella así lo fue.
Oh, cállate. Le espete a Archie, y por primera vez se calló, pensé que seguiría aquí, pero en verdad me dejo solo; me sentía como una mierda de persona; porque aunque no me gustaba admitir que trataba mal a Bella, lo hacía.
Pensé en disculparme en cuanto amaneciera, pero dudaba que Bella me fuera a escuchar, tenía que ganarme su confianza, de nuevo. Pero de igual manera, esta vez no lo echaría a perder. O al menos, lo intentaría.
No quería seguir mal con Bella, aunque también sabía que nunca habría un estado de paz extrema; siempre estaríamos haciéndonos bromas el uno al otro y pensando como vengarnos de la broma pasada; pero eso para mí estaba bien, ya que estando siempre tranquilo… me aburriría.
Pensando en Bella, me quede profundamente dormido.
¡Tres días!
Tres largos y agotadores días habían pasado, y en ninguno de ellos logre que Bella me prestara algo de atención, o que me dirigiera la palabra; y cuando la obligaba a que me hablara, ¡Me hablaba en alemán!
Suspiré frustrado. ¡Qué chica tan más difícil!
Hable con Jasper sobre eso, y su respuesta más sencilla había sido… oblígala y vaya que lo intenté, pero de alguna u otra forma ella lograba zafarse de mis imposiciones, haciéndome quedar en ridículo o que me arrepintiera de haberle pedido hacerlo.
Me dolía demasiado la cabeza de solo pensar en ella, y sin contar todo el trabajo que tenía; eran las tres de la tarde, y Victoria teníamos todo el día encerrado trabajando con todos los pendientes que el Sr. Swan nos enviaba, y tanto como Victoria y yo no habíamos comido nada aún y comenzábamos a tener hambre; tanto Anita como Rigoberto ya se habían retirado de la casa; si quería comida tendría que ir por ella yo mismo, pero eso implicaría retrasarme más con el trabajo; así que con el pesar de mi alma, y con algo de miedo, decidí llamar a Bella, era solo un pequeño favor, no tendría porque enojarse, no es como si la estuviera humillando.
"¿Si, Sr. Cullen?".-Preguntó al entrar a la habitación, me estremecí al escuchar su tono frió y distante al llamarme por mi apellido, como llevaba haciéndolo esta semana.-"¿En qué puedo servirle?".-Preguntó falsamente.
"¿Podrías traernos la comida a Victoria y a mí?".-Traté de sonar lo más amable que pude.
La reacción de Bella fue mirarme ceñuda, y literalmente pude oír sus pensamientos diciendo cosas no muy agradables y que podría asegurar que en algunos países era ilegal; pero en menos de un segundo, el gesto de Bella se suavizo hasta formar una deslumbrante sonrisa que me dejo en blanco por unos segundos.
"Si, enseguida. ¿Gusta algo más?".-Su nuevo tono cordial me saco de quicio. Llámenlo paranoia pero Bella me ha enseñado que con ella nunca se sabe que se puede esperar, al menos no nada bueno.
Lentamente dije que no con la cabeza, sin poder encontrar las palabras correctas para pronunciar en un momento así, y encontré más apropiado no decir nada que pudiera ofenderla, como últimamente todo lo que salía de mi boca parecía enfadarla.
Con un giro rápido se dio media vuelta y se retiro del despacho, dejándome anonado por su nuevo cambio, ¡Estaba loca! ¡Era bipolar! ¡Era… era… adolescente!
"Vaya".-Habló Victoria sin dejar de ver su trabajo.-"Te pego fuerte".-Comentó.
"¿Perdona?".-Pregunté sin saber a qué se refería.
"Esa niña, te tiene cautivado".-Aclaró guiñándome el ojo.
"¿De qué hablas? Estas imaginando cosas".-Mentí, aunque sabía que no debía ocultar mis sentimientos; no era Victoria precisamente con quien debía hablarlo, pues había dejado en claro que Bella no era de su agrado, y mucho menos su comportamiento.
Victoria bajo sus papeles y encarno una delineada ceja.
"Oh, vamos Edward. No tengo 15 años como para no darme cuenta de lo que está pasando aquí. Te gusta Bella y mucho".-Confirmó.
Suspiré dándome por vencido.
"Tienes razón".-La miré intentando encontrar algún rastro de asco hacia mí, por pervertido, pedófilo y muchas otras cosas; pero ella solo sonreía y me veía con diversión.-"¿Qué es lo divertido?".-Pregunté algo irritado.
"Que ambos actúan como un par de críos en estado de negación de sus sentimientos".-Dijo encogiéndose de hombros mientras regresaba su concentración al trabajo.-"Lo entiendo de ella, pero de ti Edward… me parece inmaduro".-Confesó.
"¿Y que se supone que haga? ¿Salir corriendo a decirle lo que siento? Lo único que lograría es que me pusieran de patitas a la calle, y eso sería darle gusto a Bella, y eso es algo que no voy a hacer"
"¿Cuál es el dilema de la eterna guerra de poderes? ¿Por qué pelean tanto?".-Cuestionó volviéndome a mirarme.
"Es… complicado".-Me excuse intentando no quedar como un niño encaprichado.
"Creo que soy capaz de entenderlo".-Insistió.
"¡Ella empieza! ¡Yo solo me defiendo!".-Exclamé con tono infantil, y al diablo con mis intentos de no parecer un adolescente encaprichado, se notaban los esfuerzos enormes de Victoria por no soltar una carcajada.
"Bueno, lo entiendo. Defensa personal".-Hizo una pausa para detener la risa que amenazaba con salir, y cuando al fin pudo controlarse añadió:-"Pero hay algo que no entiendo, ¿Qué es lo que ves en ella? Me refiero, si es bonita y rica, pero eso es todo; la niña no tiene mucha personalidad"
"Bueno, quizás, pero…".-No pude terminar mi oración porque alguien se aclaro la garganta en la entrada al estudio.
"¿Interrumpo?".-Preguntó con voz fuerte pero podía notar cómo se estaba esforzando porque no se le cortara. Esto no era bueno, nada bueno.
"Si".-Contestó altaneramente Victoria.
"No".-Me apresuré a contradecir.-"Puedes dejar la bandeja en el escritorio, gracias".-Indiqué al ver que sostenía una bandeja con dos platos, dos vasos, dos juegos de cubiertos y dos servilletas. Bella avanzó con paso decidido hasta el escritorio y coloco con cuidado la comida.
"Aquí tiene. Si no le molesta, me retirare a mis aposentos, a esperar que el príncipe encantador en su dorado corcel, venga a rescatarme del enorme y feroz dragón que me tiene acorralada, junto con su dueña, la bruja malvada con una peluca tan falsa, que parece hecha de plástico".-Aunque me doliera que me considerara como un dragón no pude evitar sonreír, ¡Solo a ella se le puede ocurrir decir eso!
"¿Y quién se supone que eres tú?".-Preguntó Victoria con desprecio.-"¿Blanca nieves?"
"Nop… Soy la Bella durmiente".-Contestó con tono alegre.-"Y en verdad tengo sueño, así que…"
"Son las 3: 15 de la tarde, ¿Ya tienes sueño?".-Pregunté
"Si, bastante. Creo que estar en este ambiente de extremo aburrimiento, me ha causado sueño, ¿Cómo hacen ustedes para mantenerse despiertos? Digo, sin ofender; si yo fuera así de aburrida, estaría dormida la mayoría del tiempo".-Nos atacó con ese comentario sin dejar de sonreír, pero antes de que pudiera contraatacar, Bella ya se encontraba afuera de la habitación dirigiéndose a las escaleras.
Victoria y yo comimos en silencio, ambos sopesando la idea de que una adolescente de 17 años nos acababa de comparar con los villanos de un cuento de hadas, y además nos había llamado aburridos. La comida sabía algo rara, pero pensé que sería el recalentado, así que no me preocupe demasiado.
Pero una hora después, ¡Como deseaba haberme preocupado!
Algo había hecho daño en mi delicado estomago, provocando que corriera al baño a desechar la comida de las últimas semanas, y lo más extraño de todo, es que Victoria había tenido el mismo efecto; y ahora, ambos teníamos más de 45 minutos encerrados en diferentes baños, sin siquiera poder sopesar la idea de separarnos del retrete.
¡Perfecto! ¡Simplemente perfecto!
Ahora entendía porque el cambio tan radical de Bella, esta era su venganza final; que tenía un mensaje subliminal por donde quiera que lo mirara. Ya no más Bella esclava por el resto de la semana.
Y vaya que me sentí decepcionado, ya que no vería cumplirse mi fantasía de ver a Bella vestida con un disfraz sexy de sirvienta, haciendo todo lo que yo le pidiera… todo.
Pero, prefería no ver mi fantasía haciéndose realidad, a terminar en un hospital por las eternas revanchas por parte de Bella.
¡Las adolescentes están locas!
¡Por fin era sábado! Y hoy gracias al cielo, lo único que tenía que hacer era cuidar a Bella; no tenía más trabajo de oficina, al menos no el fin de semana. A pesar de eso, Victoria había venido a la casa, no sabía por qué motivo, ya que ayer le había dicho claramente que hoy lo teníamos libre, pero aún así estaba aquí.
Y agradecía eternamente que estuviera aquí; porque Bella y el tal jardinero ese, iban a ir a un partido de beis-bol; pero como condicionante para dejarla ir, le dije que yo también tenía que ir, accedió solo cuando prometí sentarme lejos de ellos.
Lo que no sabía cuál sería su reacción al ver que Victoria vendría con nosotros; ya que a lo largo de la semana, su relación no había mejorado mucho; varias veces pensé que Bella se arrojaría encima de Victoria para jalarle su peluca hecha de plástico, como ella la llamaba, pero nunca pasaban de agresiones verbales no directas.
"Hola Sr. Cullen".-Saludó Jacob.
"Hola".-Contesté secamente.
"Me dijo Bella que usted también vendría".-Dijo intentando establecer conversación, ¿Qué este chico tenía que ser social con todos?
"Si, Victoria será mi acompañante".-Explique fríamente.
"¡¿Qué?!".-Exclamó Bella que acababa de bajar las escaleras.-"¡No! ¡No! ¡No! Cullen, esto no era parte del trato. ¡Suficiente tengo contigo! Como para soportar a la cabeza de bosque incendiado"
"Bella, no la llames así. Además, me iba a aburrir demasiado si iba yo solo".-Añadí.
"¡Pues no vayas!".-Exclamó enojada.
"¿Es broma? Amo a este equipo. Tengo que estar ahí".
"Como sea".-Aceptó Bella.-"Solo asegúrate de que no me encuentre a menos de 100 metros cerca de ti."
Después de una ligera discusión, -por parte de Bella y mía- sobre los autos, por fin accedí a dejarla ir en su propio coche, y nos encaminamos al estadio; cada quien con su respectiva pareja.
Durante el trayecto, Victoria intento establecer platica; pero iba tan concentrado imaginado a Bella con ese… ese… ¡Chucho! Si, con ese chucho, que no le prestaba atención, y solo contestaba con monosílabos y gruñidos.
Cuando nos acercamos el estadio estaba atascado de vehículos, con aficionados al deporte intentando encontrar un lugar donde estacionarse, al igual que nosotros; después de dar 5 vueltas, pudimos encontrar un lugar decente donde dejar el auto.
Me despedí con miedo de dejar a mi amado Volvo, en manos de cualquiera que pasara por la calle y le hiciera daño a mi bebe.
"Vamos Edward".- Insistió Victoria por sexta vez.-"Tenemos que encontrar los asientos, y faltan 10 minutos para que empiece el partido, y quiero comprar unos nachos".-Me tomo de la mano y me jalo.
Y su mano se me antojo fría y dura; nada comparado con la suave y cálida mano de Bells; además de que mi mano no envolvía la suya por completo, como lo hacía con Bella, y me encantaba que eso pasara, me hacía sentir como si la estuviera protegiendo. Y amo protegerla.
Como para variar, no encontrábamos nuestros asientos; como pudimos y pidiendo indicaciones logramos encontrar los asientos que se encontraban al lado de una pareja de jóvenes que reían alegremente.
Comenzamos a acercarnos hasta quedar enfrente de los jóvenes, que nos veían con cara de espanto.
Oh no, por favor. Que solo me este volviendo loco, y que no sea la verdadera Bella viéndome con ojos asesinos.
"¿Qué haces aquí?".-Preguntó agresivamente.
"Estos son nuestros asientos".-Dijo Victoria fríamente.-"Edward, tu siéntate al lado de ella, no quiero soportar sus inmadureces durante el juego".-Yo seguía en estado catatónico, así que técnicamente, fue Victoria quien me sentó al lado de Bella; quería salir corriendo de ahí, nunca imagine que nuestros boletos estuvieran contiguos.
"Bella".-La llamé.-"En verdad, esto no lo tenía…".-Me interrumpió abruptamente.
"Eres absolutamente increíble Edward".-Elevó un poco la voz.-"El único requisito que te pedí, ¡Y no lo cumples!"
"¡No fue mi intención! ¡Es cosa del sistema del estadio!".-Acusé.
"Si, buena excusa".-Hubiera seguido discutiendo, de no haber sido que en las pantallas centrales del campo, comenzó la eterna tradición de la Kiss Cam; primero enfocaron a una pareja de viejitos, que al ver que estaban en la pantalla se dieron un pequeño beso en los labios, a lo que el entero estadio respondió con un Aww; después, era una mujer embarazada y su esposo, que se besaron rápidamente, y luego el padre beso el vientre de su esposa; luego, apuntaron a una joven de cabellos castaños y ojos chocolates, que se encontraba a un joven de cabello cobrizo, ambos miraban entretenidos a la pantalla… Un momento…
¡Éramos nosotros!
"No, no, no, no, no".-Exclamamos los dos al mismo tiempo.-"No somos pareja".-Intentamos explicar a la audiencia, que empezaba a abuchearnos y a lanzarnos cosas o restos de comida.
"En verdad, no estamos saliendo".-Grito Bella, provocando mas abucheos y más cosas arrojadas.
"Creo que tendrán que hacerlo".- Sugirió Victoria mientras quitaba de su cabello un pedazo de nacho.-"Porque no quiero regresar llena de los restos de la comida de alguien más".
Me gire para quedar enfrente de Bella, rápidamente vi la cámara y seguía enfocada en nosotros; ¡Diablos! Si que quería besar a Bella, pero no de esta manera, siendo obligada por un estadio entero, y sin un poco de privacidad.
"Solo hazlo rápido".- Pidió Bella.
Mi corazón se disparo instantáneamente, iba a besar a Bella; quizá no bajo las circunstancias que me gustaría, pero igual contaba, ¿No?
Me acerque tratando de controlar los latidos de mi corazón; cerré mis ojos instintivamente mientras sentía como mis labios se posaban dulcemente sobre sus suaves y carnosos labios; al principio solo fue un pequeño roce, que logro despertar cada una de mis terminaciones nerviosas; nos separamos un poco, y nos miramos a los ojos; sin pensarlo dos veces, me abalance sobre ella, devorando sus labios, y por sorprendente que fuera, fue ella quien profundizo el beso, ¡Y de qué manera! Nos tuvimos que separas cuando el aire nos hacía falta; la cámara aun seguía enfocada en nosotros, y a diferencia de cómo habíamos empezado, ahora el estado silbaba y aplaudía.
Esto era vergonzoso.
"Eso no fue rápido".-Reclamo Bella con una sonrisa en sus labios.
"Diría que lo siento, pero no me gustan las mentiras".-Añadí sonriendo.
El resto del partido, fue algo raro; entre Bella y yo, las cosas no podían estar mejor, pero tanto como Victoria y Jacob, no parecían disfrutarlo al igual que nosotros. Pero no me importaba, Bella estaba nuevamente dulce e tierna conmigo, sin dejar de hacer bromas, pero eran solo eso bromas.
Cuando termino el juego, Victoria insistió en irse con unos amigos que se había encontrado en la salida, y después Jacob se excuso diciendo que tenía que hacer unos asuntos que le quedaban por el rumbo; dejándonos completamente solos.
"Entonces…".-Comencé yo cuando Jacob estaba bastante lejos.
"¿Entonces?".-Preguntó Bella.
"¿Te veo en la casa?"
"Sip… allá nos vemos".-En un movimiento rápido beso mi mejilla y salió disparada hacia donde supuse que estaría su coche.
En el camino iba reviviendo cada segundo que había durado ese maravilloso beso, se que teníamos poco de conocernos, y que quizá era apresurado, pero ¡Vamos! Hay gente que se besa en la primera cita, y hace otras cosas más que besar. Así que no me arrepentía de nada, jamás me podría arrepentir del mejor beso que he tenido en mi vida.
Mi celular comenzó a sonar, y en la pantalla estaba el número del Sr. Swan, así que me apresure a contestar.
"Hola, Sr. Swan".-Conteste con voz cordial.
"Hola Edward, ¿Cómo va todo? ¿Sigues vivo?"
"Si, aún".-Ambos reímos.
"Veras Edward, el motivo de mi llamada no es para hablar sobre mi nieta; acabo de recibir una llamada de uno de mis mas grandes amigos, James O'Connell; el problema es que viajo desde Chile para venir a verme, y yo en estos momentos me encuentro en una viaje en Holanda, y me es imposible llegar. Quiero que lo recibas esta semana en la casa, dale mi habitación, que es la que está enfrente del cuarto de Bella; yo intentare ir para allá lo más pronto posible."
"Entendido Sr. Swan. ¿El Sr. O'Connell ya se encuentra en la casa?"
"Si, ya se encuentra ahí. Creo que Anita lo está ayudando a instalarse".
"Muy bien, entonces. ¿Hay algo mas en lo que pueda ayudarle?"
"No, gracias Edward. Solo llámame cuando estés en la casa y ponte en línea con el viejo James".
"Lo hare señor"
"Excelente".
Cuando llegue al estacionamiento de la casa, Bella ya se encontraba ahí mirando al auto que debía de ser del amigo del Sr. Swan.
"Bells".-La llamé.-"¿Vamos adentro?"
"Si, ¿De quién es ese auto?".-Pregunto mientras nos encaminábamos a la entrada principal.
"Es de un amigo de tu abuelo, se quedara esta semana aquí".
"Oh".-Se limito a decir.
Entramos a la casa, y sentado en la sala, se encontraba un hombre de unos 50 años con el cabellos rubio, y ojos azules fríos; sentí como Bella se tensó a mi lado, y se apegó a mi; me gire para verla y vi que estaba completamente pálida y ligeras lagrimas se desbordaban por sus ojos.
¿Qué rayos?
"Cuanto tiempo, Bella".- Anunció el Sr. O'Connell, con voz grave, pero usaba un tono tan sucio y vulgar cuando le hablo a MI Bella, que esta se estremeció y escondió su cara en mi pecho.
Esto era muy, muy inesperado.
Lamento tanto la demora en verdad, pero tuve varios contratiempos.
Uno de ellos es que tuve un pequeño accidente, y me esguince mi cuello; y pues tuve que estar en reposo, y era muy poco el tiempo que podía soportar estar en la lap-top.
La otra, es de que tuve un pequeño bloqueo de autor, je je, nada grave.
Otro fue, que hubo algo así como un plagio, que resulto ser un malentendido, alguien publico MI historia y la puso como suya, sin autorización, hasta después me mando un PM pidiendo el permiso, cosa que debió haber sido primero.
No es que sea mala onda, me honra que quieran hacer adaptaciones de mi historia, pero que aparezcan los créditos tal como son, pero igual por el momento NO hay ningún tipo de adaptaciones ni nada por el estilo. En el siguiente capítulo les explicare la razón.
¡Chicas! 100 reviews con un solo capitulo
Woa! En verdad, mil gracias.
Respecto a un review anónimo de alguien llamado Obsesiva Compulsiva, lamento haber llegado a desesperarte por no actualizar, en verdad lo lamento, pero como vez tuve varios contratiempos que no me lo permitieron.
Por último, escribí un llamado Goodbye… pero no ha tenido el éxito que esperaba en cuanto a reviews, porque cheque el número de visitas y ¡rebasaba los 400! Se los pido de corazón, muchas de ustedes también tienen sus historias, y ustedes saben lo bien que se siente recibir un review con la opinión de sus lectores, y a las que no publican, imagínense lo que sería escribir sus historias con dedicación, y no recibir reviews, pero ver que tienes muchas visitas, no parece lógico.
No es obligación que dejen reviews… pero hacen feliz a esta escritora.
En fin, ya no las aburro.
Que les pareció el cap? Que tal el primer beso? Les gusto?
Nos leemos pronto
Las quiere
Annie Cullen Massen
